viernes, 1 de diciembre de 2017

Capítulo 21 - ARQUEOLOGIA PREHELENICA


ARQUEOLOGIA PREHELENICA.

ESPACIO GEOGRÁFICO Y DIMENSIÓN HISTÓRICA.

El 80% de Grecia es lo que ocupa el territorio montañoso, no hay cumbres muy altas, las más altas están cerca de los 2.500 m. de altitud.
El paisaje es muy compartimentado, la regionalización como característica esencial. Que tiene su consecuencia histórica, las ciudades - estado independientes.
Las costas son muy recortadas.
La mayor parte de la población griega se concentra en torno a Atenas y a Tesalónica y el resto en la costa oeste del Peloponeso.
Grecia actualmente es un país muy deforestado, sobre todo tras la guerra entre turcos y griegos.
El diolkos, paso controlado por Corinto, va de E. a W., se trataba en la antigüedad de una pista de barro.
La Arcadia es un paisaje montañoso, inhóspito.
El Valle de Argos es la llanura más extensa de todo el Peloponeso. Vista desde el templo de Hera que domina el valle. Argos conserva el teatro antiguo excavado básicamente en la roca, siempre aprovechando la caída de la montaña.
La ciudad de Namplia fue para los griegos la primera capital al comienzo de su independencia.
El Taigeto (2.500 m.) se encuentra en el centro del Peloponeso. Desde donde los espartanos arrojaban a los débiles con el fin de depurar la raza.
Mistra es la ciudad más importante en Grecia en la Edad Media, se encuentra en el Peloponeso. Es el núcleo de la tradición nacionalista griega.
El templo de Apolo Picureos está en el centro del Peloponeso.
Tras la caída de Misolongi se proyecta la ayuda occidental que dará lugar a la independencia griega, en este sitio muere Lord Byron.
El Parnaso es la sede de Apolo y de las musas, relación con el templo de Delfos.
Olympo es la montaña y corte de los dioses también, tiene los dos sentidos.
La isla de Samos se encuentra cerca del cabo Mikala. Se conoce un gran yacimiento que es el Heraion de Samos. El cabo Mikala es el lugar donde se produjo una batalla naval en la III Guerra Médica.
De Samos sale un viajero, Coraios de Samos, es el que pone en contacto la cultura griega con Argantonio. Esto permite hablar de la leyenda en que Coraios para embarcar lo máximo posible de plata funde hasta las anclas.
Tenemos el trasunto arqueológico de los griegos de Samos hasta la Península Ibérica.
Halicarnaso es la sede de un principado donde a mediados del s. IV un sátrapa contrata a los mejores artistas de su época para hacer un mausoleo.
Del mausoleo de Halicarnaso lo único que queda es el agujero de los cimientos, porque el material se aprovechó para hacer el Castillo de San Jorge.
          El medio físico de Jonia no tiene nada que ver con el de Grecia.
          En Jonia nace la literatura –Homero era de Smirna-, la filosofía...
          El Menderes esconde el nombre clásico del “Meandros”.
          La riqueza de Jonia explica los inventos en la arqueología.
          La Vía Arcadiana une el núcleo histórico de Éfeso con el puerto.
          La justificación de la Guerra de Troya es una justificación económica.

Cuando se habla del medio físico, Creta es la tercera isla más grande   del Mediterráneo, detrás de Chipre y de Sicilia.  

Es una costa mucho más favorable al N., por lo que las ciudades se situaban mirando a la costa N.
Es una cordillera rodeada por agua.
Las ciudades modernas son Lacanea, Hiraclion (la capital)...
Prácticamente todo el tercio occidental de la isla está casi vacío, porque la investigación arqueológica en esta zona es mucho más reciente. Nerón tenía la mala costumbre de hacer que muchos adinerados ciudadanos romanos lo nombraran heredero y después les ordenaba que se suicidasen. Muchos de estos ciudadanos huían y se refugiaban en Creta.
Tiene aproximadamente 2.500 m. de altitud, lo que permite el escalonamiento de distintos nichos ecológicos.
Es una isla que en el Bronce Medio se convirtió en una especie de potencia colonial.
La isla está perfectamente alejada de todas las grandes potencias del momento gracias a la barrera que supone la protección de la flota.
A lo largo de todo el Bronce Medio, las islas Cícladas se convierten en una especie de provincia cultural de Creta.
Casi todos los palacios estaban un poco retirados de la costa. Amnisos era el puerto de Cnosos.
Los magoules[1] serían las colinas artificiales que se irían construyendo superponiendo ciudades.
El palacio de Cnosos constituye el principal ejemplo de la cultura minoica. 
Los cultivos en Creta son la tríada mediterránea, además de algunas zonas de huerta.
Para los griegos antiguos la isla de Creta fue tan importante como para que Zeus naciera en ella.
Kri-kri es un tipo de cabra endémico de Creta.

No faltan espacios casi desérticos. En una de estas bahías se establece el palacio de Pathos.

LA GRECIA NEOLÍTICA.
El neolítico griego evoluciona a bajo la influencia de Asia Menor. Se inicia con abundantes asentamientos en Tesalia y Macedonia, en el camino que, desde Anatolia, cruza el Helesponto hacia esta zona y algo menos rico en sus inicios en el Peloponeso. Aunque parece algo más temprano en Tesalia, no hay diferencias de datación significativas entre ambos, ubicándose el inicio de esta fase hacia mediados del VII milenio a.C. 
En Creta y las islas del Egeo es algo más tardío, situándose en la primera en los inicios del VI milenio y en la segunda mitad del V milenio a.C. en las Cícladas.

Este esquema parece sugerir una colonización terrestre del Peloponeso, pues una colonización marítima directa desde las costas de la Jonia habría dejado huellas anteriores en las islas situadas en las rutas de navegación egeas. Esto no contradice la existencia de una navegación en el Egeo durante el Mesolítico, ampliamente documentada. Sencillamente, pone sobre la mesa la posible ruta seguida por el avance de la cultura neolítica.
Siguiendo el criterio más extendido, la neolitización de los Balcanes se produjo desde Tesalia, a mediados del VI milenio.
Aparecen rápidamente los asentamientos amurallados. Nosotros interpretamos este hecho como derivado de la orografía de la zona, que obliga a las comunidades a moverse en entornos restringidos, marcando fronteras que provocan una relación hostil entre asentamientos relativamente próximos. Durante el Bronce estas estructuras se plasmarán en las ciudades estado, anteriores a la aparición de estructuras panhelénicas. O dicho de otra manera: los poblados fortificados son consecuencia de la existencia de enemigos en las proximidades, no una “moda” cultural cuya aparición pueda explicarse a través de influencias externas.
Respecto a la cerámica hay que destacar la aparición en Tesalia, durante las fases Protosesklo y Sesklo de una cerámica con engobe rojo que podría emparentarse con nuestra cerámica a la Almagra. De las dataciones parece desprenderse que aparece en fechas ligeramente anteriores en Andalucía Occidental a las de Tesalia. Abunda la cerámica pintada, alcanzando un elevado grado de perfección. Las formas se van sofisticando progresivamente.
Los edificios son cuadrangulares en toda la zona, aunque en Creta van adosándose unos a otros buscando la típica estructura palacial que se alcanzaría en el Minóico. Contrastan notablemente con las típicas estructuras circulares propias del neolítico andaluz.
Destacar también la presencia de idolillos antropomorfos. Algunos indican una cierta homogeneidad cultural, tanto en su técnica de elaboración como en su aspecto, sin embargo otros presentan evidentes peculiaridades que hacen imposible generalizar un paralelismo formal. Su relación con los ídolos antropomorfos de la península requeriría de un análisis muy detallado, pero en nuestra opinión la existencia de idolillos no supone necesariamente una relación cultural entre ambas zonas.
Respecto a la agricultura y la ganadería, esta se basa en el trigo, la cebada y la ganadería de ovicápridos. Destacar la escasez del cerdo y la ausencia del buey, lo que contrasta notablemente con la realidad andaluza. También la pesca es una actividad importante, particularmente en las Cícladas.

Reflexión sobre el neolítico europeo.
Habitualmente se analiza el neolítico europeo partiendo de la hipótesis de que todo el paquete se propaga progresivamente desde oriente. Hay muchos hechos que apoyan este punto.
  1. El primer neolítico de que se tiene constancia sucede en el Creciente Fértil.
  2. Las principales especies domésticas (trigo, cebada, oveja y cabra) evolucionan a partir de especies salvajes de esta zona y se extienden por toda Europa, constituyendo su principal elemento de neolitización.
  3. Aunque se documenta en casi todas partes un Neolítico Acerámico, casi todos los productos típicos del neolítico llegan a la vez (herramientas de piedra pulimentada, domesticación de plantas y animales).


1.     El Neolítico Inicial se da aproximadamente en torno al 6.000 en esta zona del Egeo, hasta el 5.300 a. C.
Los yacimientos más importantes son:
·       Nikkomedia: En el límite entre Tesalia y Macedonia.
·       Argissa: En el centro de Tesalia.
2.     El Neolítico Medio va del 5.300 al 4.400 a. C.
Las toumbes en Macedonia son ciudades artificiales.
3.     Neolítico Reciente (4.400-3.200/3.300 a. C.): Es la cultura de Dimieni.
4.     Transición del Neolítico/Calcolítico (3.200-2.900).

La cueva de Franchti presenta un Neolítico más antiguo que el del resto de Grecia.

CHOIROKITIA es un yacimiento que está en torno al 6.000 a.C.
Los pocos restos que deja la arquitectura no se han sabido detectar hasta épocas muy recientes.
Haciendo un exhaustivo plano de los restos de la basura se podía situar los límites de la choza. A veces cuando se clavan postes en el suelo quedaban cambios de color en la tierra donde habían estado clavados.
Las cuevas si no se habilitan para vivir no se puede vivir en ellas.
En Grecia el hábitat del Paleolítico es desconocido prácticamente, salvo en la cueva de Franchti. El comienzo de la arquitectura se da ya en el Neolítico, en Chipre. La enorme riqueza de la isla de Chipre en cobre va a hacer que sea muy importante, sobre todo a partir de la Edad del Bronce.
Las casas más grandes de Choirokitia llegaron a tener hasta 10 m. de diámetro.
La casa más importante suele estar en el centro.
Las tumbas aparecen en el suelo de las casas o en el ancho de los muros. Todas las viviendas son de planta circular, de dos pisos.
Las cúpulas se hacen con forma de colmena y se cierran con adobe. Las casas tenían un zócalo de barro coloreado, y la parte superior de un barro mucho más claro.
Son casas ideales para mantenerse frescas en verano y cálidas en invierno.
Las ciudades antiguas requieren tener organización del espacio.




TIPOS DE VIVIENDAS.
En Sesklo están sistematizadas las viviendas separadas unas de otras. Generalmente la última habitación es la más importante.
Entre los espacios de las murallas concéntricas hay también casas.
En los santuarios es muy común depositar ofrendas: comida, bebida, perfumes, objetos... Esos objetos pueden ser desde objetos reales a modelos. Estas ofrendas en griego son agalma. Cuando se hace un agalma, la ofrenda adquiere carácter sagrado y no se puede reutilizar ni tirar. Lo normal es que para desechar estos objetos, se abran unas zanjas dentro del santuario y se entierre todo.
El krannon es un tipo de vivienda indoeuropeo, con el techo inclinado para la evacuación de aguas. 
En el modelo de Troya I hay un precedente de ábside. El templo griego es independiente en sí mismo, y eso se origina ya en el Neolítico. Jericó, Mersin y Eresd son nombres de Palestina. El fuego del hogar es el lugar central de la vivienda. El mégaron[2] se va a mantener a lo largo de toda la historia de Grecia. El Neolítico Medio se caracteriza por la cultura de la cerámica de bandas.
Plano esquemático del complejo de un mégaron. 1: Vestíbulo, 2: Sala principal, 3: Columnas del pórtico y de la sala principal.

De casa danubiana se conocen muchos yacimientos en el Danubio, Neolítico Medio - Final. Las aldeas danubianas influyeron en Grecia para formar el mégaron
Troya II es la que nos permite hablar de primera Edad del Bronce en el Egeo (3.000-2.700). A este nivel le corresponde, a modo de mégaron, interrumpir la muralla con un edificio abierto a ambos lados, se llama propileo. El pasadizo está cubierto, esa estructura puede tener una o dos puertas a veces incluso hasta tres monumentalizadas. Distilo son dos columnas entre antai (pilastras). Es la reproducción de un edificio a través del cual se pasa.
En la planta de Chalandriani las habitaciones forman un verdadero galimatías, donde no se puede distinguir bien una calle de un pasadizo entre habitaciones. Chalandriani tiene murallas y bastiones.

Phylakopi es un yacimiento del Egeo. Su ocupación se extendía desde el Bronce Inicial a lo largo de toda la Edad del Bronce, en una secuencia de tres asentamientos o “ciudades” sucesivas. Ha proporcionado toda una estratigrafía con siete estratos.

Respecto al modelo oriental, las excavaciones de James Mellaart, durante los años 60, en Çatal Hüyük (Turquía), un yacimiento de 13 ha de extensión que podía ser catalogado razonablemente como un pueblo. También era un yacimiento agrícola primitivo y, asimismo, hacía pensar en una intensa vida espiritual con sus frescos y bucráneos de yeso.


De la Cícladas, tenemos las píxides, cajas hechas de piedra dura con tapa donde se guardan las joyas. Esas cajas en ocasiones adquieren la forma de una vivienda. La espiral cicládica la vamos a encontrar decorando absolutamente todo. Las esquinas en arquitectura están asociadas a cubiertas hechas basándose en tablas o tejas.
En las islas hay una influencia oriental en la organización del espacio. Milo es la más occidental de todas las islas del Egeo. Estas casas tienen varios pisos, lo que se puede saber por la presencia de cajas de escalera. Se nota la estructura de los muros formada a base de troncos y vigas de madera entrelazados. Es una arquitectura muy bien adaptada a los terremotos.
En los alrededores del palacio de Arhanes apareció una maqueta de medio metro aproximadamente. Tiene balcones volados, hay vigas, columnas, uso de adobes...


