miércoles, 1 de noviembre de 2017

Capítulo 6 - DINASTÍA QUTU Y LA DINASTÍA II DE LAGASH


LA DINASTÍA QUTU Y LA DINASTÍA II DE LAGASH

Problemática de la dinastía qutu. La dinastía II de Lagash. Urbaba y Gudea: su valoración política y religiosa. El “Himno al templo Eninnu”. La expulsión de los qutu.

Dinastías qutu
El periodo que comienza con la caída de Akkad, precipitada por la invasión de las hordas del país de Qutium, fue el último gran momento de esplendor cultural y político de la civilización que desde el IV milenio a.C. se había desarrollado en el sur de Mesopotamia. Conocido también como periodo neosumerio. 
Tras la desaparición del Imperio acadio, los invasores qutu, que habían destruido el templo de Ishtar en Assur, el palacio de Naram-Sin en Tell Brack, saqueado el valle del Diyala y ocupado la capital, ejercieron durante algo más de un siglo el dominio sobre la Mesopotamia central, llegando a sentarse en el trono de los soberanos acadios y sirviéndose de la misma estructura administrativa. 
Los invasores eran un pueblo de montañeses con poca o ninguna experiencia en el gobierno y administración de amplios territorios dotados de una organización política compleja, como la que existía en Mesopotamia. 
Es un periodo que dura aproximadamente 125 años, inmediatamente después de la dinastías de Acad, sumando en la lista real 21 reyes. Serán conocidos como los dragones de la montaña, los enemigos de los dioses. 
Este reino se establece en Acad, dejando sentir su poder político, aunque en menor grado en las ciudades sumerias que cuentan con mayor independencia.
Existe cierta política y económica tras el ascenso y estabilización en el poder de los Gutu. Este poder se centra en Acad, pero algunas ciudades sumerias, como por ejemplo Umma, vecina de Lagaš, tiene datos que demuestran que se guían por el poder de los Gutu, los cuáles dominan la Mesopotamia central.
En esta misma época, ¿Qué ocurre en el resto de Mesopotamia? En el norte, en Chaga Bazar, comienza a aparecer el pueblo de los hurritas, organizado como un estado en el 2100 a.C. aproximadamente.
También tenemos información de los reyes semitas del alto Tigris.(Mosul y Asur). Es un territorio de asentamiento de reyes semíticos, es decir, que son nómadas. Éstos son los primeros asirios. Su colonia o puerto comercial se sitúa en el centro de Anatolia en torno al 1900 a.C., en Küitepe (Kanish), convirtiéndose en un punto muy importante.
En el sur mesopotámico las ciudades sumerias han recuperado su identidad cultural y sentimiento nacional durante los reinados de los Gutu. Tratan de lograr su independencia política, que ésta sea total.

Durante un tiempo, la dinastía IV de Uruk (con ningún rey importante) coincidirá con la de los qutu. También será coetánea de la II de Lagash. Cronologías (lo que sale en la lista):
  • IV de Uruk> 2.150-2.116.
  • Dinastía qutu> 2.220-2.116.
  • II de Lagash> 2.280-2.110.
Los quti se mantuvieron unos 125 años (según otros 105 o 91), gobernando al mismo tiempo que las otras.
Conocemos el nombre de los reyes de esta dinastía excepto el del primero. De todas formas, es fundamental el libro IRSA (Inscripciones Reales Sumerias y Acadias), publicado en francés por Sollverger-Kupper. La versión en inglés es titulada RISA.
No hay textos de los qutu ni se ha encontrado nada de ningún rey. El último, Tiriqan, fue expulsado por el único soberano de la V de Uruk, Utukhegal.
En cuanto a las referencias sobre los qutu, es que eran invasores que destruyeron más que construyeron (núcleos de poblaciones del norte especialmente, ya que vienen de los Zagros). Se culturizaron y adoptaron nombres semitas. En los textos les catalogan a veces como “dragones de la montaña”. Coincidieron con las dinastías IV de Uruk y II de Lagash y fueron expulsados “por mandato divino” por Utukhegal.

Según Lara Peinado, los principales monarcas guti son:
  • Erridupizir.
  • Imta.
  • Elulumesh.
  • La-erabum.
  • Larlaganda.
  • Si-um.
  • Tiriqan.
De nuevo repetimos que mientras gobiernan los qutu también están los de II de Lagash, dinastía que se comentará a continuación.

¿Por qué toleran los qutu que hubiera otras dos dinastías al mismo tiempo?
Según Lara Peinado lo más lógico sería pensar que porque Gudea era un qutu (de hecho, podría ser el mismo que otro soberano de la dinastía guti. De esto se hablará más adelante en relación con la posible política matrimonial de los qutu.

Dinastía II de Lagash (ampliado con el libro Himno al templo Eninnu) 
A finales del siglo XIX se descubrió el yacimiento de Girsu, que se pensó sería Lagash, lo que puso al descubierto por vez primera la cultura de los sumerios.
Según estudios, la ciudad-estado de Lagash controlaría varias urbes colindantes (17 poblados y 8 ciudades a lo mejor) y tendría una población total estimada en casi 300.000 habitantes. Lagash tuvo, como ciudades importantes, la propia capital, Lagash, Girsu, capital religiosa y a veces política y Nina - Sirara. Sus gobernantes ostentaron primero el título de lugal y luego de ensi.

Girsu está en el actual Tel Telloh, (también: Ngirsu, Girsu, Jirsu)
Girsu se convirtió en la capital de reino de [Lagash] durante la segunda dinastía de Lagash y siguió siendo su centro religioso después de que el poder político hubiera cambiado a la ciudad de Lagash.

Sus gobernantes ostentaron los títulos de lugal y ensi, rigiendo a sus súbditos al principio desde Lagash y poco después desde la ciudad sagrada de Girsu.
Todas las ciudades importantes de Lagash contaron con complejos religiosos dedicados a diferentes dioses locales y nacionales, cuya cabeza en el panteón la ocupaba el dios titular de Girsu, llamado Ningirsu.
Entre otras cosas, los templos fueron fundamentales aquí, tanto que incluso sobrevivieron en muchos casos a la destrucción de las propias ciudades.
Al desaparecer los últimos reyes de Akkad, reinaba en Lagash el rey Ur - Baba o Ur - Ban, al que sucedieron sus tres yernos (de los que el último fue Gudea)
Estos fueron los reyes que marcaron el apogeo de Lagash. Fueron contemporáneos de los últimos reyes Guti o Qutu, y no sería extraño que ellos fuesen qutu, aunque son considerados sucesores de los sumerios por su cultura y de los reyes de Akkad, políticamente.
De los primeros soberanos de la II de Lagash apenas sabemos nada, aunque algunos estudiosos les insertan en la I de Lagash, siendo el iniciador de la siguiente dinastía un rey posterior, Ur-Baba.

