jueves, 19 de octubre de 2017

Capítulo 7 - Cosmogonía GRECIA 6


PEPARETO
Era hijo de Dioniso y Ariadna

PERATO
Hijo de Poseidón y de Calquinia. Fue nombrado heredero de Sición por su abuelo, el rey Leucipo, quien no habiendo tenido hijos varones lo crió y educó como si lo fuera.

PERIBEA
Era la hija menor del gigante Eurimedonte y fue amante de Poseidón con quien tuvo a Nausitoo que llegó a ser rey de Feacia en la isla de Corcira (Corfú). 

PERIBEA
Era hija de los reyes de Megara, Alcátoo y Evecme y formó parte de las siete jóvenes que Atenas debía entregar al rey Minos de Creta para que fueran devoradas por el Minotauro. El rey Minos se encaprichó de ella y quiso tomarla como amante, pero Teseo lo impidió. Más tarde, la joven casó con Telamón con quien fue madre de Áyax, uno de los héroes de la Guerra de Troya. 

PERIBEA
Fue esposa de Pólibo, rey de Corinto. Unos pastores encontraron a Edipo abandonado en el monte y, como los reyes no tenían hijos, lo adoptaron. 

PERSEO
Era hijo de Zeus y Dánae y nieto de Acrisio, rey de Argos. Cuenta la leyenda que un oráculo había profetizado que el rey hallaría la muerte a manos de un nieto y, tratando de evitar el cumplimiento de la profecía, encerró a su hija en una torre donde fue poseída por Zeus adoptando forma de una lluvia de oro, engendrando de esta forma a Perseo.
Al enterarse del nacimiento de su nieto, Acrisio lo arrojó al mar, junto a su madre, en un cofre de madera. Tras una travesía por un mar tranquilo, obra de Poseidón, llegaron a la isla de Serifos, gobernada por el tirano Polidectes, donde fueron recogidos por Dictis, hermano del rey, que educó a Perseo como si fuera su hijo.
La belleza de Danae hizo que Polidectes se sintiera atraído por ella y, como Perseo podía ser un estorbo para sus planes, urdió una estratagema con objeto de desembarazarse de él. Propaló la noticia de su pretensión de conquistar a la princesa Hipodamía de Argos pidiendo que cada uno de los habitantes de la isla aportara un caballo para ofrecer un regalo a su supuesta amada. Perseo no poseía ningún equino por lo que el rey le pidió que, en vez de entregarle un caballo, le proporcionara la cabeza de Medusa, una de las tres gorgonas, que podía convertir en piedra todo lo que mirara. Cuando Perseo aceptó el cambio, Polidectes se sintió satisfecho con la convicción de que el joven fracasaría en su intento y nunca regresaría.
Sin embargo, Zeus decidió intervenir a favor de su hijo pidiendo a Hades, Atenea y Hermes que le prestaran su ayuda. Hermes le proporcionó unas sandalias aladas que le permitían desplazarse rápidamente, Atenea le regaló un escudo con el que podía ver como si fuera un espejo, Hades le entregó un casco que lo hacía invisible, las náyades le facilitaron un zurrón que anulaba el poder de los ojos de Medusa y el propio Zeus puso en sus manos una espada para poder cortarle la cabeza.
En su intento de localizar a la gorgona, Perseo acudió a la morada de las Grayas, tres ancianas que sólo tenían un ojo y un diente para todas, lo que las obligaba a compartirlos, y se apoderó de ambos obligándolas a confesar donde residía Medusa a cambio de su devolución.
Perseo se dirigió a la residencia de las gorgonas y allí, utilizando el espejo para observarla indirectamente, pudo decapitar a Medusa. De la sangre que brotó de la herida nacieron el caballo alado Pegaso y el gigante Crisaor. Perseo introdujo la cabeza recién cortada en el zurrón de las náyades y abandonó el palacio. Las otras dos gorgonas, Esteno y Euriale, lo buscaron para vengar la muerte de su hermana, pero no pudieron encontrarlo gracias al casco de Hades.