LA CERÁMICA CICLÁDICA.
Con el inicio de la Edad de los Metales y desde Troya, hace su aparición en el Egeo el empleo del torno lento que, poco a poco, irá desplazando a la factura manual de la cerámica.
Desde las costas anatolias y a través de las vías comerciales, se observa una generalización de las formas lisas, con aristas pulidas y una superficie con brillos metálicos, además de un progresivo esquematismo de la decoración en aquellos casos en que la posean.
Algunas de las piezas más conocidas son los vasos de fondo redondeado y boca acampanada, provistos de dos asas y unas jarras con un largo pico vertedor (Schnabelkanne), quizá lo más típico de la cerámica anatolia y que tendrá un largo futuro en todo el Egeo. Un buen número de formas cerámicas halladas en Troya I y II son típicamente heládicas o cicládicas y, en otros casos, producciones locales imitando a aquéllas.
En las islas Cícladas, el período de su apogeo se aprecia bien en la cerámica, pues en ellas nacieron dos formas características muy extendidas por todo el Egeo. Una de las formas típicamente cicládicas es el kernos, vasija con una serie de pequeños recipientes unidos a un pie común y con varios formatos; los kérnoi son interpretados como vasijas rituales para las libaciones. La otra forma es la llamada sartén, pieza de cerámica de función desconocida, cuya cara exterior se halla decorada con múltiples temas: espirales enlazadas de tradición neolítica, soles radiados, círculos de líneas onduladas y los barcos, sin velas y movidos a fuerza de muchos remos, con un extremo elevado y rematado por la figura de un pez. La función de las sartenes ha sido muy controvertida: unos las consideran insignias procesionales; otros, discos solares, por la simbología de los motivos incisos en ellas.
Otras formas cerámicas de las Cícladas son unas botellas de cuello cónico, con un acabado de tipo metálico, además de ciertas piezas en forma de animales, askoi, entre los que sobresale un ejemplar procedente de Thera, un erizo sentado que sostiene una vasija.
En el área heládica, la cerámica destaca por alcanzar la perfección de las formas metálicas, denominada de barniz primitivo, de origen neolítico. No presenta ninguna decoración y las paredes son notablemente finas, hechas a base de arcilla bien tamizada y mejor cocida, muy duras y con un sonido, al golpe, similar a la mejor porcelana. Una de las formas más características es la llamada salsera, un cuenco con largo pico vertedor y que alcanzó una enorme aceptación por su elegante perfil. 
Kérnoi

Sartenes

LA ESCULTURA CICLÁDICA.
A lo largo del Calcolítico y la Edad del Bronce, todo el Egeo proseguía su camino hacia el esquematismo de la escultura neolítica. Aquí y allá quedan múltiples figurillas de barro que iban en esa dirección. Sin embargo, en la zona central, las Cícladas van a protagonizar un salto adelante en el arte primitivo con la escultura en mármol, quizá el único aspecto conocido, a nivel general, del mundo cultural cicládico. El mármol de las islas, de calidad insuperable para su trabajo, de grano fino y muy compacto, fue prontamente empleado para la escultura, con un fin eminentemente funerario. Es en las tumbas de cista de las islas donde aparecen estas figuras, generalmente de reducido tamaño, sin sobrepasar normalmente los 30 centímetros, salvo un par de ejemplares de cerca de 1,5 metros, que hubo que romper por el cuello y las piernas con el fin de poderlos introducir en las tumbas.
Las formas artísticas, sin detalles marcados y con una tendencia general esquemática, de perfiles redondeados es, en parte, consecuencia de la técnica de trabajo empleada en su manufactura. Con escaso instrumental de cobre, el suave modelado de los ídolos cicládicos se conseguía a través del desgaste de la pieza de mármol con la piedra de esmeril. En la isla de Naxos se explotaban minas de corindón, carbón cristalino de inmejorable calidad, la piedra esmeril con la que se repasaba y pulimentaba cada figura. A este efecto, resulta un verdadero estorbo cualquier mínimo detalle, prominencia o hendidura. Además de ello, la tendencia hacia el esquematismo propio de la primera mitad del tercer milenio tuvo como resultado el logro de una estatuaria de gran elegancia, tan del gusto actual.
En la evolución de la estatuaria cicládica existen dos grandes corrientes paralelas a partir de las esculturas neolíticas. Sendas líneas evolutivas corresponden, por un lado, a las siluetas esquemáticas del tipo denominado caja de violín y por el otro, a las realistas. 
El tipo de caja de violín tiene su etapa de apogeo en el Cicládico Antiguo I y parte del II, es decir, prácticamente toda la primera mitad del III milenio. Algunos ejemplares se mantienen hasta el Cicládico Medio, finalizando la serie en las placas recortadas de Filacopí de hacia 1900 a. C. La serie realista o de brazos cruzados (folded-arm figurines, según Renfrew), sin embargo, tiene su floruit en la etapa del Cicládico Antiguo II final y III, coincidiendo con el máximo esplendor de la talasocracia cicládica, entre 2400 y 2000 a. C. Los últimos ídolos de esta familia apenas alcanzarán la etapa del Cicládico Medio, en que las islas caen bajo la órbita de influencia minoica. El término realista, dado al segundo grupo, ha de entenderse en su sentido general, pues las esculturas cicládicas se caracterizan precisamente por la geometría de sus facciones y de los miembros del cuerpo, levemente marcados y sin ningún tipo de articulaciones. Conforme avanza el tiempo, las últimas estatuillas cuentan con algún detalle como ojos o bocas levemente insinuados. De anchos hombros y caderas estrechas, las figuras representan, en su mayor parte, a mujeres desnudas con los brazos cruzados sobre el estómago, poniendo el artista especial relieve en marcar el triángulo púbico y los senos. Con las piernas algo dobladas no son figuras que se mantengan de pie salvo en la serie final, la de los célebres músicos: el auletes o tocador de la doble flauta o el más famoso de todos, el tañedor de lira procedente de la isla de Keros. Estas líneas evolutivas se han de entender matizadas por las variantes regionales que se han identificado en la escultura cicládica, según los períodos de mayor influencia de unas islas sobre otras.
En general, estas figuras femeninas se han interpretado como representaciones de la diosa de la fertilidad, protectora de los muertos, o bien como amuletos acompañantes de los difuntos. Precisamente en este sentido, se han relacionado estos ídolos con la costumbre egipcia de depositar ushebtis en las tumbas, figuras de sirvientes que atienden a las necesidades del difunto en el más allá. Otra teoría sugiere, sin embargo, el empleo de los ídolos cicládicos como sustitutos de sacrificios humanos o bien, como imágenes de antepasados cuya función sería la de psychopompoi o portadores del alma del muerto hasta el fin del camino en el otro mundo. La falta de excavaciones no permite aseverar nada más acerca de su carácter, dado el saqueo que han sufrido las tumbas cicládicas y la aparición casi exclusiva del material en los mercados de obras de arte.
Los ídolos cicládicos fueron muy apreciados ya en la etapa contemporánea a su fabricación, por lo que aparecen en grandes cantidades fuera del área de las islas Cícladas, sobre todo en tumbas cretenses, donde incluso prosperó una artesanía de imitación de este estilo.

En Creta, además de estas imitaciones, la escultura conoció otras realizaciones, sobre todo de estatuillas de animales y humanas, en marfil, hueso, piedra y barro cocido. La mayor parte de ellas son sellos figurados, con su parte inferior decorada con el motivo a estampar, por lo que son de reducidas dimensiones y, casi siempre, procedentes de las tumbas. Otro importante grupo son figurillas empleadas como exvotos y encontradas en los santuarios cretenses, sobre todo en cuevas o en picos sagrados. 

ARTES MENORES.
La mayor parte del ajuar de las tumbas proporciona collares de cuentas de cristal de roca, hueso, concha o piedras preciosas, además de alfileres y otros objetos metálicos, de cobre o bronce, tales como puñales, espadas o hachas.
Otro tipo de objetos que alcanzó gran difusión fue el de las vasijas pétreas, en cuya manufactura sobresalen Creta y las islas Cícladas. En Creta, el principal enclave es la diminuta isla de Mojlos, al fondo del golfo de Mirabello y lugar desde el cual Creta comenzó su ruta comercial con Egipto ya en el Minoico Antiguo II, entre 2600 y 2200 a. C. tal como revelan algunos escarabeos, piezas de joyería hecha en oro aluvial procedente de Oriente y objetos en piedra de Egipto. Por ello, con toda probabilidad, la técnica del trabajo de las piedras duras en Creta haya sido aprendida de los egipcios. Precisamente, con el nombre de Mojlos se designa a todo un estilo de hacer vasijas en piedra. El artesano cretense aprovechó para su trabajo piedras como la esteatita verde, negra o gris, caliza, mármol, esquisto y calcita. La vasija se horadaba primero con un taladro de arco y después se tallaban y pulían con materiales abrasivos, como la piedra esmeril de Naxos. Las formas dadas a estos recipientes imitaban a las de la cerámica, es decir, casi todas ellas son perfiles anatolios. En las Cícladas, y paralelamente al período de apogeo de su escultura, se fabricaban recipientes pétreos de gran calidad, como el granero de Milo, de esteatita. De este mismo material son muy abundantes en estas islas las cajas o píxides, recipientes con tapadera empleados como joyeros o cajas de tocador, adornados con espirales en relieve o líneas incisas. Una tapadera de píxide es citada como la obra maestra del género, procedente de Mojlos, con un perro recostado de notable factura.
Pero el campo artístico de las artes menores donde se reflejó de modo más señalado el espíritu minoico y su calidad de trabajo es el de los sellos grabados. Estos objetos fueron utilizados en todo el Egeo desde el inicio de la Edad de los Metales, debido a la influencia oriental y de Egipto, donde se fabricaban ya en época de las primeras dinastías y muchos de los cuales fueron a parar a las tumbas cretenses o a las viviendas heládicas. Los sellos grabados se utilizaron en la Edad de Bronce para multitud de fines: garantía de la propiedad sobre objetos y contenidos, al ser estampados en pellas de barro para precintar cestas, cofres, vasijas y hasta habitaciones, sellando los cerrojos de las puertas; decoración en relieve y repetida de cerámicas, e incluso, como símbolos de distinción personal, no exentos de cierto carácter sagrado como amuletos. 

EL SISTEMA PALACIAL EN CRETA
INTRODUCCIÓN
El comienzo de Minoico Medio se caracteriza por el crecimiento demográfico. Los asentamientos aumentan de tamaño y aparecen nuevos emplazamientos, aunque la zona occidental de Creta parece quedar fuera de este desarrollo. Existe un hábitat importante en la Canea que se acerca en dimensiones a los yacimientos de Creta Occidental y central. Cuando se analiza el despoblamiento de la zona Occidental de la isla se proponen dos teorías: la pobreza de la zona o la falta de investigación.
Los asentamientos se sitúan sobre la meseta o en las pendientes próximas a las zonas fértiles, el Bronce Medio tiende a un abandono paulatino de los asentamientos que se situaban en las cimas de las colinas. Los poblados que se encuentran a las orillas del mar son los  menos conocidos y los que presentan más problemas, en hábitats como Kalamaki o Malia, los muros no están datados con fiabilidad, en todo caso, parece que fueron abandonados antes del final de los primeros palacios.
El más conocido es el palacio de Knossos, pero se desarrollaron pequeñas aldeas en torno a este lugar, en la región del Golfo de  Miravello  se construyeron verdaderas ciudades palaciales como Malia.
Principales palacios minoicos
Aunque está parcialmente explorado, Malia proporciona el mejor ejemplo de ciudad palacial minoica conservada de la etapa protopalacial, dado que una parte del yacimiento no fue ocupada de nuevo  después de su destrucción hacia el año 1700 a.C. Se puede añadir que bajo los restos de  la época de los nuevos palacios se logró identificar habitaciones protopalaciales.
Es muy difícil reconstruir la red de vías urbanas que debieron existir en esta época, porque sólo se han conservado pequeños  tramos de calzada o de espacios enlosados,  con frecuencia estaban bordeados  por cunetas que, en el interior de los barrios excavados, separaban las construcciones o permitían el acceso a ellas. Un elemento esencial en las estructuras palaciales fueron las explanadas o pequeños patios que debieron tener un papel muy importante en la organización urbana.

LOS PRIMEROS PALACIOS
ARQUITECTURA, TÉCNICAS Y ESTRUCTURAS
Vista aérea del palacio de Malia 

Con toda seguridad los primeros palacios comenzaron a formarse durante el Minoico MedioI A y están plenamente desarrollados durante el Minoico MedioI B,  el palacio de Knossos tiene niveles con cerámica procedente del periodo más antiguo, mientras el de Faistos es posterior. El caso del palacio de Malia es más confuso.
Los palacios cretenses de primera época se conocen muy mal dado que fueron destruidos y reconstruidos en varias ocasiones, pero se pueden establecer una serie de características:
·       Seguramente todos poseían un patio central de forma rectangular. 
·       En torno a este espacio se articulaban los edificios, que según Evans constituían unidades independientes. 
Muro de Faistos 

La arquitectura de estas construcciones era de  carácter monumental y tenía unos rasgos comunes:
·       Se usaron bloques de piedra tallada, a veces de grandes dimensiones, existen ejemplos de ellos en los basamentos de la fachada de Faistos, Knossos, en Malia, en el barrio Mu, en la cripta Hipostila y en el edificio de Crisolakos. 
·       Había marcos de piedra en puestas y ventanas. 
·       Columnas y pilares de madera sobre basamento de piedra.
·       Grandes salas, las dos salas propopalaciales de Malia median aproximadamente 50 y 60 m2 con soportes intermedios. 
·       Se imitaron aparejos isodomos sobre revoques que cubren paredes de ladrillos, en Malia, tanto en palacio como en el barrio Mu. 
·       Se puede aplicar a la planimetría de estos palacios el término polythyron, que se define como un conjunto de habitaciones que presentan múltiples vanos separados por pilastras. Este término se usó para  definir el uso de varias puertas. 
·       En el barrio Mu de Malia aparecen salas abiertas por tres balcones separados por pilastras, pozos de luz enmarcados  por pórticos enlosados y una alternancia de columnas. Aparecen salas subterráneas que pueden definirse como prototipos de piscinas lustrales.
·       Hileras de almacenes, que son regulares por el uso de esquemas  geométricos en la mayoría de los casos. 

MALIA 
Malia, al este de Knossos y en la costa norte, fue excavada ya en 1915 por J. Hazidakis. Desde 1920, los trabajos en este yacimiento están a cargo de la Escuela Francesa de Arqueología en Atenas.
El palacio fue construido poco después que el de Knossos, en torno a un patio central de unos 48 por 22 metros, con un pórtico de pilares y columnas en varios de sus lados a modo de galería. En el centro del patio se instaló un altar, lo cual indica una utilización ceremonial del recinto. 
En la parte oriental, las habitaciones han proporcionado una serie de dispositivos para sostener grandes tinajas y canales, interpretados como parte de instalaciones industriales para obtener aceite y, probablemente, también vino.
Los almacenes se situaron en el ala occidental, tras las habitaciones oficiales y de culto.  
También al norte existió un importante conjunto de habitaciones entre las que destaca una sala hipóstila modelo tomado, con toda probabilidad, de la arquitectura egipcia, identificado con  las cocinas y, en el piso superior, un comedor. 
En el ángulo sudoeste, ocho grandes Koulouras o silos constituyen otra de las aéreas dedicadas al almacenamiento, esta vez de grano. Los pilares centrales conservados en cuatro de ellos indican que estarían cubiertos con estructuras de ramaje y barro.
En conjunto, Malla ofrece un aspecto de gran residencia rural, con una buena cantidad de almacenes y pocas instalaciones industriales.
Su carácter rural se acentúa al contemplar el acabado de la obra, bastante lejano al brillante aspecto de Knossos: sus muros son más pobres, hechos a base de arenisca roja y bloques pequeños de caliza junto a grandes ladrillos de barro y pesadas vigas de madera, todo cubierto con un enlucido de yeso calizo.
Aun así, con sus casi 10.000 metros cuadrados de extensión, el palacio de Mafia es algo más que una residencia rural.
La capacidad de sus almacenes señala su dominio territorial bastante amplio que comprendía todo el golfo de Malla y las montañas del Lasithi. Su pujanza económica hizo que se reconstruyese tras las destrucciones de 1700 primero y entre 1480 y 1450 después, sin alterar prácticamente su plano origina. Esta última reconstrucción, ya en pleno período de dominio micénico es una novedad de última hora, perceptible a través de los materiales arqueológicos allí encontrados en los últimos años, y entre los cuales no faltan fragmentos de tablillas con escritura Lineal 8, claro indicio del establecimiento de un grupo de aqueos en el lugar.
Al sur del palacio, un barrio de viviendas (barrio epsilon) ocupa las laderas de una pequeña eminencia sobre la ladera opuesta del talweg, y se prolonga hacia el este por construcciones aisladas. Al noroeste, otra zona de viviendas más separadas, a una cierta distancia de la aglomeración urbana, ocupa el perímetro de la pequeña cala de Aguia Varvara.
Reconstrucción del palacio de Malia 

Es difícil reconstruir la red de vías urbanas que debían de existir ya desde esta época. Sólo se conocen bien algunos cortos elementos de calzada o de espacio enlosado, con frecuencia bordeados por cunetas que, en el interior de los barrios excavados, separaban las constricciones o permitían el acceso a ellas. Las explanadas o pequeños patios parecen haber tenido un papel importante en la organización del espacio urbano.
La parte central de la ciudad, al oeste del palacio, es la mejor conocida. Nos ofrece, en especial, "grandes conjuntos" (cripta hipóstila, barrio Mu, almacenes Dación), cuya presencia en la inmediata proximidad del palacio plantea el problema de la organización administrativa de la ciudad. En el ángulo noroeste del palacio, la sala subterránea de la "cripta hipóstila", prolongada por amplios almacenes y asociada a una gran explanada bordeada de escalones (Ágora), ha podido interpretarse como la sede de un poder político distinto del poder real. La hipótesis de un conjunto destinado al desarrollo de las ceremonias públicas es, sin duda alguna, preferible. 
En el barrio Mu, dos construcciones de grandes dimensiones (800 m para el edificio A), bien conservados, proporcionan documentos de archivos en jeroglíficos cretenses. Estos edificios están rodeados de talleres (grabador de sellos, alfarero, fundidor). Se ha descubierto un santuario urbano independiente, del MM Il, a media distancia del barrio Mu y del palacio. Al sur del asentamiento, sobre la pequeña cima de San Elías, debía de existir, desde este periodo, un santuario de cumbre. Las necrópolis (Chrisolakos, Piedras molares, osarios, islote de Cristo) se extendían por la orilla del mar. 