Ur-Baba: No fue el padre de Gudea, si no su suegro. Sus estatuas se pueden confundir con las de Gudea. Logra dar una gran prosperidad económica para Lagash y, entre otras cosas, consigue muchas materias primas para reconstruir el templo de Eninnu en Girsu (aunque no lo llegó a reconstruir al final). Está claro que si podían ir allí, esto es, a un territorio controlado por los qutu, es que también eran qutu.

Gudea: Acerca de su madre, es posible que fuera una sacerdotisa, mientras que el padre pudo ser militar o comisario, o incluso un clérigo. Son muy importantes sus estatuas (32 se conservan exactamente). Hay algunas acéfalas (sin cabeza) y suelen tener texto en el hombro y el faldellín. De ahí se sabe que fue a muchos lugares en busca de materias primas para su templo. Tan sólo hay una referencia a una batalla, contra sus vecinos Anshan y Elam (seguramente una simple escaramuza), con lo que su reinado debió ser pacífico. Gudea fue un ensi de Lagash, no rey, aunque en algunas estatuas se le denomina “dios”. La posición que adopta en su estatuaria suele ser la de estar escuchando a su dios Ningirsu. Tuvo dos esposas:

Ninalla: La hija de Ur-Baba.

Gemeshulpe: Era una sacerdotisa.
Si en verdad Gudea fue qutu, seguramente Lagash tuvo, para subsistir, que casar a la hija del soberano del momento, Ur-Baba, con un guti, en este caso Gudea. Éste gobernó 22 años y fue quien escribió el Himno al Templo Eninnu. La importancia de este gobernante en las generaciones sumerias venideras se plasmó en la elevación de tal personaje a la categoría de dios, recibiendo así adecuado y específico culto en templos y capillas. Aparte, si buscamos la causa de su éxito, es necesario comentar su actividad económica, ya que durante su reinado hubo un perfecto aparato administrativo, así como una política de pactos con los qutu que permitía que los comerciantes eblaitas pudieran pasar del Mediterráneo al Golfo Pérsico. También, durante su gobierno se llevó a cabo una política de embellecimiento de las principales ciudades mediante el levantamiento de templos, restauración de edificios,… Por otro lado, los materiales utilizados para la elaboración de la estatuaria y su gran calidad artística, denotan el altísimo nivel cultural y económico que tuvo Lagash a finales del tercer milenio antes de nuestra Era. 



Gudea sentado de Lagash - Autor: Anónimo. Altura: 46 centímetros. Anchura: 33 centímetros. Diámetro: 22,5 centímetros.
Material: Diorita - Museo Metropolitano de Nueva York.

Uno de los grupos más interesantes de la escultura sumerio-acadia lo integran las treinta esculturas, que hasta ahora se han descubierto, de Gudea de Lagash.  Son obras cumbres del arte sumerio y a través de ellas podemos ver la ideología que subyace sobre la representación del poder en estas sociedades mesopotámicas. ¿Quién fue Gudea de Lagash? No está claro de cuál fue el origen de Gudea de Lagash, ya que no era miembro de familia real antes de llegar al trono. Su figura surge en el último cuarto de siglo, justo después de que se derrumbara el imperio acadio de Sargón de Akkad (2334 a. C. – 2279 a. C.) y de Naram-Sim (2254-2218 a. C) que mantuvo unificado Mesopotamia. Al parecer sus sucesores no pudieron mantener esta cohesión y las antiguas ciudades-estado obtuvieron la independencia con distinta suerte.

Parece que Gudea (2144 a.C. y 2124 a.C., las fechas de su reinado no son seguras) fue un rey independiente gobernador de Lagash, pero no al estilo de los anteriores monarcas acadios. Del territorio sobre el que gobernaba no se sabe a ciencia cierta. Seguro que controlaba la ciudad de Girsu o Ngirsu, al norte de Lagash, donde se han encontrado la mayor parte de las estatuas de su persona, y que posiblemente mantuviera también algún tipo de control sobre el centro y el sur de Mesopotamia antes del renacer de las ciudades de Uruk y Ur.


Gudea fue el más célebre de los gobernadores de Lagash. Los soberanos de la ciudad de Lagash, durante el Renacimiento sumerio, jamás se atribuyeron el título de rey, sino el de ensi o patesi (enviado). Gudea fue el segundo en la línea sucesoria de la II Dinastía de Lagash. Este ensi, que gobernó Lagash durante poco más que quince años, construyó templos, palacios, y edificios de este tipo, y nos ha dejado una gran serie de retratos suyos. 

Hoy en día se cuenta con más de 30 estatuas esculpidas en roca volcánica: diorita azul o dolerita negra. Aparece vestido siempre como monje, con túnica, hombros descubiertos y las manos juntas en actitud de oración. Producen una impresión de serena majestad y de intenso fervor religioso. En la época de Gudea, la ciudad de Lagash disfrutó de los beneficios de la paz y de una extraordinaria prosperidad. Patesi era un rey sacerdote que gobernaba una ciudad-estado. Su máxima obra fue la construcción del templo de Eninnu, consagrado al dios Ningirsu. 


Gudea de pie - Museo Metropolitano de Nueva York.

No destacó como gran guerrero, ya que en sus propias crónicas recogidas en los cilindros de Gudea, que se conservan en el Louvre, únicamente se jacta de sus victorias contra una confederación elamita y de Ashan. Dichos cilindros, sin embargo, le presentan principalmente como buen administrador, como gobernador y, sobre todo, como constructor. 


Lleva una toga con forma de manto, que deja el hombro derecho desnudo, formando pliegues bajo la axila derecha, cubriendo, en cambio el hombro y el brazo izquierdo. El brazo que podemos ver nos muestra una musculatura fuerte, rasgo físico que hay que relacionar con las otras virtudes, morales e intelectuales, que ha de tener el soberano. La idealización del mismo es fruto de que los dioses le han elegido como jefe de la comunidad por su rectitud religiosa y por tanto debe encarnar la perfección.

Las excavaciones de Girsu no han podido recuperar los restos de los quince templos que levantó Gudea, según los cilindros anteriores, ya que los arqueólogos se encontraron con un nivel de destrucción en los niveles inferiores de la ciudad, fruto de los arreglos palaciegos de un príncipe local que gobernó en la ciudad poco antes de Cristo. Pero sí nos han llegado buena parte de las esculturas que realizó como ofrenda a cada uno de los dioses tutelares.


La estatua representa a Gudea, el más célebre de los príncipes de la ciudad-estado de Lagash. En la escultura aparecen inscripciones en las que se explica que la estatua fue una ofrenda a Ningizzida, una deidad sumeria en la antigua Mesopotamia, a quien se conocía como él o la "Señor/a del árbol de la vida" y que acompañaba siempre a Tammuz, custodiando ambos las puertas del cielo. 