El rescate de Andrómeda
Andrómeda era hija del rey etíope Cefeo y de su esposa Casiopea. Ésta había alardeado de ser tan bella como las nereidas provocando con ello la ira de Poseidón que decidió, como venganza, inundar el reino y enviar al monstruo Ceto para arrasar todo el país. El oráculo de Amón había informado a Cefeo que la única forma de evitar la catástrofe era entregar su hija a Ceto. Al objeto de salvar al reino de la destrucción, ordenó encadenar a su hija a unas rocas vestida únicamente con sus joyas más valiosas.
Perseo, que regresaba a su patria tras cortar la cabeza de Medusa, observó la escena desde el aire por donde volaba gracias a las sandalias aladas de Hermes, y se enamoró de Andrómeda. Descendió a la playa donde se encontraban los padres de la joven y les pidió su mano a cambio de matar al monstruo. Los reyes aceptaron con renuencia y Perseo, utilizando la cabeza de Medusa, petrificó a Ceto convirtiéndolo en coral. Sin embargo, para celebrar la boda existía el impedimento de que Casiopea había prometido anteriormente la mano de su hija al príncipe Agénor, o a su tío Fineo, según versiones, por lo que el joven hubo de luchar por su amada utilizando de nuevo la cabeza de Medusa que petrificó a todos sus oponentes.
Una vez contraído matrimonio, los esposos fijaron su residencia de Tirinto, en la Argólida, y tuvieron seis hijos, Perses, Alceo, Heleo, Méstor, Esténelo y Electrión y una hija, Gorgófone. Sus hijos fueron conocidos como los perseidas y gobernaron Micenas. Algunas leyendas consideran a Perseo como ancestro de los persas.
Tras establecer su hogar, Perseo regresó a Sérifos, donde Polidectes acosaba a su hermano y a Dánae obligándolos a refugiarse en un templo para librarse de él. Perseo se presentó en la corte, donde tanto el rey como los cortesanos se burlaron de él por no haber cumplido la orden del rey. Entonces, el héroe abrió el zurrón que llevaba colgado al hombro y sacando la cabeza de Medusa los convirtió en piedra. A continuación, Dictis y Dánae pudieron casarse y gobernar la isla.
Cumplida su venganza, Perseo devolvió los objetos mágicos a los dioses y entregó la cabeza de Medusa a Atenea, quien la puso en su escudo. Después regresó a Argos para, ignorante de la profecía, encontrarse con su abuelo.
Acrisio, enterado de las intenciones de su nieto, huyó a Larisa, un reino vecino, donde se estaban celebrando unos juegos. Hasta allí llegó Perseo y, cuando los organizadores le propusieron participar en los juegos, aceptó hacerlo en la disciplina de lanzamiento de disco. Al tirar el disco, éste se desvió accidentalmente de su trayectoria yendo a golpear mortalmente a Acrisio, con lo que se cumplía la profecía.
A acusa de ese accidente, Perseo rehusó gobernar su legítimo reino y lo intercambió con el vecino construyendo una gran ciudad, Tirinto, en la que vivió largo tiempo con su familia.

PERSES
Era hijo de Crío y de Euribia y casó con Asteria, con quien tuvo a Hécate, la diosa de los terrores nocturnos. Se le consideraba como el primer sacrílego por robar parte del tesoro sagrado de Delfos.

PERSES
Era un hijo de Helios y de Perseis que destronó a su hermano Eetes, rey de la Cólquida, tras la huida de Medea y los argonautas. Finalmente fue derrotado por Medo, hijo de Medea y nieto de Eetes, y murió envenenado por Medea. 

PERSES
Era hijo de Perseo y Andrómeda, quien dio nombre a los persas.

PIGMALIÓN
Pigmalión, rey de Chipre, buscó durante muchísimo tiempo a una mujer con la cual casarse. Pero con una condición: debía ser la mujer perfecta. Frustrado en su búsqueda, decidió no casarse y dedicar su tiempo a crear esculturas preciosas para compensar la ausencia. Una de estas, Galatea, era tan bella que Pigmalión se enamoró de la estatua.
Mediante la intervención de Afrodita, Pigmalión soñó que Galatea cobraba vida. En la obra Las metamorfosis, de Ovidio, relata así el mito:
Al despertar, Pigmalión se encontró con Afrodita, quien, conmovida por el deseo del rey, le dijo “mereces la felicidad, una felicidad que tú mismo has plasmado. Aquí tienes a la reina que has buscado. Ámala y defiéndela del mal”. Y así fue como Galatea se convirtió en humana.
La historia de Pigmalión básica ha sido ampliamente transmitida y representada en las artes a través de los siglos. En una fecha desconocida, autores posteriores dan tal nombre a la estatua de la ninfa del mar Galatea o Galathea. Goethe la llama Elise, basándose en las variantes en la historia de Dido / Elissa. 