Faistos
Descubierto en 1900, este yacimiento ha sido enteramente excavado por la Escuela italiana de Arqueología, bajo la dirección de L. Permier y D. Levi después,  sobre una terraza de gran amplitud se asomaba al ancho valle de Mesara y al sur del macizo de Psiloriti. 
El palacio de Faistos contaba con una extensión de unos 8.300 m2, actualmente mermada al este y al sur por la erosión de la colia, hasta el punto de  hacer desaparecer buena parte de las alas situadas al sudeste y la esquina  inferior derecha del patio central.
La reconstrucción del Palacio Nuevo se hizo respetando buena parte de la planta de la etapa anterior, con varios patios exteriores además del central, todos pavimentados en piedra.
Del Antiguo Palacio se ha encontrado abundante material, principalmente cerámica, más numeroso que en el palacio de Knossos y en Malia.
Las distintas terrazas de la colina de Faistos están unidas por escaleras y hacia el sudeste se extiende una barriada de casas y almacenes, íntimamente unidos al núcleo central. El primer palacio de Faistos fue destruido al menos en tres ocasiones antes de la fecha de 1700, y reconstruido otras tantas veces, sobreelevando los antiguos muros encima de nuevos suelos hechos de mortero de barro, tal como serán los pavimentos del Nuevo Palacio, mucho más extenso y espectacular. 

SOCIEDAD
Los territorios palaciales
En la poca protopalacial, Creta estaba seguramente dividida en varias provincias, dependiendo cada una de ellas de un palacio. La distinción de grupos regionales en la producción cerámica, a pesar de que no constituye por ella misma la prueba de dicha división, corresponde sin duda con bastante exactitud a una realidad administrativa y política. Diversos indicios materiales, a falta de textos descifrables, tienden a confirmar la existencia de territorios palaciales relativamente vastos; así, la difusión, a partir de su centro de producción en Malia, de vasitos de cuello estriado, llamados de Chamezi, así como la repartición de los "almacenes de carpintero", permiten esbozar un mapa del territorio de Malia, que debía de abarcar la llanura costera, la meseta del Lasizi y sus laderas, quizá hasta la costa sur, y al este, el golfo de Mirabello hasta Chamezi. Knossos dominaba los valles fértiles de la Creta central, sobre la costa norte; Festos al sur, la gran llanura de la Mesara y sus proximidades; Zakros, la extremidad oriental de la isla.
Mapa de lugares arqueológicos de Creta

Este concepto de territorio palacial expresa uno de los hechos nuevos de la época. Pero la organización interna de las diferentes regiones y las relaciones entre los centros palaciales, las ciudades secundarias como Gurnia, Paleocastro, Pirgos, y los habitat rurales aislados como el de Monastiraki, al oeste del Ida, no puede precisarse mucho. Los testimonios arqueológicos demuestran solamente el desarrollo de una administración que pone en marcha sistemas de control económico, tabletas inscritas y sellos de almacenes. Aunque en el estado actual de los conocimientos, la casi totalidad de los documentos de archivo para este período proceden de los centros palaciales, de Knossos (depósito jeroglífico), Malia (barrio Mu), Festos (sala XXV), se observa, sin embargo, la presencia de numerosos precintos en los almacenes del asentamiento de Monastiraki, así como de un nódulo de arcilla marcado por una huella de sello sobre el asentamiento de Kavusi. 

EL PODER POLÍTICO
La identidad de los señores de palacio, sigue, como en las épocas siguientes, imprecisa. Se ha podido dudar de que hubieran concentrado entre sus manos, al principio, la totalidad del poder político. H. van Effenterre supuso, partiendo del estudio de conjuntos arquitectónicos de la época protopalacial y sobre todo de la "cripta hipóstila" y del "Ágora", situadas inmediatamente al noroeste del palacio de Malia, que los representantes de una comunidad popular deliberaban en las cámaras del consejo situadas fuera de los palacios y que existía en Creta una especie de "democracia primitiva". 
Este equilibrio precario de poderes políticos no se habría roto, a favor del palacio, más que al final de la época protopalacial. Es verdad que los grandes conjuntos arquitectónicos distintos de los palacios plantean de una nueva manera las funciones palaciales. Sin embargo, es más verosímil que el palacio detentara todo el poder político y que los conjuntos citados estuvieran ocupados por altos funcionarios, oficiales o miembros del grupo dirigente, encargados de las funciones administrativas u otras en el marco del sistema palacial. 

LA SOCIEDAD
La época de los primeros palacios corresponde ciertamente al desarrollo de una sociedad más jerarquizada y más compleja, cuyos testimonios más evidentes son la concentración de objetos de lujo en los palacios y la aparición de artesanos especializados.
Aunque no se observa un aumento repentino de riquezas en la Creta protopalacial, la presencia de objetos de lujo, al mismo tiempo que el carácter monumental de la arquitectura palacial, indican la existencia de una elite. 
En el palacio de Malia, son la espada con pomo de cristal de roca y empuñadura recubierta de oro de la sala VI 2 y las dos espadas de lujo, una de ellas la "espada con el acróbata" del sector III. La joya de las abejas de Chrisolakos y el puñal con mango incrustado recubierto de oro del barrio Mu confirman esta imagen de una elite restringida, grupo que reina y oficiales de alto rango, en la cima de esta jerarquía social.
La aparición de una clase de artesanos especializados, dependientes de la autoridad central, es uno de los puntos más seguros. En el barrio Mu de Malia se han excavado casas de artesanos del MM II (grabador de sellos, alfarero, fundidor), que poseen a la vez habitaciones familiares y locales de trabajo, situadas alrededor de los edificios principales. Proporcionan el mejor ejemplo de artesanos a tiempo completo, más o menos completamente especializados, agrupados en la proximidad del centro del cual dependían.
Joya de las abejas 

Estas casas, de reducidas dimensiones, pero de arquitectura cuidada, no se distinguen casi de las demás casas que se conocen en el asentamiento. De una manera general, las divisiones sociales en el interior del pueblo parecen estar poco marcadas en Creta. Solamente el desarrollo de la glítica, que comprende sellos de calidad muy desigual, puede indicar las diferencias de condición social, que no son fáciles de precisar.
Sello de Oro minoico 

En el ámbito funerario, se establece una oposición entre las tumbas colectivas construidas, a veces muy ricas en materiales, y las necrópolis ordinarias de inhumaciones en jarra o en sarcófago uniformemente pobres. La aparición de estas formas de sepultura, a partir del principio del MM I, en las cercanías de las nuevas aglomeraciones expresa verdaderamente un fenómeno de diferenciación social. 

RELIGIÓN
No parece caber duda, en todo caso, de que la organización política de la Creta Protopalacial, centrada como estaba en la persona del rey señor del palacio, tenía una base religiosa, es decir, de que el estado era de un tipo teocrático. 
Y también se aprecian elementos claros de continuidad en este terreno entre el Período Protopalacial y el Neopalacial. En unos y otros palacios existe una gran aérea destinada al culto, cuya situación aneja a los almacenes sugiere, por cierto, que los productos depositados se consideraban bajo la tutela de la divinidad, representada por el rey, su administrador.
No es quizá arriesgado suponer que esos santuarios palaciales, atendidos por un personal consagrado al culto, desarrollaban un importante ritual y habían ido absorbiendo la piedad popular orientada en otro tiempo exclusivamente hacia los santuarios de montaña y al aire libre.
Las explanadas construidas en los palacios de Knossos, Faistos y Malia estaban destinadas probablemente a la celebración de rituales como los juegos de toros, animal este muy vinculado a la leyenda de Minos.
Un ritón de terracota en forma de toro, hallado en una tumba de Mesara, constituye un testimonio de excepción sobre la práctica de tales juegos en el Período Protopalacial: tres figurillas masculinas aparecen colgadas de la cabeza y los cuernos del animal.
Nada sabemos, sin embargo, sobre el estadio alcanzado por la religión minoica en esta época. A falta de textos y de una interpretación coherente de los elementos figurativos que parecen tener un valor religioso, es muy poco lo que se puede establecer al respecto. Solo hipótesis. 
Cabe suponer, desde luego, que la continuidad que se manifiesta en otros sectores de la cultura entre los períodos Prepalacial y Protopalacial se daba también en la religión, pero, al mismo tiempo, las implicaciones religiosas que se aprecian en la gran innovación correspondiente a la monarquía palacial hacen pensar que en esta época se había introducido en el terreno de las creencias un factor nuevo, sustentador de la teocracia.  
Cuernos sagrados, Knossos     

Los cretenses seguían venerando sin duda a la diosa madre y practicando el culto al toro, pero tal vez ahora creían por vez primera en la capacidad de algunos hombres para entrar en contacto con la divinidad y obtener sus favores en beneficio de la comunidad. Esta doctrina religiosa había impregnado ya el área del Próximo Oriente en el tercer milenio y aparece muy vinculada a las teocracias de esa zona, claramente distintas de la egipcia.
Estaba basada en una determinada concepción cosmogónica, que incluía las claves para la comunicación del hombre con la divinidad y tiene una plasmación iconográfica recurrente, con una simbología precisa.
No menos característico de este arquetipo religioso es el árbol sagrado, alternativa de la columna o el pilar, que se representa rodeado por una cerca, es decir, en un lugar también sagrado, o en el centro místico, en los pequeños santuarios de terracota hallados en el palacio de Knossos.
Fresco  que representa una  ceremonia religiosa, capilla de Knossos 

Estos símbolos sugieren que la doctrina religiosa subyacente a la teocracia minoica no fue importada de Egipto, sino del Próximo Oriente, lo que nos lleva de nuevo a la conexión con la costa sirio‑palestina. 
Los santuarios de las cumbres de las colinas y las montañas siguieron siendo muy frecuentados, a juzgar por la multitud de exvotos que recibieron, especialmente en la primera fase del Minoico Medio.
También es Protopalacial el famoso "cuenco del pastor", hallado en Palaicastro, en la Creta oriental. Esta rara pieza es un profundo cuenco sin asas, en cuyo interior aparecen modelados en bulto redondo un pastor y su rebaño de más de doscientas ovejas. 

CNOSOS. 

EL DESCUBRIDOR Y EXCAVADOR DE KNOSSOS
 Sir Arthur John Evans tiene el honor de ser el descubridor y excavador del palacio de Knossos. Nació en Nash Mills 1851 dentro de una rica familia inglesa cuyo cabeza de familia también era arqueólogo, geólogo y numismático. Estudió en Harrow, Oxford y Göttingen y trabajó durante varios años como corresponsal del Manchester Guardian en Ragusa (actual Dubrovnik). Más tarde, en 1884 fue nombrado director del Ashmolean Museum de Oxford. Siguió con entusiasmo la carrera de  Heinrich Schliemann  que había convulsionado a la acomodada sociedad científica descubriendo la Troya de Homero (1870) y había sacado a la luz la imponente cultura micénica (1874 - 1876), desenterrado Orcómenos  en 1880 y el Palacio de Tirinto cuatro años después; el mismo en que Evans fue nombrado director del Ashmolean.  Evans se contagió del furor de estos acontecimientos y comenzó a coleccionar sellos micénicos con inscripciones. Su interés por éstos le llevó a Creta donde se propuso buscar los restos arqueológicos que pudieran ayudarle a reconstruir la historia de la isla. Para ello, intentó comprar la colina de Kefala (donde se halla el palacio de Knossos), pero la situación política del momento (1894) con la isla bajo poder turco, le hicieron desistir hasta 1899 en que Creta era independiente del gobierno turco. Al año siguiente compra la colina e inicia los trabajos de excavación ayudado, entre otros, por el arqueólogo escocés Duncan Mackenzie.  
Evans consagró su vida a los trabajos de excavación y restauración del palacio ininterrumpidamente, excepto el paréntesis de la I Guerra Mundial, hasta 1932 en que finalizaron los trabajos en el palacio. Desde 1920 hasta 1935 el arqueólogo publicó sus trabajos en cinco tomos "The Palace of Minos at Knossos".
Murió a la edad de 90 años, en Youlbury (Inglaterra). 
Ocupa una extensa superficie de 150 por 100 metros en la que se levantaban casi un millar de habitaciones. La planta del palacio parece urbanísticamente desordenada, razón por la cual, tradicionalmente este palacio ha sido relacionado con el legendario “Laberinto del rey Minos”. Unos palacios se construirán sobre otros, por lo que los planos antiguos y nuevos se superpondrán. Era un edificio monumental desprovisto de murallas y sin ningún otro tipo de defensas militares.
El material constructivo más común es la piedra, con sillares perfecta-mente escuadrados, en cuyas caras es frecuente encontrar el símbolo de la doble hacha.
El patio central será el único de todo el palacio que tiene fachadas rectas y alineadas. Tendrá almacenes al oeste del complejo. Cuando la explosión de Thera destruye la flota cretense y los palacios, Cnosos acogerá población micénica. A esa etapa corresponden  los archivos de lineal B, que hablan de trabajos de una enorme especialización, propios sólo de una economía boyante que se une a una administración especializada. Nos dan una imagen clara de la economía palacial. Revelan inventarios del material que entraba en el palacio y registran las salidas, lo que indica la existencia de un sistema redistributivo. Se han identificado distintas autorías en los archivos de tabletas de arcilla de Cnosos (Creta), del 1300 a. C., escritas en lineal B minoico. Casi todos los palacios tendrán una vía procesional, es una vía orientada con grandes losas de piedra, que presenta un ramal con una escalinata doble en ángulo y otro que lleva hasta la parte del complejo palacial.
La plazuela del primer ramal es la llamada por Evans “área total”, encontrando así el precedente del teatro griego.
En el patio central tenemos los huecos que van a la escalera y al salón del trono, el que va con la planta noble y el santuario del palacio. Esto aparece en la fachada oeste. El salón del trono ofrece el trono más antiguo de Europa, una silla de alabastro en el centro de la habitación, en la que a los lados hay bancos corridos. La planta noble es la parte pública del palacio, donde se encuentran el patio, el santuario y los almacenes. La gran escalera daba acceso a la parte de residencia, el mégaron del rey y el mégaron de la reina[1]. Muchas de las salas del palacio se nombran en función de los hallazgos encontrados en ellas (sala de las dobles hachas, sala de las dos columnas).
El palacio de Cnosos como santuario queda definido a partir de los exvotos y de los priscos-miniatum, a través de los cuales se podrá reconstruir la fachada principal del palacio, que aparece representada en ellos. También aparecen ceremonias en las que las mujeres tendrán un papel preeminente, lo que permitirá hablar de un elemento matriarcal en el mundo minoico. 

