sábado, 11 de septiembre de 2021

Capítulo 40 - Gótico Valenciano Segunda Parte

Catedral de Orihuela
La Santa Iglesia Catedral del Salvador y Santa María de Orihuela, o simplemente Catedral de Orihuela, es la sede de la diócesis de Orihuela-Alicante. ​
Su construcción se inició a finales del siglo XIII sobre restos visigodos e hispano-árabes. En 1281, Alfonso X el Sabio estableció que la iglesia del Salvador y Santa María debía ser la mayor de la villa, teniendo primacía sobre las otras dos parroquias de Orihuela, las iglesias de las Santas Justa y Rufina y Santiago Apóstol, concediéndole el rango superior de arciprestal.
Aunque en un primer momento Orihuela perteneció a Castilla, pasó definitivamente a la Corona aragonesa en 1304, tras el tratado arbitral de Torrellas. Sin embargo, a nivel espiritual continuó dependiendo del Obispado de Cartagena. Esta situación, en la que los límites civiles y eclesiásticos no coincidían y los inconvenientes que esto producía, hizo surgir la necesidad de segregar su territorio de la Diócesis de Cartagena.
El primer logro en el camino a la catedralidad fue su elevación en 1413, por bula de Benedicto XIII, al rango de colegial, categoría que era necesaria para que una iglesia pudiese ser promovida a la catedralía. En 1510, el papa Julio II decretó la elevación al rango catedralicio de la Colegiata del Salvador, la creación del Obispado de Orihuela y su unión canónica con el de Cartagena bajo la autoridad de un solo Obispo, “sub uno pastore”, según las recomendaciones de Fernando el Católico. Esta medida fue anulada posteriormente por León X y Clemente VII, atendiendo a las suplicas del rey Carlos V.
Habrá que esperar hasta 1564 cuando el papa Pío IV separe definitivamente Orihuela de la diócesis de Cartagena, creando su propio obispado a petición del rey Felipe II, en cumplimiento del acuerdo adoptado en las Cortes de Monzón de 1563. 
Su construcción data, en origen, del siglos XIII y XIV, correspondiendo a esta etapa parte de la torre, portada de las cadenas, las naves de bóveda gótica simple, que componían la estructura interna del monumento, siendo la nave central más elevada que las laterales y la girola y capillas entre los contrafuertes.
En el interior se puede apreciar el arranque de las naves de estilo gótico valenciano, estructura que se rompen por la construcción del crucero y altar mayor (siglo XV), a esta época también corresponde otra de las portadas principales del monumento, la Portada del Loreto. En el siglo XVI, se amplía la zona norte, creando la portada y capillas entre los contrafuertes de estilo renacentistas. En el siglo XVIII se produce una segunda ampliación, realizando la capilla de la comunión, sacristía y anteaula y aula capitular. En el exterior casi no hay las ventanas, ni los rosetones característicos del estilo gótico, se trata de una superficie de sillares lisa que dan al conjunto un aspecto compacto, la cubierta es de trespoles (terrazas). 

La Torre
La Torre es la zona más antigua de la Catedral. Comenzó su construcción a finales del siglo XIII y fue en el siglo XIV cuando se amplió tanto en altura como en anchura. Se trata de una construcción de sillares, de planta cuadrangular que mantiene en uno de sus cuerpos la esfera del reloj sobre una balconada (siglo XVIII). El interior consta de cuatro cuerpos cubiertos por bóvedas de crucería simple y separada exteriormente por unas molduras corridas.
En sus distintas plantas alberga: una prisión, hecho este atestiguado en unas curiosas inscripciones realizadas por los presos, la maquinaria antigua del reloj (siglo XVIII), la sala de las campanas litúrgicas, y en la cuarta y última planta se mantiene la campana de las horas (siglo XVI) y el timbre (siglo XVIII). A las diferentes plantas se accede por el interior del monumento gracias a una escalera de caracol de sillería gótica. En ella se puede observar el paso del tiempo en la construcción, pues en la sala de prisión y en el primer cuerpo de la escalera, en las claves hay sendos escudos del obispo de Cartagena.
 
Portadas
La Catedral de Orihuela consta de tres portadas principales que dan acceso al monumento y de un Claustro exterior por el que también se puede acceder al templo: 

La Puerta de las Cadenas.
Se trata de la portada más antigua, del siglo XIV, de estilo gótico con influencia mudéjar que se puede apreciar gracias al arco polilobulado que mantiene, se encuentra carente de tímpano y parteluz pero mantiene unos capiteles-impostas de decoración figurativa.
Esta portada recibe el nombre de puerta de las cadenas por existir en su plaza unas cadenas que rodean la zona denominada antiguamente Lonjeta; zona donde se reunía, en el medievo, el Consell.

La Puerta de Loreto.
De mediados del siglo XV, en estilo gótico arcaizante, con entrada rebajada por un arco carpanel renacentista ubicado tras la desaparición del parteluz en el siglo XVI. En sus arquivoltas, se encuentran a modo de decoración ángeles cantores y músicos. La portada de Loreto recibe su nombre por dar acceso a la capilla de Loreto; una capilla propiedad de la Catedral de Orihuela pero que se encuentra extramuros de la misma.


La Puerta de la Anunciación.
Ubicada en la parte norte, se trata de una obra de estilo renacentista, realizada por el arquitecto Juan Inglés (S. XVI). Mantiene una disposición arquitectónica en forma de arco de triunfo, en cuyas enjutas aparece representada la escena de la Anunciación: momento en el que el arcángel San Gabriel anuncia a la Virgen María que va a ser madre de Jesús. El entablamento del arco está sostenido por columnas pareadas con capitel corintio, entre las cuales se distribuyen dos hornacinas.

Capillas
Capilla de santa Bárbara. Presidida por una gran imagen barroca de santa Bárbara, es además capilla baptisterial, al tener en ella la pila bautismal, realizada en mármol blanco en el S. XVIII. En la misma capilla destaca un lienzo del S. XVI de escuela italiana de la Virgen del Populo. La capilla fue reformada en el siglo XVI y su bóveda se encuentra decorada por un arco acasetonado.

Capilla de la Soledad. Capilla reformada en el S. XVI, cuya bóveda está decorada por casetones. Está presidida por la Imagen de la Soledad, obra de José Sánchez Lozano.

Capilla de la Inmaculada. Capilla gótica con bóveda de crucería, posee un hermoso y gran ventanal gótico, muy vertical. Está presidida por la imagen de la Inmaculada Concepción, obra de José Sánchez Lozano.

Capilla del Cristo del Calvario. Capilla gótica, presidida por el Cristo del Calvario, obra del valenciano Enrique Galarza Moreno. En ella se encuentra la actual cripta de los obispos. Destaca el rosetón que ilumina la capilla y parte de la girola. A su lado se encuentra el acceso a la Sacristía Mayor.

Capilla de la Comunión. Capilla de grandes dimensiones, mandada edificar por el Obispo Gómez de Terán en el S. XVIII de conformidad con el estilo neoclásico. Tiene forma ovalada y se accede a ella a través de la Girola de la Catedral, pasando por una reja de estilo gótico. Esta capilla posee tres altares, el Mayor, dedicado a la eucaristía, y uno lateral a cada lado (a la Virgen del Pilar y a las Almas del Purgatorio, estando decorado este último por un lienzo de gran formato del gran pintor madrileño Eduardo Vicente. A sus pies tiene un busto de la Dolorosa de Francisco Salzillo. La capilla mayor posee un tabernáculo neoclásico del S. XVIII, en el que se encuentra una cruz de plata, bellísima muestra de Orfebrería del S. XVI, salida del Taller de Miguel de Vera. La bóveda de la Capilla converge en una cúpula de media naranja sobre tambor.

Capilla del Rosario.
Capilla barroca del S. XVII-XVIII dedicada a la Virgen del Rosario, cuya cofradía (la más antigua de Orihuela, datada del S. XIII hasta su desaparición en 1970) tenía sede en ella, estando a sus pies el vaso de los cofrades del Rosario (lugar de enterramiento de los cofrades). Se trata de una capilla barroca de profusa decoración, con un retablo que cubre toda la capilla, realizado entre los siglos XVII y XVIII por Bartolomé Perales y su hijo. Lo preside la Virgen del Rosario, obra del S. XVIII. Presenta una gran calle central que acoge a la Virgen y calles laterales de menor tamaño con relieves que muestran los misterios del Rosario. El ático exhibe, como era habitual, un Crucificado de gran tamaño del S. XIV, de factura gótica, que se sitúa entre la Virgen y san Juan, mientras que san Pedro y san Pablo flanquean la escena que se completa con las esculturas de los apóstoles en los ejes exteriores de la capilla. Es altar Privilegiado Perpetuo.
 

Capilla de santa Catalina.
Capilla gótica, por medio de la cual se accede a la Sala Capitular. Posee un gran retablo de estilo Gótico, dedicado a la santa y a su martirio. Dicho retablo fue encargado por la Familia Despardes, para la Capilla que poseía en la Catedral (actual capilla del Sagrado Corazón). Prueba de ello es que en partes del guardapolvo campea el escudo de la familia.

Capilla de Ntro. Padre Jesús del Loreto.
Capilla de estilo gótico, dedicada a Nuestro Padre Jesús Nazareno, cuya imagen preside la Capilla y es una imagen del S. XVII de talla completa (pese a ir vestida). El Nazareno se encuentra en actitud de caer al suelo.

Capilla del Sagrado Corazón.
Capilla de estilo gótico, dedicada al Sagrado Corazón de Jesús. Anteriormente era la Capilla de la familia del Cardenal Desprades. Con la desaparición de esta, su patronazgo pasó a la Familia del Duque de Pinohermoso. Posee una bella reja de estilo renacentista, realizada en la primera mitad del S. XVI. Toda ella se encuentra coronada por un frontón triangula, en cuyo interior luce las armas de la Familia Desparades.

Capilla de san José. Obra de factura gótica. Presidida por la imagen de san José, cuya peana está atribuida a José Vergara.

Capilla de san Pedro. Posee un gran lienzo dedicado al santo obra del S. XVIII del pintor murciano José Campos a su derecha se encuentra un gran lienzo de Eduardo Vicente de la Cristo curando a los Leprosos. Al otro lado de la puerta de las cadenas hay otro del Bautismo de Cristo del mismo autor madrileño.
Las capillas de la Catedral son un notable muestrario pictórico con algunas obras de gran valor artístico. Destaca el retablo de santa Catalina (siglo XV) y en la capilla de santa Bárbara el cuadro de la Virgen del Pópulo, obra de influencia italiana del siglo XVI, así como obras de autores como José Sánchez Lozano, Galarza, Francisco Salzillo, Eduardo Vicente, etc.
 

Capilla Mayor
La Capilla Mayor se encuentra situada en el centro del templo entre el Crucero y la Girola. A diferencia del resto del templo que tiene bóveda de crucería, la capilla mayor posee una bella bóveda estrellada realizada en el S. XV-XVI. La capilla posee un conjunto de rejería de estilo gótico, que circunda toda la capilla, con la excepción de la Reja principal, obra renacentista del S. XVI diseñada por el arquitecto Jerónimo Quijano y que fue realizada por los rejeros franceses de Cartagena Savanán. La obra está concebida como un retablo plateresco que se encuentra en tres calles y cuatro pisos de altura y ático. En la Calle Central encontramos el medallón de la anunciación de la Virgen (principio de la vida terrenal de Cristo) y en el ático encontramos el Calvario (final de la Vida Terrenal de Cristo).
En dicha Capilla Mayor predicó san Vicente Ferrer en su visita a la ciudad en enero de 1411 (entre otros lugares de la ciudad).
En ella se han sucedido la construcción de retablos, conociéndose la existencia de uno en el S. XVII de estilo barroco, encargándosele su sustitución a Nicolás de Bussy a finales del S. XVII (hecho que se desconoce que se realizara). En el s. XVIII se sustituye el retablo que había por uno de talla y escultura de Jacinto Perales.
En el S. XIX el obispo herrero modifica toda la Capilla mayor, tapando los arcos ojivales, para transformarlos en arcos de medio punto, y tapando la bóveda, con el fin de transformarla al neoclasicismo. Decora el retablo con un óleo de Vicente López Portaña dedicado a la Resurrección de Cristo y la capilla con cuatro obras de este autor entre ellas la Oración en el huerto (cuyo boceto se encuentra en el Museo Diocesano de Orihuela). En la guerra todo esto es destruido y se restaura en 1942 con el fin de devolver el aspecto gótico original, volviendo a resurgir las arquerías góticas. Además son quitados los bancos de forja y bronce destinados a los miembros del Cabildo Catedral (que se conservan en el Museo Diocesano). Todavía permanecen en la parte exterior los bancos destinados al Cabildo de la Ciudad, realizados en el S. XVIII en forja y bronce. 

Interior
Crucero y rejería del interior de la catedral.
Bóvedas góticas.
 
Bóvedas góticas.

La zona de los pies del templo, hasta el crucero, está formada por una nave central de mayor altura y dos naves laterales a ésta. La iluminación se consigue aquí mediante el rosetón de fachada y los ventanales situados en la parte alta que aprovechan la diferencia de alturas entre las naves. Las pilastras, sobre basamento, están compuestas por columnas adosadas y la cubierta es de bóvedas de crucería simple, sus claves presentan las cuatro barras de Aragón y el escudo de Pedro IV. Las capillas laterales, originalmente del estilo gótico, son sustituidas en la zona norte, junto a la torre, por otras renacentistas con bóveda de medio cañón decorada con casetones. 

El crucero
Se debe a una reforma realizada a principios del siglo XVI con el fin de ampliar el templo. Fue realizada según las trazas de Pere Compte en estilo gótico valenciano. Mediante la supresión de dos pilares delanteros a la capilla mayor y la construcción de dos arcos formeros, apoyados en pilares, y un arco fajón, apoyado en los contrafuertes, se consigue un espacio transversal a las naves y de mayor altura deshaciendo en ese tramo las tres naves del templo para crear una ilusión de planta y nave única.
La bóveda consta de seis paños con arcos. En la unión de los nervios fueron dispuestos en el S. XVIII siete floronos tallados en madera policromados y dorados. Los nervios son de tipología torsa simulando palmeras, similares a los que utilizó Compte en la Lonja de Valencia (Patrimonio de la Humanidad).
En el crucero se encuentra la vía sacra, obra de forja del S. XVIII de estilo barroco que une la Capilla Mayor y el Coro. 

La cabecera
Presenta una planta rectangular marcada por los muros de cierre de las capillas laterales y la Antigua Aula Capitular, que muestra al exterior un ventanal de estilo gótico florido. La Capilla Mayor de planta hexagonal irregular, cubierta por una bóveda estrellada se data en la segunda mitad del siglo XV. La girola presenta un interesante juego de bóvedas irregulares, de planta trapezoidal unas y pentagonales otras, para poder así cubrir el espacio, comprendido entre la Capilla Mayor y las capillas existentes en los laterales y la cabecera del templo, se data a principios del siglo XVI.
En ella se encurta el pasillo de unión con el tramo de la antesacristía, donde se puede observar la rueda de campanas, muchas de ellas de estilo gótico, así como una reja que separa el templo de la entrada a la sacristía, obra de forja barroca del siglo XVIII.

Girola
Se construye en el siglo XVI dentro del programa de reformas del cabildo con el fin de ampliar la catedral. Se realiza en estilo gótico con una bella bóveda de crucería que recorre toda la parte trasera de la capilla Mayor.

El claustro
El claustro de la Catedral de Orihuela es uno de los espacios más emblemáticos y de mayor belleza de la ciudad. Se trata de una obra renacentista procedente del antiguo convento de la Merced, donde fue construido hacia 1560 por Hernando Veliz. En 1942, se trasladó a este lugar, donde se ubicaba el fosar o cementerio de la Catedral. El proyecto realizado por el arquitecto Serrano Peral incluía la ubicación en las dependencias anejas del claustro, del nuevo Museo Diocesano de Arte Sacro y del Archivo Catedralicio. En su momento se instaló en el centro una cruz de término gótica procedente de la población alicantina de Denia. La actual es una copia de la original, que se conserva actualmente en el Museo Arqueológico de Denia.



Coro
Está unido a la Capilla Mayor por la Vía Sacra, obra de forja del S. XVIII.
El coro fue realizado por el escultor valenciano Juan Bautista Borja. Fue encargado por el Obispo napolitano Castilblanc y fue realizado entre 1716 y 1719.
Fue realizado en madera nogal en su color. Se trata de un conjunto de talla de gusto barroco clasicista donde se suceden las líneas rectas con la talla profusa. Cuenta con 45 sitiales destinados a Canónigos, Privilegiados y presbíteros. Así mismo, cuenta con la Silla episcopalicia en el centro del segundo piso.
En los respaldos de todos los asientos se suceden relieves que narran historias bíblicas como la toma de Jerusalén, etc. Sobre la silla episcopalicia se encuentra el conjunto de Cristo Salvador del Mundo.
El coro posee un fascitol del S. XVIII y un atril gótico de 1492.
Todo el coro se encuentra cerrado por una reja renacentista que luce en su parte exterior el escudo de Carlos V mientras que en la interior luce el escudo de la Corona de Aragón. La reja fue realizada por los Franceses Savanan y diseñada por Jerónimo Quijano. 

Sacristía
Antesacristía
Se trata de la zona a través de la cual se accede a la Sacristía desde el templo. En ella se encuentra la fuente de la Catedral. Se trata de una bellísima obra barroca realizada en el siglo XVIII en mármol rojo de delicada traza y ejecución.
En ella cuelgan diversos lienzos de la época barroca como San Cristóbal (con un hermoso marco de talla dorada y profusa decoración), la Inmaculada, etc.
A través de una gran puerta de madera tallada se da acceso a la Sacristía.