La Estatua sedente del príncipe Gudea, data del año 2120 a.C., y fue elaborada durante el Renacimiento sumerio en Mesopotamia, considerada la primera y más antigua civilización de la historia, que se extendió por el sur de Mesopotamia, en la zona de los ríos Tigris y Éufrates. 
Gudea aparece sedente o de pie, con las manos entrelazadas. La mayor parte de las veces porta una corona con borde alto repleto de rizos alineados que quizá pretendan representar un gorro de vellón, símbolo de la realeza/sacerdotal en la Baja Mesopotamia. 

Gudea sin gorro o corona - Museo Británico de Londres.

Primero Ernest de Sarzec (1832-1901), cónsul francés en la ciudad iraquí de Basora halló la cabeza, en el año 1877, y el resto del cuerpo fue encontrado por el capitán G. Cros en el año 1903. Ambas partes fueron desenterradas de entre las ruinas del templo de E-ninnu o Casa de los 50, situado en Ngirsu, ciudad de la Sumeria antigua, situada a unos 25 kilómetros al noroeste de Lagash, actual Tel Telloh, en la gobernación de Di Car, Irak.

La mayor parte de las efigies de Gudea se encuentran en el Museo del Louvre, nada menos que once. La tipología expuesta nos presenta a un Gudea de pie o sedente que se ofrece a los dioses con el gesto de entrelazar las manos. Son también muy conocidas las imágenes que conservan Museos como el British de Londres, el Detroit Institute of Arts y el Metropolitan de Nueva York. 

Detalle

La mayor parte de las obras están mutiladas o se encontraron en partes, pese a la dureza de los materiales en que se esculpieron, diorita preferentemente. El uso de este material, procedente de Magan (Omán), como en la tradición escultórica del periodo acadio, tiene un significado concreto, por el valor que se atribuía a esta piedra. Hay alguna otra obra en alabastro, esteatita y caliza (piedras de la zona). Quienes han estudiado este tema argumentan que las que se hicieron en estos últimos materiales pudieron ser las primeras, cuando su poder y las rutas comerciales aún no estaban consolidadas.

Gudea de Lagash cambió la manera de representar al soberano que venía haciéndose desde el periodo acadio. El monarca ya no aparece como un dios o un héroe militar, sino como un buen dirigente de su pueblo siguiendo los designios divinos y como un hombre piadoso con los dioses a los que se ofrece con su actitud y con las inscripciones en cuneiforme que acompañan todas las representaciones.

Ladrillo con escritura cuneiforme de la época del rey Gudea de Lagash.
La inscripción da cuenta de la edificación de un templo al dios Ningirsu.

Nombre de Gudea en escritura cuneiforme 

Hermana de Gudea 

Museo del Louvre 

Museo del Louvre

Rijksmuseum van Oudheden Leiden - 2100_a.C, - Diorita.

Gudea fuente de la vida. Esta figura es un tanto controvertida. Según la inscripción la estatua fue tallada por Gudea para el templo de la diosa Geshtinanna o Ningishzida, diosa de ultratumba asociada a la serpiente cornuda. Su procedencia no es directamente de la excavación de Girsu, pero la posee el Louvre adquirida en el mercado del arte.

Se ha dicho que es una falsificación. está hecha en esteatita, a diferencia de la dura diorita del resto de las estatuas encontradas en la excavación oficial, y el rey aparece con un jarrón del que fluye agua, que en el resto de Mesopotamia sólo llevaban los héroes y los dioses. También se distingue de las otras por el estilo. Pero, en cambio, la inscripción sumeria parece auténtica y sería muy difícil de falsificar.

La vasija de la que mana agua simboliza la fertilidad y evoca al gran dios Enki/Ea de Eridu. La asociación entre Gudea, Ningishzida y Enki también aparece en un sello, donde el dios del rey de LAgash le conduce en presencia del dios de las aguas. Tiene 62 cm. de altura.


Gudea sin cabeza, Museo del Louvre. 

Gudea de pie, Museo del Louvre - detalle 

Gudea de pie sin cabeza, Museo del Louvre 

Gudea de pie, sin cabeza, Museo del Louvre - detalle

Estatua Diorita I, Louvre

*Apunte sobre las estatuas de Gudea> Pese a haber 30, sus caras son distintas aunque parezcan igual. Si te fijas bien, puedes apreciar cómo envejece.
Aproximadamente treinta y dos estatuas de Gudea, (ensi) del estado de Lagash se han encontrado en Mesopotamia meridional. Las estatuas datan del 2144 - 2124 a.C y demuestran un nivel muy sofisticado de la artesanía para el tiempo. Las estatuas conocidas han sido categorizadas 'A-AA' por los arqueólogos. Pese a haber 32, sus caras son distintas aunque parezcan igual.
Las estatuas AK fueron encontradas durante las excavaciones de Ernest de Sarzec en la corte del palacio de Adad-nadin-ahhe en Telloh (antiguo Girsu). Las estatuas MQ provienen de excavaciones clandestinas en Telloh en 1924. El resto proviene del comercio del arte, con procedencias desconocidas ya veces de dudosa autenticidad. Algunas figuras L y R no representan a Gudea con una certeza razonable.
Las estatuas debían representar al gobernante en los templos, para ofrecer una oración. La mayoría de las estatuas llevan una dedicación inscrita explicando a qué dios se dedicó. Gudea está sentado o de pie. En un caso (N), él sostiene un jarrón de agua como el florero. Normalmente lleva un gorro ajustado, tal vez hecho de piel de oveja, y un largo vestido. En el regazo de uno de ellas (estatua B) está el plano de su palacio, con la escala de medida adjunta. La estatua F es similar a la estatua B. Ambas están perdiendo la cabeza, y tienen en su regazo un tablero con una escala de medición y un estilete.