EL PALACIO
Vamos a ir poco a poco rellenando y explicando las partes que creemos son de mayor interés del palacio. Vamos a comenzar por la entrada, seguiremos por los propíleos y pasaremos al patio central. Desde aquí nos llegaremos hasta las estancias oficiales como el Salón del Trono, la Gran Escalinata y Santuario de las Dobles Hachas, en el Ala Oeste, para luego trasladarnos al Ala Este y visitar El Mégaron de la Reina, los Almacenes y Talleres. Más tarde visitaremos otras estancias.  

Patio Occidental:  
Es un patio enlosado, horadado por varios caminos que nos llevan, bien hacia el llamado "Teatro" (al NE) bien hacia el palacio en sí. 
Restos  de casa prepalacial encontrados en una de las cavidades del Patio Occidental del Palacio de Knosos  
Lo más interesante de este patio es la existencia de 2 altares, así como tres grandes cavidades que eran utilizadas, en época palaciega, como depósito de la vajilla que se utilizaba en los rituales. La excavación de dos de estos depósitos nos descubrió la existencia de una casa prepalacial, tal y como podemos observar en la foto de la derecha. 
Además de estos restos, en este palacio también podemos ver casas de los palacios nuevos (al norte de los "depósitos") donde se descubrieron objetos idólatras conservados en el museo de Iraklio.  

Entrada por el Propíleo Oeste: 
Desde el patio Occidental por el que antes hemos pasado accedemos ya al palacio por una de las entradas, a través del llamado Propíleo Oeste, es decir, una entrada columnada, que da paso según su definición a un espacio abierto.  
Las columnas minoicas son muy características y aunque aquí las vemos de cemento, no eran de este material ni de piedra ni nada parecido. Dichas columnas estaban formadas por una base pétrea, pero el resto era de madera pintada. Por ello no se ha conservado ninguna y  Evans las reconstruyó con cemento (para unos un sacrilegio y para otros una medida muy acertada). En cualquier caso, sí respetó el color de éstas que, como vemos en la foto de la derecha, eran pintadas de negro en la base y el capitel y rojo (burdeos) en fuste que, dicho sea de paso, era más estrecho en la base  que la parte superior. 
Como vemos en la imagen, esta entrada tenía dos pisos; el acceso se producía por el de abajo, tal y como vemos en el dibujo de abajo, reconstrucción idealizada de la entrada al palacio.     
Este propileo estaba decorado con escenas de tauromaquia, aunque de tales frescos sólo nos ha quedado una mínima expresión que representa la pata del toro. De casi todas las pinturas han quedado mínimos restos, pero han sido hábilmente aprovechados para reconstruir la escena completa como veremos más adelante. 
Tras franquear esta entrada, el visitante proseguía su camino por el llamado corredor de las procesiones. Es un gran pasillo en ángulo que tiene dos salidas, una lleva hacia el Propileo Sur con una gran escalinata y la otra, siguiendo el pasillo después de que éste haga un quiebro, que desemboca en el Gran Patio Central. Pero antes de salir, no podemos dejar de nombrar los magníficos frescos hallados en este lugar, hasta el propileo Sur.  
Las escenas de este corredor muestran a jóvenes (hombres y mujeres) que portan grandes vasos rituales y otras ofrendas, en procesión dirigiéndose hacia una figura femenina, tal vez una reina o una diosa.   

Propileo Sur:   
En el propileo Sur continúa la representación procesional, pero en este caso, son sólo hombres los que portan ofrendas y jarros rituales.  
Mientras los propileos son accesos que dan paso a un recinto, como ocurre con el propileo Oeste, el sur se halla dentro del recinto del palacio. Es una estancia porticada y decorada continuando el tema procesional, como ya dijimos más arriba, y del que tenemos dos ejemplos en las fotos de abajo. 
Vemos una vista general del propileo Sur al que se accede desde el Corredor procesional. Como vemos este propileo no es abierto como sería lo normal, sino que se cubre y se sostiene por columnas y pilastras. Al fondo vemos la reconstrucción de las pinturas que lo adornaban, reconstrucción realizada a partir de los pocos restos de fresco que se hallaron en su momento.
A la derecha, un detalle de dichos frescos, representando a jóvenes  portando ofrendas y jarras rituales. 
Las pinturas muestran la típica belleza y juventud masculina, con los cabellos negros, largos, cayendo sobre los hombros; de piel morena y cintura de avispa luciendo ropas - dejando el torso al descubierto - y joyas exquisitas. El más famoso de los eferentes es el que lleva un gran Rhyton (vasija que imita la forma de un cuerno y servía para beber) azul.
 
Gran patio central: 
Recapitulemos en este momento qué recorrido hemos hecho: Hemos entrado al palacio por su parte Oeste, a través de un pasillo decorado y caminando hacia el sur, hasta el propileo del copero real. Desde aquí se accede a una gran escalinata que sube al primer piso del palacio y también se puede acceder desde él al Gran Patio Central. 
Este espacio abierto de 50x28 (unos 1.400 m2) con orientación, como vemos en el plano, N-S, y sobre el que se articula todo el recinto, divide el palacio en dos mitades. Si miramos desde el sur el plano, tenemos a nuestra izquierda el Ala Oeste del Palacio y a nuestra derecha, el ala Este. 
En la primera, recordemos, se situaban las estancias oficiales tales como el salón del trono, almacenes occidentales y santuarios. En la segunda ala se situaban lo que podemos llamar "estancias privadas".
En su fachada Sur podemos ver una reconstrucción de otro objeto ineludiblemente asociado  la cultura minoica: Los cuernos de la consagración. Estos cuernos, según las reconstrucciones hechas por los especialistas es muy probable que decoraran la cornisa de algunas estancias del palacio. Aquí tenemos un ejemplo:  
Aprovechamos la reconstrucción de abajo para comentar otra estancia interesante del palacio tal es el denominado Santuario tripartito o santuario del palacio; también denominado "Santuario de las diosas serpiente". Está muy cerca del Salón del trono -hacia el sur-, separado de éste por una escalinata (a la derecha en el dibujo aunque no se ve).
Vemos en la reconstrucción que la fachada se articula en tres cuerpos (de ahí que se le haya denominado tripartito), el central de los cuales está sobreelevado. En dicho espacio se situarían la cámara del tesoro y otras habitaciones, en las que aparecieron ofrendas tales como las "diosas de las serpientes"  
Fachada sur del Patio Central de Knosos
Reconstrucción idealizada de la parte occidental de patio en la que podemos ver la
posible decoración de las cornisas a base de Cuernos de la consagración.

Una de las figuras más famosas del arte cretense: La diosa de las serpientes[2]. Este diosa se halló en el santuario tripartito, junto con otras figuras, aunque ésta es la mejor conservada.

EL SALÓN DEL TRONO:  
Esta pequeña pero impresionante estancia, sencilla en decoración pero  totalmente majestuosa se sitúa en el ala Occidental del palacio, con una antesala que da directamente al patio central y junto a una escalinata que da paso a los pisos superiores. 
Esta pequeña sala está compuesta de un banco corrido a lo largo de toda la pared libre sólo interrumpido por la presencia de un bloque macizo de alabastro sobre el que se ha tallado la forma de un trono de madera, más elevado que el banco. El respaldo del mismo, pegado a la pared tiene formas lobuladas. 
La decoración de todo el salón es muy sobria sobre paredes de estuco rojo, se dibujan estilizadas formas vegetales, sobre las que aparecen grifos (animales fantásticos) recostado a lo largo de todas las paredes, pero los que más atraen son los que flanquean el trono y, que de un modo simbólico, protegen al su ocupante. 
En este salón se Frente al trono se abre un espacio, como vemos en la foto de arriba, que ha sido identificado como Baño Lustral. En este punto es interesante apuntar la utilización de esta sala: queda confirmado su uso oficial para asunto de estado, pero también se utilizaría a modo de salón ritual en el que el Rey ya no actuaría como soberano sino como sumo sacerdote y, como tal, junto al resto de la clase sacerdotal realizarían rituales religiosos en lo que tendría un papel importante baño lustral. 
Como ya hemos comentado, este salón del trono está precedido por una antesala en la que se reconstruye la estructura del Salón, es decir, un banco corrido interrumpido por un trono, pero en este caso, el trono no es de alabastro, sino de madera. Frente a éste se sitúa un "recipiente expiatorio"  

El Salón del Trono. Como vemos es una estancia pequeña y muy sencilla. La existencia en dicho lugar de un espacio para baños rituales y la existencia también de otro lugar, en el Ala Este denominado Mégaron del Rey nos induce a pensar, como ya hemos apuntado que este Salón del Trono se utilizaría más para rituales religiosos que practicaría el Rey como sumo sacerdote, mientras que las audiencias oficiales se realizarían en el Mégaron, la famosa estancia de las Dobles Hachas. 
Vista del baño lustral. Es un buen ejemplo de la típica arquitectura minoica en la que los arquitectos aprovechan los pozos de luz para que ésta ilumine las estancias. En la foto vemos que la luz la recibe de arriba, en donde habría otro piso que a su vez recibiría también la luz por el mismo sistema. 
De esta forma, todas las estancias reciben luz natural suficiente para alumbrarse y, a la vez, se pueden construir varios pisos sucesivos, lo que le da al palacio un aspecto compacto y "laberíntico". 
Por último, y siguiendo la idea anterior, mostramos más abajo la imagen del piso superior al Salón del Trono en el que vemos el sistema de pozos de luz que se repiten a lo largo de todo el palacio, consiguiendo de este modo que hasta los cinco pisos que se pueden contar en el Ala Este reciban luz natural. 
Sala superior: La decoración marina (pulpo) y la estructura 
sustentada por las características columnas minoicas.  

ALMACENES OCCIDENTALES:  
El palacio de Knossos está repleto de almacenes, en el ala occidental, como los que vemos en la imagen, en el ala oriental, en el llamado Almacén de jarras con medallones y también tenemos que tener en cuenta los silos del patio occidental del os que ya hemos hablado. 
Estos almacenes del ala occidental se sitúan en la parte de atrás de las salas oficiales, tal como vemos en la planta del palacio, desarrollándose a lo largo de toda la fachada.  
En un primer momento, en época del os primeros palacios estos almacenes sumaban 21 habitaciones, pero en época posterior,  los tres situados al sur fueron inutilizados. 21 o 18, los almacenes de Knossos contenían tanto los impuestos que el Rey, como Gobernante, imponía, como las ofrendas a la divinidad, regalos, etc... que el rey como, sumo sacerdote, recogía.  
Se han hecho cálculos de la capacidad de todos los Pithoi (Tinaja grande, ovoide, panzuda para contener aceite o granos) y se han arrojado datos como que las zonas de almacenamiento del palacio podría haber contenido hasta 250.000 litros con Pithoi de una capacidad media de 586 litros. 
¿Qué se guardaba en estas enormes tinajas? Evidentemente la producción agrícola de las tierras circundantes y de las que el palacio era responsable (cereales); aunque también se depositaban otros productos de "primera necesidad" tales como vino y aceite.

Pithoi de distintos tamaños 
La teoría sobre el ennegrecimiento de las paredes de estos almacenes es bastante plausible, a saber: Estos almacenes estaban cubiertos y tanto éstos como el corredor por el que se accedía a ellos no tenían ventanas ni tragaluces, por lo que se iluminaban a base de lámparas de aceite. Cuando el palacio sufrió su definitiva destrucción en la que el fuego tuvo un papel importante, el aceite que contenían los numerosos Pithoi se inflamó y derramó, incendiando todo el recinto y por ello, ennegreciendo las paredes.  

ALA ESTE DEL PALACIO:
Después de visitar las estancias oficiales de Knossos, situadas en la zona occidental del edificio, atravesaremos el patio central y nos dirigimos a la zona oriental, donde la estructura se hace más compleja, si cabe.

En esta zona llegamos a contar hasta cuatro alturas conservadas e, incluso, el arranque de un quinto piso. En la foto de arriba podemos ver perfectamente dos pisos y, aunque no está muy claro, en el fondo se distingue el dintel de una puerta, lo que harían 3 pisos, con lo que veríamos la zona de menor altura de Knossos ya que en otras partes se cuentan como ya hemos adelantado, hasta 5 pisos. Además de esta complejidad y envergadura, este ala acoge las estancias más privadas y las, seguramente, más exquisitas del palacio. Pero empecemos el paseo por el principio. 
Nos encontramos en la Escalera principal de esta ala, dicho acceso era la entrada principal a las estancias privadas del palacio, aunque existían otras escaleras secundarias que ayudaban a llegar a todos los rincones de tan intrincado entramado de estancias y pasillos. El acceso principal tenía un mirador o pasillo en el que se encuentran uno de los frescos más maravillosos del palacio: El friso de los escudos en ocho, escudos que nos son conocidos no porque hayan llegado hasta nosotros ya que estaban hecho de material no duradero como la piel de buey, sino por las menciones que se hacen a ellos en la Ilíada, así como porque si bien no nos han llegado en su tamaño natural, sí que se ha recuperado pequeñas piezas con la forma en ocho, de diferentes materiales no perecederos como el marfil.



A partir de este "mirador" porticado podemos hacer dos cosas, bien llegarnos hacia el sur y después de atravesar algunas estancias llegar al llamado "Santuario de las dobles hachas", bien continuar bajando para, de esta forma, poder observar la pericia arquitectónica del palacio para dar luz a los pisos inferiores a través del sistema de tragaluces además de aliviar el calor del verano y proteger las estancias del frío invierno. Se puede observar viendo el mapa que las habitaciones de este sector del palacio forman conglomerados alrededor de los pozos de luz, formando estancias "dependientes" unas de otras, unidas por escaleras y pasillos. 
Pero, sin más preámbulos nos dirigimos  a las estancias más famosas y, a la vez, más privadas de este palacio. Partiendo del corredor de los escudos, hacia el Oeste llegamos a la sala denominada "Sala de las dobles hachas", nombre que le viene de las dobles hachas grabadas en la pared oeste. Esta sala es de gran importancia para movernos por las estancias de este sector del palacio, ya que articular el acceso tanto al "mégaron" del rey como al de la reina.
Entramos primero en las habitaciones del Rey, el mégaron y la Sala de las dobles hachas antesala del mégaron del Rey y llamada así por la existencia de unas dobles hachas grabadas en uno de los pilares. Evans intuyó que era aquí donde se celebraban las audiencias del rey, puesto que en esta habitación también se encontró un trono y restos, calcinados en el incendio que destruyó el palacio, de lo que parecía un baldaquino sustentado por columnas.  Veamos un detalle del mapa del palacio:
1.- Gran escalera que parte del Patio Central.   
2.- Tragaluces a ambos lados de la sala que le proporcionan luz y ventilación. 
C.- Entrada Este del Palacio.  
Sería en esta última sala, la más majestuosa según algunos arqueólogos, en la que se situaría, como ya hemos dicho, la Sala de audiencias del Rey, con el trono con baldaquino de madera en el muro norte, decorada, como la Sala precedente, con escudos fabricados en piel de buey, colgados de la pared. 