Sacristía Mayor
Este espacio de planta hexagonal fue construido en 1723 y posee una magnífica cajonera realizada en 1734 por el tallista oriolano José Ganga Ripoll, quien trabajó con Francisco Salzillo en diversos retablos en la ciudad de Murcia. Los aldabones de los diferentes cajones fueron elaborados en bronce dorado por el platero Bernardo Gil. Destaca el florón que sustenta la lámpara de la sacristía, tallado en 1728 por el escultor Pedro Juan Codoñer. En el armario relicario realizado en 1735 por Jacinto Perales se conservan reliquias de Santa Severa, Santa Florinda, San Pedro, San Víctor, San Ceferino, San Vicente Ferrer o de la Vera Cruz, entre otras, custodiadas en relicarios realizados por orfebres como Miguel de Vera o Hércules Gargano.


Edificios Civiles
Lonja de los mercaderes
Si un edificio pudiera simbolizar la pujanza y la riqueza del floreciente siglo XV valenciano, éste sería sin lugar a dudas La Lonja. Muestra del alcance de la revolución comercial en el Medievo, del desarrollo social y del prestigio alcanzado por la burguesía valenciana. Es la pieza más singularmente bella de la arquitectura civil valenciana en la Baja Edad Media.
La lonja de Valencia es uno de los edificios emblemáticos de la ciudad, pieza maestra de la arquitectura civil gótica, y maravilla en piedra gótica. La llamada Lonja de la Seda o de los Mercaderes es un edificio del siglo XV que además de Patrimonio de la Humanidad está considerado como el más brillante ejemplo del gótico civil europeo. Situada en el conocido como "Barri del Mercat" (Mercado), es uno de los barrios históricos de la ciudad. En los primeros tiempos de la reconquista también se le conoció como barrio de Tarazona, aunque tal denominación ya ha pasado a la historia.
El nombre de lonja proviene de la voz italiana "logia" que significa pórtico, ya que bajo los pórticos de iglesias y edificios públicos era donde se reunían los mercaderes para realizar sus transacciones y estar a resguardo de las inclemencias del tiempo.

La historia cita que a mediados del siglo XV la prosperidad mercantil había alcanzado tal desarrollo en Valencia que el Consejo General de la Ciudad, considerando insuficiente el local de la primitiva Lonja, que se hallaba situada en lo que actualmente es la plaza del doctor Collado (detrás de la actual Lonja), acordó que se construyese una Lonja "
molt bella, magnífica y sumptuosa, la cual fora honor e ornament daquesta insigne ciutat". Compráronse al efecto veinticinco casas, y arrasadas que fueron, comenzóse a levantar el suntuoso edificio. Pere Compte, maestro cantero, "molt sabut en l'art de la pedra", según se le cita en documentos de la época, y que ya había acreditado su pericia en diversas obras, especialmente en la prolongación de la Catedral, por él terminada, fue el encargado de las obras.
El soberbio edificio es uno de los más importantes en la arquitectura gótica civil de Europa. Sus grandes fachadas rectangulares y labradas, los suntuosos medallones, las artísticas gárgolas, los pináculos ligeros, las proporciones de sus bellísimas puertas, los delicados ventanales, los señoriales escudos y las majestuosas almenas, rematadas por coronas reales, recuerdan épocas de esplendor, donde el Renacimiento y el gótico bordó sus más delicadas y elegantes fantasías.
La lonja de los mercaderes está edificada en el centro de la urbe, como centro de poder de la misma y muestra de la gran ciudad que era Valencia en aquellos tiempos. Frente al Mercado Central y el templo de los Santos Juanes "Barri del Mercat". Este rincón ha sido calificado por numerosos cronistas de Valencia como un escenario colorista y ruidoso dotado de un encanto sensual, al que es difícil sustraerse.
Cerca de la lonja actual, en la plaza del doctor Collado, existía ya a principios del siglo XIV una lonja posteriormente conocida por "Llotja de l'Oli" (La Lonja del aceite), aunque también se empleaba para otras operaciones mercantiles.
Al resultar insuficiente, "El Consell General de la Ciutat" (Consejo General de la Ciudad) resolvió en 1469 construir un edificio que reuniera las comodidades y condiciones requeridas. Se le llamó "Lonja de los Mercaderes" porque al uso de ellos se dedicaba, y "Lonja de la Seda" en razón del comercio que allí se realizaba, como era la seda.
El "Consell General de la Ciutat" fue una institución creada por Jaime I en la ciudad de Valencia en 1245 con la finalidad de organizar política y administrativamente la vida pública local. El rey cedía parte de su poder en estas personas para que gobernasen la ciudad en su nombre. Eran elegidos por los prohombres de la ciudad y no podían ser ni nobles ni clérigos. Más tarde se extendería esta institución a otras ciudades valencianas. Sus integrantes eran llamados los jurados de la ciudad, y en la actualidad vendría a representar lo que hoy es un Ayuntamiento.
La primera piedra se colocó oficialmente el 7 de noviembre de 1482 aunque el inicio de las obras fue el 5 de febrero de 1483, según se encargaron de perpetuar los constructores en una inscripción en piedra, y se dieron por terminadas, en lo fundamental colocándose la última clave de la bóveda del salón de contratación el 19 de marzo de 1498. La clave central de la bóveda la forman un conjunto de cuatro escudos de la ciudad unidos entre sí.
La inscripción de comienzo de la obra figura en letra gótica en la filacteria que adorna el escudo de la ciudad, en la esquina del edificio que da a la Plaza del Doctor Collado. Y dice: "La noble ciutat hi... de Valencia ab cor de acabar la mia excellencia me ha començat a cinch de febrer del any que corrent es compta en ver MCCCCLXXXIII". (La noble ciudad de Valencia acordó mi excelente fábrica a 5 de febrero de 1483).
Escudo de la plaza del Dr. Collado.

A lo largo del siglo XV Valencia apareció como una de las principales plazas comerciales del Mediterráneo. La importancia de la actividad mercantil condujo a la construcción de grandes edificios públicos para albergar las operaciones de intercambio y ubicar las sedes de los órganos y de gobierno mercantil. La Lonja de Valencia se construyó con el objeto de dar cabida a las numerosas operaciones de contratación de aquellos productos que se comercializaban en la ciudad. En ella se reunían mercaderes y comerciantes para llevar a buen término sus transacciones, principalmente de seda, ya que la manipulación de este material tenía gran importancia entre los habitantes de la ciudad y sus alrededores.
La principal figura que intervino en la construcción fue Pere Compte, ciudadano de Valencia, con categoría al mismo tiempo de arquitecto e ingeniero. Peritísimo en el arte de la piedra "molt sabut en l'art de la pedra", según lo definió el capellán del rey Alfonso el Magnánimo.
Pere Compte y Johan Yvarra fueron elegidos en 1481 para la construcción del edificio, no obstante, hasta cinco nombres de "pedrapiquers" se conocen. Pere Compte y Johan Yvarra fueron los primeros, este último también muy conocido hasta el punto que en los escritos se hace constar "de modo quel hun mestre no sia subordinat al altre nil altre al altre" (de modo que ningún maestro este subordinado al otro).
Pere Compte emprendió la obra de la nueva Lonja en 1482 y la concluyó en 1498, en tan sólo quince años, quedando el Consejo General tan satisfecho de su constructor, que le nombró alcaide perpetuo de tan grandiosa obra debida a su ingenio y asignándole el sueldo de trescientas libras anuales.
Más tarde también se le encargó las obras del edificio adjunto, del Pabellón del Consulado, pero no pudo acabar su obra, ya que falleció en 1506.
El conjunto se divide en cuatro partes: La Sala de Contratación, El Torreón, el Pabellón del Consulado y el Jardín. Guardan entre sí perfecta armonía. La Torre central severa y robusta, de elegante trazo y a sus lados el Pabellón llamado del Consulado y el grandioso Salón Columnario o Sala de Contrataciones que indudablemente, por su magnificencia y por sus proporciones extraordinarias resulta lo más admirable del magnífico edificio.
Comprende el conjunto una superficie aproximada de 2.000 metros cuadrados, formado por un rectángulo de 51,47 metros x 39,10 metros. La sala de contratación tiene una superficie de 35,60 metros cuadrados x 21.39 metros cuadrados y una altura de 15,75 metros.
El edificio tiene una traza rectangular, la fachada principal recae a la Plaza del Mercado (fachada oeste), la fachada posterior recae en la calle de la Lonja (fachada este), y la fachada izquierda según se mira el edificio, a la calle Cordellats (fachada norte) , y la de la derecha a una calle peatonal, a la que se accede por unas escaleras que recibe el nombre de Pere Compte, mestre en el noble art de la pedra (fachada sur). A esta calle también se le denomina calle de los escalones de la Lonja.
El estilo gótico llega a Valencia con la Conquista, sin embargo, y dada la fecha en que se produjo (la ciudad de Valencia fue conquistada en 1238), este estilo no es el mismo que se estaba desarrollando en el norte de Europa. Por sus características especiales algunos especialistas lo denominan gótico mediterráneo o meridional. La arquitectura gótica se caracteriza por ser más elevada que sus predecesoras, aparecen altos pilares, más vanos, enormes ventanales y vidrieras, se utiliza sobre todo el arco apuntado en sus diversas variantes: lobulado, trigeminado, etc. La escultura se utiliza para adornar el edificio. Se colocan obras escultóricas o relieves en tímpanos, jambas, etc., mientras que en el interior la decoración es de tipo geométrico o con motivos vegetales. Algunos elementos como los púlpitos de las grandes iglesias se convierten en soporte de complicados diseños escultóricos cuyo significado es, a veces, muy complejo. El realismo y el movimiento sustituyen a la antigua estaticidad. 

Maestros de Obras
Cinco "pedrapiquers" principales han trabajado en La Lonja:
Pere Compte 
Johan Yvarra nació en Tolosa (Guipúzcoa), pero la mayor parte de su vida estuvo avecindado en Valencia, muriendo en esta ciudad el 5-11-1486.
En el momento de la firma del contrato se especifica claramente que Pere Compte y Johan Yvarra trabajarían en igualdad de condiciones, sin estar uno supeditado al otro. La muerte de Yvarra dejó al frente de la obra en solitario a Pere Compte.
Johan Corbera elegido en 1506, a la muerte de Pere Compte. No se sabe su lugar de nacimiento pero se creé con casi total seguridad que era valenciano.
Miguel de Maganya colaborador de Corbera nació en la villa de Magaña (Soria).
Domingo de Urtiaga también colaborador de Corbera, fue el finalizador de las obras de la Lonja, a él se debe la terminación del piso superior del Pabellón del Consulado y los medallones que en el mismo podemos contemplar. Nació en Azpeitia (Guipúzcoa) y en 1534 es nombrado maestro principal de La Lonja.
Junto a estos "pedrapiquers" también se citan como colaboradores de importancia a Johan de Córdoba y a Miquel Johan Porcar. Y no olvidar los cientos de trabajadores que en las distintas ramas del arte trabajaron con estos maestros, en la construcción de este fantástico edificio. (carpinteros, escultores, tallistas, pedrapiquers, entalladores, etc)
La cronología total de las obras en la Lonja es la siguiente:
• La Sala de Contratación: realizada entre 1482 y 1498 por Pere Compte y Johan Yvarra hasta el fallecimiento de este último en 1486.
• Pabellón del Consulado: entre 1498 y 1506 por Pere Compte, hasta su fallecimiento (las dos primeras plantas).
• Pabellón del Consulado: entre 1506 y 1533 por Johan Corbera (la tercera planta)• Pabellón del Consulado: entre 1533 y 1548 por Domingo Urtiaga que completa el remate del edificio y realiza los medallones.
En total el edificio completo se construyó entre 1482 y 1548, que hace un total de sesenta y seis años, a caballo entre finales del siglo XV y mitad del siglo XVI.

Fachada Plaza del Mercado
Situada en el lado oeste, es la fachada principal y recae a la Plaza del Mercado. En ella podemos distinguir tres partes claramente diferenciadas. En el centro la torre, sobresaliendo en altura sobre el resto del edificio, a su izquierda la fachada del Pabellón del Consulado del Mar y a su derecha la entrada al Salón de Contrataciones o Lonja propiamente dicha. Todo el conjunto se remata con almenas coronadas, más de índole decorativo que defensivo
La portada principal está formada por un arco apuntado, a cuyos lados se abren dos amplias ventanas apuntadas con tracería gótica. En el vértice superior del arco de la ventana de la izquierda vemos la imagen de un ángel con las alas extendidas que sostiene una corona, mientras que en el vértice de la ventana derecha el ángel sostiene un escudo. Sobre estas ventanas encontramos en cada una de ellas, el escudo de la ciudad de Valencia sustentada por dos ángeles, mientras que en la parte más alta del arco de la puerta, encontramos el escudo del Reino de Valencia. En el centro del triángulo que forma el arco conopial vemos un ángel con las alas extendidas y las manos en posición de oración. El arco se decora con adornos de cardinas y una macolla en forma de cruz en el ápice de la portada por debajo del escudo del Reino de Valencia.
Fachada principal



Escudo real de la plaza del Mercado.
 

En el tímpano de la puerta principal del edificio, a la que se accede subiendo por una amplia escalera, vemos una talla de la Virgen con el Niño, rodeada por dos ángeles que portan cartelas con las inscripciones "Deu vos salve" y "María plena sou de gracia". Este grupo escultórico es obra realizada en 1893 por José Aixá Iñigo. En este grupo escultórico hay un error iconográfico ya que representa a la Virgen María en el misterio de la Anunciación, por lo que no debía tener la figura del Niño Jesús en brazos.
Esta imagen vino a sustituir al elemento que se encontraba en el tímpano y que no era otra cosa que el escudo del rey Carlos III. Según descripciones era de forma ovalada, se dividía en cuatro cuarteles, el primero y el cuarto con el escudo de la ciudad y el segundo y el tercero con los palos de Aragón. Alrededor del escudo diversos elementos marítimos (las olas del mar, un delfín, un buque etc.) y en la parte superior del escudo, la corona real. Estos elementos alrededor del escudo real eran atributos del comercio y la industria. Sin embargo este emblema también era un añadido, originalmente en el tímpano se encontraba una talla de la Virgen María (patrona de los mercaderes) pero sin Niño, imagen original desaparecida que se atribuye a Johan de Kassel.
Destaca como curiosidad una escena de brujería en el capitel del parteluz de la puerta principal. Desde el siglo XIV se tiene constancia de la existencia de la brujería en Valencia como se comprueba en los sermones de San Vicente Ferrer y en los autos de la Inquisición. Es interesante el hecho que esta escena se encuentre bajo la Virgen, única mujer que con su pureza puede combatir la brujería y la hechicería.

En los baquetones de las jambas y las arquivoltas podemos encontrar esculpidos múltiples motivos, unos infernales, como una máscara demoníaca; un hombre peludo símbolo de la pureza de los hombres no influidos por la civilización y el pecado; un dragón; centauros tocando timbales y flautas; una pareja fornicando en referencia a la prostitución; un hombre sentado ante una mesa en referencia a los mercaderes valencianos; un lobo símbolo de la gula; un jabalí símbolo de la ira; una cabra; un perro símbolo de la envidia; caracoles y tortugas símbolo de la pereza; el león del orgullo; un hombre que levanta una maza en referencia a la ira y la locura; y otros motivos de difícil lectura como un hombre encadenado, cinco patos, grupos de acróbatas, un hombre remando sobre las aguas etc. En las bases cabezas boca abajo semihumanas de las que salen troncos de árbol.