Estatua O en Copenhague

Número
Material
Tamaño
Postura
Procedencia
Dedicado a
en
Número           de catálogo  del museo
A UN
Diorita
1,24 m
en pie
Excavaciones E. de Sarzec, Telloh
Ninhursanga / Nintu
Louvre
AO 8
B segundo
Diorita
0,93 m
sentado
Excavaciones E. de Sarzec, Telloh
Ningirsu
Louvre
AO 2 
C do
Diorita
1,38 m
en pie
Excavaciones E. de Sarzec, Telloh
Inanna
Louvre
AO 5
D re
Diorita
1,57 m
sentado
Excavaciones E. de Sarzec, Telloh
Ningirsu
Louvre
AO 1
E mi
Diorita
1,42 m
en pie
Excavaciones E. de Sarzec, Telloh
Ba'u
Louvre
AO 6
F F
Diorita
0,86 m
sentado
Excavaciones E. de Sarzec, Telloh
Gatumdu
Louvre
AO 3
G GRAMO
Diorita
1,33 m
en pie
Excavaciones E. de Sarzec, Telloh
Ningirsu
Louvre
AO 7
H MARIDO
Diorita
0,77 m
sentado
Excavaciones E. de Sarzec, Telloh
Ba'u
Louvre
AO 4
I yo
Diorita
0,45 m
sentado
Excavaciones E. de Sarzec, Telloh
Ningishzida
Louvre
AO 3293 + AO 4108
J J
Diorita
-- -
-- -
Excavaciones E. de Sarzec, Telloh
-- -
-- -
-- -
K K
Diorita
1,24 m
en pie
Excavaciones E. de Sarzec, Telloh
Ningirsu
-- -
-- -
L L
Diorita
-- -
-- -
-- -
-- -
(Kudurru)
-- -
M METRO
Alabastro
0,41 m
en pie
Excavaciones clandestinas, Telloh 1924
Geshtinanna
Instituto de Artes de Detroit
-- -
N norte
Dolerita, calcita o esteatita
0,61 m
en pie
Excavaciones clandestinas, Telloh 1924
Geshtinanna
Louvre
AO 22126
O O
esteatita
0,63 m
en pie
Excavaciones clandestinas, Telloh 1924
Geshtinanna
Ny Carlsberg Glyptotek, Copenhague
NCG 840
P PAG
Diorita
0,44 m
sentado
Excavaciones clandestinas, Telloh 1924
Ningishzida
Nueva York, Museo Metropolitano de Arte
59,2
Q Q
Diorita
0,33 m
sentado
Excavaciones clandestinas, Telloh 1924
Ningishzida
Cuerpo en Bagdad, cabeza en Filadelfia
Cuerpo: 2909, cabeza: CBS 16664
R R
Diorita
0,185
sentado
Comercio del arte
Namhani
Museo semítico de Harvard
HSM 8825
S S
caliza
-- -
en pie
-- -
-- -
Louvre
-- -
T T
-- -
1.24m 1,24 m
-- -
-- -
-- -
Colección Golenishev
-- -
U Tu
Dolerita
0,71 m
sentado
Seleucia ad Tigrim cerca de Seleucia
Ninhursanga / Nintu
Museo Británico
98065
V V
Diorita
0,78 m
en pie
Comercio del arte
-- -
Museo Británico
122910
W W
Diorita
-- -
-- -
-- -
-- -
-- -
-- -
X x
Diorita
-- -
-- -
-- -
Meslamtaea
-- -
-- -
Y Y
caliza
-- -
-- -
-- -
Ningirsu
-- -
-- -
Z Z
Diorita
-- -
-- -
-- -
-- -
-- -
-- -



Himno al templo Eninnu: Himno sumerio redactado hacia el año 2.140 a. C. (Himno a la construcción del Templo Eninnu) que narran la construcción del templo Eninnu (que se traduce como “Casa Cincuenta”) por deseo del ensi Gudea de Lagash, como consecuencia de un sueño que tuvo en el que el dios Ningirsu se lo ordenaba. Hoy se cree que en realidad se limitó a reconstruirlo. 
Es una de las composiciones literarias sumerias más extensas que nos han llegado. 
Se halla inscrito en dos cilindros de arcilla cocida, A y B, de estructura hueca; ambos forman una misma unidad literaria completa, es decir, que no puede haberse perdido parte del texto ya que por su estructura y contenido es inviable. 
Respecto a dónde se encontraba dicho templo, se sabe que en Girsu existía uno en esa época así que seguramente Gudea lo que hizo fue reconstruirlo (se hallaba deteriorado a causa de numerosos ataques) y/o ampliarlo, pero no levantarlo de nueva planta, como se indica en el texto.
Hay una teoría plausible que dice que el himno en realidad no era un hecho histórico, sino más bien una invención literaria con el fin de ensalzar la gloria del Eninnu a la vez que al que en realidad tan sólo lo reconstruyó, Gudea. Otra versión sin embargo plantea la posibilidad contraria, es decir, que fue un hecho real. Existe una tercera interpretación que indica que pudo ser una obra teatral que se representara cada año, rememorando aquel evento.

Cilindro A
En el Cilindro A, que comienza con la usual introducción de las composiciones literarias sumerias, está dividido en cinco párrafos.  30 columnas.
En el primero la Asamblea Divina decide el destino del Mundo, y se presiona a Enlil para que se le construya un templo a Ningirsu. 
En el segundo, mediante un sueño, Gudea recibe el encargo de construir el templo por parte de Ningirsu. Se inicia su viaje a la ciudad de Nina, donde ruega a Nanshe que interprete el significado de su sueño. Nanshe le aconseja a Gudea, tras interpretar su sueño, que ofrezca dones a Ningirsu, por lo que se construye un carruaje y un estandarte para el dios. 
En el tercer párrafo se comienzan los preparativos para la construcción del Eninnu, los primeros ritos y las oraciones a Ningirsu. Se produce un segundo sueño de Gudea donde Ningirsu le promete ayudarle en la construcción del templo. Se celebran ceremonias donde se obtiene un oráculo favorable a la construcción del Eninnu, y también se da una instrucción de la población, pacificación social y purificaciones.
En el cuarto párrafo se dan los preparativos inmediatos a la construcción, con presagios favorables del primer ladrillo (acto ritual donde se elegía el molde, se designa el hoyo del barro, se fabrica este ladrillo del “destino”, se canta un himno y se purifica y santifica mediante plegarias). Se hace acopio del material constructivo en los distintos barrios de la ciudad de Lagash y en el extranjero. Se delimita el área del templo.
En el quinto y último párrafo de éste cilindro, se da (por fin) la construcción del Templo. Primero se realizan nuevos ritos propiciatorios y ofrendas, y se prepara el primer ladrillo. Se traza el plano del templo y se produce la séptuple bendición del templo (número mágico), y se inicia la construcción de estructuras y edificios, y también se labran y se colocan las estelas. Alabanzas a Ningirsu.