PÍLADES
Era el hijo del rey Estrofio de la Fócide, donde había sido enviado Orestes para evitar su muerte a manos de su madre Clitemnestra y el amante de ésta, Egisto. Allí fue criado junto a Pílades, a quien consideraba como un hermano. Cuando Agamenón regresó de la guerra de Troya fue asesinado por los amantes y Orestes, al enterarse del asesinato de su padre e instigado por Apolo, regresó a Micenas para vengarse y, con la ayuda de Pílades e impulsado por su hermana Electra, mató a su madre y a Egisto.
Pilades fue desterrado por su padre por haber sido cómplice del crimen y se unió a Orestes acompañándolo en su huida de las Erinias que lo perseguían para castigarlo por el crimen cometido. 
Pílades y Orestes

Fueron a Táuride por orden de Apolo para recuperar la estatua de Artemisa y devolverla a Atenas, pero allí fueron capturados y ofrecidos como sacrificio a Artemisa en el templo donde su hermana menor, Ifigenia, ejercía de sacerdotisa tras ser rescatada por la diosa cuando iba a ser sacrificada en Áulide por su padre Agamenón, para que soplara el viento y permitiera a la flota griega llegar a Troya. Ifigenia se ofreció a liberar a uno de los dos con la condición que llevara una carta a Micenas informando su destino. Ambos amigos deseaban sacrificarse el uno por el otro, pero la carta de la sacerdotisa permitió que ambos hermanos se reconocieran y escaparan los tres llevándose la estatua de Artemisa. Pilades se casó con Electra, con quien tuvo a Medonte y a Estrofio. 

PILIO
Era hijo de Hefesto y vivía en la isla de Lemnos donde curó a Filoctetes, participante en la guerra de Troya, de una mordedura de serpiente. 

PILO
Era hijo de Ares y de Demonice.

PIRENE
Era una ninfa hija del dios río Asopo y de Metope. Cuando su padre buscaba a su hermana Egina, raptada por Zeus, el rey de Corinto le informó del paradero de los amantes pidiéndole a cambio de que proporcionara a la ciudad un manantial de agua dulce. Asopo aceptó la propuesta y creó la fuente de Pirene, con la que, desde entonces, se asoció a su hija. 

PIRENE
Era una de las hijas de Dánao habida con una mujer etíope, y que, al igual que sus hermanas, se desposó con uno de los hijos de su tío Egipto.

Ella también obedeció el mandato de su padre de asesinar a su marido durante la noche de bodas para que, una vez muertos todos los hijos del rey, Dánao pudiera apoderarse del reino de su hermano. Todas las hermanas cortaron la cabeza de sus maridos, a excepción de Hipermnestra, y las enterraron en Lerna. 
Por este crimen, aunque fueron purificadas por Hermes y Atenea, fueron enviadas al Tártaro y condenadas a llenar una jarra de agua agujereada durante toda la eternidad.

PIRENE
Cuando Heracles regresaba a Micenas, tras apoderarse del ganado del rey Gerión, conoció y amó a Pirene, una princesa de un supuesto pueblo bebricio habitante de Iberia. Al morir la princesa, Heracles la enterró en los montes donde residía su pueblo y, en su honor, llamó a los montes Pirineos.

PIRENE
Fue una amante de Ares con quien tuvo a Cicno.

PIRENE
Era una ninfa hija del dios río Aqueloo, que fue amante de Poseidón con el que tuvo dos hijos, Cencrias y Leques. El segundo dio nombre al puerto de Corinto y el primero murió accidentalmente por una flecha disparada por Artemisa. Pirene, al enterarse de la muerte de su hijo, lloró tanto que con sus lágrimas se formó la fuente que lleva su nombre. Esta fuente estaba dedicada a las musas y en ella abrevaba Pegaso cuando Belorofonte lo capturó para amaestrarlo. 

PIRÍTOO
Era hijo de Ixión y Día, rey de los lapitas de Tesalia. Casó con Hipodamía, hija de Butes, y a la ceremonia y posterior banquete invitó a los centauros, con quienes ambos cónyuges estaban emparentados. En el curso de la celebración, los centauros, ebrios, intentaron violar a la desposada y raptar a las invitadas. Todos los invitados varones se unieron contra los centauros en una violenta batalla. Entre ellos se encontraban los lapitas a quienes se unió Teseo. El combate terminó con la derrota de los centauros que fueron expulsados de Tesalia.
Combate de los Centauros y los Lápitas

Teseo y Pirítoo fueron amigos inseparables, y participaron juntos en gran cantidad de acontecimientos épicos de su época, como es el caso de la cacería del jabalí de Calidón o de la expedición de los argonautas.
Ambos amigos decidieron casarse cada uno con una hija de Zeus. Teseo eligió a Helena, aún una niña, y Pirítoo a Perséfone. Primero raptaron a Helena y la dejaron bajo la custodia de Etra, madre de Teseo, y luego decidieron bajar al Hades en busca de Perséfone. Mientras ellos viajaban hacia el Hades, los Dióscuros, hermanos de Helena, la liberaron y capturaron a Etra entregándosela a su hermana como esclava. Cuando Teseo y Pirítoo llegaron al Hades, el dios del Inframundo, enterado de sus intenciones y fingiendo agasajarlos, los hizo prisioneros. Cuando Heracles, en su duodécimo trabajo, fue en busca de Cerbero, los encontró encadenados y ellos le tendieron sus manos en espera de ser rescatados. Teseo pudo salvarse, pero no Piritoo porque al intentar liberarlo tembló la tierra y tuvo que permanecer para siempre en el Hades.