Esta iconografía consta en los libros de la época como "ymatges e maçoneries e fullatge". A tener en cuenta que en la Baja Edad Media los hombres desnudos simbolizaban los pecados de la carne, razón por la cual la mayoría de las representaciones humanas son hombres desnudos, ya que toda la iconografía de esta puerta nos habla de los pecados capitales.
En la torre podemos observar, tres ventanas, la inferior de arco apuntado y abocinada, la que le sigue en altura, de forma rectangular y la superior más pequeña de estructura conopial. La ventana apuntada inferior queda encuadrada por un guardapolvo en forma de arco conopial que apoya en ménsulas decoradas con animales fantásticos. En la ménsula izquierda se representa un dragón alado, mientras que en la ménsula derecha se representa otro dragón alado.
Rematando la torre la terraza con almenas y tres gárgolas, dos en cada una de las esquinas y la tercera en el centro. Es de destacar una pequeña diferencia de color en la parte superior de la torre, ello se debe a que el remate de la torre no es original, ya que entre 1897 y 1900 el escultor José Aixá Iñigo y el arquitecto Antonio Ferrer elevaron la altura de la torre colocando gárgolas y almenas donde nunca las hubo. En su planteamiento original la torre era de terraza plana.
En la parte inferior de la torre hay una representación de la boca del demonio simbolizada por la cabeza de un diablo comiéndose un tronco. A veces esta figura demoníaca se identifica con el monstruo bíblico Leviatán, también asociado como al demonio.
Un par de metros más abajo de esta horrible figura encontramos un sillar con una inscripción en forma de graffiti que dice: "Año 1732 / se ganó Orán a 9 de julio" y encima de la inscripción una cruz. Esta anotación hay que enmarcarla en el periodo en que el edificio de La Lonja era cuartel militar. Al tener conocimiento los soldados acantonados en el edificio de la conquista de Orán, debieron considerar que tal efeméride precisaba un recordatorio. La ciudad de Orán fue tomada por tropas españolas el 2 de julio de 1732, pero probablemente por falta de información de primera mano, se erró en la fecha de la inscripción.
En esta fachada podemos encontrar dos placas conmemorativas de distintos hechos una de ellas de los dependientes del comercio a la paz. 1876 y la otra dedicada a José Romeu Parras héroe de la guerra de la independencia.
En la fachada del Pabellón del Consulado del Mar, podemos distinguir tres pisos. En la planta baja encontramos cuatro ventanas de dintel recto que se corresponden con la Sala del Tribunal del Comercio. Las ventanas disponen de una imposta a modo de alfiz que las remata y que apoyan en ménsulas.
Pequeña interpretación de las ménsulas que podemos ver en las cuatro ventanas que forman la planta baja del Pabellón del Consulado. Estas ventanas están exentas de decoración de tracería gótica, y sólo mantienen unas finas columnillas con pequeños capiteles con decoración vegetal. Su mayor logro es sin duda la decoración de las ménsulas.
Situándonos frente a la fachada y comenzando por la primera ventana de la izquierda podemos encontrar las siguientes figuras:
Ménsula izquierda primera ventana: un dragón alado que mantiene en sus fauces un tallo vegetal.
Ménsula derecha primera ventana: un dragón alado que mantiene en su fauces trozos de hojarasca.
Ménsula izquierda segunda ventana: el cagaoret o figura de un hombre en actitud de hacer sus necesidades mayores.
Ménsula derecha segunda ventana: un león que sostiene entre sus garras una filacteria.
Ménsula izquierda tercera ventana: un dragón alado.
Ménsula derecha tercera ventana: un ave rapaz emplumada.
Ménsula izquierda cuarta ventana: un hombre lucha con un demonio o ser diabólico.
Ménsula derecha cuarta ventana: un dragón o monstruo fantástico con cabeza humana.
Las ventanas de la fachada del piso principal son bastante más grandes que las de la planta baja, son cuatro ventanas de dintel recto, con tracerías góticas y también disponen de una imposta a modo de alfiz que descansa sobre ménsulas. Las ventanas tienen dos delgadas columnas como parteluces.
El piso superior es lo que más destaca de esta fachada ya que se compone de un bloque que destaca sobre el resto de la edificación. Se trata de una gran sala en donde al exterior podemos ver ocho ventanas y en la parte superior unos medallones. De las ventanas una de ellas está cegada.
La disposición de este bloque se compone en todas ellas, de la ventana propiamente dicha con antepecho de piedra con el escudo de la ciudad. Por encima de la ventana una cenefa vegetal que recorre todo el paramento y que sobresale de la boca de un dragón situado en uno de los extremos. Por encima de este conjunto un largo baquetón donde se sitúan las gárgolas, y más arriba los medallones con efigies de personajes famosos rodeados cada uno por una guirnalda con decoración vegetal. Por debajo de ellas un friso con decoración vegetal. Remata todo el conjunto los merlones o almenas con la corona real.
Este piso superior dispone en total de cuarenta medallones, dieciséis en la fachada de la Plaza del Mercado, dieciséis en la fachada recayente al Jardín y ocho en la parte recayente a la calle Cordellats. Se agrupan por parejas a razón de dos medallones por ventana.
No se sabe el nombre de los autores de estos medallones, ya que se adivinan varias manos en su ejecución. Por ejemplo los que recaen a la plaza del mercado y los de la calle Cordellats son de peor ejecución que los que recaen al jardín. Estos últimos se atribuyen a Jaume Vicent.
De los medallones se pueden reconocer algunos personajes con relativa facilidad, así en la parte recayente al jardín, el primer medallón más cercano a la torre representa al dios Hermes o Mercurio, mientras que los cinco siguientes se consideran dioses del Olimpo. Hermes es el dios del comercio y mensajero de los dioses. Se le reconoce por su característico sombrero llamado petaso que llevaba dos pequeñas alas para desplazarse en el cumplimiento de su función. Le siguen a continuación cuatro medallones que representan sin género de dudas a Fernando e Isabel (los Reyes Católicos) y a continuación a Maximiliano I y Carlos V, el resto de los medallones del jardín siguen siendo dioses o personajes de la mitología clásica.
De los medallones que recaen a la calle Cordellats se encuentran muy deteriorados pero dos se adivinan su identidad, representan a Maximiliano I y su esposa María. 

Fachada lateral C/Pere Compte
La portada exterior de esta fachada permite el paso al interior del salón columnario y se sitúa prácticamente en el centro de la fachada, careciendo el resto del muro de cualquier tipo de decoración a excepción de las dos ventanas que la flanquean.
Se compone de un ancho vano formado por un arco conopial que descansa en dos ménsulas decoradas. En el vértice triangular que forma el arco encontramos una excepcional representación del yelmo y escudo de armas con decoración flamígera, probablemente aludiendo al rey de Aragón. Más abajo en lo que sería el tímpano de la puerta encontramos una reja de hierro con un escudo también en hierro de la ciudad de Valencia. Debajo de esta reja encontramos la gran puerta de madera que da acceso al edificio. Las arquivoltas del arco apuntado descansan en tres pequeñas columnillas.
En la ménsula izquierda podemos encontrar la figura de un ángel con una filacteria, mientras que en la ménsula derecha encontramos a otro ángel con otra filacteria. A ambos lados dos ventanas de estilo gótico de dintel plano. En el tercio superior del vano decoración de tracería gótica y dos pequeñas columnillas que hacen de parteluz de la ventana. Recorre la parte superior un alfiz que descansa como es habitual en todo el edificio en ménsulas.
Ventana izquierda: ménsula izquierda, una figura humana con capucha y cuerpo animal (imagen bastante inquietante), ménsula derecha, un león alado.
Ventana derecha: ménsula lado izquierdo, un dragón y en la ménsula lado derecho un animal fantástico con pinta de felino.
 
Fachada posterior calle La Lonja
La fachada posterior (fachada Este) se compone de dos partes bien diferenciadas, la primera de ellas situada a la derecha es un simple muro que cierra los almacenes que recaen al jardín y por otra, la extraordinaria portada gótica que permite el acceso al Salón de Contratación de La Lonja. En este muro de cierre sin ningún interés, se abre una pequeña puerta que es el acceso a las visitas turísticas y que entra directamente al jardín de La Lonja.
Esta portada es uno de los ejemplos más sobresalientes del gótico flamígero valenciano. Se compone de un gran vano formado por dos arcos apuntados sobremontado por un gran arco conopial. En su vértice un gran florón en forma de cruz y a ambos lados escudos de la ciudad de Valencia. Dos delgados pináculos enmarcan el conjunto. El tímpano de la puerta permanece vacío y una delgada columna forma el parteluz. Dos hojas de hierro con aldabas góticas forman la puerta de entrada al salón columnario. Cinco pequeños escalones salva el desnivel de la calle. En todo el conjunto podemos encontrar decoración gótica flamígera a base de cardinas. En el neto que forma el arco conopial encontramos la figura de Cristo Rey, portando la bola del mundo, cetro y corona.
De una serie de jarrones situados en la base de la portada, nace toda una exuberante decoración vegetal de flora mediterránea, y en algunos lugares se alterna con pequeñas figuras humanas en actitudes grotescas, animales fantásticos o cabezas humanas, estas situadas en las bases de la portada. Destaca en la jamba izquierda la presencia de un caracol, animal muy representado en el medievo y que a día de hoy no sabemos su significación exacta y si tiene connotaciones positivas o negativas, ya que hay teorías para todos los gustos.
Destaca el capitel de la columnilla que hace de parteluz el cual junto con una cenefa que la atraviesa es un alarde de detalle en la decoración vegetal junto con pequeñas figurillas humanas que aparecen entre la hojarasca.
A ambos lados de la portada dos grandes ventanales con arco conopial a las cuales flanquean dos delgados pináculos con decoración flamígera. En el vértice del arco un florón o macolla y en la parte superior del vano ocupando el espacio del tímpano decoración de tracería gótica y dos delgadas columnillas que hacen de parteluz.
En el neto del triángulo del arco conopial de la ventana de la derecha encontramos al rey David con una onda en las manos como recuerdo de su hazaña contra Goliat, (representación de Jesús venciendo al demonio?) y en el mismo lugar pero en la ventana de la izquierda Sansón abriendo las fauces de un león (otra representación de Jesús venciendo al demonio?).

Un gran alfiz o guardapolvo encuadra todo el conjunto de la puerta como de las ventanas, formando una simetría de líneas de gran belleza. Se considera que esta puerta está dedicada a Cristo en contraposición a su homóloga de la Plaza del Mercado dedicada a la Virgen.
La decoración de impostas, molduras, pináculos, capiteles sobre los que se aprecian decoraciones diversas, hacen de este edificio un monumento histórico universal, en el cual la arquitectura y la escultura se encuentran estrechamente fundidas y le confieren el calificativo de ser el edificio único en su género. La decoración con motivos vegetales: mirto, laurel, hiedra, está plenamente identificada.
Esta puerta normalmente permanece cerrada siempre.
En el lado opuesto de esta portada se abre una pequeña plaza donde podemos encontrar la Basílica del Sagrado Corazón de Jesús. En esta plaza también podemos encontrar una maqueta de metal de La Lonja con inscripciones en braile para que los ciegos puedan conocer el aspecto del edificio. Maqueta realizada por Maquetas Manuel Real personificada en las personas de Manuel Real Serra y Alejandro Real Vallés.
Así mismo y junto a la puerta turística de entrada podemos ver una placa conmemorativa de un hecho importante en la historia de la ciudad, como fue la declaración de guerra a Napoleón por parte del pueblo de Valencia en palabras del Palleter. 

Fachada lateral  C/Cordellats
La fachada de la calle Cordellats, situada al norte, se limita a un simple muro de cerramiento, que fue restaurado en el año 1930 por el arquitecto municipal José María Cortina Pérez, y al que se le abrió en ese mismo año, un vano muy simple que da acceso al jardín.
El vano realizado en piedra en arco rebajado, está cerrado por una puerta de hierro y a ambos lados de la puerta dos grandes ventanas cerradas por rejas. Esta puerta permanece siempre cerrada. En dos de las puntas en que acaba la verja, se pueden adivinar formas que simulan cabezas de dragón, elemento decorativo muy querido por el arquitecto Cortina.
A la derecha destaca sin embargo el muro que cierra el pabellón del consulado. En su fachada podemos ver una gran ventana de dintel recto, tracería gótica y doble parteluz. Rodeando la ventana un alfiz que descansa sobre ménsulas. La ménsula del lado izquierdo la interpretamos como un hombre barbado, mientras que la de la derecha parecen dos animales en actitud de lucha. Este vano se corresponde con una de las ventanas del Salón principal del Pabellón del Consulado. Más arriba en la parte superior cuatro ventanas correspondientes al piso superior del Pabellón con ocho medallones. Dos de esas ventanas están cegadas. La escenografía del conjunto sigue la misma temática que el resto del conjunto.
Por la parte baja una moldura sin decoración recorre el muro de la fachada.
Plano de la Lonja de la Seda.
 

La Sala de Contratación
La Sala de Contratación o Salón Columnario constituye el cuerpo principal del edificio. Su construcción se inspira en la Lonja de Palma de Mallorca a la que llega a superar en belleza y técnica. La Lonja palmesana fue contratada con Guillem Sagrera en 1426, dándose la circunstancia que este a su vez se inspiró en la Sala Capitular del Convento de Santo Domingo de Valencia para la construcción de su lonja mallorquina.
El Salón Columnario o Sala de Contratación se inició en 1482 y consta de una gran sala dividida en tres naves longitudinales de igual altura, sostenida la bóveda por columnas helicoidales donde apean los arcos de crucería de la bóveda, dando la vistosa apariencia de palmera. El edificio está concebido como un templo al comercio y presenta un marcado carácter simbólico, en el que se ha querido ver la representación del paraíso en el que las columnas serían los árboles y las bóvedas representarían la cúpula celeste. Es un amplio recinto de 35,60 metros de largo por 21,39 de ancho y 17,40 de altura en su punto más alto. Por el exterior la altura que alcanza el salón de contratación contando las almenas es de 22,16 metros.
Sala de contratación
 
Columnas de la sala de contratación e interior de la puerta recayente a la calle Pere Compte
Vista de ojo de pez del techo del Salón Columnario
 
Detalle de columna y bóveda
 
Mercado de la Seda. Tiene ocho columnas exentas. Fecha de 1482 a 1499
 

La magnífica decoración que se despliega en una rica iconografía invade casi todo el edificio con motivos cotidianos, religiosos, animalísticos o guerreros, emergiendo en baquetones, jambas, dinteles, etc. El techo de la bóveda fue pintado en 1498 por el maestro Martí Girbes de azul con estrellas, queriendo simular la bóveda celeste. Las claves y los nervios se pintaron de verde, pan de oro y rojo. En 1506 la policromía de los arcos fue sustituida por dorados, y así se mantuvo durante siglos, hasta que en el siglo XIX se decidió eliminar cualquier resto de pintura de la Sala de Contratación.
Sobre las columnas y a una altura de 12 metros unos delgados haces de nervios se distribuyen para formar los arcos. En sus claves podemos encontrar figuras de santos, cada santo corresponde al patrón de los gremios valencianos de la época. Un adorno de soga trenzada enlaza las claves con las ménsulas, en clara referencia al gremio de los sogueros (fabricantes de cuerdas). Noventa y siete claves podemos encontrar en esta Sala, aparte de los citados santos titulares de los gremios, en ellas podemos encontrar ángeles músicos y oferentes, escudos de la ciudad, escudos reales etc.

La sala de contratación es un espacioso rectángulo, dividida en tres naves longitudinales y cinco transversales, cuya elevada bóveda de crucería sostienen un total de veinticuatro columnas helicoidales, ocho de ellas exentas, doce medias columnas adosadas a los muros y, las cuatro restantes cuatro partes de columna que ocupan los ángulos del amplio salón. A una altura de 11,20 metros, corre una inscripción latina realizada en 1498 con caracteres góticos, pintada en oro sobre fondo oscuro y que dice así: Inclita domus sum, annis aedificate quindecim gustate et videte concives quoniam bona est negociacio que non agit dolum in lingua quae iurat proximo et non decepit quae pecuniam non dedit ad usuram eius mercatores sic de gens diviciis redundabit et tandem vita fruetur eterna. 

cuya traducción podría ser así:
Casa famosa soy, en quince años construida. Compatricios, comprobad y ved que bueno es el comercio que no lleva el fraude en la palabra, que jura al prójimo y no le falta, que no da su dinero con usura. El mercader que así haga rebosará de riquezas y después gozará de la vida eterna.
La sala de contratación dispone de cuatro puertas de acceso, una en cada fachada, y la cuarta con acceso desde el jardín.
Las tres que dan al exterior dispone cada una de dos amplias ventanas rectangulares góticas por donde entra la luz, y una puerta de acceso. La fachada recayente al Mercado, que es la principal es de advocación mariana, no en vano la Virgen es la Patrona del gremio de los mercaderes.
El pavimento de la Sala de Contratación, lo forman piezas de mármol negras, blancas y de color canela, las cuales se unen en algunos puntos para formar estrellas de seis puntas rodeadas por cuadrados. Este suelo no es el original aunque sigue el mismo modelo que el original a excepción de las estrellas que son inventadas.
En esta sala se instaló la Taula de Canvis i depòsits (Mesa de Cambios y Depósitos), instituida en 1407 por el Consejo Municipal de Valencia que obtuvo prestigio por su solvencia y volumen de operaciones bancarias. Actualmente la Taula o Mesa en la que se realizaban las transacciones mercantiles, así como la primera letra de cambio conocida en España, se encuentra en el archivo municipal de Valencia, situado en el Palacio de Cervelló
La taula de canvis era una institución de carácter municipal que se dedicaba al cambio de moneda y al depósito de objetos de valor. Fue creada por privilegio concedido por Martín el Humano el 15 de octubre de 1407, aunque no comenzó a funcionar hasta el 31 de junio de 1408.
Diferentes avatares le llevaron a la liquidación en 1416. Pero el 14 de abril de 1519 se inauguró la Nova Taula y perduró hasta 1649. Por algún tiempo se ubicó en las dependencias de la Lonja de Valencia al ser el centro mercantil de la ciudad. En 1649 apareció la Taula Novíssima que funcionó hasta la promulgación de los decretos de Nueva Planta y la abolición de los fueros a comienzos del siglo XVIII, desapareciendo definitivamente en 1719.
Puerta acceso al jardín desde el salón columnario
 
Puerta de acceso al salón columnario desde el jardín
 

En la Sala de Contratación encontramos la cuarta puerta que da acceso al jardín o patio de los naranjos. La portada tanto por el interior (la que recae al salón columnario) como por el exterior (que recae al jardín) es de características similares. Se compone de un doble arco rebajado sobremontado por un gran arco conopial. Este apea en dos ménsulas decoradas. Excelente muestra de los "pedrapiquers" valencianos, está ornamentada con caprichosas figurillas, decoración vegetal y hojarascas cinceladas en piedra.
Como ya hemos indicado el arco conopial de la portada interior apea en dos ménsulas, la de la izquierda representa a un centauro tocando un instrumento musical parecido al tambor, la ménsula derecha representa a un centauro tocando una flauta. Sobre el espacio que queda entre el arco rebajado y el conopial el escudo del Reino de Valencia y sobre la parte superior del arco conopial un florón cruciforme.
Entre las figurillas que adornan esta portada interior destaca que muchas de ellas son centauros tocando instrumentos musicales.
Ya hemos comentado que esta misma portada, pero por la parte recayente al jardín, tiene características similares a su pareja interior. Un gran arco rebajado y otro conopial sobremontado por encima. Este apoya en dos ménsulas. En el espacio resultante entre el arco rebajado y el conopial vemos el escudo de la ciudad y rematando el conjunto el florón cruciforme.
La ménsula de la izquierda representa a Sansón luchando contra el león, mientras que la de la derecha representa una escena de un jinete a caballo siendo acechado por un hombre con una maza y pezuñas.
En las jambas, encontramos diversa decoración de tipo vegetal y hojarasca, junto con representaciones de lanceros, hombres a caballo, arqueros y dragones. También una escena de un ave emplumada con una figura humana a cada lado. En otra escena un hombre parece que azuza o se defiende con un palo de un animal monstruoso y en otra dos figuras vestidas de peregrino descansan una junto a otra, mientras una de ellas bebe de la calabaza. En otra escena un animal ataca a un hombre a caballo que se defiende con una lanza.
El recoleto jardín -antiguo "pati dels taronjers" (patio de los naranjos), con sus naranjos y la poética fuente con su alberca -evocación moderna de la que antaño ocupó su parte central-, da paso a una descubierta escalera de piedra que conduce al piso principal del Pabellón del Consulado, amplio local donde antaño celebraban sus sesiones los jueces o cónsules de comercio.
En este tranquilo lugar podemos admirar la pequeña fuente en forma de estrella de siete puntas por el que mana un escaso chorrito de agua. A su alrededor unos bancos de piedra permiten descansar mientras contemplamos los elementos arquitectónicos del patio. La fuente del jardín original fue obra de Anhoni Johan ya que la que ahora vemos es una reconstrucción neogótica reciente.
En este patio encontramos una lápida en mármol que conmemora la declaración del edificio como Patrimonio de la Humanidad. Bajo el logotipo del Programa Patrimonio de la Humanidad de la Unesco un texto inscrito en la piedra y de muy difícil lectura dice: Lonja de Valencia / declarada / Patrimonio Mundial / por la Unesco / el 7 de diciembre de 1996 / en conmemoración del 500 / aniversario de su construcción / 19 de marzo de 1998.
El tejado de la Sala de Contratación se cubre con una armadura triangular de madera. A este tejado se puede acceder por una puerta situada en la escalera de caracol de la torre, y el mismo dispone de una especie de paso de ronda.
Hecho importante a tener en cuenta es que entre 1836 y 1885 se abrió una nueva puerta gemela a la portada que permite el acceso a la planta baja de la torre (capilla) y que comunicaba el Salón de Contratación con las dependencias militares situadas en el jardín y que fueron realizadas en el siglo XVIII mientras el edificio era cuartel. Es portada se situaba por tanto en el lado opuesto al actual acceso a la capilla. En las reformas efectuadas a principios del siglo XX dicha portada fue eliminada.
Patio de los Naranjos. 