Cilindro B
También dividido en cinco párrafos, este cilindro presenta numerosos pasajes deteriorados. Es de menor extensión que el cilindro A.
En el primer párrafo se alaba el Eninnu y se saluda y se dan oraciones por Gudea.
En el segundo párrafo Gudea alza una plegaria a los dioses Annuna, y otra a Ningirsu y a Baba para que acepten entrar en el templo. Se prepara el regreso de Ningirsu de Eridu, se da licencia a los obreros y se hacen ofrendas. Hay una paz generalizada. Todos estos son preparativos para la entronización de los dioses Ningirsu y Baba en el templo Eninnu.
Tercer párrafo: se produce la entrada de Ningirsu y Baba en el templo, ritos hierogámicos y de prosperidad para Lagash, sacrificios y purificaciones en busca de buenos presagios tras el ingreso de los dioses en el Eninnu.
En el cuarto, se organiza y se dota al Eninnu: el sequito de Ningirsu, la vigilancia de deberes... El templo es aprobado por los dioses que intervinieron en él. Gudea le hace regalos a Ningirsu, se perfecciona el templo y los dioses Ningirsu y Baba se instalan allí. Se produce el simbolismo de vasos y recipientes.
En el quinto y último párrafo del himno, se suaviza la ley durante siete días, Gudea entra en el templo y se explican los beneficios obtenidos por Lagash desde su construcción. Hay un banquete de los dioses y un discurso por su parte, fijándose los destinos para el Eninnu y la bendición de Gudea por los mismos. El templo está en pleno esplendor y se hace una alabanza a Ningirsu.
El Himno al templo Eninnu es otra de las obras clave de la literatura mesopotámica (junto con el Poema de Gilgamesh y el Código de Hammurabi, por ejemplo). Y uno de los escasos testimonios que poseemos de la literatura sumeria.
A pesar de las lagunas existentes en el texto (Cilindro B) tiene un hilo conductor muy claro y un ritmo argumental fácil de seguir. Tiene además un ritmo y cadencia (gracias a los paralelismo, sobre todo) muy sugerentes, quedando claro hasta qué punto dominaban el arte literario los sumerios. Parece estar escrito para un público selecto e ilustrado, posiblemente clérigos.
Para los estudiosos de la Historia Antigua, especialmente para aquellos interesados en las religiones antiguas del Próximo Oriente, esta es una obra muy rica. Es muy útil para el estudio del panteón sumerio y las fiestas religiosas de la época. También nos habla de una ciudad concreta, Lagash y de la importancia que le otorgaban los antiguos sumerios a los sueños.


Himno al Templo Eninnu, la obra maestra de la literatura sumeria. Conservado en los Cilindros A y B en el Museo del Louvre,  su presencia es constante, especialmente en la narración del primer y segundo sueño propiciatorio Del rey Gudea de Lagash, su protagonista. En el primero, cuando en el cielo, el dios En-lil se presenta a Gudea y le indica que se reconstruya el templo, aparece ya una mención al ladrillo:

El «ladrillo del destino» levantó su cabeza hacia él, / estiró (ávidamente) su cuello hacia él para la construcción del templo puro, / y en aquella visión nocturna, hacia su rey, / cuando Gudea abrió sus ojos sobre su señor Ningirsu, / éste le habló sobre su templo y su construcción: / las grandes «fuerzas divinas» del Eninnu él se las puso ante sus ojos.
La presencia del «ladrillo del destino» se acentuará más adelante, durante el segundo sueño, al narrar el ritual de consagración del templo. Además se hablaba de placas fundacionales (la segunda modalidad que explicaremos, en este caso una placa de lapislázuli con un plano del templo, un cesto de albañil y un «molde puro», es decir, el utilizado para hacer el «ladrillo del destino».
Una primera mujer, ¿quién era?, ¿quién no era? / Apareció (luego); sobre la cabeza le sobresalía un apropiado tocado, / en una mano tenía un cálamo de plata pura, /sobre una tablilla en sus rodillas estaban diseñadas las «estrellas del buen cielo»./ Ella la consultaba. / Había un segundo (hombre) como un guerrero, quien, / poderoso en fuerza, sujetaba una placa de lapislázuli en la mano, / sobre la cual establecía el plano de un templo. / Delante de mi se hallaba una cesta pura, / se había dispuesto un molde puro, / se había colocado el «ladrillo del destino» dentro del molde para mí.
La ceremonia incluía, entre otros ritos, la comprobación de que el ladrillo emplazado en el depósito fundacional era el originario, «el divino», con lo que se aseguraban así los buenos augurios: La cesta pura colocada delante de ti, el molde puro del ladrillo dispuesto / el «ladrillo del destino» colocado dentro del molde / era realmente, el ladrillo sagrado de Eninnu.
El sueño continúa con el ritual de la colocación del «ladrillo del destino»: Gudea en el Baragirnunna / dejó reposar su corazón. / El día había pasado, se bañó; / arregló sus vestidos como era debido, / Utu salió para él de las nubes de la abundancia.
/. . . entró en la ciudad purificada, / ofrendó un toro perfecto, un cabrito perfecto, / fue al templo, levantó la mano hasta la boca. /en la caja del molde del ladrillo vertió agua propicia / (y el agua le) sonó al gobernante como instrumentos sin y ala; / mojó en el hoyo de los ladrillos la capa de arriba, / añadió miel, crema y aceite noble, suave, / perfume bulaq,  perfume pi y juncos; / trabajó la pasta.
Levantó la sagrada cesta, la acercó al molde; / Gudea metió barro en el molde, / hizo aparecer «la cosa apropiada »,/ hizo surgir brillantemente el ladrillo para el templo . . . / Golpeó el molde, sacó el ladrillo para que se secara . . . / levantó el ladrillo: / era como una corona pura que lleva An; / alzó el ladrillo, entre su pueblo, lo llevó (allí) . . . / situó el ladrillo, midió a pasos el templo, / estableció el diseño del templo / (como un auténtico) Nisaba, que conoce el sentido de los números.
Campbell y Will (Campbell y Willl 2004, 33) recogen otro texto de una ceremonia fundacional: (El rey) depositó el agua bendita en el armazón del molde del ladrillo. Para el soberano unos tambores y un timbal (?) acompañaban al canto adab. Colocó el sello del ladrillo de manera que (el lado inscrito) estuviera hacia arriba; lo roció con miel, mantequilla y crema; mezcló ámbar gris y esencia de toda clase de árboles e hizo una pasta. Levantó la impecable cesta y la depositó delante del molde, actuó exactamente como estaba escrito y observó cómo se creaba el ladrillo más hermoso de la casa.

Mientras tanto, todos los allí presentes rociaban aceite y esencia de cedro, mientras él dejaba que su ciudad. . . se regocijara. Golpeó el molde del ladrillo: el ladrillo salió a la luz del día. Miró con enorme satisfacción el sello en la arcilla. . . lo untó con esencia de ciprés y ámbar gris.
El dios del sol se regocijó con (su) ladrillo, lo había puesto en el molde que se elevó como la crecida de un río.
Ceremonias rituales similares a la narrada en el Cilindro A de Gudea se representan en numerosas placas conmemorativas del inicio de la construcción de un templo que se conservan, unas placas agujereadas en su centro en las que el rey, precediendo a personajes importantes, lleva sobre su cabeza una cesta con ladrillos, precisamente, ladrillos del destino.
El papel del ladrillo en estas ceremonias no era más que una muestra de la importancia de éste tenía para las culturas mesopotámicas. De hecho, el ladrillo simbolizaba la construcción; la propia palabra (sig en sumerio) también significaba edificio y ciudad, e incluso era el nombre del dios de la construcción.