El Mégaron de la Reina
Si nos situamos en la Sala de las Dobles Hachas y miramos hacia su muro sur, veremos que hay una puerta que comunica con un pasillo en "L" que desemboca en otro de los lugares más atrayentes - si es que hay unos más que otros en este yacimiento - del palacio: El Mégaron de la Reina".  Debido a esa comunicación entre la Sala de las dobles Hachas y el mégaron de la reina, la primera pudo ser también los aposentos del Rey. 
La Reina y las mujeres de la corte tendrían aquí un espacio dedicado exclusivamente a ellas, con un jardín en el que poder disfrutar, conversar y descansar y estancias cercanas unas de otras de tal manera que la comunicación entre unas y otras se hacían muy fácil.
El Mégaron de la Reina es de dimensiones más reducidas que las del Rey aunque igualmente interesantes. Es una estancia que sufrió varias remodelaciones y redecoraciones a lo largo de toda su vida; Se sabe que el enlosado del suelo se construyó en diferentes épocas, tres en concreto: Según el arqueólogo Nanno Marinatos tenemos hasta tres tipos de enlosado y cito textualmente: "El del nivel más bajo es de piedra no trabajada, el del medio de placas irregulares y, finalmente, el superior de losas tetragonales talladas, de alabastrita

Reconstrucción del Mégaron 

En cuanto al famoso fresco de los delfines es de época antigua y fue cubierto posteriormente con otra pintura a base de espirales en el último posterior.
Esta habitación daba, en su parte trasera, a un pórtico que proporcionaba luz tanto a la habitación de la reina como a la sala de las dobles hachas.  
Junto al Mégaron de la Reina se encuentra el "Baño" con su bañera en forma de asiento y formada por dos piezas. También encontramos el Tocador que se abre a otro patio de luz denominado "Patio de las ruecas" por haberse hallado en un muro de dicho patio el símbolo de la rueca.
Aquí termina nuestro viaje a través de uno de los yacimientos más interesantes de la antigüedad. Por supuesto, lo aquí expuesto no es ni la décima parte que el Palacio nos ofrece, faltan por ver muchas salas, más almacenes, piscinas lustrales, etc.
La pintura: Los conjuntos más importantes proceden del palacio de Cnosos y de las casas de Akrotiri, en Thera. La mayoría son del final del periodo neopalacial, entre 1600 a. C. y 1480 a. C.
La pintura figurativa se desarrolló a partir de precedentes egipcios, sin embargo desarrolló formas originales. Incluso se especula con la posibilidad de una influencia en sentido opuesto (los llamados "frescos minoicos de Tell el-Daba -Avaris-).
Se considera que la función de la pintura minoica sería fundamentalmente religiosa. En cuanto a la temática destacan las escenas de vida religiosa o cortesana, así como los paisajes. Las figuras humanas representan a jóvenes, con hombres atléticos con la piel rojo oscuro y mujeres pálidas vistiendo el traje típico de falda de volantes y corpiño que deja al aire los pechos. En los paisajes se representan plantas cretenses o, en ocasiones, egipcias. Los animales son representados en movimiento, con el llamado "galope minoico".
Las pinturas más conocidas han recibido denominaciones específicas: el fresco de los lirios (también llamado de las azucenas), de una villa de Amniso, el fresco de la taurocatapsia; los portadores de ofrendas y las decoraciones del Megaron de la reina (a base de delfines) o del Salón del trono de Cnosos, (con grifos). Entre las figuras aisladas sobresalen La Parisienne, el príncipe de los lirios, el recolector de azafrán (el más antiguo, restaurado erróneamente con rasgos humanos, se interpreta actualmente como un mono azul -en Akrotiri hay unos recolectores de azafrán-),​ o el pájaro azul
Una de las últimas obras de la pintura cretense sería el sarcófago de Hagia Triada, en el que varios personajes realizan actos de culto, como sacrificios cruentos e incruentos, al son de instrumentos musicales.
El príncipe de los lirios

Grifo, de Cnosos.

Las jóvenes de azul, de Cnosos

La Parisienne, de Cnosos

Detalle de la decoración de un friso, de Cnosos.

El recolector de azafrán, de Cnosos

EL PAISAJE SAGRADO.
La Arqueología proporciona información que permite reconstruir las religiones del pasado, sobre todo si no tienen escritura, lo que sucede en Creta.
El análisis de los restos conservados de las diferentes "áreas de culto"- Santuarios con Banco, Capillas Domésticas, Santuarios Abiertos, Cuevas etc.- pone de relieve evidentes signos de continuidad en las prácticas religiosas minoicas durante las fases finales del MR, pero se observan algunas innovaciones especialmente patentes en la introducción de nuevos objetos rituales, tales como "incensarios", "vasos de las serpientes", esfinges, placas, etc. Pero aún más significativo es el incremento de estatuillas femeninas, posiblemente representaciones de la "Diosa Minoica" en los casos en que aparecen con sus tiaras o diademas en las que se encuentran diferentes emblemas sagrados - Cuernos de la Consagración, aves, etc.- Además, se registra un importante crecimiento de las áreas de culto de carácter "público", frente a lo sucedido en las fases antiguas del MR. Todo ello pone de relieve cambios e innovaciones en las prácticas religiosas minoicas a finales del Bronce Reciente.
Al igual que en otros aspectos de la cultura Minoica, la catástrofe que puso fin a la época más brillante de los Nuevos Palacios (ca. 1450 a.C.) con la destrucción de palacios, ciudades y villas, supuso una transformación en el aspecto religioso, aunque en algunas zonas tales como el Área de Knossos, se mantuvieron en uso parte de las antiguas instalaciones rituales durante el MR II y IIIA. Pero en otras regiones de la isla la crisis fue mucho más notable y tan solo a partir del 
MR III A2/MR III B es apreciable una reactivación de las prácticas rituales, manteniendo muchas de las características de las fases anteriores, pero introduciéndose algunos cambios importantes. En realidad, la continuidad de las prácticas religiosas y sobre todo de las creencias es evidente en muchos aspectos, especialmente en lo que se refiere a la parafernalia de culto, como lo es también en el mantenimiento de algunos de los modelos y tipos de "lugares de culto" ya conocidos y desarrollados en el seno de la cultura minoica en las etapas precedentes, tales como los denominados "santuarios con banco". Los "lugares de culto" postpalaciales son muy numerosos y no se limitan a un solo modelo, sino que existen diversas variedades que han de ser categorizadas en función de diferentes factores. En recientes trabajos de conjunto se han abordado algunos de los problemas planteados por los recintos religiosos conocidos en Creta desde puntos de vista diferentes. B. Rutkowski (1986) ha analizado los lugares de culto del Egeo diferenciando distintos modelos -Criptas de Pilares, Santuarios con Banco, Salas Lústrales, Santuario de Cima de Montaña, etc.- en una completa síntesis de las evidencias materiales conservadas tal y como ha llevado a cabo también G. C. Gessell (1985) aunque desde otros puntos de vista, puesto que introduce también las zonas destinadas a cultos funerarios tanto en cuanto, en muchas ocasiones, responden a modelos arquitectónicos conocidos en otros ámbitos, a la vez que incide especialmente en la parafernalia de culto que acompaña a cada uno de los hallazgos conocidos. B. Rutkowski (1986, 4) introduce en su trabajo una clasificación previa, sumamente esquemática, teniendo en cuenta si el "área de culto/ santuario" se encuentra dentro o fuera de un asentamiento, pero no se consideran algunos otros aspectos relevantes precisamente desde ese punto de vista. En este sentido queremos señalar que existen otros factores que complementan la relación entre "área de culto/santuario" y asentamiento, pues no basta con determinar si se encuentran dentro o fuera de los mismos, sino que es preciso conocer si estas instalaciones se integran o no en el área urbana, si se encuentran en un sector determinado del asentamiento ó bien si nos encontramos ante un lugar de culto ubicado en una unidad doméstica, categoría bien analizada por G. C. Gessell (1985) quien distingue entre "capillas domésticas" y "depósitos" de materiales votivos en las zonas residenciales, partiendo de la base de los restos de estructuras arquitectónicas conservadas o no en cada caso.
En realidad, es evidente que existen "áreas de culto/santuarios" en zonas alejadas de los asentamientos y quizá los tipos que mejor responden a este modelo son los denominados "Santuarios de Cima de Montaña" y las "Cuevas Sagradas", pero más conflictivos son los lugares de culto ubicados en las áreas habitadas - templos, santuarios palaciales y domésticos, salas lústrales, "cámaras del manantial" y santuarios abiertos o "temenae"-. Son muchos y diferentes los "lugares de culto" y, por tanto, además de tener en cuenta la posición con respecto a los asentamientos, tal y como ha sugerido B. Rutkowski, hay que analizar, al menos desde nuestro punto de vista, el carácter de cada una de las "áreas de culto/santuarios" que se han identificado en Creta, y en este caso en la Creta de las etapas finales del Bronce Reciente, puesto que es el momento en que se registran algunas novedades tanto en lo que se refiere a la desaparición de antiguas "áreas de culto" que tenían una larga tradición, tales como las Criptas de Pilares o las Salas Lústrales, como en lo que respecta al desarrollo de nuevos tipos de santuarios, especialmente aquellos que carecen de bancos corridos, sustituidos o no por otro tipo de estructuras. Así pues, sí aceptamos una distinción entre "áreas de culto" extra e intramuros del asentamiento, no es menos evidente que también hemos de tener en cuenta la posición del área de culto en el interior del asentamiento. Es decir, si ocupa o no una posición relevante en el mismo, si está aislado o no lo está con respecto a otras estructuras sean éstas de culto o tengan otras funciones y, por supuesto, si se trata de un "santuario/ área de culto" integrado en una unidad doméstica o si está al margen de la misma, es decir, si posee o carece de conexiones directas con la vivienda. Por tanto, el análisis de estos datos nos permitirá determinar cuál era el carácter que tenían las instalaciones religiosas, es decir si se trata de lugares destinados a cultos públicos o de recintos privados o, quizá, si son recintos en los que podía restringirse a voluntad la entrada de los asistentes, siguiendo en este caso una larga tradición minoica si atendemos a la funcionalidad de las antiguas "puertas múltiples" ubicadas principalmente en los "megara". Es necesario, por tanto, fijar algún tipo de criterio que nos permita determinar ese carácter público, privado y semipúblico o semiprivado en su caso. Para ello hemos de tener en cuenta varios factores: * En primer lugar y si se trata de "lugares de culto" que no están integrados en el área urbana, las posibilidades de determinar el carácter del recinto quedan limitadas al análisis de la propia estructura y de los materiales que ha proporcionado, sin olvidar su relación con los asentamientos más o menos cercanos. Durante el período Postpalacial, los antiguos "Santuarios de Cima Montaña" estaban prácticamente abandonados, aunque en algunos de ellos se hayan recuperado materiales tardíos (Monte Juktas v.g.), por lo que los más típicos lugares de culto "extraurbanos" no pueden ser analizados y, tan solo Kato Syme Viannou por sus especiales características es comparable con los antiguos "Santuarios de Cima de Montaña" por lo que podemos presuponer que quizá tuvo, igualmente, carácter público. Es decir, al estar situado al aire libre y carecer prácticamente de estructuras, resulta ser un "santuario o área de culto", aislado o independiente, abierto y en el que el cúmulo de materiales recuperados, procedentes de ofrendas, parece poner de relieve su carácter "público". Muy similar es el caso de las escasas cuevas-santuario que continuaron utilizándose a lo largo del Postpalacial, puesto que se encuentran relativamente alejadas de los núcleos de habitación y en ellas, además de no existir estructuras internas, los materiales recuperados procedentes de múltiples ofrendas, podrían estar indicando que también nos encontramos ante lugares a los que debía tener acceso una parte importante de la población, tal y como debió haber sucedido en las fases anteriores.
* En segundo lugar, si se trata de "lugares de culto/ santuarios" situados en las áreas urbanas, la casuística es muy variada y, por tanto, los factores que han de tenerse en cuenta en la categorización de estos conjuntos igualmente diversos: a) La primera pregunta que hemos de hacernos se refiere a la posición que ocupa en el asentamiento el "área de culto/santuario" propuesto para el análisis, aunque siempre hemos de tener en cuenta que en muchas ocasiones no existen elementos de juicio suficientes como para poder categorizar todos los casos y muestra evidente de ello es Gazi, donde el área excavada está limitada solamente al santuario. No obstante, algunas de las "áreas de culto/santuarios" aparecen aislados con respecto a otros edificios, aunque integrados en el área urbana, ocupando una posición privilegiada en el asentamiento, tal como sucede con el Edificio H de Ayia Triadha o el Templo 1 de Karphi. b) Una segunda cuestión son los accesos a los "santuarios/ áreas de culto", puesto que parece claro que no deben tener el mismo carácter aquellos edificios que tienen acceso únicamente desde el exterior, desde una calle o plaza pública, que aquellos a los que se entra desde un edificio privado, desde una vivienda. En ei primer caso, los accesos exteriores pueden determinar el carácter público de las instalaciones, aunque el análisis de las dimensiones de estos edificios, generalmente reducidas, pueda llevarnos a suponer que nos encontramos ante recintos destinados a la práctica de rituales y/o ceremonias que pudieron tener carácter semipúblico o no ser estrictamente "públicos", dada su escasa capacidad. c) En tercer lugar, y en relación al punto anterior, hay que señalar que existe un conjunto de estructuras, integradas en unidades domésticas, a las que se accede únicamente desde el exterior, puesto que carecen de comunicaciones con el resto de la vivienda, por lo que podemos suponer que quizá su carácter fue similar, pudiéndose practicar también en ellos ceremonias de carácter semipúblico. d) Finalmente, una cuestión importante son las denominadas "capillas domésticas", identificadas como tales (G.C. Gessell, 1985) por su ubicación en las unidades domésticas, y que carecen de cualquier conexión con el exterior, lo que pone de relieve que se trata de instalaciones destinadas a prácticas privadas. La misma funcionalidad debieron tener las "áreas de culto" ubicadas en las plantas superiores de las viviendas, de las que no se han conservado otros restos que los materiales recuperados en los derrumbes y que constituyen el conjunto de "depósitos" a los que hace referencia G.C.Gessell (1985). * Una cuestión de gran importancia es considerar qué tipos de "santuarios/ áreas de culto" continúan utilizándose durante los momentos finales del MR, y cuáles son innovaciones surgidas en esta época. En este sentido hemos de recordar que las Criptas de Pilares y las Salas Lústrales que tanta importancia habían tenido en las etapas más antiguas dejan de utilizarse, coincidiendo con los momentos finales del MR I, o bien, tal como sucede en el Pequeño Palacio de Knossos (A. Evans, 1914), son alteradas y modificadas para adecuarlas a las nuevas necesidades aprovechando el espacio disponible en los edificios en ruinas. Desde el punto de vista de las estructuras arquitectónicas son los denominados "Santuarios con Banco" los predominantes, encontrándose tanto en áreas reocupadas de los Palacios (Capilla de las Dobles Hachís de Knossos, MR III B), como en la modalidad de "santuarios urbanos integrados" de supuesto carácter público (Edificio H de Ayia Triadha, Capilla de la West Ridge Road de Gournia, etc.) o bien, identificados como "capillas domésticas", tal como es el caso de Katsamba. Además existen "capillas domésticas" en las que no hay "bancos corridos" (Kommos, Villa de Ariadna v.g.), o bien santuarios en los que no hay estructuras arquitectónicas bien definidas, tal como sucede en Kato Syme Viannou, a estos últimos hay que añadir los "santuarios en cueva" y un conjunto de materiales proceden de hipotéticas "áreas de culto domésticas" ubicadas en las plantas superiores de algunas viviendas, tal como sucede en Kephala Kondhrou, la "Mansión Inexplorada" de Knossos y Prinias. Un caso muy peculiar son los "santuarios" formados por varias habitaciones, alguna de ellas quizá una especie de patio abierto, tal como sucede en el Templo 1 de Karphi, respondiendo a un tipo de instalaciones rituales que resultan una novedad en Creta, aunque los santuarios con patios abiertos son bastante más comunes en Chipre, precisamente en esta misma época (M.C. Poyato, 1989), por lo que es probable que se trate de un nuevo tipo de estructura ceremonial que satisfaga necesidades distintas desde el punto de vista ritual.
Los griegos clásicos sitúan en Creta el acercamiento con Zeus, toman una divinidad presente en la isla y la hacen suya. Será criado, según el mito, o bien en la cueva del monte Ida o bien en las montañas de la Sípide.
Las actividades religiosas se ejercen, a partir del principio en marcos más claramente delimitados que en las etapas precedentes. Se comprueba así la aparición de los santuarios de cumbre, particularmente numerosos en la Creta oriental.
Estos santuarios, espacios al aire libre dispuestos en la cima de una colina o de una montaña, están las más de las veces rodeados, en la época de los primeros palacios, de un sencillo muro que los envuelve. 
Figura representando a un guerrero procedente de Petsofas, Palikastro,  aprox. 1750 a.C. 
Se han hallado en ellos numerosas figuritas humanas o de animales y exvotos de curación (brazos, piernas), como en Petsofas, cerca de Paleocastro, o sobre el monte Iuktas, cerca de Knossos y vestigios de fuegos de sacrificio.
Situados en la proximidad de las ciudades o de las aldeas, de las que reunían la población, parecen estar relacionados con el florecimiento de la economía pastoral y agrícola y pudieron tener un papel importante en el desarrollo del concepto de territorio en el momento del nacimiento del sistema palacial.
Las cuevas, utilizadas anteriormente como refugios para el culto o lugares de sepultura, se transforman también, en determinados casos, en lugares de culto. Los ejemplos son poco numerosos: la cueva de Camares, sobre la vertiente sureste del monte Ida, cerca de Festos, ha proporcionado numerosos vasos del MM I B; ella ha dado nombre a la cerámica policroma minoica. 
La cueva de Psicro, en el Lasizi, se convierte también en santuario en esta época.
Para este período, son pocos los santuarios conocidos. Tres de ellos, en Festos (palacio) y en Malia (ciudad y barrio Mu), presentan el mismo tipo de hogar rectangular central con pequeña cúpula. 
Micenas, sello de oro (diosa de la adormideras) Atenas, MN 992