PIROENTE
Era hijo de Astreo y Eos y se le identificaba con el planeta Marte.

PIRRA
Era hija de Epimeteo y Pandora y esposa de Deucalión.
Cuando Zeus decidió provocar un diluvio que exterminase a la humanidad, Prometeo, enterado de las intenciones del rey de los dioses, advirtió a su hijo Deucalión del final que estaba reservado a todos los seres vivientes de la Tierra y le hizo construir una embarcación donde debía refugiarse, junto a su familia, para no morir. 
Finalizado el diluvio, Zeus, al comprobar la piedad de Deucalión, le concedió el poder de repoblar la tierra y así le ordenó que él y su esposa Pirra arrojaran rocas que se convertían en hombres las que tiraba Deucalión y en mujeres las de Pirra.

Otra versión cuenta que Deucalión consultó a un oráculo de Temis cómo repoblar la tierra y el oráculo le respondió que arrojara los huesos de su madre por encima de su hombro. Deucalión y Pirra entendieron que se refería a Gea, la Tierra, como madre de todos los seres vivientes, y que sus huesos eran las rocas. Así lo hicieron y las piedras se convirtieron en seres humanos.

Generalmente se consideraba que los descendientes de Deucalión y Pirra fueron Helén, Anfictión y Protogenia a quienes se les atribuye la progenie de la mayoría de los pueblos griegos. 

PITEO
Hijo de Pélope e Hipodamía y fue rey de Trecén. Poseía una gran sabiduría y dotes adivinatorias, lo que le permitió descifrar la respuesta que el oráculo de Delfos había dado a la consulta de Egeo sobre si tendría algún hijo varón. Piteo embriagó a Egeo e hizo que yaciera con su hija Etra. De esta unión nació Teseo. 

PITIA
Así se denominaba a la sacerdotisa que transmitía los oráculos del dios Apolo. 

PITÓN
Era hija de Gea y se trataba de una monstruosa serpiente que asolaba la Fócide devorando a hombres y animales. Ocupaba el oráculo de Delfos hasta que Apolo la mató para instalarse en él. En recuerdo a su hazaña Apolo creó los Juegos Píticos y llamó pitonisa a la sacerdotisa que transmitía sus oráculos. 
Apolo combatiendo con la serpiente Pitón

PLATEA
Era hija del dios río Asopo y de Metope y dio nombre a una ciudad de Beocia. 

PODALIRIO
Era hijo de Asclepio, dios de la medicina, y de Epione, y hermano de Macaón. Como éste, fue pretendiente de Helena y, fiel al juramento de Tíndaro, aportó a la coalición griega treinta naves de Tesalia. En Troya actuó, siempre con su hermano, como médico. Entre sus pacientes más conocidos figuran Acamante y Filoctetes. Una vez terminada la guerra, fue a Caria con los adivinos Anfíloco y Calcante. Allí fundó la ciudad de Sirno tras casarse con hija del rey del lugar, a la que curó de una caída. 

PÓLIBO
Era hijo de Hermes y Ctonofile, a su vez hija de Sición, rey del territorio de su mismo nombre. Heredó el trono de Sición de su abuelo y tuvo una hija con Lisímaca a quien casó con Tálao de Argos. Le sucedió su nieto Adastro.

PÓLIBO
Era rey de Corinto y esposo de Mérope. Fueron los padres adoptivos de Edipo. Un pastor que había encontrado a un niño en monte Citerón vestido con ropas de la realeza se lo entregó y los esposos lo adoptaron como si fuera su propio hijo. 

POLIDECTES
Era hijo de Magnes, rey de la isla de Sérifos y de una náyade. Tenía un hermano llamado Dictis que salvó y dio protección a Dánae y a su hijo Perseo cuando éstos fueron arrojados al mar por Acrisio temeroso de que se cumpliera la profecía según la cual moriría a manos de su nieto. Polidectes se enamoró de Dánae, pero como fue rechazado y Perseo la protegía impidiendo que se acercara a ella, ideó una estratagema para alejar al joven incitándole a cortar la cabeza de Medusa para probar su valentía e ingenio. Perseo cumplió su cometido y volvió con la cabeza de Medusa con cuya mirada petrificó al rey como venganza por haber intentado violar a su madre. 