Capilla
A la izquierda del salón columnario según se entra desde la plaza del mercado, se encuentra una portada cerrada en 1901 con una hermosa verja de hierro forjada en 1601, obra plateresca del rejero Gaspar Monreu procedente de la antigua y desaparecida Casa de la Ciudad. La portada da acceso a la antigua capilla que estuvo dedicada a la Virgen de la Misericordia y donde se celebró la primera misa el 26 de mayo de 1499.
Puerta de la capilla
 

Este espacio fue construido entre 1484 y 1486. En el diseño de la bóveda de crucería estrellada parece haber colaborado el arquitecto Juan Guas, maestro mayor de obras de los Reyes Católicos. De hecho la bóveda de nuevas claves cruzadas es característica de la obra de este maestro.
La capilla ocupa el cuerpo bajo del edificio de la torre, posee nervada bóveda de crucería estrellada apoyada en ménsulas decoradas. La bóveda estrellada la forman nueve claves, en la central una talla de la Virgen de la Misericordia, a su alrededor ocho claves, cuatro con escudos de la ciudad y las restantes cuatro decoradas con ángeles músicos.
En las ménsulas de apoyo de la bóveda encontramos los símbolos de los cuatro evangelistas (llamados los cuatro vivientes), se atribuyen a Johan de Kassel y en su origen estaban doradas al igual que las claves de la bóveda. Las citadas ménsulas están orientadas a los cuatro puntos cardinales. Los símbolos son el hombre (San Mateo), el león (San Marcos), el toro (San Lucas) y el águila (San Juan).
La clave de la bóveda muestra la más antigua representación de la corporación municipal, los jurados de la ciudad aparecen amparados bajo el manto de la Virgen de la Misericordia flanqueados por dos maceros.
Dispone la capilla de dos ventanas, una gran ventana de arco apuntado y arco conopial sobremontado que asoma a la plaza del Mercado. La cristalera que la cubre está formada por vitrales de colores no originales. Al interior esta ventana es un arco apuntado simple, con parteluz y tracería gótica en la parte superior.
Aunque las vidrieras actuales no son las originales, si que se sabe que era la única ventana de la lonja que disponía de ellas. Las originales eran de Miquel Arnau y Arnau Moret, mientras que la labra de la ventana corresponde a Rollandus de Alemanya y Laurencius Picart. El resto de todas las ventanas de La Lonja se cubrían con telas enceradas que permitían el paso de la luz de una manera uniforme. Actualmente se cubren con cristales opacos.
Al exterior el arco conopial apoya en ménsulas, y en su parte superior dispone de decoración de tracería gótica y vegetal. En la parte superior un gran florón crucífero.
El arco conopial que se sobrepone por encima del arco apuntado apoya en ménsulas, la de la izquierda representa a un dragón alado y la de la derecha otro dragón alado o bestia fantástica de características distintas, este último mejor trabajado que el primero.
La segunda ventana que da al jardín está formada por un arco rebajado al interior y apuntado con arco conopial sobremontado y decoración gótica al exterior. En la clave del arco apuntado encontramos esculpido una pequeña talla de un ángel con las alas extendidas. Sobre la parte superior de la ventana un florón crucífero.
El arco conopial apoya en dos ménsulas, la de la izquierda parece un felino con cabeza humana (tal vez una mantícora) y la ménsula de la derecha un dragón alado con cabeza humana.
En el interior de la capilla podíamos encontrar un altar y una pila bautismal de mármol de Carrara, así como un retablo con un crucifijo de madera. Las paredes se recubrían con cortinas y tapices.
En el arco conopial que forma la entrada, vemos en su parte superior la imagen de Cristo con la bola del mundo (Cristo Rey). Toda la puerta está adornada con finas filigranas y tracería gótica. Remata el arco un florón crucífero y a ambos lados dos largos pináculos adosados al muro. La talla de Cristo Rey se atribuye a Johan de Kassel y en origen estaba policromada.
Desde esta capilla se puede acceder a la planta baja del Pabellón del Consulado, a través de una portada de estilo gótico abierta en 1549 por Miquel Johan Porcar. Se trata de una sencilla puerta de arco rebajado y por encima un arco polilobulado. Se adorna con adornos vegetales y el escudo coronado de la ciudad en su parte superior. Por encima un florón cruciforme de estilo gótico. El arco exterior apoya en dos ménsulas, la de la izquierda representa a unos extraños animales con cabezas humanas entremezclados con la hojarasca, mientras que la de la derecha es una extraña representación, en la cual una mujer sostiene a un animalillo y le levanta el rabo, mientras un diablo introduce aire con un fuelle por el ano del animalillo. A decir verdad toda la decoración de esta portada es una recreación neogótica de principios del siglo XX.
En principio y en el lugar donde hoy se abre esta puerta de acceso al Pabellón del Consulado se encontraba el retablo de la capilla, pero al abrirse la puerta, el retablo fue situado debajo de la ventana. Ni que decir tiene que de su antigua utilización como capilla no queda resto alguno, excepto la decoración escultórica que adorna la parte arquitectónica de la capilla.
Hasta 1891 existía un lienzo de Cristo Crucificado, obra anónima del siglo XVI que hoy día se encuentra depositado en el Ayuntamiento de Valencia. 

El Torreón
El acceso al interior de la torre se realiza por una historiada puertecilla situada a escasos metros de la capilla y desde el interior del salón columnario. Esta se adorna con calados vegetales en piedra y diversas figuras historiadas. Se protege la entrada por una pequeña cancela de hierro.
Torre de la Lonja, el remate de la cual, restauración de los años 1885/1902, se presenta en color más claro.
 

La puerta está ricamente decorada en época moderna, aunque con motivos de raíz iconográfica de tipo medieval. El color de la piedra, nos indica que se trata de una restauración o recreación neogótica moderna.
La puerta es de puro estilo neogótico, tiene un arco conopial, el cual está adornado en su parte superior y a lo largo de él, por unos entrelazados vegetales. En la parte superior de la puerta y debajo del arco conopial hay un ángel tallado en piedra con una cartela en sus manos; también aparece en la parte exterior del arco un hombre desnudo que corre con una bolsa en la mano, siendo perseguido por otro. En la ménsula derecha donde apoya el arco conopial aparece una mujer alada desnuda a la que un dragón le muerde un pecho en referencia a los castigos que sufrirá la mujer lujuriosa.
Puerta acceso a la torre
Detalle del arco de la puerta de acceso a la torre
 

Esta puerta parece ser la primera que se construyó en toda la Lonja. Mide 180 cm. de alto por 80 cm. de ancho, y como ya hemos indicado su decoración es una recreación neogótica de principios del siglo XX.
La escalera de acceso es circular, de caracol o sin nabo, al tener los peldaños adosados al muro cilíndrico que la envuelve, dejando vacío el centro de la misma.
La torre está situada en el extremo izquierdo de la fachada principal de la Lonja, equidistante entre la Sala de Contratación y el Pabellón del Consulado. Su planta es cuadrada y se divide en varios pisos:
Ya hemos comentado y descrito que en la planta baja de la torre se situaba la capilla de La Lonja y que a ella se accede por la Sala de Contratación.
Al primer piso se accede por la escalera de caracol. La sala fue construida entre 1491 y 1494. Según se ha escrito en esta sala se hallaba antiguamente instalada la cárcel de los mercaderes en quiebra, pero este punto es muy controvertido y no se puede dar por cierto, ya que también es una sala de paso a otras estancias. Esta sala se ilumina con ventanales recayentes uno a la plaza del mercado y otro al jardín. Está cubierta con bóveda de arista apoyada en pechinas, y dispone de una pequeña puerta que da paso al recinto privado del alcaide en el Pabellón del Consulado. Desde el exterior de la torre vemos que esta ventana tiene forma rectangular o de dintel recto con tres pequeños arcos conopiales y decoración vegetal en su parte superior y un dintel o cuadrante superior que apoya en ménsulas. Dispone además de doble parteluz de finas columnillas.
En el segundo piso, la sala está cubierta con bóveda vaída apoyada en pechinas. Dos ventanas, una recayente a la Plaza del Mercado y otra al jardín. En la primera se situó un reloj que posteriormente fue desmontado. Desde el exterior podemos ver que se trata de una pequeña ventana con un pequeñísimo apenas insinuado arco conopial y exenta de cualquier tipo de decoración. También dispone de un acceso al Pabellón del Consulado.
En el paso de segundo piso al tercero encontramos una puerta que da acceso al tejado de la Sala de Contratación y a su paso de ronda.
El tercer piso sirve a de acceso a la planta superior del Pabellón del Consulado a través de una pequeña escalera de madera.
Y por último llegamos a la terraza de la torre, la cual es de época moderna como ya hemos comentado. También por la escalera de caracol tenemos el acceso a la cubierta del Salón de Contrataciones, donde se pueden observar las bóvedas recubiertas por un mortero de cal que las protege.
A la torre y terraza se accede por una escalera de caracol "caragol", constaba en principio de 110 escalones, pero hacia 1896 se elevó el torreón ampliando así el número de peldaños hasta completar los 142 que tiene en la actualidad. El torreón es de planta cuadrangular, siendo aproximadamente un tercio más alto que el resto del edificio. La escalera de caracol, es un alarde virtuosista, donde Pere Compte demostró sus conocimientos de arquitectura.
Escalera de caracol
 
Escalera de caracol
 

La escalera se caracteriza por la falta de eje central, o sea, es la escalera denominada de ojo. Los escalones miden 18 cms. de alto por 92 de largo, la parte de la base del escalón empieza por medir 10 cm. y termina midiendo 47 cm. El pasamanos de piedra, los peldaños y las dovelas de la bóveda helicoidal forman en conjunto una vivida unidad.
La altura de pasamanos que va adosado a la pared es de 88 cm., la moldura redonda tiene un radio de 3,5 cm. y está separada de la pared 6 cm. contando desde el centro de la moldura. Esta moldura va unida a la pared por dos molduras convexas, en su parte inferior, la primera mide 5,5 cm. y la segunda no está diferenciado del final por lo que se confunde con la pared. Estas molduras están colocadas de forma paralelas. La altura máxima entre los escalones y el techo es de 290 cm. en todo el torreón.
La baranda que va al centro de la escalera tiene forma helicoidal, en su parte más alta hay una moldura redonda que asciende como un tubo en la misma forma. Según se sube en la parte inferior le siguen una seria de molduras; la primera, ya nombrada mide 3,5 cm. de radio, luego una convexa que mide 4 cm., la tercera mide 8 cm. y también es convexa, la cuarta es cóncava y convexa, y aquí estas molduras o franjas paralelas ya se introducen por debajo de la escalera, mide 32 cm; la quinta que también va por debajo de la escalera en convexa y mide 34 cm; la sexta es convexa y mide 42 cm. y la séptima y última se junta con la pared, es convexa y de 8 cm.
En la parte inferior derecha conforme se sube por la escalera de la baranda hay cuatro molduras, tres convexas (6,9'5 y 10 cm. cada una) y la última cóncava se confunde con la escalera.
El número de ventanas hasta la pequeña cúpula es de seis. Las dos primeras son de arco apuntado y se encuentran en los peldaños 4 y 19 respectivamente, la tercera se encuentra en el peldaño número 34, tiene el arco casi de medio punto, la cuarta ventana esta en el peldaño 48, el arco es de tres centros, el llamado caracol, la quinta esta en el escalón número 64, su arco es rebajado o escarzano, la ventana seis esta en el escalón 79.
Las ventanas primera, segunda, tercera, quinta y sexta están en el mismo eje. Y así llegamos a la cúpula en el peldaño 97, desde ahí hasta el final del torreón quedan 45 escalones entre los que se encuentran dos ventanas de arco conopial.
En el torreón aparte de ventanas, también se encuentran puertas. Aparte de la de la entrada, tenemos una en el escalón 50 es de estilo gótico se adapta de una manera extraña a la forma helicoidal de la escalera, las medidas de la puerta en si son 215 cm. de alta por 85 de ancha; en el escalón 89 tenemos otra puerta de estilo no diferenciado pareciendo del estilo románico avanzado, tiene en la parte superior una clave bien diferenciada, también se adapta a la forma helicoidal de la escalera, las medidas de la puerta son 205 cm. de alta por 77 cm. de ancha, dicha puerta da acceso al tejado del salón de las columnas. El diámetro de la caja de la escalera es de 240 cm. y la altura desde la escalera hasta la pequeña cúpula es de 2200 cm. 

El Pabellón Consulado
El Pabellón del Consulado o "Consolat del Mar" se comenzó a edificar en 1498 y se finalizó en 1548. De estilo gótico se finalizó en renacentista. Dio comienzo las obras Pere Compte pero este murió en 1506 habiendo concluido las dos primeras plantas, entre 1506 y 1533 continua las obras Johan Corbera que realizó la tercera planta, y sería Domingo Urtiaga en 1548 quien las concluyera con el remate del edificio y la labra de los medallones renacentistas.
Pabellón del consulado
 
Fachada exterior Pabellón del consulado
Medallones fachada plaza del mercado
 

El Pabellón del Consulado o "Consolat del Mar" lleva esta denominación porque en su día albergó al Tribunal del "Consolat del Mar", antiquísima institución valenciana creada el 1 de diciembre de 1283 por el rey Pedro III de Aragón (1276-1285), con el fin de que se ocupara y juzgara de los asuntos marítimos y mercantiles. Fue el primer tribunal mercantil que se fundó en España.
El Consell de la Ciudad acordó en 1407 que se anotara en un libro las costumbres del mar y cuanto se había recopilado y juzgado hasta entonces. Es así como nació el Códice conocido como "Llibre del Consolat del Mar", verdadera joya que se conserva en al Archivo Municipal de Valencia.
El Pabellón consta de sótano, planta baja, salón principal y piso superior.

Sótano. Al sótano se accede a través de una puerta situada bajo la escalera que sube al Salón del Consulado desde el jardín. El sótano tiene iluminación a través de un ventanuco situado en la fachada recayente a la Plaza del Mercado y que fue abierto en el siglo XVIII. El sótano está formado por dos salas independientes separadas por un muro en el que se abre una puerta de comunicación.
La primera sala es bastante más pequeña que la segunda que es la que habitualmente denominamos como sótano. Esta segunda sala está sostenida por pilares octogonales y se cierra con cubierta de bóveda de aristas. Dispone de un banco corrido en piedra adosado a los muros. Al sótano se accede por una corta escalera tras atravesar la puerta antes mencionada del jardín.
Planta Baja En la planta baja se encuentra el salón que albergaba al Tribunal de Comercio. A esta sala se accede por una portada de arco conopial, existente en el jardín. También tiene otro acceso por una portada abierta en la capilla situada en la planta baja de la torre. Esta portada fue abierta en el siglo XVI.
En la actualidad esta sala es completamente diáfana, pero en origen su distribución era distinta, pues tenía un pequeño vestíbulo que llevaba por un lado a la secretaría del tribunal y por el otro lado tenía acceso a la sala del tribunal.
Sala planta baja
 

La Sala del Tribunal es una estancia de planta rectangular, con cuatro ventanas de dintel recto que recaen a la plaza del Mercado. Frente a este muro encontramos la portada de entrada desde el jardín y a cada lado de la portada una ventana de arco rebajado. La sala se cubre con un artesonado de madera en su color natural realizado en 1503.
La portada de entrada desde el jardín está formada por un arco conopial que apoya en dos ménsulas con las imágenes de un león en una de ellas y en la otra un animal devorando a un ser humano. Junto a ella dos ventanas adinteladas con ménsulas.
La ventana adintelada a la izquierda de la portada, tiene en su ménsula izquierda la representación de un dragón alado y la ménsula derecha un diablo o ser maléfico con patas y garras. La ventana a la derecha de la portada tiene en su ménsula izquierda la representación de un dragón alado que lleva entre sus garras un leño y en su lado derecho otro dragón alado pero este con una larga cola.
Salón principal (1er piso) Al salón principal o Cámara del Consulado del Mar (Consolat del Mar), se accede a través de una amplia escalera de piedra recayente al jardín realizada en 1503. También recibe esta sala los nombres de Cámara Dorada o Salón dorado, ya que desde 1920 se encuentra el artesonado dorado y policromado procedente de la desaparecida Casa de la Ciudad que fue demolida en 1860. Casa de la ciudad que se encontraba situada en los actuales Jardines del Palacio de la Generalitat.
La portada formada por un arco conopial, está encuadrada por una moldura a modo de alfiz decorado, el arco apoya en dos ménsulas representando una de ellas a un diablo devorador y la otra a un grifo alado con cabeza humana.
Escalera de acceso al Consulado del Mar.
 