El primer ladrillo representaba así al dios de la construcción, al que en los rituales se hacían ofrendas de comida y bebida.
A partir de la constatación arqueológica de la presencia de estos ladrillos desde época neosumeria, correspondiendo concretamente al reinado de Gudea de Lagash (2120 a.C.) dentro del periodo de la fase de la Supremacía Gútea, podemos pensar que es en este momento cuando empieza esta costumbre, lo que implicaría que sería coetánea a la realización del Cilindro A, cuando sin embargo, por la complejidad del ritual parece que es ya es tradición. 
Esta tendencia se mantiene en los distintos periodos posteriores. Por ejemplo, de época paleobabilónica en el Louvre se conserva uno procedente del templo de Shamash, dios del sol y la Justicia, en Mari, donde se refiere la obra de Yahdum-Lîn, rey de la ciudad (1825–1810 a.C.);3 en los cimientos de este templo se encontraron diversos ejemplares de ladrillos de fundación con una interesante inscripción histórica y religiosa (de 157 líneas) que, descubierta en 1953, fue estudiada en 1955 por Dossin (1955, 1–28; Parrot 1969, 345). También en el Louvre hay ejemplares asirios de distintas épocas: uno del Palacio de

Nimrud de Assurnasirpal II (883–859 a.C.)4 y siete de época de Sargón II (721–705 a.C.), 5 de procedencia desconocida.
Tales ladrillos resultan una fuente de información básica por las inscripciones que presentan. Los textos inscritos, realizados o mano o estampados a molde, suelen ser alabanzas a los dioses titulares de las edificaciones, explicando el uso y la finalidad de ésta, o bien a los soberanos que en el futuro habrán de restaurar dichos edificios. En ocasiones los propios moldes de estampación se incorporan a los depósitos fundacionales, lo que se justificaría por la importancia que como garantía de autenticidad les asignaba el Himno al Templo Eninnu; así, en el Louvre se conserva un ejemplar de molde de terracota para estampar inscripciones en ladrillos de fundación procedente del templo del dios Soleil, en Larsa, h. 1850 a.C.

Ur-Ningirsu: Hijo y sucesor de Gudea y Ninalla.
Ur Ningirsu era el hijo de Gudea, el ensi (gobernador, gobernador) de Lagash. Gudea reinó durante tiempos difíciles y peligrosos. 
Reinado de los "nombres de años" de su Ningirsu:
Los sumerios no tenían un solo calendario integral para toda la nación. En cambio, cada ciudad-estado tenía su propio calendario individual basado en el reinado de su monarca. Los años no fueron contados (p. ej., 2013). Por el contrario, cada año fue nombrado para un evento importante que ocurrió dentro de ella. 
El año Ningirsu su se convirtió en gobernador.
El año después de su Ningirsu se convirtió en gobernador.
Año en el que el sacerdote de šita-abba fue elegido por medio de los presagios.
Año en el que el sacerdote lumah de Baba fue elegido por medio de los presagios.
Año en que la suma sacerdotisa de Iškur fue elegida por medio de los presagios.
Año que fue elegido el portador del trono del Dios Ningirsu.
Año en que fue destruida la ciudad de Uruk.
Lo primero que notan acerca de esta lista es el segundo año de reinado de su-Ningirsu, "el año después de su-Ningirsu se convirtió en gobernador". Aunque no era inusual para un nombre de año de sumeria a ser titulado "el año después de" un acontecimiento importante, esto sugiere que no hubo logros en segundo año de su-Ningirsu que eran dignos de mención. Por el contrario, el segundo año de Gudea fue nombrado "el año cuando el canal de Ningirsu-ushumgal ('Ningirsu es un dragón') fue cavado." 
Segundo año de su-Namma fue "el año en que su-Namma el rey pone en orden las formas (de las personas en el país) desde abajo a arriba". La falta de cualquier principal logro en segundo año de su-Ningirsu puede ser debido a su juventud e inexperiencia. Era bastante joven cuando se convirtió en un rey.

Otra cosa notable acerca de los nombres del año es la preponderancia de temas religiosos. Aunque año sumerio nombres frecuentemente mención religión, en el reinado de su-Ningirsu que hay poco mención de otra cosa. No hay ninguna agenda política, como "el año su Namma hizo la justicia en la tierra" o el año en que construyó una muralla alrededor de la ciudad de su. Notablemente ausente de los nombres de año de Ningirsu su es una referencia a proyectos de construcción importantes, como la excavación de un canal, la construcción de un nuevo templo, o la terminación de una muralla de la ciudad. También es falta cualquier referencia a la guerra. Fue nombrado para el Dios de la guerra (Ningirsu) y su estatua muestra humilde emisarios a sus pies ofreciéndole homenaje, pero no existe registro de él participar en guerras de conquista extranjera o guerras civiles contra otros ciudad-estados sumerios. Aunque los nombres de año indican que su Ningirsu era profundamente religioso como su padre, se parece probablemente que su Ningirsu habría añadido que nombres de otro año no religiosas (que se ocupan de la guerra, la política y la justicia) hubiera vivido más tiempo.
Esto conduce a la tercera cosa notable acerca de la lista. Es una muy breve lista. Ningirsu su reinó tan sólo siete años. Él era muy joven cuando murió.
Existe cierto debate sobre el nombre del último año, "el año en que fue destruida la ciudad de Uruk" por los gutis. Algunos eruditos piensan que ocurrió durante el reinado de Gudea, en lugar de Ningirsu su. En cualquier caso, es un acontecimiento significativo. Uruk fue la ciudad de Utu-hengal. Su reinado de siete años es aproximadamente contemporáneo con el de su Ningirsu. Junto con su joven gobernador militar, su-Namma, Utu-hengal ganó una gran victoria sobre los gutis, captura  a su rey Tirigan y dos de sus generales. Fue el comienzo de la independencia de sumeria  después de dos siglos de dominación extranjera. Aun así, os gutis continuaron siendo una amenaza. 
Su Namma luchó otra vez después de que él se convirtió en el rey de Ur; uno de sus nombres del año fue llamado, "el año Gutium fue destruido". Más tarde moriría en combate en la batalla contra los gutis.

Se trata de una estatua en el Museo del Louvre (4351 AO). Se describe simplemente como "un hombre con una cabeza rapada". Fue encontrado en la ciudad sumeria de Girsu (moderno Telloh). Girsu era la ciudad Santa del Reino de Lagash, de E-ninnu, el templo del Dios de la guerra Ningirsu. La estatua está fechada "en la época de Gudea", alrededor del año 2100 A.C. Creo que la estatua no es sólo "algunos chico" con una afeitada cabeza. Yo sugeriría que es en realidad un retrato de su Ningirsu, el hijo de Gudea.
Observe la similitud de los ojos y la forma de la nariz. La forma de la boca de las estatuas es el mismo, con un lado del labio superior es mayor que el otro lado. Aunque la asimetría de la boca se ve acentuada por los colores de la piedra en esta estatua, parece ser el mismo tipo de asimetría que se muestra en AO 4351.
La vista de perfil es lo que primero me llevó a creer que AO 4351 es un retrato del hijo de Gudea:
Observe cómo la punta de la nariz, que parece ser redondeado visto desde el frente, es ligeramente se enfrentaron cuando se mira desde el lado. Las estatuas de Gudea tienen la misma característica:
Observe la similitud de los ojos y la forma de la nariz. La forma de la boca de las estatuas es el mismo, con un lado del labio superior es mayor que el otro lado. Aunque la asimetría de la boca se ve acentuada por los colores de la piedra en esta estatua, parece ser el mismo tipo de asimetría que se muestra en AO 4351.