POLIDORO
Era hijo de Príamo y Hécuba, soberanos de Troya. Debido a la corta edad de Polidoro, en vez de luchar en la guerra de Troya, el muchacho fue enviado con su cuñado Polimestor, para ponerlo a salvo. Polimestor codiciando los tesoros que sus suegros habían entregado al niño, lo mató y arrojó su cadáver al mar. 
El cadáver llegó a las costas de Troya donde fue reconocido. Hécuba sospechando lo sucedido, mató a dos hijos de Polimestor y a él le dejó ciego. 
Otra versión cambia el final del mito, relatando que Polimestor mató y enterró a Polidoro en cierto lugar de Tracia. A este lugar llegó Eneas con la intención de fundar una ciudad para los vencidos troyanos. Cuando Eneas cortaba un tronco, este empezó a sangrar. La voz de Polidoro surgió y rebeló a Eneas cual había sido su suerte y que allí estaba su tumba. Después le recomendó que fundase la ciudad en otro sitio, porque aquel estaba maldito. 

POLIDORO
Era hijo de Cadmo y Harmonía y llegó a reinar en Tebas. Fue el padre de Lábdaco 

POLIFEMO
Era hijo de Poseidón y de Toosa que aparecía representado como un gigante barbado con un solo ojo en el centro de la frente y unas orejas puntiagudas al modo de los sátiros.
Homero en la Odisea, Virgilio en la Eneida y Teócrito en los poemas que hablan de Polifemo, Acis y Galatea lo convirtieron en el cíclope más famoso de la mitología.
Homero cuenta cómo Odiseo, finalizada de Guerra de Troya y de regreso a Ítaca, arribó a las costas de la isla de los cíclopes y se adentró en una enorme cueva donde encontraron gran cantidad de alimentos. Ignorantes de que la caverna era el hogar de Polifemo comenzaron a darse un gran banquete. Mientras tomaban los manjares, apareció el gigante y cerrando la entrada empezó a devorar a sus visitantes.
Odiseo, tratando de congraciarse con el anfitrión, le ofreció un odre de vino fuerte y, cuando el gigante preguntó por su nombre le respondió que era Nadie. 
Polifemo bebió el vino y pronto se durmió embriagado, circunstancia que aprovecharon Odiseo y sus hombres para clavarle una lanza en su único ojo cegándolo. El gigante comenzó a lanzar aullidos de dolor que alertaron a sus congéneres, que, alarmados, le preguntaban quién lo había herido y él respondía que Nadie había sido, por lo que el resto de los cíclopes lo ignoraron tomándolo por loco. Por la mañana, Odiseo ató a sus hombres, y a sí mismo, al vientre de las ovejas de Polifemo y, cuando el cíclope llevó a los animales a pastar, palpó sus lomos para asegurarse de que los hombres no las montaban, pero no tocaba sus vientres permitiendo así la huida de sus prisioneros.

Una vez en el mar, Odiseo se jactó a voces de que él había herido al gigante. Éste lanzó una enorme piedra en dirección a su agresor que estuvo a punto de hundir el barco. La jactancia del héroe troyano provocó la ira de Poseidón que se complació en causar todo tipo de problemas a los navegantes para dificultar su retorno a la patria.
Virgilio, en la Eneida, relata cómo Eneas y sus compañeros, en su viaje desde Épiro a Sicilia, atracaron en la isla de los cíclopes donde encontraron a un compañero de Odiseo que había quedado abandonado por no poder embarcar a tiempo. Aqueménides, el náufrago, suplicó a Eneas que lo recogieran. El troyano se conmovió y durante la operación de rescate fueron sorprendidos por Polifemo, quien lanzó un pavoroso grito que removió el mar, al tiempo que avisaba al resto de los cíclopes de la presencia de intrusos en su isla Los navegantes quedaron aterrorizados, pero finalmente, con ayuda de los vientos, lograron escapar.
Teócrito escribió dos poemas en el siglo III a. C. sobre el amor que sentía Polifemo por la nereida Galatea. Ésta lo rechazó porque estaba enamorada de Acis, un pastor siciliano y el cíclope, celoso, mató a su rival arrojándole una piedra a la cabeza. Galatea transformó la sangre de Acis en el río de Sicilia que lleva este nombre, gracias a lo cual el pastor adquirió naturaleza divina.
Según algunas versiones, Polifemo fue padre con Galatea de Gálata, Celto e Ilirio fundadores de las estirpes de los gálatas, celtas e ilirios, respectivamente.