El "santuario MM Il" de Malia es uno de los primeros ejemplos conocidos de santuario urbano independiente. Presenta una estructura simple, con vestíbulo central, habitación almacén y sala de culto con banqueta.
Los diferentes lugares de culto de la época protopalacial se identifican generalmente por la presencia de un material al que se le atribuye un valor religioso: mesas de ofrendas de arcilla o piedra, ritones, conchas naturales o imitadas (tritones), "cuernos de consagración", dobles hachas, etc. 
Con frecuencia el mismo tipo de material se encuentra a la vez en los asentamientos urbanos, las necrópolis y los santuarios de cumbre, de una región a otra de Creta. Es, sin embargo, difícil de saber si el culto se dirigía a una sola divinidad bajo aspectos diferentes, o a varias divinidades distintas. La serie de vasos antropomorfos del MA, interpretados a veces como representaciones de divinidades femeninas cesa hacia el final del MA III. 
Micenas, sello de oro, escena de trance, Atenas, MN 3179 

En la época protopalacial, se conocen principalmente figuritas pintadas con amplios gorros e ídolos de piedra de tipo esquemático que informan poco sobre las funciones posibles de la divinidad. 
Algunos vasos de Festos muestran escenas de danza alrededor de una figura femenina.
Un sello del taller de Malia presenta un ejemplo antiguo de la "diosa de los brazos levantados", más conocida en las siguientes épocas. 
Dos anclas de piedra, probablemente votivas, descubiertas en Malia, parecen indicar la existencia de un culto ligado al mar, análogo a lo que se conoce en Biblos y en Chipre.
La aparición de nuevos tipos de santuario y el desarrollo de los cultos funerarios están, quizás, asociados a la institución de un clero oficial y a una administración religiosa en el marco del sistema palacial. 
En Arcanes, como en Malia, se han interpretado edificios próximos las necrópolis como el local de los sacerdotes del cementerio. Se han hallado varios depósitos de material considerado como sagrado, reservados o anejos de los santuarios en Festos (ángulo SO del palacio), en Malia (barrio Mu) y en el palacio de Knossos (Vat room Deposit, sector del Loomweight Basement). 
La presencia de archivos contables en los edificios principales del barrio Mu de Malia, cuyos talleres parecen haber participado en la fabricación de objetos destinados a los santuarios, podría sugerir la idea de que la administración religiosa tiene, como en el caso de los templos orientales, su propio ámbito y una actividad económica propia.
El pilar, la columna o el árbol, que comunican el cielo con la tierra, simbolizan la comunicación entre el mundo sobrenatural “de arriba” con el mundo sobrenatural “de abajo” y, a su vez, la conexión del mundo físico con el mundo sobrenatural. El lugar donde esto se produce es el santuario, representado como una montaña, como un cercado, como una construcción o bien a base de una combinación estos elementos. 

El pájaro, como símbolo de las regiones superiores sobrenaturales, aparece con frecuencia asociado al árbol o al pilar o columna; se ha considerado como una forma de Epifanía divina.
Los lugares sagrados tenían una importancia excepcional en la religión Minoica desde esa consideración cósmica: solo en ellos comportaba eficacia el ritual de aproximación a la divinidad.
Un símbolo religioso característico del ámbito religioso es el llamado convencionalmente cuernos de consagración, que aparece repetido hasta la saciedad en la decoración arquitectónica.
Más importante todavía era la doble hacha, cuyo carácter de símbolo religioso fue cuestionado por Nilsson dentro de esa actitud cuya mitológicamente opuesta a la de Evans, que venía a negar valor simbólico a todo aquello a lo que se pudiera atribuir un valor funcional.
El llamado nudo sagrado que lleva Parisienne en la espalda se muestra como un distintivo claro de la condición sacerdotal.
Las ofrendas y los sacrificios están bien documentados en pinturas y sellos, como también a través de utensilios y detalles arquitectónicos de los santuarios. Los productos líquidos se ofrecían por medio de libaciones: cuando iban destinadas a las divinidades crónicas, el líquido derramaba en el suelo para que fuera absorbido, pero en los demás vasos se vertía en recipientes diseñados al efecto, empotrados a veces en el suelo.
Los frutos grandes se ofrecían en cestos y fruteros. En cuanto a los sacrificios cruentos deben de haber revestido una gran variedad. Los había de animales grandes y pequeños, con liberación de la sangre recogida; el sarcófago de Hagia Triada y algunos frescos ilustran muchos detalles del ceremonial, aunque nuestra ignorancia de las palabras pronunciadas y de la doctrina subyacente al ritual nos impide captar todo significados.
La fuerza vital percibida en todo lo animado, debía de sentirse la más importante y de captarse en su dimensión cíclica, de continua y permanente recepción; la fecundación de la pareja primordial desde el punto de vista cósmico el toro y la diosa, representaba muy posiblemente, en efecto, la génesis de esa fuerza que mantenía la vida en el mundo real.
La tipología de los lugares religiosos tiene dos divisiones: 
1.     Santuarios de Cimas: En lo alto de las montañas.
2.     Cuevas: En ellas se han encontrado gran cantidad de ofrendas y objetos sagrados (cueva de Ileitia, diosa de los partos). En este tipo de santuarios aparecerá gran cantidad de exvotos. 
En Chipre tenemos el santuario de Bounus, representación de una cabaña o choza circular en la que se encuentran las pieles y las divinidades.
Los exvotos pueden representar fachadas de santuario, aparece en este caso un oferente portando un recipiente con líquido de libación.
El acto del culto se representa en los rython o vasos de libaciones. En uno de ellos aparece un santuario de montaña.
Los símbolos de las divinidades abundan en muchos lugares, como las arenas de consagración, los altares o los taburetes, aparecerán en Cnosos conchas pintadas, algunas con redes, otras son representaciones en piedra de conchas de nautilus
Otros motivos simbólicos son agarraderas en forma de ocho o peces voladores, ambos fabricados en loza. También encontramos figuras de diosas en loza, en Cnosos aparecen dos y la mitad de otra. Presentan un traje talar hasta los pies, que es un traje ritual con un faldellín anudado a la cintura mediante el llamado “nudo sagrado”. Aparecen en ella representados animales totémicos (serpientes, felinos), las serpientes presentan una simbolización de conexión entre los dos mundos, además es un animal al que no se ve morir (se esconde para ello), se muda de piel (renace sobre sí mismo), tiene una gran fecundidad, su veneno puede tener poderes curativos, de ahí que aparezcan serpientes en los emblemas de la medicina y la farmacia.
En Grecia es frecuente su presencia como animal doméstico. En Cnosos se tendrán serpientes como animal doméstico, se han encontrado bebederos para ellas.
Los fieles elaboran representaciones de sí mismos en actos de culto, hechas de terracota, bronce e incluso oro. De estas representaciones podemos deducir los gestos rituales (ocultan las manos con los dedos anudados, levantan las manos con los dedos hacia los pies, etc.). Otro tipo de gesto es el aposkopei, bajar los ojos o tapárselos uno con su mano ante el resplandor de la divinidad, como signo de respeto.
Relacionadas con el culto estarán también la danza y la música, de las que también encontramos exvotos que las representan. En los santuarios cretenses aparecen miles de exvotos que representan toros  y taurocatapsias, que son juegos de acrobacias con toros.
Los vasos ghestiu (cretense en jeroglífico egipcio) presentan dos variedades: 
1.     Bucólicos: representaciones pastoriles.
2.     Dramáticos: gente intentando capturar a un toro.

Una pieza fundamental para el conocimiento de la época es el sarcófago de Hagia Tríada, hecho en caliza y decorado al estuco, data del 1370 aproximadamente, que es la fecha de la destrucción definitiva de Cnosos.


Este sarcófago decorado al fresco tiene cuatro caras. Las dos caras principales muestran escenas rituales y en las laterales se encuentra la pareja de difuntos subido en un carro tirado en un caso por caballos y en el otro por un grifo.
En la cara A (la que se ve en la imagen) aparecen dos escenas en el mismo espacio compositivo:
  • Escena con fondo azul: Aparecen tres hombres portando ofrendas. Dos llevan animales a sacrificar y un tercero porta lo que parece ser un barco (maqueta quizás). Lo llevan ante una figura que ha dado lugar a múltiples interpretaciones diciendo que puede ser un sacerdote, un dios, o inclusive una estatua por su rigidez, y detrás de esta figura se encuentra el árbol de la vida.
  • Escena con fondo blanco: En ella aparecen tres porteadoras con ritones las cuales van a hacer libaciones contenido (seguramente vino o cerveza) en un gran caldero situado entre dos árboles acabados en hachas dobles (labrys).
En la cara B hay un ritual de sacrificio de un toro y una escena procesional.
Las dobles hachas o labrys son de uso simbólico, la hoja es de bronce, por lo que si se usara para cortar se doblaría porque es muy fina. Dan nombre a una sala de Cnosos en la que aparecen flanqueando a unos cuernos de consagración. En Cnosos aparece representada una sacerdotisa llamada “la parisina”, con el traje de culto con el nudo sagrado, que representa a la divinidad. Las sacerdotisas se maquillaban con azafrán.     
El tripodon o trípode albergaba brasas en las que se depositaban soles de resina, cuyo humo alimentaba a los dioses. En la época final de los santuarios aparecerán estatuillas representando a divinidades con las manos levantadas, como la diosa de la adormidera, importante debido al uso de narcóticos en el culto.  

LA ERUPCIÓN DE LA ISLA DE THERA.
Hace más de 3.500 años, la isla volcánica de Thera (también conocida como Santorini), en el mar Egeo, entró en erupción sepultando el asentamiento prehistórico de Akrotiri, situado en la costa sur. Con motivo de la explosión, se produce en el interior un gran hueco.
Las islas del centro han surgido posteriormente, porque la actividad volcánica en esta zona no ha cesado. Terremotos y vulcanismo son muy abundantes en este punto. La destrucción de la flota minoica y buena parte de los palacios fue a causa de esta explosión. Akrotiri excavado desde los años 60 por los arqueólogos griegos Spyridion Marinatos y, más recientemente, Christos Doumas ha resultado ser una Pompeya prehistórica, con calles y casas en buen estado, algunas con pinturas murales notables, sepultado todo ello bajo muchos metros de ceniza volcánica, por lo que ha sido llamada “la Pompeya del Egeo”. El mito de la Atlántida consiste en que Platón en unos textos pone en boca de Solón ese mito.
Platón utiliza el tema de la Atlántida para hablar del tema de la utopía.
Detrás de todo eso se puede ver el recuerdo de la destrucción de la civilización minoica.

Thera ya desde antiguo ha llamado mucho la atención.

