viernes, 1 de diciembre de 2017

Capítulo 20 - CRONOLOGÍA DEL EGEO.




LA ARQUEOLOGÍA DESDE LA ANTIGÜEDAD HASTA NUESTROS DÍAS.

CRONOLOGÍA DEL EGEO.
Petrie va a Egipto y encuentra el oasis de El Fayún, un yacimiento sin interrupción cronológica. Así estudiando las secuencias estratigráficas Petrie estableció las sequence dates, basándose básicamente en los restos cerámicos (elemento esencial para establecer un hito cronológico a través de las diferentes culturas).
Asociados a las cerámicas hay lógicamente otros instrumentos, huesos, tradición escrita de dinastías reales de faraones (que no es tan preciso, ya que existen lagunas).
Esa relación de unos materiales con otros permite establecer esa telaraña cronológica.
La cronología de El Fayum sirve como una cronología relativa porque no existe tal precisión en los datos, o no en todas las ocasiones, hasta tal punto que existen para Egipto dos cronologías:
1.     Cronología alta.
2.     Cronología baja.

Con una oscilación cronológica entre ambas de unos 75-150 años.
Así Evans excavando Cnossos estableció una relación cronológica entre los elementos hallados y la secuencia cronológica establecida por Petrie en El Fayum.
Es muy importante aclarar el espacio geográfico donde estamos, pues probablemente las fechas sean distintas, por ejemplo para el Egeo es el 3.000 cuando se da el paso a la edad de los metales.

Veamos como Evans dividió el Bronce a partir de sus excavaciones:
3.000                                                                      Cicládicos.
                                                 I
                    Bronce Antiguo    II
                                                III
2.000                                                                      Aqueos.
                                                 I
                    Bronce Medio       II
                                                III
1.500                                                                                                                                       Thera.
I
Bronce Reciente     II
          III
1.100                                                                                                                                             Troya (caída).
1.000                               Período intermedio que dará lugar al hierro.

Para las Cícladas el Bronce se denomina de otra forma, tiene identidad propia.  Igual pasa para Grecia a partir de las excavaciones de Cnossos (período minoico). Igual para el Hélade, Grecia continental. Así cada nombre depende de una periodización como de una geografía distinta.

La cronología de la civilización cicládica se divide en tres principales secuencias: Cicládico Inicial, Medio y Final. Al periodo inicial (3000 a. C.) le siguió el arqueológicamente oscuro Cicládico Medio ( 2500 a. C.). A finales del Cicládico Final (2000 a. C.) hubo una convergencia esencial entre el Cicládico y la civilización minoica.
En torno al 2.000 en Creta se produce la llamada explosión palacial, así se produce la expansión y florecimiento de esta cultura.
Tras la guerra de Troya se sucede un período que en Creta se llamará submicénico, para Grecia de otra forma...
El micénico equivale al Bronce Reciente (I, II y III), pues exteriormente está el período minoico...
También el nivel de precisión respecto a la datación es distinto según la zona.
El Egeo son las Cícladas, Creta y Grecia continental, pero también habría que considerar a Chipre aunque está más cerca del mundo oriental. En época micénica como excepción Chipre fue conquistada por Grecia. Las restantes épocas se le puede considerar independiente.
En torno al 3.000 se produce la entrada en la edad de los metales en el Egeo.