POLIIDO
Hijo de Céramo, fue un famoso adivino corintio. Se casó con Euridamía, hija de Fileo, con quien tuvo dos hijos llamados Euquenor y Clito. Al primero de ellos le profetizó que podía elegir entre dos destinos, ir a la guerra de Troya y morir allí, o morir anciano en su casa. Euquenor eligió el primero y murió a manos de Paris.
Glauco, el hijo del rey Minos, había desaparecido y su padre, desconsolado, consultó al oráculo de Delfos, quien le aconsejó que encargase a Poliido la búsqueda del niño perdido y éste lo encontró ahogado en una tinaja llena de miel. Minos, aconsejado por los Curetes, encerró al adivino en la tumba de Glauco con una espada. Estando en la tumba notó que entraba una serpiente y se acercaba al cuerpo de Glauco. Poliido la mató con la espada. Inmediatamente después entró otra serpiente que, al darse cuenta de la muerte de su compañera, se marchó volviendo con una planta en la boca. La segunda serpiente dejó caer la planta sobre su compañera y ésta resucitó. Al ver el prodigio, Poliido tomó la planta frotando con ella el cuerpo de Glauco y éste resucitó.
Poliido quería regresar a Corinto, pero Minos se negó a permitírselo hasta que enseñara a Glauco el arte de la adivinación. Poliido lo hizo de mala gana, y cuando por fin fue autorizado a marcharse a su casa le pidió a Glauco que escupiese en su boca. Glauco lo hizo e inmediatamente olvidó todo lo aprendido.

Se decía que Poliido fue quien aconsejó a Belerofonte que para enfrentarse a la Quimera, se apoderase de Pegaso cuando éste fuera a la fuente de Pirene para abrevar. También se le atribuía la curación de Teutrante, quien había contraído la lepra por haber incurrido en la ira de Artemisa matando a un enorme jabalí que vivía en el monte Teutras pese a que el animal, al verse acorralado, suplicó por su vida invocando a la diosa. Del mismo modo se le imputa el haber sanado de su locura a Taumante, rey de Misia.

POLIMELA
Era hija de Filas. Con Hermes fue madre de Eudoro. Posteriormente casó con Equecles, descendiente de Áctor.

POLINICES
Era hijo de Edipo y Yocasta y hermano de Eteocles, Antífona e Ismene. Cuando Edipo descubrió que se había casado con su propia madre, Yocasta, lanzó una maldición contra sus hijos Polinices y Eteocles en la que deseó que se repartieran el reino de Tebas luchando entre ellos o, según otra versión, deseándoles directamente que se mataran entre sí.
Cuando su padre murió, Polinices y Eteocles acordaron que cada uno de ellos reinaría alternativamente durante un año. El que no estuviera reinando debía ausentarse de Tebas tratando de evitar la maldición lanzada por su padre.
Tras un año de reinado de Eteocles, Polinices reclamó el cumplimiento del pacto, pero su hermano se negó a ello argumentando que le había dado la posibilidad de escoger entre el trono y varios tesoros y que Polinices había escogido la segunda opción. Sin embargo, éste no se avino a razones y su hermano lo expulsó del reino. Polinices buscó refugió en Argos llegando al palacio de Adrasto al mismo tiempo que Tideo, que había sido desterrado de Etolia, y ambos comenzaron a disputar entre sí. Adrasto detuvo el combate y, siguiendo un oráculo según el cual casaría a sus dos hijas con un león y un jabalí, decidió que Deipile se casaría con Tideo y Argía con Polinices, ya que Polinices estaba cubierto con una piel de león y Tideo con la de un jabalí. Polinices tuvo con Argía varios hijos: Tersandro, Timia y Alastor.

Tras conocer sus historias, Adrasto prometió ayudarles a recuperar los tronos perdidos.
Adrasto reclutó un ejército para apoderarse de Tebas mandado por siete caudillos. Uno de ellos, Anfiarao, no quería formar parte de la expedición porque era adivino y sabía que iba a morir en la lucha, sin embargo, Polinices sobornó a Erifila, su hermana, con el collar de Harmonía, para que persuadiera a su esposo haciendo que tomara parte en la expedición. Cuando se inició el asedio a Tebas, Polinices atacó la puerta defendida por su hermano Eteocles y decidieron retarse a un duelo singular, en el cual se dieron muerte el uno al otro.
Su tío, Creonte, hermano de Yocasta, se proclamó rey de Tebas y dio orden de no sepultar el cadáver de Polinices por haber traicionado a Tebas, pero su hermana Antígona desobedeció la orden de su tío y cuando iba a sepultarlo fue descubierta siendo castigada por ello a ser encerrada viva en la tumba de su hermano. Una versión habla de que se suicidó antes de ser enterrada viva, otra que murió en la tumba y una tercera dice que fue salvada por su prometido, Hermón.

POLITES
Hijo de Príamo y Hécuba, soberanos de Troya. Era un gran corredor, por lo que durante la guerra troyana ejerció principalmente funciones de explorador. Murió a manos de Neoptólemo en un templo delante de sus padres. 