Sala principal del Pabellón del Consulado
 
Artesonado
Detalle
 

En este histórico y magnífico salón, con sus amplios y decorados ventanales, destaca esta verdadera joya artística de inestimable valor. Esta techumbre, constituye una auténtica maravilla, no solamente por la riqueza de los materiales empleados en la obra, sino también por el derroche de motivos y adornos de que se hace alarde, tallados, dorados y policromados. Todas las piezas que constituyen este valiosísimo artesonado, ejemplar único del siglo XV, son distintas, y en ellas se reproducen diversidad de curiosas escenas; juegos de niños, luchas de guerreros, actuación de músicos, figuras quiméricas y grotescas, motivos ornamentales de animales y plantas..... Así encontramos figuras de profetas en los canecillos y figuras humanas entre los tirantes y sobre todo destacar también la abundancia de escudos heráldicos de la ciudad.
Dicen las crónicas que el rey de la Corona de Aragón, Alfonso v el Magnánimo (1416-1458) se desplazó expresamente a Valencia para ver este alfarje cuando estaba colocado en la Casa de la Ciudad.
Hay que añadir que las dimensiones del alfarje original no se ajustaba exactamente a las dimensiones de esta sala, por lo que en el momento de su colocación se añadieron algunos elementos de nueva talla siguiendo los modelos originales. Así las vigas numeradas como la 2 (al comienzo de la sala) y la 22 (situada hacia el fondo de la sala) son de escayola imitando la madera, al igual que otros elementos decorativos.
La sala se ilumina con cuatro grandes ventanas rectangulares con doble parteluz en cada uno de sus lados mayores, uno de ellos recae al patio de los naranjos mientras que el otro lo hace a la plaza del mercado.

Piso superior (2º piso) Al piso alto, se accede exclusivamente por una puerta situada en la torre de La Lonja y eran los aposentos privados del alcaide y personal de la lonja.
Vista desde la plaza del Mercado, esta sala se manifiesta al exterior por la galería corrida de arcos y los cuarenta medallones que rodean todo el perímetro y que representan bustos de emperadores romanos, reyes, dioses paganos y personajes ilustres, labrados ya en estilo renacentista, así como el omnipresente escudo de la ciudad en todo el edificio, que recalca la supremacía del comercio de la ciudad de Valencia y por ende de sus jurados.
El exterior del Pabellón del Consulado es de estilo gótico con el fin de mantener la coherencia con el resto del conjunto, a excepción de los medallones antes citados que guardan formas renacentistas. Los ventanales del piso superior son ventanas con arcos conopiales y antepechos o barandillas decorados con escudos de la ciudad. Sobre todo el conjunto observamos las almenas rematadas con la corona, son las conocidas como almenas coronadas. 

Elementos decorativos
Los medallones del Pabellón del Consulado
Tal vez sean los medallones que coronan la parte superior del Pabellón del Consulado, el elemento decorativo que más llama la atención, por su modernidad renacentista en un edificio gótico.
En total son cuarenta medallones agrupados por parejas; se distribuyen en dieciséis medallones (ocho parejas) en la fachada de la plaza del Mercado, dieciséis medallones (ocho parejas) en la fachada recayente al jardín y ocho medallones (cuatro parejas) en la fachada de la calle Cordellats.
Realizados entre 1533 y 1534, con ellos se dieron por terminadas prácticamente las obras de La Lonja. No hay constancia del nombre de sus autores, ni cuál es el programa iconográfico que representan, aunque todos los autores están de acuerdo que lo tienen. La calidad de los relieves es de mediocre a malo y son difíciles de apreciar con detalle desde la calle.
Detalle de la fachada del Consulado (Plaza del Mercado).
 

Al no llevar ninguna cartela o elemento distintivo es difícil saber a qué personajes retratan. De algunos de ellos si que se conoce a quien representan, porqué se corresponden con los reyes o el linaje que reinaban en España en el momento de ser construido el Pabellón del Consulado. Las efigies seguramente fueron tomadas de monedas que por aquel entonces circulaban por la ciudad, y de grabados o lienzos pintados del original, ya que las representaciones que vemos aquí se corresponden con dichos elementos.
Tradicionalmente se ha considerado que los bustos no identificados se corresponden con emperadores romanos o personajes ilustres, sin embargo si seguimos la línea de trabajo de Vicente L. Simó Santonja en su sesudo trabajo titulado "Los medallones del Salón del Consulado del Mar de la Lonja de Valencia" podemos establecer el siguiente orden:
Fachada Plaza del Mercado (de izquierda a derecha):
• Caliope y Eagro
• Deyanira y Hércules
• Perseo y Andrómeda
• Prometeo y Clímene
• Orfeo y Eurídice
• Héctor y Andrómaca
• Odiseo y Penélope
• Helena y Menelao 

Fachada calle Cordellats (de izquierda a derecha):
• Juana La Loca y Felipe el Hermoso
• Maximiliano de Austria y María de Borgoña
• Germana de Foix y el duque de Calabria (virreyes de Valencia)
• María Manrique (esposa del Gran Capitán) y el Gran Capitán.

Fachada recayente al jardín (de izquierda a derecha):
• Hermes y Nereo
• Ares y Crono
• Hefesto y Apolo
• Fernando e Isabel (los Reyes Católicos)
• Maximiliano y Carlos I de España
• Hera y Zeus
• Anfitrite y Poseidón
• Hades y Perséfone 

Como podemos ver de la anterior relación, hay dos grupos de personajes, los mitológicos y los reales. El porqué de presentarlos juntos no lo sabemos, aunque hay hipótesis bastante acertadas. Ya hemos indicado que los medallones de personajes reales guardan relación con la casa de Austria o los reyes que gobernaban en España en la época; sin embargo destaca el retrato del Gran Capitán y su esposa que no corresponde a ninguno de los grupos anteriores. Se sabe que el Gran Capitán estuvo en Valencia cuando regresó de Italia. En su época era todo un personaje, tal vez los tallistas de la lonja quisieran rendirle un homenaje en la forma que ellos sabían hacer y porqué tal vez lo hubieran visto personalmente.
En cuanto al resto de medallones, es difícil reconocer al personaje, como hemos visto Simó Santonja se decanta por la mitología clásica, otros autores son más prudentes y exceptuando algunos casos concretos no se atreven a identificar a los personajes. 

Las gárgolas
La Lonja posee 28 gárgolas que rodean el extremo superior del monumento. Encontramos quince en la Sala de Contratación, siete en el Pabellón del Consulado y seis en la Torre. Son un ejemplo de expresionismo primitivo inspirado en los tratados de la época como podrían ser la obra de Plinio "El Fisiologo" y los "Bestiarios" de San Isidoro, son generalmente figuras de monstruos con rasgos humanos y en actitudes groseras y que suelen aludir a vicios o virtudes.
Son elementos decorativos al tiempo que prácticos por cumplir una función concreta, como es la de recoger aguas pluviales de las cubiertas del edificio, son gárgolas góticas que coronan las partes altas del monumento, la variedad temática de las cuales (animales fantásticos, personas en las que divertidas actitudes, monstruos con y sin alas, águilas etc) han dado lugar a leyendas y exagerados comentarios sobre la pretendida procacidad de algunas.
Las gárgolas en el momento de construirse el edificio de La Lonja deberían tener un programa iconográfico concreto, hoy día dado que muchas de ellas son elementos nuevos por haberse perdido las originales, tal vez ese programa se haya perdido o nos resulte difícil de identificar. Como hecho anecdótico podemos decir que hasta 1535 las gárgolas se denominaban "canals" (canales) pues así constan en los libros de obras de la Lonja, y no será hasta esa fecha cuando se les empiece a denominar con su nombre.
Arriba encontraremos un plano (no a escala) donde aproximadamente nos indica el lugar exacto donde se encuentra cada gárgola. La explicación de cada una de ellas es por visualización directa del autor de la web, por lo que puede considerarse a veces una descripción más voluntariosa que real. Pido disculpas anticipadas por los errores cometidos.
Las gárgolas de la Sala de Contratación son obra de Pere Compte, Johan Yvarra (arquitectos de la lonja) y de Alfonso de Leo. Se debieron colocar después de 1498 y para el 1505 ya constan colocadas.
Las gárgolas del Pabellón del Consulado siguen el proyecto del arquitecto Johan Corbera y las realiza su equipo de "pedrapiquers" entre 1511 y 1516.

La relación de gárgolas es la siguiente:
01. Hombre salvaje y peludo con una jarra entre sus manos. Presenta aspecto de estar embriagado ¿Sátiro?. (original) se interpreta como un símbolo del vicio, la gula o la furia sin control (esquina Pl. Mercado c/Cordellats).
02. Una figura que parece un perro lleva en su lomo a dos niños. Tiene cuernos de macho cabrío. (muy restaurada) se interpreta como una alusión al mal (Pl. Mercado-Pabellón del Consulado).
03. Una arpía coronada, con una filacteria que sujeta con la boca y que rodea el cuerpo (original) se interpreta como la avaricia (Pl. Mercado-Pabellón del Consulado).
04. Un hombre o fraile con la boca abierta sostiene lo que parece un reptil entre las manos (recreación neogótica) (PL. Mercado-Torreón).
05. Rey de armas (heraldo), con corona, cetro y escudo (recreación neogótica) (Pl. Mercado-Torreón).
06. Una figura con aspecto humano alza sobre su cabeza a un niño e intenta que haga sus necesidades mayores (recreación neogótica) (Pl. Mercado-Torreón).
07. Un hombre con corona abriendo las fauces de un león Sansón? (original) (Pl. Mercado-Salón de Contratación).
08. Un animal monstruoso devorando a un hombre desnudo al que sujeta con las patas (Pl. Mercado-Salón de Contratación).
09. Un hombre salvaje y peludo sujeta entre sus manos a un animal (muy restaurada) (Pl. Mercado-Salón de Contratación).
10. Un hombre alado introduce su pene en un jarrón (recreación neogótica) (esquina Pl. Mercado c/Pere Compte).
11. Animal fantástico con alas de largo plumaje (c/Pere Compte).
12. Un hombre es devorado por un animal con cabeza de perro y garras de águila (original) (c/Pere Compte).
13. Un águila sujeta entre sus garras a un murciélago o un demonio (original) se interpreta como el triunfo de la virtud sobre el vicio (c/Pere Compte).
14. Un monstruo con alas lleva entre sus manos un lagarto. Un personaje con máscara asoma por debajo de sus piernas. (recreación neogótica) (c/Pere Compte).
15. Animal demoniaco con alas, se le asocia con la envidia (esquina c/Pere Compte-c/La Lonja).
16. Un hombre alado tocando una guitarra morisca (restaurada) (c/La Lonja).
17. Monstruo con las fauces abiertas arrastra a un hombre salvaje muerto o desfallecido (original) (c/La Lonja).
18. Un hombre rezando sale de la boca de un gran pez (Jonás y la ballena) se interpreta como una alusión a la Resurrección de Cristo (esquina c/La Lonja con el jardín).
19. Un león llevando entre sus garras a un animal para devorarlo (original) (jardín-Sala de Contratación).
20. Una figura con hábito de monje lleva sobre sus hombros una pequeña figura humana desnuda (jardín-Sala de Contratación).
21. Un hombre con casco que lleva en sus manos un caracol o alguna clase de objeto a la figura le falta la mano derecha (jardín-Sala de Contratación).
22. Un animal fantástico (carnero alado?) (recreación neogótica) (esquina jardín-Torreón).
23. Un mono encadenado tocando un tambor (recreación neogótica) (jardín-Torreón).
24. Un monstruo sujetando a otro animal (recreación neogótica) (jardín-Torreón).
25. Una figura de mujer parece llevar en sus manos a un pequeño animalillo (jardín-Pabellón del Consulado).
26. Un animal fantástico con alas y rabo (restaurada en parte) se asocia a una figura demoníaca (jardín-Pabellón del Consulado).
27. Una mujer desnuda que se toca el sexo (original) (esquina jardín-c/Cordellats).
28. Macho cabrío con alas (original) (c/Cordellats). 

Heráldica
Dentro de la gran temática de la escultura de La Lonja hay que destacar las representaciones heráldicas del símbolo real de la Corona de Aragón, de la Ciudad y del Reino de Valencia, esto es, la señal conocida tradicionalmente como el escudo de las cuatro barras. ​
Dos escudos sobresalen de entre todos los demás, el escudo más bello y conocido es el que presenta un escudo real sostenido por dos tenantes (ángeles) y situado en el ángulo entre la plaza del Mercado y la calle de Pere Compte, y en segundo lugar es un escudo situado en el ángulo entre las calles de La Lonja y de Pere Compte (plaza del Dr. Collado), que muestra, además, una inscripción en la filacteria con el inicio de las obras, donde se lee:
La noble ciutat i leal de Valencia ab cor de acabar la mia excellencia me ha començat a cinch de Febrer del any que corrent se comta en ver MCCCCLXXXIII.
La noble y leal ciudad de Valencia con voluntad de acabar mi excelencia me ha empezado en cinco de febrero del corriente año MCCCCLXXXIII.
Esquina Pl. Mercado calle Pere Compte
Esquina calle Pere Compte calle La Lonja
Esquina calle La Lonja calle Cordellats
Esquina calle Cordellats Pl. Mercado

Palacio de la Generalidad Valenciana
El Palacio de la Generalitat o Palau de la Generalitat, está situado entre las calles Caballeros (antes calle de "Les Corts" y antes calle "Major de Sant Nicolau"), la calle Bailia y la Plaza de Manises (antes plaza de San Bartolomé). Su parte oriental está ocupada por un jardín (llamado de la Audiencia), donde antes se ubicaba la Casa de la Ciudad, la cual desapareció hace más de un siglo debido al estado de ruina en que se encontraba. La Generalitat y la antigua Casa de la Ciudad estaban separados por una calle que recibía el nombre de "Els Ferros de la Ciutat" (Hierros de la Ciudad).
Se encuentra por tanto dentro del conjunto monumental de la Catedral, la Basílica de la Virgen de los Desamparados y la Torre de "El Micalet" (El Miguelete), en el centro histórico de la ciudad de Valencia. Fue declarado Monumento Histórico Artístico Nacional en 1931. El Palacio se encuentra en el llamado Barrio de la Seo. En sus cercanías encontramos grandes monumentos artísticos de la ciudad: la iglesia de San Nicolás, la de San Lorenzo, el Palacio de los Borja o de Benicarló, la casa Vestuario, el palacio de los marqueses de Manises, el Almudín y algunos otros de no menos interés y visita obligada.
El palacio de la Generalitat se adscribe al estilo gótico civil por su distribución interior y por los elementos bajos de sus fachadas. En la medida que el tiempo pasa se van añadiendo elementos renacentistas mediterráneos e italianos para desembocar en las partes más altas en el estilo herreriano o escurialense. Destaca el palacio porque desde el momento en que se terminaron las obras no se han realizado reformas estructurales por lo que el mismo ha permanecido en su pureza original con que fue construido, a excepción de las reformas menores que se fueron realizando para el cumplimiento de las obligaciones administrativas y que en la actualidad han sido retiradas.

Institución y antecedentes de la Generalitat
El antiguo emblema de la Generalitat se componía de la representación de los tres estamentos que la formaban: San Jorge, en representación del estamento militar y nobiliario, La Virgen, en representación del brazo eclesiástico y el Ángel Custodio en representación de las ciudades. Como hemos dicho este era el antiguo emblema, ya que ahora éste ha pasado a ser el emblema de las Cortes Valencianas. Por eso en el palacio es posible ver aún por diversos lugares este emblema que antes lo representaba. En líneas generales a San Jorge se le representa a caballo alanceando a un dragón, la Virgen aparece en posición sedente con el Niño en brazos y el Ángel Custodio suele llevar el escudo medieval de la ciudad (escudo en forma de cairó con los cuatro palos rojos de Aragón sobre fondo amarillo). Suele portar en una de sus manos una espada.
El emblema actual de la "Generalitat", adoptado oficialmente en 1984, se constituye con la heráldica del rey de Aragón "Pere IV el Ceremoniós", representativa del histórico Reino de Valencia. Este distintivo consta de dos elementos: escudo y timbre. El escudo, inclinado hacia la izquierda, es de oro con cuatro palos de gules (rojo). El timbre está compuesto por un yelmo de plata coronado; un mantelete en azur, con una cruz paté curvilínea fijada con una punta aguzada de plata y forrado de gules, y, por cimera, un dragón naciente de oro, alado, linguado de gules y dentado de plata.
La "Generalitat" en sus orígenes, era una comisión delegada de las Cortes Valencianas creada por esta en el año 1362. Se hacía cargo de la gestión y administración de los donativos e impuestos ofrecidos por los tres brazos integrantes de las Cortes (eclesiástico, militar y civil) a la Corona de Aragón. En las Cortes Generales de Aragón, celebradas entre 1362 y 1363 en Monzón (Huesca), las Cortes del Reino de Valencia acordaron la entrega de determinados impuestos para el sostenimiento de la Monarquía. Estos impuestos fueron conocidos como generalidades (generalitats o compartiments) y en principio fueron creados para sufragar la guerra con Castilla.
La precaria situación económica de la Corona a principios del siglo XV llevaría a la consolidación de este tipo de impuestos, lo que supuso la fijación de una institución encargada de administrarlos, y esta sería La "Generalitat" o Diputación de la Generalitat del Reino y sus componentes serían llamados diputados.
En 1403 las Cortes Valencianas nombraron treinta y dos diputados pertenecientes a la "Generalitat"; ocho lo fueron por el rey y el resto se distribuyeron en ocho por cada brazo: eclesiástico, militar y civil, para legislar sobre cuestiones que las Cortes consideraban menores.
Sin embargo la Diputación de la "Generalitat" del Reino se constituye oficialmente como corporación propia del Reino en 22-03-1418 bajo Alfonso V el Magnánimo (* Medina del Campo 1396 † Nápoles 1458) rey de Aragón entre 1416 y 1458. En este año de 1418, la "Generalitat" del Reino de Valencia se convierte en la organización que se encargaría de administrar los fondos del Reino y su entrega al Rey. También fue denominada Diputación de la "Generalitat" del Reino de Valencia, y era el organismo que representaba al Reino de Valencia en ausencia de las Cortes. Fue creada como hemos dicho por el rey Alfonso el Magnánimo y sería la máxima institución foral de los valencianos.
Después de la Guerra de Sucesión a la Corona española y con la abolición de los fueros en 1707 por parte del rey Felipe V de Borbón, el edificio albergaría en 1751 la Real Audiencia Territorial que hasta entonces ejercía sus funciones en el Palacio del Real. En 1923 la Audiencia abandona el palacio para trasladarse al edificio de la Aduana de Valencia y los locales son ocupados por la Diputación Provincial creada en 1835 y que provenía del Palacio del Temple. Con la recuperación democrática del régimen foral en 1978, el edificio acoge las instituciones autonómicas valencianas: "las Corts" y "el Consell". En 1984 las Cortes se trasladan al Palacio de los Borja y el edificio queda para uso exclusivo del "Consell de la Generalitat Valenciana". En el palacio tiene fijada su residencia oficial el Presidente de la "Generalitat" Valenciana.