La explosión se ha podido documentar muy bien, sucede entre 1500-1480 AC.
Algunos volcanólogos defienden una fecha anterior, hacia 1625. Arqueológicamente no hay ningún cataclismo en torno a esta fecha documentado.
Gracias a los análisis realizados en el mar se ha sabido que el viento predominante era del noroeste.
Los vientos muy fuertes antes de la erupción obligarían a la flota a estar amarrados al norte de la isla.
En Akrotiri hubo un primer aviso, el volcán empezó a escupir ceniza y la gente huyó. Pero esto se paró, y la gente regresó. En la segunda erupción también dio tiempo a que la gente saliera.
Las excavaciones en Akrotiri han permitido encontrar toda una ciudad minoica con cierta independencia de Creta, con casas independientes. En algunos casos, se ve hasta el arranque del tercer piso.
Las excavaciones demuestran muy claramente la violencia con que sucedió aquello.
Los vestigios encontrados en Acrotiri se corresponden al final de la Edad del Bronce, Minoico Reciente, también denominado de los Segundos Palacios o Periodo Neopalacial (1600-1450 a. C.), aunque se han hallado restos pertenecientes al Bronce Antiguo y Medio. El proceso de destrucción de la isla fue lento según diversos estudios realizados y se establecen varias fases. En un primer momento hubo una gran actividad sísmica que provocó el abandono de la isla, hay documentada una posterior repoblación que llevó consigo tareas de drenaje y restauración de aquellos edificios derruidos. En el momento en que se estaba realizando esta reparación, se produjo un segundo terremoto que comportó la erupción del volcán y consiguiente hundimiento de la isla. Las investigaciones realizados por los vulcanólogos registraron una primera capa fina de pumita, seguida de otra de la misma piedra y una deposición de ceniza volcánica de más de 50 m de grosor.
Sin embargo, no ha sido posible establecer una fecha exacta de la destrucción de Acrotiri:
·       La datación por carbono-14 la sitúa entre el 1700-1610 a. C.
·       El estudio de cenizas depositadas en la isla de Groenlandia hacia 1645 a. C.
·       Los estudios de dendrocronología realizados en árboles de California la fechan en 1626-1628 a. C.
·       Muy similar a los análisis efectuados en un fragmento de una rama de olivo hallado en el mismo yacimiento, 1627-1600 a. C.
La ausencia de restos humanos ha hecho pensar que pudieron huir a tiempo, pero no se sabe nada acerca de su paradero, ya que no aparecen en ninguna fuente escrita, por lo que se ha establecido la hipótesis de que, como consecuencia del hundimiento de la parte central de la isla, se produjese un tsunami que arrastró todo a su paso.
Tras estar un tiempo abandonada, en el siglo IX a. C. se fundó la colonia espartana de Thera, nombre con el que se conoce a la isla, que siguió en pie hasta época romana. La influencia cristiana se hizo sentir en el siglo IV al construir basílicas sobre los templos grecorromanos. En época contemporánea pasó de manos venecianas a turcas, y finalmente griegas.
Acrotiri es uno de los yacimientos fundamentales a la hora de estudiar la arquitectura doméstica de la época. Gracias al buen estado de conservación en el que se encuentran los edificios podemos conocer cuál era el método de construcción, los materiales utilizados, estructura y ordenación de las viviendas, decoración utilizada, etcétera. ​
Los primeros restos datan del neolítico, del V milenio a.C. La ciudad se encontraba en una colina a unos doscientos metros de la costa actual. Las cerámicas encontradas se relacionan con mismos tipos de las islas Mikonos y Antíparos, lo que ha permitido datar la primera colonización en el primer período de las Cícladas (años 3000 a. C.), demostrándose que el trabajo de metal encontrado data de cerca de 2500 a. C. También parece que hay vestigios de guerras desde los años 2600 a. C. a 2500 a. C., haciendo posible que algunos participantes se refugiaran en la isla. De hecho, la ciudad se cree que fue fundada hacia el 2000-1900 a. C. ​
La ciudad se organiza de norte a sur, adaptándose al terreno, y cuenta con una red viaria importante. Una calle principal llega hasta la denominada «Plaza Triangular», un protoágora o espacio abierto de carácter público. ​Destaca el sistema de desagües y red de cloacas documentado. Las técnicas constructivas nos hablan de un método bastante avanzado: la fosa de cimentación llega hasta la roca madre para más adelante realizar un basamento de piedra volcánica cubierto a base de placas de caliza, dándole un aspecto digno. El alzado debía ser resistente a los movimientos sísmicos frecuentes en la isla, por lo que está formado de armazones de madera de olivo, barro y guijarros, al igual que puertas y ventanas. ​En cuanto al pavimento, la tierra mezclada con conchas de pequeños moluscos y una capa de piedras era la base para el enlosado de las habitaciones. Las techumbres son planas y aterrazadas.
Se han documentado tres tipos de viviendas:
·       Las grandes villas o casas de lujo (suroeste del asentamiento, «Xeste 3»), las cuales tenían las habitaciones de servicio en la planta inferior y las de uso privado en la superior, así como un área cubierta que se ha interpretado como un pequeño santuario doméstico. Todas las casas de este tipo eran independientes.
·       Otros edificios fueron construidos en bloques residenciales, en la zona este. Con paredes dobles, constaban de 2 a 4 plantas en las que el piso inferior servía como sala de almacén o taller mientras que en el resto de las plantas había habitaciones que eran de uso privado y están decoradas con magníficas pinturas murales.
·       Al mismo tiempo se ha documentado, en la zona noreste, unas estancias destinadas a almacenamiento («despensa norte»), ya que en su interior se hallaron grandes pithoi donde se guardaba la harina realizada en la «plaza del molino», próxima al bloque residencial.
Las casas tenías dos o tres pisos de adobe volcánico, construido con barro mezclado con paja y cimientos llenos con roca volcánica. Piedras talladas fueron utilizadas como elementos fundamentales para el diseño de las fachadas de algunos edificios y la construcción de escaleras y otros elementos. Algunos muros fueron reforzados con marcos de madera, presumiblemente para protegerse contra los terremotos, porque así se daba una cierta flexibilidad.[9]
Cada edificio al borde de la puerta de entrada tenía siempre una pequeña ventana que permitía el paso de la luz y reconocer a cualquier visitante. Detrás de la puerta estaba la escalera principal.
En las habitaciones sencillas, los suelos consistieron en barro sellado. En las salas de ceremonia, el pavimento estaba cubierto de tejas o decorados con mosaicos de piedra simple y conchas. Todas las paredes estaban cubiertas: los talleres y almacenes, en su mayoría, con barro y las salas de estar con cal, a veces teñida con colores de tierra de tonos del rosa al beige. De los techos sólo quedan escasos restos, pero probablemente fueran de ramas y cañas cubiertas de tierra batida, a fin de conseguir el aislamiento térmico contra el calor del sol en la verano y el frío en el invierno. Sobre algunos techos, como hoy día en diversas culturas de la Mediterráneo, se acondicionó un espacio de vida adicional, probablemente rodeado por balaustradas de piedra cortada a la altura de la cintura.

El edificio «Xeste 4» constaba de tres plantas y por sus grandes dimensiones, su exterior realizado con piedras talladas y sus ricas pinturas murales, se cree que fue un edificio público. Hay fragmentos de pintura que parecen formar parte de una procesión y que decoraban las paredes de la escalera. ​
Las estructuras indican un alto nivel de desarrollo de su civilización. Las casas tenían los baños en el primer piso, conectados por tubos de arcilla al alcantarillado. Las tuberías se iniciaban en el primer piso por una pared exterior y eran conducidas por la planta baja a través de la pared y hasta una conexión a la fosa de aguas residuales frente a la casa, en la calle.
Talleres, tiendas y almacenes se encontraban normalmente en el sótano que consistía en una serie de habitaciones. Cerca de la escalera había una sala que se destinaba para utilizarla de cocina y comedor. Aquí se encontraron ruedas de molino y los llamados pithoi en el suelo, junto a marcos empotrados para grandes recipientes de barro que contenían las reservas de víveres. En algunas de estas habitaciones había grandes ventanales que daban a la calle, lo que hace pensar que eran tiendas donde la venta se realizaba a través de estas aberturas en las paredes.
En los pisos superiores, el grosor de las paredes era más fino, realizada a menudo con marcos de madera que formaban una hilera de ventanas. En cuanto a los marcos de madera hay que destacar que se utilizaban principalmente para las paredes interiores y que ocasionalmente se colocaban en la mitad inferior de la pared para incorporar armarios o, a veces, Polythyrons ​(paredes con puertas, entre los pilares de madera, que servían para conectar dos espacios que, cuando se cerraban las puertas, podían quedar como habitaciones independientes). En el edificio «Xeste 4» se encuentra una habitación con tres paredes de este estilo.
La población vivía básicamente de la navegación y el comercio. El pueblo poseía bienes de Creta, del continente griego y de Asia menor. Se puede afirmar que la ciudad se dedicaba a diversos oficios, los cuales se pueden captar de las excavaciones de las casas. Hubo industria del metal, una de cerámica, una de prensa de uva y dos molinos, pero no se puede afirmar de forma concluyente si también se dedicaban a la construcción naval. La alta calidad de las pinturas sugiere la residencia de artistas especializados. Casi en cada casa había un sencillo telar, como lo demuestra el gran número de pesas de telar encontradas. Por las representaciones de los caracoles púrpuras y del azafrán (de donde se pueden extraer tintes), se cree que las prendas de lana y lino fueron teñidas de colores. En el campo había una agricultura diversa que se dedicaba al cultivo de verduras y frutas como las cebollas, las lentejas y los garbanzos, el trigo y la cebada, los higos y las uvas que eran populares, y los pistachos que ya eran conocidos. En cuanto a la carne, en general, se comía la carne de oveja y también de cerdo y ganado vacuno. Sin embargo, en la cocina, lo que se preparaba más era el pescado, junto con los mejillones y las vieiras. El vino se producía como todavía actualmente se fabrica en la isla. 
No se sabe cómo los habitantes de la ciudad obtenían el agua ya que no se ha encontrado ningún tipo de cisterna. En un fresco se representan las mujeres en busca de agua con jarras, que llevan en sus cabezas.
Gran variedad de vasijas de cerámica fueron encontradas de diversas formas y calidades. Las formas y decoración de los barcos venían influenciadas por el intercambio cultural con las otras islas de las Cícladas, especialmente Milo que era un centro de cerámica de los más diversos estilos. Las influencias sobre la cerámica de Akrotiri proceden de la cultura de la isla de Creta minoica y micénica. Las tradiciones extranjeras se recogieron en la fabricación local, e incorporaron a su propio estilo. ​
Se encontraron toscas herramientas como martillos y morteros de piedra, así como contenedores de agua y cuencos. Las herramientas más finas, como anzuelos, cuchillos, cinceles y hoces, eran realizadas con bronce. El plomo era utilizado como material de pesos. ​ Sobre las cenizas y restos volcánicos había quedado impresa la silueta de algunos muebles domésticos de madera como mesas, camas y sillas. Los restauradores pudieron reconstruirlos con un vaciado de yeso.

En la parte suroeste de la excavación es donde se encuentra ubicada la mejor referencia religiosa o litúrgica de esta comunidad. En este espacio se descubrió un pozo con gran cantidad de cuernos, la gran mayoría de cabras y un par de cuernos de ciervo. En una caja de madera cuidadosamente elaborada, en medio de los cuernos había guardado un ídolo de oro, con una medida de 11 cm de largo, 9 cm de altura y un peso de 180 gramos. El cuerpo y la cabeza están realizados con la fundición a la cera perdida, pero se puede observar que las patas fueron agregadas más tarde. La casa más cercana parece que se dedicaba a la ceremonia de los ritos de iniciación, un tipo de edificios que, hasta el momento, sólo se conocían en Creta. Por otra parte, se encontraron algún Rhyton, o donaciones en forma de animal, y con una elaborada decoración.
Hasta la actualidad no se han descubierto tumbas que se puedan atribuir claramente a la ciudad. Aun así, en 1897, al sur de la actual capital de la isla de Thera se encontraron en una cantera, presumiblemente los restos de una necrópolis del primer período de las Cícladas. También, a unos tres kilómetros al norte de Akrotiri, se han excavado tumbas individuales que se asignaron al período anterior a la erupción.
Los descubrimientos que se hicieron en la década de 1990 permiten una visión de las relaciones comerciales de la ciudad. Gracias a unos fragmentos encontrados de unas tablas de arcilla grabadas con escritura lineal A y utilizadas para hacer el inventario de una de las casas excavadas (probablemente un almacén), se ha podido saber que Acrotori comerciaba con grandes cantidades de lana y de aceite de oliva. ​
La isla, debido a su superficie, tanto entonces como en la actualidad, no es muy apropiada para la cría de ganado. Por eso y por la cantidad de telares y restos de tinte para textiles encontrados, se sospecha que Acrotiri era, en la Edad del Bronce medio, un centro para la industria de transformación de los productos textiles. La lana y el lino eran probablemente comprados en sus islas vecinas del norte. Los hilaban, tejían y teñían y, finalmente, los enviaban al centro cultural de la isla de Creta.
Las aceitunas eran un producto extendido por todas las islas del mar Egeo, aunque seguramente en una cantidad mayor que hoy en día, debiendo tener Acrotiri un papel muy significativo para su comercio. De este periodo, casi el 50% de todas las culturas de las Cícladas, Creta y Chipre (entre las que se incluye Santorini) se han encontrado frascos de la unidad comercial típica tanto para el aceite de oliva como para el vino. La ubicación estratégica de la isla en el camino de las rutas principales del comercio era un factor crucial para su economía.
En particular, Santorini era la única isla desde la que se podía conseguir llegar a la isla de Creta en sólo un día de viaje. Como los barcos de comercio de la Edad del Bronce no navegaban de noche, tenían que buscar refugio en las bahías de la isla que hacían de trampolín clave para la negociación con Creta y con todos los mercados del norte.
La agricultura de Santorini provenía de pequeñas casas de labranza dispersas, de las cuales se han encontrado tres. Dos de ellas eran edificios de piedra con una única habitación. La tercera tenía dos habitaciones, un patio amurallado y un trastero o una nave.
Al interpretar las pinturas de los frescos se puede afirmar que al menos la zona de la ciudad tenía una estructura social equilibrada. Se han deducido las profesiones de algunos de los residentes gracias a las representaciones de los frescos de sus casas. Por ejemplo, del fresco de la Casa Oeste, con motivos marítimos, se puede interpretar que su habitante había sido capitán de barco o un comerciante marítimo.
A diferencia de Pompeya, en Acrotiri no se encontraron restos humanos. Además, tampoco se han encontrado cosas de valor en las casas con la excepción de algunos pocos objetos, minuciosamente preparados y recogidos. Esto sugiere que los residentes tuvieron tiempo, antes de la erupción del volcán, de recoger sus pertenencias de valor y huir con los barcos.
Según los historiadores, parece que la destrucción fue lenta y con varias fases antes de la erupción real y que los habitantes de la isla pudieron ser advertidos por un terremoto previo. ​ Sus huellas se manifiestan en las calles de piedra picada, que presentan grietas, y en las paredes dañadas de los edificios. Después del terremoto, algunos de los habitantes que habían huido regresaron, limpiaron las calles dejándolas libres nuevamente, derribaron paredes y ordenaron los materiales de construcción que se podían reutilizar. ​Se encontraron un lote de camas que se habían guardado en una casa, para ser transportado nuevamente más tarde. Las vasijas con alimentos no dañados también fueron llevadas a unos puntos de recogida fuera de las casas.
Cuando estaban realizando esta reconstrucción fue cuando tuvo lugar la erupción volcánica. La cantidad de material expulsado fue baja, de manera que los habitantes fueron capaces de escapar con seguridad. Hay en cualquiera de las islas vecinas las pruebas de que se había producido en la época de la erupción una gran inmigración. Es probable, que entre los huidos de la erupción, algunos perdieran sus vidas debido a los gases emanados o por los maremotos. La erupción constó de varias fases. ​ La primera fue la emisión de piedra pómez ligera, que se refleja en una capa relativamente delgada de sólo siete metros de espesor. Se hundieron los techos debido a la sobrecarga, pero los edificios quedaron protegidos de la destrucción, para las etapas posteriores y más graves. Estas produjeron gruesas capas de ceniza y lava de hasta 5 metros y, en algunas partes de la isla, entre 20 y 50 metros. ​Tras la erupción, unas lluvias intensas de larga duración hicieron que parte de la isla se hundiera. ​

A juzgar por los hallazgos arqueológicos dispersos, la vegetación de la isla tardó varios siglos en recuperarse lo suficiente, para hacer la zona atractiva para el reasentamiento de los seres humanos. Piezas individuales de la fase de la civilización micénica, cerca de 1200 a. C., fueron encontradas en Monolithos, en la misma isla de Santorini.
Típico de la alta calidad de vida de Acrotiri son los numerosos frescos existentes. Presentan una temática bastante amplia, desde patrones geométricos de escenas cotidianas marítimas, agricultura, deporte o juego ritual a paisajes con flora de la zona (Fresco de los lirios) e incluso de papiros del Egipto contemporáneo (hallado en la Casa de las Damas), lo cual evidencia que los habitantes de la isla mantenían relaciones comerciales con éste. También los hay de fauna autóctona en forma de golondrinas, monos y antílopes.
Los colores tienen un papel vital para la estilización de los motivos de representación. A menudo los colores no eran utilizados de forma realista, debido al dibujo de las imágenes con las zonas adyacentes de colores similares. Los frescos de las casas son muy diferentes en tema y estilo, como fueron también diferentes los artistas que realizaron el trabajo. Se aprecia el cuidadoso y detallado diseño y el abanico de colores utilizados. Excepto para el blanco de la cal del subsuelo, principalmente se utilizaron tres colores: ocre amarillo, ocre rojizo oscuro y algunas veces también un fuerte tono de azul egipcio. ​
También se utilizó el azul de lapislázuli que se encuentra en la Edad del Bronce en Grecia, pero no en Acrotiri. Las mezclas de grafito y de color azul muy oscuro-negro fueron utilizadas para la elaboración de los contornos y los detalles. Los colores se utilizaron en la mayoría de los casos en forma de tonos puros. Mezclas y sombras están empleadas con gran moderación. El verde de malaquita sólo aparece en pequeñas cantidades. Estas pinturas de Thera guardan una relación estrecha con las de Creta tanto en estilo como en los temas. Por ejemplo el fresco de Las recaudadoras de azafrán de Acrotiri de la casa «Xeste 3», se asemeja a La Parisien cretense. Los análisis han demostrado que los métodos de pintura y los pigmentos utilizados fueron los mismos en ambos.
Fresco que representa a la flora y fauna de la isla

Los hombres se representaban normalmente jóvenes con la piel oscura y con un torso ancho, el pelo con largos mechones en el aire y las piernas y el rostro siempre de perfil. Las mujeres por el contrario, se pintaban con la piel blanca, peinadas con adornos en el pelo y con faldas largas.
Unos cuantos personajes de ambos sexos, que se cree que son sacerdotes de ceremonias, llevan una túnica, conocida desde el Oriente Medio. Es una tela que envuelve el cuerpo dos veces, una pasando bajo las axilas y la otra sobre el hombro donde se mantiene con un clip y deja caer el resto de la tela por la espalda. Los vestidos están adornados con dos anchas franjas. Nadie más lleva una túnica blanca con elementos decorativos. Se observan algunos residentes de la ciudad, también vestidos de blanco, pero sin ninguna indicación más específica. Los jefes aparecen de perfil y con los ojos de frente.
Las mujeres, además de las sacerdotisas mencionadas, usan una túnica de color o una falda con alguna cenefa pintada y una blusa con mangas hasta el codo o un vestido con mangas cortas, estando la parte superior completamente cerrada. El tejido de la ropa está hecha con una tela decorada a menudo con rayas.
Fresco de una mujer con papiros de Acrotiri. 