POLIXENA
Era hija del rey de Troya, Príamo, y de Hécuba, aunque alguna versión, dada la excepcional belleza de la joven, considera que su padre fue Apolo.
Solía pasear a caballo acompañada por su hermano Troilo, de quien oráculo profetizó que Troya no sería derrotada si llegaba a cumplir los 20 años. 
Impulsado por Atenea, Aquiles tendió una emboscada a los jóvenes troyanos y mató a Troilo. Más tarde se enamoró de Polixena y se decía que el héroe había muerto cuando iba a visitarla durante una tregua.
Al terminar la contienda, el espíritu de Aquiles se apareció a los supervivientes exigiendo que Polixena fuera sacrificada antes de abandonar la ciudad. Neoptólemo, el hijo de Aquiles, mató a la princesa troyana sobre la tumba de su padre. 
Políxena es sacrificada por Neoptólemo

PÓLUX
Era uno de los hijos mellizos de Leda, esposa de Tíndaro, rey de Esparta, y hermano de Cástor, Helena y Clitemnestra. Ambos hermanos eran conocidos como los Dióscuros o hijos de Zeus, aunque, generalmente, sólo Pólux era considerado inmortal porque fue engendrado por Leda y Zeus cuando éste, convertido en cisne, la poseyó, mientras que Cástor nació a causa de la relación de Leda con su marido. No obstante, los dos fueron venerados como deidades y se les tenía por protectores de marinos y guerreros. Vivieron antes de la guerra de Troya y fueron inseparables en sus aventuras participando en gestas épicas como la caza del jabalí de Caledonia, la expedición de los argonautas, el rescate de su hermana Helena raptada por Teseo, etc.
Pólux era un diestro boxeador, mientras que su hermano destacaba como jinete y domador.
Los dos hermanos raptaron a Hilaira y Febe, hijas de Leucipo, y se casaron con ellas. Para vengar el rapto, Idas y Linceo, sobrinos de Leucipo y pretendientes rivales, mataron a Cástor. La muerte de su hermano provocó en Pólux un desconsuelo tan profundo que rogó a los dioses que lo hicieran mortal, o bien concedieran la inmortalidad a su hermano. En respuesta a sus plegarias, Zeus reunió a ambos otorgándoles el don de permanecer siempre juntos, la mitad del tiempo en el Inframundo y la otra mitad en el Olimpo. Más t arde, Cástor y Pólux fueron transformados por Zeus en la constelación de Géminis en la que las dos estrellas más brillantes recibieron su nombre.
Los gemelos Cástor y Pólux raptaron a las prometidas de sus primos justo antes de la boda. Rapto de las hijas de Leucipo

PRETO
Era hijo de Abante y de Aglaya y hermano gemelo de Acrisio. Tras la muerte de Abante, los hermanos se enfrentaron por la herencia y terminaron dividiendo el reino correspondiendo Argos a Acrisio y Tirinto a Preto. Preto casó con Estenebea, hija de Yóbates. Cuando Belerofontes pasó por Tirinto, la reina lo acusó falsamente de intentar seducirla. Preto, para vengar el honor de su esposa, envió al héroe a la corte de su suegro, con instrucciones para que fuera eliminado. Yóbates, en cumplimiento del encargo de su yerno, encomendó a Belerofontes la muerte de la Quimera, convencido de que el héroe moriría en el intento.
Con Estenebea tuvo un varón llamado Megapentes y tres hijas, conocidas como prétides.
Tras la muerte de Acrisio, intercambió el trono de Tirinto por el de Argos ya que el homicidio involuntario de Acrisio por parte de Perseo lo imposibilitaba para ocupar el trono de su abuelo.
Preto autorizó la implantación del culto de Dionisos, pero sus hijas se opusieron y el dios las hizo enloquecer de tal forma que acabaron vagando por el campo mugiendo como vacas, hasta que Preto llamó al adivino Melampo para que las curase a cambio de dividir su reino con él.

PRÍAMO
Era el rey troyano cuando tuvo lugar la Guerra de Troya. Fue el único hijo de Laomedonte y de la ninfa Estrimón, hija del dios río Escamandro. Se le impuso en nombre de Podarces al nacer.
Cuando era aún un niño, Heracles salvó a su hermana Hesione de ser devorada por un monstruo marino que había enviado Poseidón. Laomedonte no quiso pagar la recompensa prometida y Heracles, enfurecido, mató a toda la familia real excepto a Hesione y Podarces. Hesione fue entregada en matrimonio a Telamón, un compañero de Heracles, y Podarces iba a ser entregado como esclavo, pero fue salvado por su hermana mediante el pago de un precio simbólico: su velo. En lo sucesivo, el niño sería conocido como Príamo, palabra que significa rescatado. Luchó de joven con los frigios contra las amazonas y, por disposición de Heracles, se hizo cargo del reino que fue expandiendo hasta dominar toda la región.
Casó con Hécuba de quien tuvo una descendencia muy numerosa, cincuenta hijos, según algunas versiones, entre quienes se encontraban Héctor, Paris, Héleno, Deifobo, Troilo y Casandra.
Se le consideraba como un rey bondadoso y justo y, al contrario que sus consejeros, no responsabilizaba a Helena de la guerra.
Era demasiado viejo para tomar parte en los combates y se limitó a presidir los consejos. Vio como todos sus hijos perecían sufriendo lo indecible y cuando Aquiles mató a Héctor y arrastró su cuerpo por el polvo, se humilló ante el vencedor suplicándole la devolución del cuerpo de su hijo a cambio de un elevado rescate. 
Cuando Troya cayó, Príamo quiso tomar las armas para intentar una defensa desesperada, pero su esposa Hécuba lo arrastró hasta el altar de Zeus, al fondo del palacio, para ponerlo bajo la protección del dios. No obstante, Neoptólemo, el hijo de Aquiles, lo degolló al descubrir su escondite.
Príamo suplica a Aquiles