• Diputación General del Reino de Valencia (1422-1707)
• Real Audiencia Territorial (1751-1923)
• Diputación Provincial (1923-1978)
• Generalitat Valenciana (1978-actualidad)

Fue durante la guerra de la independencia cuando el jurista y político valenciano Francisco Javier Borrull y Vilanova (* Valencia 03-12-1745 † 1837), muy amante de las Bellas Artes y de la Historia, devolvió el antiguo esplendor del interior del magnífico palacio, haciendo derribar los tabiques y techos que durante tantos años taparon las bellezas artísticas, que tuvieron que ser mostradas en un curioso acto que tuvo lugar el día 15 de abril de 1810, en el que se celebraba en el salón provincial, la primera extracción de la Lotería Nacional por no poderse celebrarse a causa de la guerra, en otras ciudades. Acto que atrajo a un verdadero gentío y al que, según se escribió entonces "daba un particular realce ver la galería llena de señoras de clase, vestidas con la mayor decencia, acomodadas en sus asientos con los compañeros a sus espaldas". Todos se maravillaron al ver tanta belleza en el edificio. Y los trabajadores de Inglaterra y Portugal manifestaron no haber visto en los diversos países visitados por ellos "obra alguna que pudiera exceder a esta".
Otro dato curioso de este edificio en la época foral, es el que menciona el historiador Marcos Antonio de Orellana y Mocholí (* Valencia 1731 † Valencia 1813) refiriéndose a la antigua pasión de Valencia por el juego de naipes. La diputación valenciana, que tenía en aquellos tiempos medievales el cobro de impuestos sobre la sal, la nieve, la pólvora y el uso de los sombreros, agregó el de los naipes. Orellana dice que la Diputación del Reino tenía en su propio edificio "ya desde tiempos antiguos, fábrica de naipes en los altos de dicha casa", agregando que, además de la facultad primitiva de fabricar "nayps o cartes", los vendía "hasta el precio de dos reales moneda provincial cada baraja".

Historia del edificio
Como todos los grandes edificios, la construcción de Palacio de la "Generalitat" se dilató en el tiempo, así encontramos elementos góticos del siglo XV con elementos renacentistas del siglo XVI. En su fase final serían los elementos herrerianos o escurialenses los que dominarían el paisaje. Dentro del edificio podemos considerar tres partes importantes: el cuerpo central o casa gótica, núcleo del actual palacio, el torreón de corte renacentista que recae a la plaza de la Virgen y su gemelo del lado contrario que recae a la plaza de Manises. Del torreón que recae a la plaza de Manises no nos detendremos mucho ya que aunque su proyecto originario nació en 1580 no sería hasta 1950 (siglo XX) cuando el mismo fue construido a semejanza de su gemelo. Por lo tanto centraremos nuestro esfuerzo en el cuerpo central (casa gótica) y en la torre recayente a la plaza de la Virgen a la que denominaremos Torre Vieja. Por azares del destino ésta torre ha sido limpiada recientemente y exteriormente parece que la Torre Vieja sea la nueva y la Torre Nueva sea la vieja.
La primera sede de la Diputación de la "Generalitat" fue en la conocida como casa Cofradía de San Jaime, actual Convento de la Puridad. La Diputación se reunió por primera vez en este edificio en 1418. No obstante esto, fue solo provisional y para 1421 la Diputación se reuniría en casa del notario Jaume Desplá (Jacme Dezplá) situada en la calle Caballeros. La Diputación alquiló dos salas de esta casa o "alberch", una para sala de reuniones y la otra para escribanía. Además disponía de un patio descubierto que daba servicio a estas salas.
Habiéndose quedado insuficiente el espacio alquilado al notario Desplá, los diputados decidieron en 1422 la compra de todo el inmueble, con lo cual quedaba fijado el núcleo inicial de lo que después sería el Palacio de la Generalitat. Posteriormente y en la medida que las necesidades de la institución lo precisaban fueron comprándose las casas adyacentes y ampliándose el espacio. En 1428 ya hay constancia de que las reuniones de los diputados se celebraban en esta antigua casa.
Aunque desconocemos la distribución de esta casa, por fuentes indirectas sabemos que disponía de un zaguán o vestíbulo que permitía el acceso a las caballerizas y a un patio interior. La casa se distribuía en una sala para escribanía, un estudio y una sala de reuniones. En el periodo 1422-1480 la antigua casa del notario verá como se efectúan obras de adaptación y embellecimiento para dar servicio a esta institución que va tomando fuerza como eje principal del Reino.
Fue en 1481 a la vez que la institución iba adquiriendo más poder e importancia, cuando se realizaron las primeras ampliaciones importantes en aquella primera vivienda y cuando empieza a sentirse la necesidad de construir un nuevo edificio de nueva planta que permitiera el adecuado desarrollo de la actividad de la Diputación de la "Generalitat". Fue en este periodo de finales del siglo XV cuando se realizan las primeras obras de importancia en la Sede de la Generalitat.
Con la compra de dos nuevas casas junto al palacio se encarga al "mestre obrer de la vila" Francesc Martínez alias "Biulaygua" († 1484) la remodelación y adecuación de las viviendas en una sola unidad. En 1482 Joan Yvarra († 1486) y Pere Compte († 1506) que se encuentran trabajando en La Lonja de los Mercaderes son contratados para realizar distintas obras de cantería en el edificio. En 1486 muere Joan Ybarra y hacia 1494 se incorpora Joan Corbera a las obras del Palacio de la "Generalitat", maestro cantero que también realizaba labores en la Lonja junto con Pere Compte.
Estos "mestres pedrapiquers" levantan el cuerpo central del actual Palacio de la "Generalitat" dándole una uniformidad constructiva que hasta entonces no tenía, aunque seguía manteniendo una estructura gótica medieval. A Pere Compte se debe la construcción de la escalera de honor que no ha llegado hasta nosotros pues en 1511 sería sustituida por otra realizada por Joan Corbera que es la que podemos ver en la actualidad.
En 1502 un nuevo "mestre pedrapiquer" se une a las obras que se venían realizando, se trata de Joan Mançano que junto con Joan Corbera que ya venía trabajando en el palacio desde 1494 quedan al frente de las obras.
En 1510 los diputados habían conseguido permiso y autorización del rey para construir un nuevo edificio de nueva planta para albergar "la Generalitat" ya que hasta ahora lo realizado habían sido reformas, adaptaciones y acomodaciones para el ejercicio de las funciones, pero dada la categoría e importancia que "la Generalitat" había asumido se hacía necesario un edificio construido ex-profeso para tal fin.
No se construiría de nueva planta el edificio deseado, pero entre 1511 y 1515 si sería un tiempo de grandes reformas que irían dando al palacio su actual configuración. Una de las labores realizadas en este periodo es la remodelación del patio interior, para ello se eliminaron los cinco arcos de piedra resultado de la unión de varias casas, dejándolas en los dos grandes arcos escarzanos que podemos ver en la actualidad. Además en 1511 Joan Corbera construye la escalera en piedra que une la planta baja con el piso principal, escalera que es la que podemos ver en la actualidad. Para ello fue necesario derribar la anterior que había sido labrada por Pere Compte.
De las obras a realizar, Joan Corbera se encarga principalmente de las obras del exterior, mientras que de las obras del interior y de las salas se hace cargo Joan Mançano. Hasta el presente momento el edificio del Palacio de la "Generalitat" se estructuraba en un solo cuerpo rectangular de tres pisos con un patio interior y todavía no se había construido la torre primitiva recayente a la plaza de la Virgen que por aquel tiempo recibía el nombre de plaza de la Seo.
En 1516 se compra la casa de Misser Dimas D'Aguilar para la ampliación del palacio y la construcción de un torreón. Hacia 1518 Joan Mançano y Joan Corbera inician las obras del torreón recayente a la plaza de la Virgen que queda unido al cuerpo central ya construido. Para la decoración de las salas del torreón se contrata al carpintero (fuster) Genís Linares que será junto con su hijo Pere Genís Linares Blasco, los artífices de los artesonados y techumbres que decoran los techos de las salas más importantes del palacio. Para 1520 se habían levantado la planta baja y el entresuelo del torreón y para esta fecha quedaron paralizadas por el conflicto de la Guerra de las Germanías (1520-1524).
Hacia 1533 las obras son reanudadas, siendo su maestro de obras el presbítero, mossén Joan Baptista Corbera al que no hay que confundir con su padre Joan Corbera, anterior "mestre de obres" del Palau. Obra de mossén Joan Baptista Corbera, es la construcción hacia 1541 de la Sala Nova y las ventanas góticas lobuladas recayentes al exterior. Un año más tarde realizará las torres adinteladas y ya de corte renacentista correspondiente a los vanos superiores de la misma Sala Nova. Del cubrimiento de esta sala y de la tribuna superior se encargará en 1540 Genis Llinares que ya había realizado los artesonados de las salas doradas del piso entresuelo.
Hacia 1574 se encarga a Gaspar Gregori la terminación de las obras del palacio, dándole su fisonomía definitiva con unas trazas herrerianas o escurialenses novedosas por nuestras tierras. De la ejecución material de las obras queda encargado el cantero Miquel Porcar con su cuadrilla. El balcón corrido de forja que rodea el perímetro de la torre por su parte superior es obra de Joan Armaholea y Josep Monseu. También es obra de Gaspar Gregori los frontones triangulares que decoran las ventanas superiores del piso principal de la torre y que tienen como objetivo desdibujar el carácter gótico de las mismas que para aquel entonces se consideraba un estilo ya desfasado.
Aquí convendría volver a recordar que junto a este torreón y solo separado por una calle podíamos encontrar la antigua Casa de la Ciudad derribada en 1860, por lo que la perspectiva actual dista mucho de ser la original de la época. 

Exterior del Palacio de la "Generalitat"

El actual edificio está formado por un gran rectángulo, en cuyos lados menores se alzan dos torres también rectangulares, de mayor altura que el cuerpo central del edificio. Sus fachadas recaen a las siguientes calles: fachada sur a la calle caballeros, fachada norte a la c/Bailia y plaza de Manises, torre antigua a la Plaza de la Virgen (este) y torre moderna a la Plaza de Manises (norte), que es donde se encuentra la puerta de entrada principal o representativa al palacio.
Aunque exteriormente el conjunto transmita una uniformidad estilística evidente, el palacio se compone dos unidades distintas separadas por un espacio de 500 años, una mitad antigua realizada en el siglo XV y otra mitad moderna realizada en el siglo XX. La parte más antigua está formado por tres cuerpos, un cuerpo central formado por el patio, un cuerpo lateral formado por la Torre Vieja y otro cuerpo lateral con diversas salas. El cuerpo moderno solamente desarrolla dos cuerpos, un patio que sirve de unión con el edificio antiguo y un único cuerpo que se abre a la plaza de Manises.
La planta adopta forma rectangular de 55 x 20 metros, en el extremo contrario al patio gótico descubierto, encontramos un pequeño patio secundario pero cubierto. Ambos patios quedan separados por un conjunto de salas que forman un cuerpo divisorio. Las torres elevan su altura en 28 metros. Por encima de los tejados de las torres encontramos tres castilletes de forja.
El palacio está construido con grandes sillares de piedra de las canteras de Godella y Rocafort, zócalos con azulejos de Manises y Paterna, mármoles de Buixcarró y madera tallada de los bosques valencianos.
Los trabajos se iniciaron por el cuerpo central del edificio en estilo gótico tardío. Se organiza como un caserón gótico mediterráneo con patio descubierto y escalera de honor. Está organizado en semi-sótano, entresuelo y dos alturas (piso principal y desván), como los palacios privados de la ciudad. El desván está formado por una galería o logia renacentista realizada hacia 1541 y por encima de esta, un alero de madera y el tejado cubierto con tejas.

Fachada Sur (Cuerpo Central) - calle Caballeros 
La entrada general al Palacio se realiza por un portalón de medio punto con dovelas de sillería situado en uno de los extremos de la fachada recayente a la calle Caballeros. Esta fachada (cuerpo central) se resuelve con una línea de vanos que se abren al semi-sótano en su parte inferior, una línea de ventanas adinteladas en el piso entresuelo, una segunda línea de ventanas tríforas en el piso principal y una logia de dieciséis pequeñas ventanas con arquillos en el altillo o desván.
La parte inferior abre cuatro pequeños ventanucos sobre el zócalo de piedra, que se corresponden con el semi-sótano. En la planta entresuelo se abren seis ventanas rectangulares molduradas que apoyan sobre estilizadas columnas. Las ventanas se enmarcan por una moldura a modo de alfiz que descansan en ménsulas decoradas con figuras fantásticas (dragones principalmente). Estas ventanas se corresponden con el entresuelo del edificio. Este tipo de ventanas que también podemos ver en la Lonja de los Mercaderes es atribuido a Pere Compte. Seis ventanas góticas tríforas con arcos bilobulados que apoyan en dos columnas a modo de parteluz se abren al piso principal. Son las ventanas más distinguidas de la fachada principal pues no en balde recaen a las salas más importantes del palacio (Salón de Reyes). En el piso superior vemos un conjunto de dieciséis vanos abiertos a la calle y cerrados con un ligero arco conopial. Este conjunto corre por debajo del alero y al interior se corresponde con el desván o piso alto del edificio.
Fachada calle Caballeros-Plaza de Manises
 

El cuerpo central del palacio se inició por tanto en estilo gótico, pero por sus múltiples ampliaciones también presentan muestras de estilo renacentista y del manierista herreriano. Este se cubre con una cubierta con tejas a dos vertientes que contrasta con las cuatro del torreón primitivo realizadas con cerámica vidriada. Las obras del cuerpo central se dieron por terminadas en 1541.

Fachada norte (Cuerpo Central) - calle Bailia / plaza de Manises 
Por el contrario en la fachada del otro lado, la recayente a la calle Bailia, encontramos en el zócalo seis pequeños vanos correspondientes al semi-sótano. En el piso entresuelo siete ventanas rectangulares molduradas, mientras que en el piso principal vemos ocho ventanales góticos de tres arcos bilobulados separados por dos delgadas columnas y veintitrés ventanas con arquillos cerrados en arco de medio punto en la parte superior o piso alto.
La disposición general de la fachada y de las ventanas en particular es la misma que en la fachada recayente a la calle Caballeros, solamente cambia el número de vanos y la colocación de los mismos. Dispone además de un portalón de características similares a su compañero de la fachada sur. Este está formado por un gran arco de medio punto y permite el paso al patio gótico descubierto. Ambas puertas se encuentran en la misma línea y por lo tanto afrontadas entre sí.
Fachada Norte
Fachada Norte
 

Torre primitiva - Plaza de la Virgen 
En 1518 comenzó la construcción de una de las torres (la que recae a la Plaza de la Virgen), ya que su gemela, la que recae a la Plaza de Manises, no se construiría hasta el siglo XX. Para la construcción de esta segunda torre se utilizaron las mismas canteras que habían sido usadas en la construcción de la primera con el fin de igualar la estética de ambas torres, cosa que se consiguió con pleno éxito.
Entre los años 1518 y 1564, se levantó junto al cuerpo del edificio central, el gran torreón recayente a la plaza de la Virgen, proyectado por el maestro Joan Mançano y ejecutado con grandes dificultades, como fueron la suspensión de las obras por diversas causas y la rectificación de los planos originales por Joan Corbera que ejecutó como mínimo los tres primeros niveles. Largo proceso que influyó en la diversidad de estilos en la construcción, pues comenzada al estilo gótico fue terminada a lo herreriano, pasando por lo renaciente. La torre sería terminada por Gaspar Gregori en 1564.
La torre recoge en su fachada características góticas, herrerianas y renacentistas, fruto de los cambios arquitectónicos del siglo XVI. La torre dispone de tres fachadas al espectador, la primera recayente a la calle Caballeros, la segunda recayente al Jardín conocido como de la Audiencia y la tercera recayente a la calle Bailia. Las tres fachadas guardan similares características, las mayores diferencias obedecen al número de vanos y su distribución distinta en cada una de las fachadas. La altura de la torre es de 28 metros y se distribuye en piso entresuelo, piso principal, dos pisos superiores y terraza. Es al maestro mossén Joan Baptiste Corbera a quien debemos el total de las cinco ventanas góticas que se abren al exterior en el piso principal del torreón primitivo y que fueron realizadas hacia 1538.
En cada uno de los ángulos que forman la torre vemos la figura de una mujer con grandes senos y cuerpo de ave. En una de ellas situada en la Torre Nueva podemos leer un cartucho en piedra que dice: "FAMA".