La mayoría de los personajes urbanos aparecen cubiertos con una especie de capa en blanco, rojo, ocre y azul-negro. En una representación de pastores usan la misma ropa con un corte similar. Los frescos muestran, por lo tanto, los diferentes tipos de taparrabos o faldas. Algunos personajes sólo llevan un cinturón que tiene una tira de tela en la entrepierna, con los extremos que cuelgan de la parte delantera y trasera. Se trata principalmente de personas que están representadas durante un trabajo físico, como los pescadores, los remeros o los pastores.
Fresco de los boxeadores, del sector B en la casa «Xeste 3» museo Arqueológico Nacional de Atenas.

Aparte de las representaciones individuales y de grupos más pequeños que aparecen en los frescos en casi todos los edificios, no es muy corriente encontrar escenas de multitudes. Por ello, el fresco de los Barcos en la Casa del Oeste es significativo. Aproximadamente 370 personas están representadas en las pinturas en tipo miniatura. De éstas, 120 son remeros que se ilustran esquemáticamente en los barcos, otros están muy mal conservados para su evaluación. Se encuentran también 170 figuras de hombres con la cara suficientemente reconocible y sólo diez mujeres. Casi todas las mujeres aparecen representadas con su traje de gala y un peinado muy elaborado.
El friso de los Barcos, de la Casa del Oeste muestra dos ciudades y un viaje por mar de una ciudad a otra. Las ciudades están integradas en un paisaje rocoso de escasa vegetación. Constan de casas individuales, que fueron colocadas sin perspectiva, y unas contra otras. Las fachadas han sido pintadas con todo detalle. Se pueden distinguir las paredes de piedras irregulares, a menudo de ladrillos ordinarios, y las fachadas revocadas. Las paredes de yeso pintadas en tonos azul y ocre, y una casa de un rojo brillante, tienen grandes ventanales y techos planos. Algunas casas tienen el techo que recuerda la forma de una piña. Por otra parte, un vistoso edificio está adornado como se conoce en la cultura minoica de las islas Cícladas, por lo tanto, se le considera un santuario sagrado. Otro fresco en la misma habitación muestra una pequeña estructura que se interpreta como una fuente sagrada. 
La mayoría de los animales se reproducen fielmente en la forma y en el movimiento. En cambio, los colores, a menudo, no son los propios de la naturaleza, sino que se seleccionan según las necesidades del artista a efectos de contrastar los cuerpos con las bases de color. Algunos se han realizado con gran detalle a pesar de no ser de especies conocidas en Santorini. De hecho, la gran mayoría de los animales que se reproducen son de especies del norte de África, como los grandes felinos, antílopes y monos, así como animales mitológicos. Esto demuestra que los artistas tenían acceso a la tradición iconográfica de Egipto.
El ganado no era frecuente en las Cícladas y aún más raramente en Acrotiri. En uno de los murales se encuentran dos animales muy mal conservados ante una puerta y con un hombre. También impresiones de sellos encontrados muestran como motivo un buey. Los descubrimientos de toros en Delos están vinculados con un sacrificio religioso en la cultura minoica, es decir, en un santuario. Extraordinariamente, también se ha descubierto una escena con ovejas y cabras en rebaño.
Aparentemente popular en Acrotiri, y raramente en otras islas de las Cícladas, es el motivo de los delfines. Estas figuras aparecen al menos diez veces dibujadas en ánforas de Acrotiri, aunque casi nunca en otros tipos de cerámica. Los delfines se han encontrado en escenas marítimas de las pinturas murales decorativas que adoptan formas muy estilizadas. Todas las representaciones de los delfines son muy similares y siguen un estilo muy esquematizado.
De todos los animales, los que están más representados en los frescos de Acrotiri son las aves, principalmente, los pájaros acuáticos como los patos. En los frescos se pueden reconocer fácilmente una especie de patos egipcios, mientras que el resto, parece que son una representación libre por parte del artista. También se han encontrado de forma recurrente, especialmente en paisajes de primavera, golondrinas, las cuales también han servido para adornar algún tipo de cerámica. Lo que cabe destacar más, sin embargo, es la función de las palomas en Acrotiri. Varias palomas adornan algunos barcos, en particular, el casco de las embarcaciones a vela, y se piensa que esta figura simbolizaba la función de mensajero de esos barcos.
Detalle de un fresco con monas azules encontrado en el sector Beta. 

La Casa del Oeste se considera la residencia de un arconte y podría ser el lugar dedicado a los espectáculos públicos. De este edificio proceden tres importante frisos con las representaciones siguientes:
·       Se encuentra el mural denominado de Los pescadores, que presenta a unos hombres desnudos con la cabeza rasurada y pintada de azul, identificados como sirvientes del dios; están ofrendado pescado a la divinidad.
·       La representación en un friso sobre una Batalla, de una altura de cuarenta centímetros donde aparece una escena de una batalla naval contra una ciudad llena de guerreros armados con lanzas bajo los cuales se encuentra un barco encallado en las rocas y unos hombres desnudos que caen al mar.
·       La representación de su celebración posterior con el Fresco de los Barcos, también a modo de friso con una altura de cuarenta centímetros, es el punto culminante de las pinturas descubiertas en Acrotiri. Se aprecian ocho embarcaciones a vela, que viajan desde un pequeño pueblo a una ciudad probablemente más grande y más adornada, donde se espera su llegada. La distancia se considera corta ya que los barcos no están claramente equipados para viajes oceánicos. A bordo, todo el mundo, parece estar vestido de fiesta. Los pasajeros, por tanto, no son soldados, lo que indica que el viaje tiene un objetivo amistoso. En el cerro más cercano tienen lugar unas ceremonias donde personajes de ambos sexos vestidos de fiesta se mueven al pie de una fuente sagrada. Llevan varios presentes en las manos que enseñan llenas de objetos irreconocibles, posiblemente cuencos. Los paisajes están dibujados con colores fuertes para destacar de las piedras volcánicas. El tema es la celebración de la «reanudación anual de la navegación». Otra representación en el mismo fresco de los Barcos es un paisaje tropical delimitado por un río, parecido a los que se encuentran en la tradición cretense, que utiliza paisajes de Egipto con sus plantas y animales. En cambio, en Acrotiri añaden escenas como el río y alguna vegetación que se considera local. El río proporciona el marco para dos subtemas: la caza de animales silvestres en la parte superior y los cultivos de palmeras y papiros en la zona inferior.
Río con paisaje tropical, escena del friso de los Barcos.

Las imágenes de esta casa se pueden interpretar como la procesión de una celebración del comienzo de la temporada de navegación en la primavera, tras el final de las tormentas de invierno. Todas las imágenes tendrían una conexión con el tema de la primavera de la ceremonia que se celebra en el cerro.
·       La Casa de las Damas (cerca de la Casa del Oeste) albergaba también un santuario doméstico. En una de las estancias encontramos una escena en la que un sirviente se prepara a ofrecer una falda a una mujer sentada sobre una silla de tijera (símbolo de divinidad). Sabemos que es un santuario al hallar representado un altar de consagración de cuernos, destinado al sacrificio de animales.
Fresco de Los pescadores: el joven con doradas.

EL LABERINTO.
En cuanto al Mito de Micenas:
Encontré que hay varias bases de dicho mito en cuanto al nacimiento del minotauro. La primera, es ciertamente el enfado de Poseidón hacia Minos cuanto éste último lo maldijo, envió un hermoso toro blanco del cual Pasifae, la esposa de Minos, se enamoró, y dio a luz al minotauro tiempo después.
La segunda, es que se dice que el toro blanco fue enviado por la diosa Afrodita para vengarse del padre de Pasifae, el dios Helio, por haberla descubierto como amante de Ares.
La tercera indica que Zeus le regaló a Minos dicho toro blanco, para sacrificarlo en honor al dios Poseidón, ya que eso hacía Minos: sacrificar toros en honor a los dioses.
Tomando en cuenta la primera base, Pasifae trató muchas veces de seducir al toro, pero no lo lograba, y le pidió ayuda a Dédalo, un artesano muy hábil que se encontraba refugiado en Creta. Dédalo construyó una vaca de madera, para que Pasifae se escondiera dentro de ella, y así poder captar la atención del toro, lo cual logró exitosamente, dando más tarde a luz al Minotauro: un ser con cuerpo de hombre y cabeza de toro. 
Se dice que el castigo impuesto por Poseidón continuaba, ya que el minotauro sólo se alimentaba de carne humana. Por ello, Minos le ordenó a Dédalo a que construyera una jaula gigante donde meter al minotauro, y de la cual no pueda escapar, y es entonces cuando se crea el laberinto; una estructura colosal con innumerables pasillos que iban y venían en diferentes direcciones. El minotauro fue abandonado en el centro de dicha construcción. 
Minos le declara la guerra a la Grecia Peninsular, luego de que su hijo Androgeo fuera asesinado al ser campeón de los juegos olímpicos celebrados en Atenas. Minos logra tomar control sobre la Grecia Peninsular, y Atenas, siguiendo lo dictado por el Oráculo de Delfos, ofrece tributos a Creta, los cuales consistían en entregar anualmente siete mujeres y siete hombres vírgenes como sacrificio para el minotauro. 
Cuando Teseo, hijo de Poseidón, hace su aparición, decide matar al minotauro para liberar a su pueblo de la esclavitud de Atenas por parte de Creta. Teseo se ofrece como parte de la ofrenda, y al llegar a Creta, conoce a Ariadna, hija de Minos, quien se enamoró de él. Al momento de entrar en el laberinto, Ariadna le entrega a Teseo un ovillo de hilo, el cual irá desenrollando a medida que avance por el laberinto, para así poder regresar a la salida luego de matar al minotauro. Teseo luchó contra el minotauro desarmado, ya que Minos no dejaba que los 14 vírgenes entraran al laberinto con armas, y aun así, logró vencerlo. 
Según el autor de temas místicos Massimo Izzi, el mito del minotauro se remonta a un período anterior al de los dioses olímpicos.
Dicho mito es lo único que se posee, por los momentos, del comienzo del Período Micénico de Grecia, anterior al Período Clásico.
1.     Aparece una versión micénica del laberinto en una tablilla de lineal B. Las tablillas son elementos de rentabilidad temporal, pues cuando pasa el año se pasan a hojas de cuero, etc. y la tablilla de barro se borra y se escribe de nuevo, por eso las que se conservan son las que quedaron en los incendios. En este caso tenemos por uno de los lados de la tablilla el dibujo de un laberinto.
2.     Tablilla que ya relaciona el laberinto con el mito del minotauro. Plinio habla de cómo el laberinto se inventa en Egipto.
3.     En principio el laberinto se construye como una pista de baile. De ahí se convierte en un laberinto para el minotauro. Una pista de baile que tiene que ver con el rey toro de Minos.
4.     Teseo matando al minotauro, pinturas negras.
5.     Santa Inés, Sicilia, 1100 a. C. Se mantiene el dibujo de un laberinto, cerca del mar. Es un motivo que aparece por toda Europa, la Península Ibérica, Holanda..
6.     Vigo, representación de un laberinto, cerca del agua.
7.     Cornualles, principios del s. VI a. C.
8.     Irlanda, mediados del s. VI a. C. El mismo tipo de dibujo.
9.     Suecia, se asocia este dibujo con el mito de Troya. Son dibujos hechos poniendo piedras una al lado de otra sobre el suelo que se mantienen desde entonces.
10. Laberinto asociado con jinetes. Lo que llama Plinio ludus troyae, un ballet a caballo, se va cruzando, entrelazándose creando el dibujo del laberinto. Demostrando así su destreza, en el campo de Marte.
11. Mosaico de un laberinto en el umbral de una puerta. Valor de amuleto, superstición. Se encuentra en Portugal (pero se da en todo lo que es el mundo romano, y en todas las clases sociales).
12. Esto pasa a la Edad Media a través de manuscritos donde el laberinto pasa a ser más sinuoso, siniestro, donde uno necesita fe para llegar al final, para recorrer el camino. Se pierde el significado original. Peregrinación de la vida. La gente en la iglesia puede hacer el laberinto de rodillas como signo de purificación. El minotauro se sustituye por un monstruo.
13. Un mapa del Mediterráneo donde se asociaría a Creta con el laberinto.[1]
14. Un laberinto en mimbre de Arizona. Ahí fue llevado por los misioneros y conquistadores.
15. El laberinto se prolonga en los palacios renacentistas, en sus jardines es un motivo muy común. Existen libros del Quincoeccento donde ponen cómo construir correctamente laberintos de jardines, etc.
16. Laberinto de setos en Indiana, llevado allí por protestantes, idea de equilibrio, etc. que ellos seguían.
17. Dalí también representa el tema del laberinto.
18. El tema sigue sirviendo todavía como motivo de inspiración.
19. Dédalo es el gran arquitecto, se le atribuye una gran inteligencia. Minos plantea un enigma que sólo puede resolver Dédalo, cómo puede atravesar un hilo una caracola, Dédalo lo consigue atando el hilo a una hormiga. Se dice que de ahí surge la idea del laberinto.






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[1] Teseo mata al minotauro gracias a Ariadna. El laberinto lo construye Dédalo.


[1] Sir Arthur Evans les dio ese nombre sin poseer ninguna justificación para la aplicación de esos términos.
[2]   Pequeña figura de loza pintada encontrada, junto con otras ofrendas en el denominado "Santuario tripartito" del Palacio de Knosos.
Representa a una diosa con el típico vestido minoico a base de falda larga tipo "faralaes" y delantal superpuesto. Estrecha cintura "de avispa" y corpiño con media manga y dejando el pecho al descubierto. Aferra fuertemente dos serpientes, una con cada mano. coronada con un tocado sobre el que reposa un felino.





[1]    Magoula = tell.
[2]    es el “Gran Salón” que se encontraba en los palacios de la civilización micénica, en Grecia y Anatolia. Solía estar a un lado del patio central y frente al altar

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