La nariz de Gudea aparece asimismo ser redondeadas cuando es visto desde el frente y ligeramente se enfrentaron cuando se mira desde el lado. 4351 AO también tiene los mismos pómulos planos como Gudea. La similitud de los perfiles sugiere que AO 4351 es Gudea de descendiente directo.

Créalo o no, se trata también su Ningirsu, como atestiguan las inscripciones en la parte posterior. Se describe como siendo hecho en el "estilo acadio" porque un gobernante de Lagash no se muestra generalmente con una barba y un jefe completo del pelo. Te sugiero que no es un estilo acadio porque la misma figura, probablemente su Ningirsu a sí mismo, también demuestra para arriba en la estela de Gudea. Se ve en la estela de Rimush, que menciona a Lagash y es usado por los soldados asesinados por los acadios. Así que es sumerio, acadio no. Yo sugeriría además que su "cabello" es realmente un casco. Es bastante gruesa, cubriendo las orejas, la parte posterior del cuello y la mayor parte de la frente. Sería imposible de duplicar este peinado en un moderno salón de belleza, y es dudoso que los soldados irían al combate con un peinado tan perfecto. Puesto que parece un casco cuando se mira desde el lado y es usado por un soldado que escoltaba a un prisionero en estela de Gudea, más probable es que es un casco más que un peinado.


Creo que esto pesadamente dañado es también su Ningirsu, a pesar de que fue encontrado en la ciudad de Nippur y no en la ciudad de Lagash de su-Ningirsu. Los ojos y nariz partido y corona del pastor, con los rizos estilizados de cordero de lana, es el tipo usado por Gudea y  su-Ningirsu. Muchas estatuas sumerias fueron vandalizadas o destruidos en las muchas guerras ocurridas en la región.

Hay un par de diferencias entre AO 4351 y la estatua de su Ningirsu:
La nariz de su-Ningiru es ligeramente más agudo que AO 4351. Otra diferencia entre las estatuas se hace evidente cuando se colocan lado a lado:
Parece que su Ningirsu tiene una cara más redonda que AO 4351. Eso es porque la forma de la barbilla es diferente. 4351 AO hay mucha más distancia entre la parte inferior del labio inferior y la parte superior de la barbilla, la cara que mira más (Ten en cuenta que las dos imágenes no se muestran en la misma escala). Nota, sin embargo, la total semejanza de las estatuas excepto una menor diferencia en la forma de la barbilla. Apenas para la diversión de ella, fotográficamente alteré las dos imágenes, acortar la barbilla a 4351 AO aumentando ligeramente la barbilla en la estatua de su Ningirsu, para acentuar las semejanzas entre las dos estatuas.
Si Uruk fue derrotado durante los reinados de Gudea o su Ningirsu significa que la ciudad de Utu-hengal fue destruida justo antes o justo después de su victoria sobre los gutis. Esto plantea un par de preguntas interesantes. ¿Si previamente fue destruida ciudad de Utu-hengal, cómo él logró derrotar más adelante a los gutis si no tenía una base? ¿Si su ciudad fue destruida después de su victoria sobre los gutis (y después de su muerte), es por eso su Namma tuvo que luchar contra ellos una segunda vez? Si es así, esto significaría que Uruk fue destruida durante el reinado de su Namma y no durante los reinados de Gudea o su Ningirsu.
Su Namma y su Ningirsu eran de la misma edad. Creciendo, eran jóvenes nobles de vecinas ciudades-estado (aunque su Namma fue de un rango menor). 
Vivieron solamente 40 millas de distancia, por lo que es razonable suponer que se conocían. 
Que pueden haber sido incluso amigos.
Lagash siempre había sido una de las más importantes ciudades-estado sumerias. Evidencia parece sugerir que era preeminente durante el reinado de Gudea como los sumerios empezaron a partir de siglos de dominación extranjera. Gudea se era un rey muy astuto y exitoso, y su Ningirsu fue tutorizado durante toda su vida en las sutilezas de la realeza y la diplomacia. Su Ningirsu estaba preparada para convertirse en uno de los grandes reyes de la historia sumeria, pero su vida fue cortada trágicamente corta.
¿Cómo murió? ¿Fue un accidente o una enfermedad? Un accidente parece una explicación probable de la muerte de un hombre joven, aunque una muerte temprana por enfermedad era siempre una posibilidad en el mundo antiguo. Otra posibilidad es que murió en batalla, en una de las muchas guerras sin registrar de la región, en un intento de establecer sus credenciales como un rey fuerte y eficaz. Aunque su Ningirsu parece haber sido un pacifista como su padre, incluso Gudea era conocido por haber luchado por lo menos una batalla, "el año en que ciudad de Anšan fue derrotado por las armas".
Sigue siendo una posibilidad más: un golpe de estado. Al principio, esto parece poco probable. ¿Un golpe de estado contra el hijo de Gudea? Sin embargo, en los siete años después de su muerte había cinco diferentes ensis de Lagash. Esto sugeriría una lucha loca por poder por numerosos pretendientes al trono, un signo seguro de agitación política o posiblemente una sangrienta guerra civil.
Sin embargo, no se sabe con certeza si este fue el resultado de un golpe de estado.
Su Namma, el rey de Ur, pronto se convirtió en el rey de todos los de Sumer, como Lagash. 
Su Namma así se convirtió en el rey del renacimiento Neo-sumerios, en vez de su Ningirsu.
Lamentablemente, ante los caprichos del pasado antiguo, tal vez nunca sepamos por qué murió tan joven su Ningirsu. Él fue destinado a la grandeza.
Tenía sólo 28 años.
Inscripciones en una maza ceremonial dedicado a Ningirsu su:


Ningirsu su

su Namma.
El reinado de su Ningirsu (circa 2120-2113 a.C.) se encuentra entre corchetes ángulo recto en el centro entre el reinado de Gudea (2140-2120 a.C) y el reinado de su Namma (2112-2094 a.C.). Aunque es razonable suponer que otras estatuas realistas fueron creadas por otros reyes de sumeria antes del final de la civilización sumeria en el año 2004 a.C., ninguno sin embargo se han encontrado. Estas tres estatuas realistas son los sumerios sólo ejemplos conocidos para existir. Este estilo realista comenzó durante el reinado de Gudea y terminó poco después. Este realismo no ser visto otra vez hasta más de quince siglos más tarde, en la época de los griegos y los romanos.
Prueba adicional de que AO 4351 es hijo de Gudea es el hecho de que es apetecida en piedra de Diorita. Diorita era muy caro porque tuvo que ser importado desde una gran distancia y porque la piedra dura era difícil y desperdiciador de tiempo tallar. Por lo tanto se suele utilizar para retratos de la realeza. 
Renate van Dijk, un candidato doctoral en Sudáfrica que es un experto en el arte de Mesopotamia y la historia, recientemente me envió un correo electrónico señalando el hecho de que Gudea tenía otro hijo además de su Ningirsu. Hay una cabeza de maza ceremonial con la inscripción: "(para) Gudea,
el gobernante de Lagash, (Lugal-agrig-zi, el escriba, su hijo de)." Esta es la única referencia a Lugal-agrigzi, que plantea la posibilidad que AO 4351 es el hermano menor de su Ningirsu. Esto podría explicar la ligera diferencia en la forma de la nariz y el mentón. 4351 AO parece tener la actitud "sensible y artística" de un escribano en el rostro real de Ningirsu su lugar. Sin embargo, esto podría ser debido a los diferentes propósitos de las estatuas – uno para mostrar el rey, el otro para mostrar al hombre, la forma en que aparecería en persona, en la vida real. Como se dijo anteriormente, las diferencias en la nariz y el mentón pueden explicarse por el hecho de una estatua es genérico y el otro es realista.

Le sucedió su hijo, Pirigme, a éste Ugar, y por último, Nammakhani, durante cuyo reinado se produjo la secesión de varias ciudades que pasaron a las manos de Uruk, entre ellas Ur, cuyo rey se la entregó a su general Ur-Nammu.

Nammakhani: Es el último soberano de la dinastía. Fue derrotado por Utukhegal, quien también expulsó a los qutu. 
Último ensí sumerio de la II dinastía de Lagash. Al desaparecer Ur-gar, el anterior monarca lagashita, Nam-makhani le sucedió sin ningún tipo de problemas, dado que era otro de los yernos de Ur-Baba, pues estaba casado con una de las hijas de éste llamada Nin-khedu. Durante el breve reinado de Nam-makhani, Lagash conoció la secesión de algunas ciudades, entre ellas Ur, que pasó a depender de Uruk, y cuyo rey, Utu-khegal, la entregó a su general Ur-Nammu. Nam-makhani, al cabo de tres años de gobierno, fue muerto por el propio Ur-Nammu, hecho que le había sido facilitado por un importante funcionario llamado Ur-abba. La existencia de varias grafías para anotar el nombre de este personaje (Nam-khani, Nam-makhani) ha motivado que algunos sumerólogos consideren que se trata de dos personajes distintos.

En teoría fue Utukhegal el que venció y expulsó a los guti, pero el que sacó más beneficio de este hecho fue Urnamma, general de Ur (a lo mejor gobernador militar), quien fundará la III de Ur.

Mari, mientras tanto, ha estado dirigida por unos gobernadores militares (shakkanakku). 
El primer miembro de la dinastía Shakkanakku en las listas es Ididish quien fue nombrado en c. 2266 a.C, según las listas, Ididish gobernó durante 60 años, y fue sucedido por su hijo que hacía la posición hereditaria. 
La tercera Mari siguió a la segunda ciudad en términos de la estructura general, la fase P0 del palacio real viejo fue substituida por un nuevo palacio para el Shakkanakku. Otro palacio más pequeño fue construido en la parte del este de la ciudad, y contenía los entierros reales que datan a los períodos anteriores. Las murallas fueron reconstruidas y fortalecidas mientras que el terraplén se convirtió en un muro defensivo que alcanzó los 10 metros de ancho. El antiguo recinto sagrado se mantuvo,  al igual que el templo de Ninhursag. Sin embargo, los templos de Ninni-Zaza e Ishtarat desaparecieron, mientras que un nuevo templo llamado el "templo de leones" (dedicado a Dagan), fue construido por el Shakkanakku Ishtup-Ilum y unido a él, era un Terraza rectangular (zigurat) que medía 40 x 20 metros para sacrificios. 
Akkad se desintegró durante el reinado de Shar-Kali-Sharri, y Mari ganó su independencia, pero el uso del título de Shakkanakku continuó durante la siguiente Tercera Dinastía de Ur. Una princesa de Mari se casó con el hijo del rey Ur-Nammu de Ur, y Mari estaba nominalmente bajo la hegemonía de Ur. Sin embargo, el vasallaje no impidió la independencia de Mari, y algunos Shakkanakkus usaron el título real Lugal en sus inscripciones votivas, mientras usaban el título de Shakkanakku en su correspondencia con la corte de Ur. La dinastía terminó por razones desconocidas no mucho antes del establecimiento de la siguiente dinastía, que tuvo lugar en la segunda mitad del siglo XIX a.C.



Entre ellos destaca 
Hanun-Dagan (que significa " Dagan es misericordioso"),  fue el Shakkanakku y rey ​​( Lugal ) de Mari reinando c. 2008-2016 a.C. 2008-2016 a.C. Era el hermano de su predecesor Hitlal-Erra, y se registra como el hijo de Shakkanakku Puzur-Ishtar en un sello descubierto en la ciudad. Aunque el título de Shakkanakku designó a un gobernador militar, los titulares de título en Mari eran independientes monarcas, y nominalmente bajo el vasallaje de la dinastía Ur III. Algunos Shakkanakkus usaron el título real Lugal en sus inscripciones votivas, mientras que usaban el título de Shakkanakku en su correspondencia con la corte de Ur, y es cierto que Hanun-Dagan usó el título real. 
Hanun-Dagan fue un contemporáneo de Ibbi-Sin de Ur, y se le atribuye la renovación del Palacio Real de Mari. A diferencia de la mayoría de sus predecesores que llevaban nombres akkadianos, tanto Hanun-Dagan como su hermano Hitlal-Erra dieron nombres de Amorite, y los sellos de Mari registran a Hitlal-Erra como funcionario militar bajo Puzur-Ishtar, dirigiendo Piotr Michalowski Para sospechar un golpe que depuso a la familia de Puzur-Ishtar y la reemplazó con la familia de Hanun-Dagan. La sucesión de Shakkanakkus después del reinado de Hanun-Dagan es difícil de determinar ya que las listas están llenas de lagunas.
Bibliografía
Garelli, Paul (1974). «Akkad». El Próximo Oriente asiático. Barcelona: Labor. ISBN 84-335-9310-2.
Garelli, Paul (1974). «El Imperio de Ur y su herencia». El Próximo Oriente asiático. Barcelona: Labor. ISBN 84-335-9310-2.
Kramer, S.: La historia empieza en Súmer. Tablillas sumerias de la colección Hilpecht
Leick, Gwendolyn (2002). «Akkad». Mesopotamia: la invención de la ciudad. Barcelona: Rubí. ISBN 84-493-1275-2.
Margueron, Jean-Claude (2002). «El renacimiento sumerio de la III dinastía de Ur». Los mesopotámicos. Fuenlabrada: Cátedra. ISBN 84-376-1477-5.







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