Fachada calle Caballeros (Torre primitiva)
Los ventanales del entresuelo siguen el mismo esquema que los del cuerpo central, es decir ventanas adinteladas con recercados apoyados en ménsulas decoradas con animales fantásticos. En el piso principal contemplamos dos ventanas con el gótico bilobulado de los arcos, igual que en el cuerpo central, pero rematados por el añadido del frontón triangular de estilo renacentista. En este caso faltan las columnillas o parteluces del centro de los arcos ya que su presencia hubiera resultado molesta para salir al balcón exterior. El balcón en esquina se construyó para que las autoridades pudiesen tener una buena perspectiva de la procesión del Corpus y es obra Baptista Cerdà. Los pisos superiores se resuelven con ventanales adintelados de claro corte renacentista italiano. El piso superior destaca por el gran balcón corrido de hierro forjado que recorre todo el perímetro de la torre. La terraza de la torre, de estilo herreriano o escurialense está coronado por una cornisa y balaustrada de piedra con adornos de esbeltos pináculos en cada esquina y una serie de pomos esféricos o bolas en los cuatro laterales. La cubierta exterior es de teja vidriada a cuatro vertientes.
Torre primitiva. Fachada Jardines de la Audiencia
 

Fachada Jardines de la Audiencia (Torre primitiva)
Esta fachada del torreón primitivo es la más visible desde la plaza de la Virgen, solo queda parcialmente oculta su planta inferior por el arbolado del jardín. La distribución de los vanos se resuelve con tres ventanas adinteladas con recercados moldurados apoyados en ménsulas decoradas con animales fantásticos en el piso entresuelo. Al piso principal se abren dos ventanas góticas lobuladas rematadas con frontones triangulares y dos pisos altos con un juego de tres ventanales para cada uno de los dos pisos. De estos juegos de ventanales, los ventanales inferiores son bastantes más pequeños que los ventanales superiores, estos tienen una decoración ya de estilo herreriano a base de pilastras remarcadas en los lados y un entablamento de metopas lisas y triglifos sobre el dintel. El último piso acoge tres vanos adintelados y el balcón de forja. 

Fachada calle Bailia (Batlia en valenciano) (Torre primitiva)
Esta fachada del torreón se resuelve con dos ventanas adinteladas de iguales características que el resto de las ya comentadas para el piso entresuelo del resto de las fachadas, una sola ventana rematada con un frontón triangular y dos pisos altos con dos pequeñas ventanas para cada uno de los pisos. El último piso acoge dos ventanas y el balcón corrido que rodea todo el perímetro de la torre. Rematando el conjunto, la terraza con balaustrada y adornos de pináculos y bolas.

Torre Nueva (Torre Nova) - Plaza de Manises - Fachada Oeste 
El torreón gemelo que da a la plaza de Manises es sin embargo una copia historicista actual, las torres aparentemente son gemelas, pero está más moderna, fue realizada por el arquitecto de la Diputación Provincial Luis Albert Ballesteros en 1942 y concluida en 1951. Ambas son de cinco alturas y aunque parecen idénticas difieren en cuanto a número, forma de vanos y tipo de decoración. La torre se alza en planta semi-sótano, entresuelo, piso principal y tres plantas altas, la más alta con un pequeño desván por debajo de la cubierta. Además esta torre no tiene el balcón en esquina que si dispone su torre gemela.
Torre Nueva
Torre Nueva. Fachada plaza de Manises
Torre Nueva. Ventana
 

Fue a partir de 1940 cuando la Diputación Provincial comenzó a expropiar todas las casas que restaban de la manzana hasta la plaza de San Bartolomé y bajo la dirección del arquitecto provincial Luis Albert Ballesteros, procedió a efectuar la restauración del antiguo edificio y emprender las obras de construcción del nuevo torreón cuyo proyecto existía desde 1580. Además se añadió un cuerpo con un patio cubierto que sirviera de unión entre la parte antigua y la torre recién construida.
No fue tarea fácil la labor de esta fábrica, pues si bien se conocía la procedencia exacta de las canteras de las que se extrajo la piedra para la construcción del antiguo edificio, no toda ella se podía utilizar, por lo que hubo de recurrirse a la piedra porosa tosca procedente del derribo de antiguas construcciones, para dar al exterior la uniformidad deseada en la ampliación del edificio con relación a la parte antigua.

Fachada principal - Plaza de Manises (Torre Nueva) 
En la fachada principal que mira a la plaza de Manises, encontramos otra puerta de acceso al edificio que, sin ser la principal ya que no es la histórica, por ella entran las autoridades. Se trata de una puerta de medio punto similar a las existentes en las fachadas recayente a la calle Caballeros y a la calle Bailia. En su parte superior podemos observar un escudo con los palos de Aragón que no tienen el resto de las portadas. Con esta se completa el total de las tres puertas de acceso que tiene el Palacio de la Generalitat. Esta puerta está realizada en el siglo XX al mismo tiempo que se construye la Torre Nueva.
Torre Nueva. Fachada
 

Fachada calle Caballeros (Torre Nueva) 
La fachada del torreón que enfrenta a la calle Caballeros, dispone en su piso entresuelo de dos ventanas adinteladas de iguales características, que las ventanas que forman el cuerpo central del edificio que mira a la citada calle. A decir verdad el desarrollo de los vanos que adornan esta parte del edificio en lo que respecta a esta torre es idéntico al de su gemela más antigua salvo en algunas pequeñas diferencias.
Torre Nueva. Fachada calle Caballeros
 

Fachada lateral plaza de Manises (Torre Nueva) 
La fachada del torreón que enfrenta a la plaza de Manises sigue la misma disposición general que ya hemos visto. En la planta entresuelo dos ventanas adinteladas rodeadas por un alfiz que apoya en ménsulas con decoración de animales fantásticos. En el piso principal, dos ventanas en arcos lobulados apoyados en finas columnas y adornadas en la parte superior por frontones triangulares. Dos pisos superiores que se abren al exterior con vanos adintelados de corte renacentista y en lo más alto un piso que dispone de un balcón de forja que recorre todo el perímetro de la torre. En la parte inferior dos pequeños vanos que se corresponde con el semi-sótano y en lo más alto de la torre, la terraza con adornos de bolas y piramidales.
Torre Nueva. Fachada plaza de Manises
 

Patio Gótico y Piso entresuelo
Interior del Palacio de la Generalitat - Patio gótico
El Palacio en la actualidad está formado por un rectángulo de 55 x 20 metros con dos torreones de 28 metros de altitud. Dispone de dos patios, uno cubierto y otro descubierto, este es el más antiguo, más grande y principal. Nosotros nos vamos a centrar en la parte antigua del edificio, el formado por el patio descubierto, el cuerpo central y la torre primitiva.
Una vez traspasamos la puerta de entrada por la calle Caballeros, entramos en el patio gótico originalmente descubierto y en la actualidad cubierto por una techumbre acristalada. El mismo está formado por tres tramos: el primer tramo se cubre con una cubierta de vigas de madera y dispone a cada lado de unas escaleras que conducen al entresuelo. El segundo tramo es el patio propiamente dicho y queda separado del resto de las dependencias por dos grandes arcos escarzanos. El tercer tramo sigue la misma tónica que el primero, estar cubierto con una techumbre de vigas de madera, dos escaleras a ambos lados que ascienden al entresuelo y portalón que comunica con la calle Bailía. Preside el patio una gran escalera en piedra que recibe el nombre de escalera de honor y sube hasta el piso principal. Es este patio quien hace de distribuidor de los distintos espacios del palacio a través de diversas escaleras de distintas características. A ambos lados del patio dos pequeñas escaleras conducen a las salas del semisótano.
Patio gótico
Escalera de honor
 

El maestro Pere Compte, diseñó en 1482 la que sería la escalera de honor, que más tarde, en 1511, fue sustituida por la de Joan Corbera que es la que podemos ver en la actualidad. Joan Corbera realizó la escalera en piedra con sumo virtuosismo. Formada por dos tramos rectos, el primer tramo asciende desde el patio hasta la conocida como "Sala Vella", desde este rellano un segundo tramo asciende en línea recta hasta el piso principal o noble. Este tramo nos lleva a una meseta donde encontramos dos portadas en ángulo recto que llevan ambas a sendas dependencias del piso principal: el Salón de Reyes y el Salón de Honor.
En el flanco lateral de la escalera de honor que asoma al patio, podemos ver una decoración en zig-zag que se corresponde con los peldaños de la escalera. De estas molduras en zig-zag asciende pináculos adosados que forman una baranda de vanos ciegos de piedra vista. Es una escalera que podemos adscribir al gótico flamígero todavía vigente en el momento. Este tipo de escaleras de bóveda de piedra de traza cónica era común en los palacios señoriales de la ciudad de Valencia.
En el mismo patio, podemos admirar una chimenea en bronce titulada El infierno de Dante o la Bajada de Dante a los infiernos, obra de Mariano Benlliure de 1899 inspirada en la Divina Comedia. En la obra escrita a principios del siglo XIV por el italiano Dante Alighieri, el poeta desciende a los infiernos guiado por Virgilio.
En el arranque de la escalera de honor podemos ver una escultura en bronce representando al rey Jaime I el Conquistador en posición sedente, con la espada en el regazo y un pergamino en la mano. Es obra del escultor Vicente Llorens Poy (* Villarreal-Castellón 19-08-1936 † Villarreal 22-02-2014).
Antiguamente en este mismo patio podíamos encontrar una conocida escultura en piedra de un ballester del Centenar de la Ploma, obra realizada por Salvador Furió Carbonell (* Valencia 14-08-1924 † Valencia 14-09-2012). En la actualidad dicha escultura se encuentra en el zaguán de entrada de la Torre Nueva de este Palacio de la Generalitat.
Hoy día podemos encontrar una escultura abstracta, obra del escultor Andreu Alfaro que lleva por título "Cercle Berninià", obra en acero inoxidable realizada en 1980 y que ha sido instalada en este lugar en 2019. 

Interior del Palacio de la Generalitat - Piso entresuelo
La planta entresuelo tiene su acceso desde el patio gótico. El cuerpo principal de la conocida como Casa Gótica y por lo tanto la parte más antigua del palacio se divide en tres estancias: Sala de Escribanía recayente a la calle Caballeros, Sala Vieja o "
Sala Vella" recayente a la calle Bailía y entre ellas una sala central que ocupaba el Archivo.
En el lado opuesto el piso entresuelo se corresponde con dos salas que ocupan la parte baja del torreón primitivo.

Sala de la Escribanía recayente a la calle Caballeros tiene su entrada a través de una puerta que arranca desde una escalera situada en el zaguán nada más traspasar la puerta de la calle. Es una sala modificada en 1494 por Joan Batiste Corbera y apenas ha sufrido modificaciones con el paso del tiempo. Desde esta sala se accede a la Sala del Archivo construida al igual que la Escribanía en 1481.
El artesonado, de madera en su color natural, es el original del siglo XV y la portada de entrada fue realizada en 1492 por el propio Joan Batiste Corbera junto con el cantero Joan de Batea, con arcos mixtilíneos y alfiz. La armariada de las paredes está realizada en madera, por el ebanista Gaspar Gregori hacia 1585.

La Sala Vella o Sala del Consell destaca por la policromía de su artesonado y por la portada de piedra labrada, atribuida a Pere Compte, y que sirve de acceso desde el patio gótico. La portada está formado por un arco mixtilíneo adornado por una moldura a modo de alfiz. Los huecos que forman la moldura van adornados con figuras de angelitos portando filacterias. Arcos y moldura descansan en finas columnillas con pequeños capiteles adornados con figuras fantásticas. La construcción de esta sala está datada en torno a 1481 y ha ejercido a lo largo de la historia diversos usos. El principal es la de haber servido de sala de reuniones de los diputados antes de estar construida la torre primitiva.
El maestro ebanista Antoni Perís Alterol se encargó años más tarde de la reparación del artesonado, mientras que en 1494 fueron abiertas las ventanas de la Sala que asoman al exterior de la calle.
Sala Vella
Artesonado
 

Salón dorado grande (Studi Daurat) 
El salón dorado grande ocupa el nivel inferior del torreón primitivo en la planta entresuelo, tiene su acceso a través de una corta escalera situada en el zaguán de entrada. La escalera nos conduce a una portada flanqueada por pequeñas columnas que soportan un arco mixtilíneo que a su vez queda enmarcado por una moldura a modo de alfiz.
Junto a la portada del Salón dorado encontramos un bajorrelieve en bronce firmado en 1898 por el escultor Emilio Calandin Calandin (* Valencia 1870 † Barcelona 1919) en Roma.
La sala se compone de una gran habitación rectangular dividida a su vez en dos, una llamada Salón Dorado grande o "Studi Daurat" y la otra Salón Dorado pequeño o "Retret Daurat". La Sala Dorada grande se utilizaba para reuniones y juntas extraordinarias, mientras que en la pequeña se reunían los diputados en las juntas de común o de diario y en invierno ya que al ser más pequeña era más cómoda y mas calentita. En ocasiones puntuales el Salón Dorado grande fue utilizado como prisión de nobles. Ambas salas fueron realizadas entre 1517 y 1538.
Lo más característico de estas salas, son los artesonados dorados de los que toman el nombre ambas salas. Estos son de ejecución renacentista pero denotan un cierto aire de estilo mudéjar.
El artesonada de la Sala Dorada Grande está formado por un total de 35 casetones cuadrados. Cada casetón cuadrado lleva en su interior otra figura en forma romboidal que, a su vez, incluye un octógono con un florón colgante central. Todo ello, trabajado con el minucioso corte mudéjar, pero salpicado ya por los más característicos motivos renacentistas, como son las hojas de acanto, bustos, ovas, cardos y dentículos. Esta obra, fue realizada por el maestro Ginés Linares en 1534, siendo policromado en oro por Joan Cardona.
Salón dorado
Artesonado
 

En la actualidad hay algunos objetos de interés, como arquetas y relojes, y de sus paredes cuelgan cuadros y tapices, entre los que destaca el detallista retrato de El tribunal de las aguas (1865) de Bernardo Ferrándiz, y el Asalto final de Aníbal a la ciudad de Sagunto, representado en un tapiz y en El último día de Sagunto (1869) de Francisco Domingo Marqués. También es de destacar el suelo cerámico formado por azulejos con formas representativas del mundo vegetal.

Piso principal o Noble
Al piso superior se accede por la escalera de honor que nace en el patio gótico. Construida en ángulo de 90º y en dos tramos, en el primero se encuentra el acceso a la Sala Vella ya vista. Desde la meseta que forma el rellano pasamos bajo un arco rebajado y ascendemos por el segundo tramo al piso principal o noble.
Superado el segundo tramo de la escalera, hay dos portadas formando un ángulo de 90º. Sobre una de ellas podemos apreciar en la parte superior, los tres emblemas de la antigua Generalitat: San Jorge, en representación del estamento militar; la Virgen, por el eclesiástico, y el Ángel Custodio con el escudo de la ciudad, en representación del brazo civil. Por esta puerta se accede al Salón de Reyes. En el caso que nos ocupa, en el emblema civil falta la figura del Ángel Custodio ya que solo figura el escudo de la ciudad.
En la portada angular del mismo rellano, sobresalen en su parte superior dos bustos enfrentados en el interior de sendos medallones, posiblemente representen a Fernando el Católico y a su segunda esposa Germana de Foix. Esta puerta nos lleva al Salón de Honor.
Las entradas están realizadas en cantería con arcos mixtilineos que descansan en delgadas columnillas y ménsulas decoradas con graciles figuras de dragones en diversas actitudes e incluso luchando entre ellos.

Patio gótico. Arranque de la escalera de honor
Puerta en ángulo 90º
Decoración de las ménsulas
Decoración de las ménsulas
 
Decoración de las ménsulas
 

Estas puertas nos llevan a las distintas dependencias que forman el piso principal: El Salón de Reyes y la Capilla que recaen a la calle Caballeros, el Salón de Honor que es una sala intermedia y dos salas conocidas como Sala de la Chimenea y Sala de Calixto III, ambas recayentes a la plaza de Manises.

Salón de Honor
La puerta de la derecha nos lleva al Salón de Honor, antiguamente estaba destinada a reuniones especiales de juramento y a otras que requerían un mayor protocolo.

Salón de Reyes 
La puerta de la izquierda nos lleva a una de las estancias más importantes del Palau: el Salón de Reyes, que toma su denominación por la serie de retratos, en su mayor parte imaginarios, de los reyes que reinaron en Valencia, con su ordinal particular para el Reino de Valencia, serie que fue iniciada en el siglo XVII. Aquí encontramos desde Jaime I a Alfonso XIII. El Salón se alza sobre la crujía de vigas del zaguán de entrada del piso de abajo y asoma a la calle de Caballeros a través de sus cuatro ventanales partidos por finas columnas. La construcción de la estancia de planta rectangular iniciada en 1511, se la debemos a Joan Mançano. El artesonado original desapareció en el siglo XIX y fue sustituido por el actual moderno. Este Salón es utilizado en la actualidad para recepciones protocolarias. Los retratos se deben a diversos artistas siendo los más antiguos de los pintores Pablo Pontons (* Valencia 1630 † Valencia 1691) y Esteban March (* Valencia ca.1610 † Valencia ca.1668). Así en el muro de la derecha situados de espaldas a la capilla, encontramos a: Jaume I el Conqueridor, Pere III el Gran, Alfons III, Jaume II, Alfons IV, Pere IV el Cerimoniós, Joan I, Martí l'Humá, Ferran d'Antequera, Alfons V el Magnànim, Joan II, Ferran el Catòlic, Carles I, Felip II, Felip III, Felip IV, Carles II, Felip V y Ferran VI.

Retrato de Jaime I el Conquistador
 
Capilla 
Al fondo del Salón de Reyes, ocupando un pequeño espacio cuadrangular, encontramos la capilla, que alberga un pequeño retablo de estilo renacentista. La capilla era pieza necesaria en cualquier edificio civil de la época y quedaba separada del resto de la sala por una cancela de hierro.
Retablo de la Capilla
 

El antiguo altar con su retablo fue decorado a partir de 1514 con los emblemas antes reseñados de los tres estamentos de la Generalitat, además de las figuras de Cristo en Majestad, la Virgen con el Niño, profetas y serafines; ello representaba una de las primeras muestras del Renacimiento en Valencia. Pero nada ha pervivido. Fue subastado y en su lugar se colocó un nuevo retablo entallado por Jaume Fontestad y pintado en 1607 por Joan de Sarinyena. Está compuesto por tres cuerpos: la parte central la ocupa la Virgen entronizada con el Niño, flanqueada a la izquierda por San Jorge alanceando al dragón, y a la derecha por el Ángel Custodio, que empuña los símbolos de la corona. La base o predela está ocupada por varias escenas de la vida de María: la Anunciación, a la izquierda; la Adoración de los pastores en el centro, y la aparición a San Bernardo, a la derecha. Cerrando el retablo en la parte superior hay una representación de la Santísima Trinidad. (SARANYENA FACIEBAT ANNO DOMINI 1607).