EL NEOLÍTICO.
La verdadera colonización del territorio griego se dará en la etapa neolítica. Los hombres llegados de Oriente, primero por tierra y por mar poco después, se instalaron en las fértiles planicies de Tesalia y Beocia y, desde allí, lentamente fueron colonizando las restantes áreas geográficas del norte y centro de Grecia y la península del Peloponeso. En cada una de estas zonas se desarrollaron culturas neolíticas de gran personalidad, formando la base de la civilización griega. Los inicios de esta etapa se han podido fechar, gracias a los hallazgos arqueológicos en Macedonia y Tesalia, en el VII milenio antes de nuestra era.
Allí se desarrollaron las aldeas, núcleo básico del que saldrá la civilización clásica. En estos lugares del NE de Grecia, ciertos yacimientos presentan una continuidad de poblamiento muy considerable; la superposición de las aldeas a lo largo del tiempo llega a formar colinas artificiales, las denominadas "magoulas", que alcanzan hasta 10 metros de altura y 300 metros de diámetro en la mayor de ellas.
Los primeros estratos o niveles, fechados en pleno VII milenio, han proporcionado materiales de un neolítico aún sin cerámica y dan idea de una economía de aldea, basada en la agricultura y la ganadería: restos carbonizados de cereales y leguminosas, junto a huesos de ovejas y cabras. El utillaje lítico está realizado con materiales de la zona, además de otros más lejanos como los ya citados en obsidiana procedente de Milo, la isla más occidental de las Cícladas; tales materiales ya están presentes en la región desde el Mesolítico.
La aldea más antigua documentada hasta el presente es Nea Nikomedia, en Macedonia. Las fechas de los primeros niveles, obtenidas mediante el Carbono-14, sitúan a éstos en torno al 6.200 a.C., colocando al Neolítico griego a la par de los grandes yacimientos de Anatolia, tales como Hacilar o Çatal Hüyük. De mediados del sexto milenio ya se conocen numerosas aldeas neolíticas, como las de Khirokitía (Chipre), Elateia (Drajmani) y algunos puntos del Peloponeso, lo que hace de Grecia el puente entre el Neolítico oriental de Palestina (Jericó) o Siria (Ras-Shamra) y el Occidente, si se admite que el Neolítico nació en estas zonas del llamado Creciente Fértil.
El hombre pasa de una economía de pura subsistencia a una economía productora, aunque la agricultura no significa que estemos en el Neolítico, así como tampoco sólo la aparición de la cerámica (Jericó), así para definir el Neolítico tiene que estar todo ello junto. Lo que define el Neolítico es una economía autogestionaria y una serie de consecuencias como la explosión demográfica, la sedentarización (aunque hay comunidades neolíticas seminómadas), la especialización, el mayor desarrollo intelectual (religión, clase sacerdotal), las primeras formas de organización, ocupación de un espacio determinado, común... Se desarrolla el intercambio de manera progresiva. Es un proceso lento y distinto de unas zonas a otras. La arquitectura se vuelve más avanzada. Empezamos a tener una diversificación de ajuar, mayor riqueza en las tumbas.
La llegada de los metales es producto de una invención humana, sin embargo el Neolítico es un aprendizaje de la naturaleza. La metalurgia es una transformación y requiere una predisposición especial. Para que haya edad de los metales la economía de esa comunidad se tiene que ver resentida por ello, tiene que haber creado una necesidad y esta tiene que ser cubierta con objetos metálicos. No es sólo la aparición de objetos metálicos (en tumbas, etc.), evidentemente en muchos casos es difícil establecer la frontera.
La arqueología experimental es la que reproduce los instrumentos arqueológicos para probar su efectividad, por ejemplo, cuántos árboles tumbamos con un hacha de piedra y cuántos con una de metal.
El metal es muy significativo tecnológicamente, por ejemplo la navegación de altura no fue posible hasta la aparición del metal, carros más ligeros con mayor capacidad de carga, armas más eficaces para la guerra. El conocimiento geográfico se amplía mucho más.
Las minas de cobre y estaño estaban en lugares marginales para el mundo antiguo. Esto supone desde el principio la búsqueda de territorios que nos proporcionaran esos materiales que nos dan el metal.
Los propagadores son los cicládicos, a lo largo del Neolítico se pueblan las islas con poblaciones de Anatolia, y a partir de entonces hay un aprovechamiento del medio. Y desde el principio se dedican a navegar. En el Egeo es relativamente fácil pues está plagado de islas. Se produce el intercambio de productos que necesitaban.