Sala de la Chimenea y Sala de Calixto III 
En la fachada recayente a la calle Bailia encontramos las antiguas habitaciones del escribano de la diputación, hoy conocidas como Sala de la Chimenea y Sala de Calixto III, ésta última debe su nombre por el busto del papa Calixto III obra del escultor Mariano García Mas (* Valencia 1858 † 1911) que preside la sala.
En el piso principal del torreón primitivo encontramos sin lugar a dudas la sala más suntuosa, principal e importante de todo el edificio. Es la conocida como "Sala Nova" o Salón de Cortes. Se trata de una sala de planta rectangular que ocupa toda la superficie del torreón sobre la que se asienta.

Salón de Cortes o "Sala Nova" 
El Salón de Cortes o Sala Nova debe su nombre, erróneamente, a una interpretación equivoca de sus pinturas; en ellas se puede contemplar una sesión o sitiada de los diputados electos de la Generalitat, que asumían la representación del Reino y se reunían entre una convocatoria de Cortes y la siguiente, pero, la verdad es que una sesión de Cortes, con la presencia del rey, nunca tuvo lugar en esta Sala.
La comunicación entre el Salón de Cortes (Sala Nova) y el Salón de Reyes se realiza por una puerta que abre dos frontales, una cara interior recayente al Salón de Cortes y otra cara exterior recayente al Salón de Reyes. La puerta tanto por su cara interna como por la cara externa es obra de los maestros marmolistas genoveses Joan Marià y Joan Baptista Abril realizadas entre 1590 y 1592, aunque el proyecto de 1584 pertenece a Pere Grossari. Ambas puertas mantienen como elemento común las batientes de madera que guardan el mismo relieve de talla.
La cara exterior que mira al Salón de Reyes sigue una cierta similitud con su compañera del interior, aunque hay diferencias apreciables, sobre todo en lo referente a los emblemas o escudos de los tres estamentos. La puerta exterior es de estilo renacentista, realizada con jaspes de colores grises y rojos. Las pilastras que sostienen el dintel son de orden dórico. Sobre el dintel tres óvalos en bronce con los emblemas de la Generalitat. Flanquean dos pequeños bustos de dos reyes que sumados con los otros dos del interior suman cuatro y que son: Pedro IV el Ceremonioso, Alfonso V el Magnánimo, Fernando el Católico y Felipe II, reyes bajo cuyo reinado se edificó el edificio de la Generalitat.
La cara que abre al interior es una puerta de estilo renacentista de tradición italiana y orden dórico construido con pilastras de jaspes grises y rojos que sostienen un friso de metopas y triglifos. Se remata por tres pinturas con los habituales tres estamentos de la Generalitat (la Virgen, San Jorge y el Ángel Custodio). Estas pinturas de la sobrepuerta fueron realizadas en 1603 por Joan de Sarinyena. Originales de este pintor son el San Jorge y el Ángel Custodio, no así la Virgen que pasado el tiempo se perdió y en 1638 el pintor Bernardino Zamora volvió a realizar una nueva imagen de la Virgen titular. La sobrepuerta se corona a ambos lados por los bustos de dos reyes y un frontón curvo.
El interior del Salón de Cortes lo podemos dividir en cuatro partes para su fácil comprensión: zócalo, artesonado, tribuna y pinturas murales.

El zócalo, compuesto por azulejos de Manises y Paterna, fue realizado entre 1568 y 1576 por los ceramistas Hernando de Santiago que introduciría las formas sevillanas y Juan de Talavera conocedor de la cerámica de Talavera (Toledo). En ellos se ilustran motivos ornamentales con formas polícromas y seriadas, además de figuras representativas de los tres brazos de la Generalitat. Se utilizan colores blancos, azules, amarillos y ocres suaves, en algunos de ellos participó el pintor Joan de Joanes. La decoración cerámica se completaba con un solado o pavimento de azulejos, terminado en 1576, que no ha llegado hasta nosotros.


Los diputados, además de ampliar el edificio con un nuevo salón, pretendían convertirlo en sede de sus sesiones, y encargaron, de nuevo el artesonado al maestro Ginés Linares. Este trabajó en el mismo entre finales de 1540 y 1542 siendo ayudado por su hijo Pere Ginés Linares.
En este año las obras del artesonado quedan prácticamente paralizadas y en el año 1543 muere Genis Linares padre. Las obras las continúa a ritmo muy lento su hijo Pere Ginés pero a medida que trascurre el tiempo, este va perdiendo la confianza de los diputados y por fin en 1558 se hace cargo de las obras su hermano Martí Ginés Linares que las llevará a buen ritmo hasta 1563 en que fallece. A la muerte de este le sucede en las obras el arquitecto y carpintero Gaspar Gregori quien finalmente finaliza las obras el 1 de julio de 1566. Por tanto las obras de construcción de la galería de madera y el artesonado que cubre el techo de la Sala Nova se dilata entre 1540 y 1566. Este artesonado está inspirado en el Salón del trono del Palacio de la Aljaferia de Zaragoza. El padre Genís Linares preparó veintiún casetones con la misma estructura que los de la Sala Dorada grande, pero sin policromar en oro, lo que no es óbice para conseguir una ornamentación magnificente. El artesonado está formado por un cuadrado que contiene un rombo y en el lugar más interno un octógono del que pende un florón pinjante.

La galería corrida o tribuna que sirve de apoyo al artesonado envuelve toda la Sala por su parte superior y se abre al interior de la sala.
Está realizada en madera en su color natural. Es obra de Ginés Linares y de sus hijos Pere y Martí. Gaspar Gregori concluiría la obra hacia 1566 ya en el estilo plateresco propio de la época. Se sustenta sobre grandes ménsulas, adornadas individualmente con hojas de acanto, motivos humanos, formas vegetales y animales mitológicos. En el espacio que quedan entre las ménsulas descubrimos cuarenta y seis bajorrelieves con una gran variedad representativa que engloba motivos bíblicos, mitológicos y propios del Reino de Valencia, así como alguna alegoría que gira alrededor de la virtud. El punto central de cada uno de los lados de la Sala está reservado para los emblemas de la Generalitat. Entre los motivos bíblicos podemos encontrar una escena de David llevando a Jerusalén la cabeza de Goliat y entre los temas mitológicos a Hércules y el león de Nemea. La tribuna se abre a la Sala mediante una balaustrada también de madera sobre la que descansa la arquería, formada por arcos de medio punto. La unión con el artesonado se resuelve mediante un arquitrabe y una moldura con motivos ovales.
 

Identificación de los bajorrelieves, partiendo del primer plafón a la izquierda de la puerta de entrada y siguiendo el sentido de las agujas del reloj. Los quince primeros relieves tienen su correspondencia al patio interior, los siguientes ocho a la calle Bailia, los siguiente quince al Jardín de la Audiencia y los ocho restantes a la calle Caballeros. Fuente: Salvador Aldana Fernández.

Hércules y el león de Nemea

San Jorge

Goliat

David matando a Goliat

David con la cabeza de Goliat

Judith con la cabeza de Holofernes

San Jorge

La Virgen María y el Niño Jesús

Escudo Real

Alegoría de la Prudencia

Alegoría de la Caridad

San Jorge

Endimión

Leda

Combate entre gigantes

Virgen de la Misericordia

Perseo y Andrómeda

Esther y Asuero

San Jorge

La Virgen María y el Niño Jesús

Escudo Real

José y la mujer de Putifar

La Virgen María y el Niño Jesús

Hércules y el león de Citeró

Adoración de los Magos

Figura femenina

Ninfa y el jardín de las Hespérides

Hermes

Figura masculina barbada

San Jorge

La Virgen María y el Niño Jesús

Escudo Real

Figura masculina barbada

Mujer con corona

Figura masculina

Figura masculina barbada

Mujer con corona

Figura masculina con turbante

Figura femenina

Figura masculina con gorro

Perseo

La Virgen María y el Niño Jesús

Escudo Real

Perseo

Hércules y Anteo

Hércules en las Hespérides

En 1591 los diputados acuerdan sustituir los tapices que decoraban el salón de Cortes por pinturas. Para ello encargan al pintor Joan Sarinyena la realización de un mural que represente una sesión de los señores diputados. Sarinyena pinta un óleo sobre la misma pared ocupando el muro recayente a la calle Bailia. En el mismo vemos a seis diputados, dos por cada estamento, y además a tres clavarios o tesoreros reunidos en torno a una mesa con un tapete rojo y dos personajes que asesoran a los diputados. Una filacteria en el cuadro dice: "Sitiada del Señors deputats de la Generalitat del Regne de Valencia". Los jurados de la ciudad son: un ciudadano, el "prevere" monje de Poblet, un noble, un canónigo de la Catedral, un caballero y un notario. Los tres clavarios lo forman: un doctor en los dos derechos, un escribano y un noble. Los otros dos personajes son un asesor legal y un síndico. En el tapete rojo se puede leer en un papel encima de la mesa "Cristóbal Zariñena. 1592". Además en la parte superior del mural se puede leer la fecha 1592 entre los tres escudos de la Generalitat.
Distribución de las pinturas en el interior del Salón de Cortes
Sitiada de los señores diputados del reino de Valencia
 

Satisfechos del resultado obtenido, los diputados encargan a varios artistas la representación de todos los estamentos del Reino. Diversos pintores bajo la dirección de Joan de Sarinyena se encargan de llevarlas a cabo. Así en 1593 el pintor italiano (de Saboya) Francesco Pozzo pinta al óleo los representantes del Brazo Militar. Esta pintura ocupa uno los muros que abre a la plaza de la Virgen. Bajo el emblema del brazo militar (San Jorge alanceando al dragón) una cartela dice "Estrenvo Bras Militar". En total están representados cuarenta personajes en cuatro filas, tal número de personajes obliga a realizar una pintura con cierta profundidad reduciendo el tamaño de los personajes según se alejan del primer plano. Destaca un cierto carácter hierático de los personajes.
Terminada la obra, el mural tuvo que ser retocado por el mismo pintor en dos cuestiones fundamentales. En un primer momento el encargo de los señores diputados fue la de retratar a veintiocho personajes, finalizada la obra creyeron que eran pocos y obligaron al artista a añadir doce nuevos personajes hasta completar un total de cuarenta. Otro aspecto que no gustó a los nobles caballeros es que el rostro de los retratados no era el adecuado para caballeros de los reinos de España y que era necesario darles aspecto de hombres más maduros. "No tenien semblants als dels regnes de Espanya sino als de Ytalia". Francesco Pozzo tuvo que retocar los rostros de los personajes, muchos de los cuales se consideran son fieles retratos de los nobles de la época que componían el estamento militar.
Brazo militar

Una curiosidad de este conjunto es la presencia de una mujer asomada a una ventana, con toda seguridad perteneciente a la desaparecida casa de la Ciudad que se encontraba justo al lado del Palacio de la Generalitat. La figura de esta mujer se puede a través de una ventana pintada en el muro a modo de trampantojo.
También de Francesco Pozzo es una figura femenina con una espada y una balanza en la mano, alegoría de la Justicia, y que se encuentra entre las dos ventanas que abren a la calle Caballeros.

Brazo eclesiástico

Frente al muro del brazo militar, encontramos el brazo eclesiástico (Bras Eclesiastich). Realizado en 1592 por Vicent Requena el joven (* Valencia 1556 † ca.1606), en el mismo vemos a distintos personajes religiosos, algunos con mitras, otros con báculos y todos ellos vestidos con ropas eclesiásticas o de las órdenes militares. Bajo un tondo con una imagen de la Virgen se puede leer "Bras Eclesiastich". Contrasta este mural con el que le enfrenta pues mientras en aquél los personajes se muestran de una forma hierática, estos personajes muestran movimiento y vida, con miradas que se entrecruzan y con apariencia de estar conversando entre sí.
En total vemos a diecinueve personajes situados en dos filas, diez en la fila superior y nueve en la inferior. No obstante dos personajes fueron añadidos con posterioridad, así en 1626 se pintó al obispo de Orihuela, mientras que en 1653 se retrató al Comendador de la Orden de Alcántara. Son por tanto diecisiete los personajes originales de Vicent Requena, más dos añadidos con posterioridad.
Los personajes retratados de izquierda a derecha y comenzando por la parte superior son: Francesch de Cardona (Comendador de la Orden de Alcántara), Andreu Balaguer (Obispo de Orihuela), Joan Quintanilla (Prior de la Orden de Calatrava), Francesch Gil (Abad del Monasterio de Santa María de la Valldigna), Francesc d'Oliver (Abad del Monasterio de Poblet), Honorat Figuerola (Canónigo de la Catedral de Valencia), Joan Batiste Pèrez (Obispo de Segorbe), Gaspar Punter (Obispo de Tortosa), Jaume Falcó (Lugarteniente General de la Orden de Montesa), Joan de Ribera (Arzobispo de Valencia), Joaquim Amigó (Prior de la Cartuja de Valldecrist), Joan Batiste Monllor (Síndico del cabildo de Orihuela), Jeroni Terça (Síndico del Cabildo de Tortosa), Miquel Arià (Síndico del cabildo de Segorbe), Miquel Montalban (Prior del Monasterio de San Miguel de los Reyes), Joan Gisbert (Abad del Monasterio de Benifaça), Miquel de Torrelles (Comendador de Museros en la Orden de Santiago), Francesch de Salazar (Maestre General de la Orden de la Merced) y Martí de Ferreras (Comendador de Torrente en la Orden de San Juan del Hospital).
Junto al Brazo eclesiástico, encontramos la obra de Joan de Sarinyena con la representación del Brazo Real de la Insigne Ciudad de Valencia. Está representada por cuatro jurados de la ciudad vestidos con gramallas rojas. Por encima de sus cabezas un tondo con las armas de la ciudad sostenidas por el Ángel Custodio. Una filacteria lleva escrita la leyenda: "Brazo Real de la Insigne ciudad de valencia" y la fecha de 1592. Bajo cada uno de los personajes figura escrito el nombre de su oficio: Administrador, Contador, Clavario (Clavari) y Diputado (Dipvtat).
Brazo Real
 

Frente a los jurados de la ciudad y en el muro recayente a la plaza de la Virgen, el pintor Vicent Maestre, retrató a los representantes de las villas y ciudades reales de primera categoría. En el mismo vemos a cada uno de los personajes y junto a ellos, el nombre de la ciudad que representan. En la pintura figura la fecha de 1592 y los personajes se encuentran bajo un tondo con el Ángel Custodio de la ciudad de Valencia.
En total trece personajes distribuidos en tres filas, cinco por cada una de las filas superiores y tres en la fila inferior. Las ciudades son: Xátiva (Játiva), Oriola (Orihuela), Alacant (Alicante), Morella, Alzira / Castelló, Vilareal (Villarreal), Ontiñen (Onteniente), Alcoy, Onda / Carcayxent (Carcagente), Callosa y Guardamar. El representante de la ciudad de Onda fue añadido en 1630, mientras que los tres representantes del nivel inferior: Carcayxent, Callosa y Guardamar fueron añadidos en el periodo entre 1638 y 1697. Asi el representante de Guardamar fue pintado en 1697 por el pintor Joan Conchillos Falcó (* Valencia 1641 † Valencia 14-05-1711).
Finalmente en los ángulos que flanquean la alegoría de la Justicia que ya hemos comentado, el pintor Lluís Mata retrató en 1593 a los representantes de las villas reales de segunda categoría. En uno de los rincones figuran los representantes de Peñíscola (Penyiscola), Bocairente (Bocairent), Biar, Ademuz, Castielfabib y Villajoyosa (Vilajoiosa). En el segundo rincón (el más cercano a la puerta de entrada) Cullera, Boriana (Burriana), Alpont (Alpuente), Xixona, Xerica, Peñaguila y Liria. En la esquina donde figuran los representantes encabezados por el de Peñíscola podemos ver a un personaje entregando un libro que pasa por ser el portero de este Palacio de la Generalitat. En total los representantes de las villas de segunda categoría ascienden a trece.
Representantes de las villas y ciudades reales
Representantes de las villas reales de segunda categoría
Representantes de las villas reales de segunda categoría
 

Los personajes retratados en la sala pasan por ser en su gran mayoría, auténticos retratos de los personajes que ocupaban el cargo en el momento de ser pintados. De algunos de ellos se conocen su nombre y el cargo, de otros la identificación es más difícil y de otros pocos, el retrato puede ser imaginario.
La sala estaba dedicada a las reuniones de los diputados del Reino, pero ocasionalmente era de lugar de encuentro de la nobleza valenciana ya que desde su balcón esquinero, permitía seguir las procesiones con todo lujo de detalles y comodidad. También los reyes de España en sus visitas a la ciudad usaban esta sala para ciertas reuniones de especial significación. También hay constancia que entre 1581 y 1602, el salón se convertía en improvisado teatro, donde actores y actrices representaban comedias con destino a la nobleza. En el día de Carnaval de 1609 hay constancia que en este salón se representó la obra "Marte y Venus en París" obra original del empleado de la casa Vicente Esquerdo y que fue representada por doce caballeros de la nobleza valenciana.
En otras ocasiones el salón se convertía en lugar de reunión, donde se realizaban fiestas, conciertos de música, bailes y tertulias literarias. A veces, estas fiestas terminaban tan tarde que era preciso dar según citan antiguos documentos, a cada uno de los concurrentes una antorcha "de cera groga per allumenarse per a anar a casa".
El acceso a la tribuna del Salón de Cortes, se realiza a través de una escalera de caracol cuyo acceso se sitúa en el Salón de Reyes junto a la entrada al Salón de Cortes. Además esta escalera de caracol permite subir al tercer piso del torreón y a las andanas del mismo. El tercer piso situado encima del Salón de Cortes, era utilizado como Sala Biblioteca de la Generalitat. De esta sala cabe destacar la armariada de madera realizada por el carpintero Gaspar Gregori en 1585. La escalera de caracol se construyó volada, exterior al torreón, apoyada sobre una trompa situada en el patio interior gótico.

 

 

 Próximo Capítulo: Capítulo 41- Catedral de Sevilla - Primera Parte

 

 

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