Así que tenemos una serie de pueblos que llevan las materias y las técnicas a lo largo del Egeo por donde se mueven.
Los cicládicos se mueven en canoas largas movidas a remos.
Paros y Naxos son las principales islas de las Cícladas, famosas también por su mármol. Cime sobre todo en el Cicládico Antiguo, por sus formas artísticas características, hechas por medio de frotación con piedra dura (cornidán).
La pesca es importante en las Cícladas, no así tanto la agricultura, pues la geografía es dura, con un paisaje orográficamente muy alterado, y por eso esa necesidad de dedicarse a la navegación. Y la necesidad de los griegos a la colonización a la búsqueda de sustento (el medio físico les obliga a ello). Así también esa visión política de agruparse en unidades pequeñas independientes unas de otras es causa del medio físico. Importancia del medio físico, claridad, limpieza de formas, luminosidad que queda reflejada en la visión escultórica, con una limpieza en los contornos, colorista, etc.
En torno al 3.000 comienza a existir ese comercio, con sus protagonistas los cicládicos. En ese tráfico se incluye Chipre, Rhodas, Egipto... pero existen también intermediarios, no son siempre los cicládicos los que llevan sus productos hasta el último depositario, sino que existe un comercio a larga distancia que pasaría por varias manos.
Cada vez los períodos son mucho más cortos y se conocen mucho mejor.

Cerámica:
El Neolítico griego, ya con cerámica, está dividido en dos grandes etapas, A y B, denominadas respectivamente de Sesklo y de Dímini, los nombres de dos importantes magoulas tesalias que han proporcionado abundante información para este período anterior al esplendor de la Edad del Bronce en el Egeo.

Sin embargo, sus resultados no pueden generalizarse de un modo rotundo para toda esta área, debido a la regionalización existente y al escaso conocimiento que aún tenemos de las estratigrafías de otros lugares, muy potentes, como los casi siete metros de espesor en el caso del Neolítico cretense alcanzados debajo del palacio de Cnosos. En todos ellos se aprecian restos del cultivo de especies tales como trigo, cebada, guisantes y lentejas además de la recolección de cereales y plantas silvestres como uvas, acebuches higos, almendras, peras y  bellotas Ovejas y cabras siguen siendo los animales más importantes que componen la dieta, aunque está  documentada Ia presencia del cerdo y otros animales éstos últimos producto de la caza.
La cerámica es cada vez más variada y con unas decoraciones ricas en colores y motivos, con características propias, y diferencias muy sutiles de una aldea a otra; revela cierta especialización en su factura, realizada por unos artesanos  cada vez más competentes. Es el resultado de una continua jerarquización y especialización del trabajo que comienza a darse en el Neolítico y que dará lugar a sociedades progresivamente más complejas.

Los inicios de la arquitectura
En Nea Nikomedía aun cuando no se han podido rescatar restos de edificios, minuciosas técnicas de excavación, raspando el suelo y observando sus diferencias de coloración, han permitido describir los materiales y formas de las primeras construcciones neolíticas.
Estas consistían en postes de madera clavados en el suelo y que soportaban un entramado de ramas  cubiertas de barro. 
Varias casas de gran tamaño, con una sola habitación de 8 por 8 metros, cuyo suelo estaba formado por una capa de tierra batida y con una techumbre vegetal de hierba y hojas, están rodeadas en el exterior por una empalizada de madera.
La forma de las casas es irregular, con predominio de formas aproximadamente cuadradas, aunque también existen muros curvos o incluso casas circulares En los primeros niveles neolíticos no se conocen aún  las defensas o fortificaciones que protejan a la aldea.
A propósito de las casas circulares, las más antiguas que se han documentado hasta el presente se excavaron en Khirokitía, en Chipre fechadas en el 5.800 a. C., momento en que comenzó el Neolítico precerámico de esta isla.
Los primeros niveles proporcionaron restos de construcciones totalmente circulares con cubiertas de tipo cupular; las paredes estaban construidas de  tapial y  cañizo con barro.
Es el primer lugar arqueológico donde hay constancia de un importante edificio arquitectónico del Egeo, el tholos, perfeccionado en la siguiente etapa del mismo yacimiento, ya en pleno Neolítico cerámico. 
Los thóloy  ahora son de mayor tamaño, pues llegan a tener 10 metros de diámetro y sus paredes se levantan a base de hiladas de piedra,  hiladas que a partir de una determinada altura comienzan a aproximarse hacía el interior de la cabaña hasta formar lo que se denomina una falsa cúpula. 
Las paredes se cubren con barro, así como el suelo y en algunos casos conservan restos de pintura verde.
El tholos es una construcción de gran trascendencia en la arquitectura egea posterior, utilizada prontamente con fines funerarios, como tumbas de cámara.




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