PROCNE
Durante el reinado de Pandión I, Atenas fue atacada y sólo Tereo, un rey de Tracia, acudió en su ayuda derrotando a los atacantes. Pandión, en agradecimiento, le ofreció elegir como esposa a una de sus dos hijas: Procne o Filomela.
Tereo eligió a Procne, la mayor, pero Hera no bendijo esta unión por lo que la buena relación entre los esposos no sería duradera. Tereo, haciendo caso omiso a los augurios, llevó a su esposa a Tracia, donde nació un hijo al que llamaron Itis.
Con el paso del tiempo, Procne comenzó a sentirse aburrida de la vida que llevaba entre un pueblo incivilizado y añoraba a Atenas y la compañía de su hermana. En esta situación, rogó a su esposo que le permitiera visitar a Filomela. 
Tereo accedió, pero con la condición de que el encuentro fuera en Tracia. Procne tuvo que aceptar lo propuesto y su marido viajó hasta Atenas para convencer a Pandión de que permitiera a su segunda hija visitar a su hermana en Tracia. Pandión accedió y durante el viaje Tereo se enamoró de Filomela poseyéndola en contra de la voluntad de ella y, para ocultar a su esposa la violación, cortó la lengua a su cuñada y la encerró en una prisión situada en medio de un bosque.
Al llegar a su reino, contó a Procne que su hermana había muerto durante el viaje y cuando la noticia llegó a Atenas, Pandión murió de pena. Por su parte, Filomela, para combatir el tedio, se dedicó a tejer y, con ayuda de un viajero, hizo llegar uno de los tejidos a su hermana, que inmediatamente acudió en su ayuda.
Filomela y Procne

Tras liberarla, Procne la llevó a su casa, y, al enterarse de la verdad, sintió un ataque de furia tal que, al ver a su hijo Itis tan parecido a su padre, lo mató organizando con su carne un gran banquete en el que Tereo comió hasta saciarse.
Después del ágape, Filomela y Procne mostraron al rey la cabeza de su hijo contándole lo que habían hecho. Tereo, indignado, tomó su espada persiguiéndolas por el bosque hasta que los dioses intervinieron convirtiendo a Filomela en una golondrina y a Procne en un ruiseñor, que volarían siempre perseguidas por Tereo metamorfoseado por los dioses en gavilán como castigo.

PROCRIS
Era hija de Erecteo, rey de Atenas y de su esposa, Praxitea. Se casó con Céfalo, el hijo de Deyoneo.
Existen diversas historias sobre Procris. La versión más antigua cuenta que Céfalo decidió ausentarse del hogar durante ocho años para probar la fidelidad de su esposa. Al volver, se disfrazó y la sedujo demostrando así que sus dudas estaban justificadas. Más tarde se reconciliaron, pero Procris sospechaba que Céfalo tenía un amante, ya que se ausentaba con frecuencia para ir a cazar. Un criado le informó de que Céfalo llamaba constantemente a Néfele, la nube, para que fuera con él. Procris decidió seguirlo furtivamente cuando saliera a cazar y cuando, tras esperar pacientemente, escuchó a su marido pronunciar el nombre de Néfele, salió del matorral donde se ocultaba y el ruido que hizo asustó a Céfalo quien, creyendo que se trataba de un animal que le atacaba, lanzó una jabalina matándola en el acto.
Céfalo y Procris

La versión de Ovidio narra cómo la diosa del amanecer, Eos, se enamoró de Céfalo y lo raptó mientras éste estaba cazando. Sin embargo, pese a que de la relación nacieron varios hijos, Céfalo no podía olvidar a Procris y Eos, molesta, devolvió a Céfalo con su esposa, pero advirtiéndole de que podía demostrar que Procris iba a ser seducida por un extraño. Céfalo no la creyó, pero consintió en hacer la prueba entrando en casa de Procris con un disfraz tratando de seducirla y ella aceptó quedando demostrado que Eos decía la verdad.
La versión de Apolodoro afirmaba que Procris fue sobornada con una corona de oro para yacer con Pteleón, pero fue descubierta por su marido y ella huyó refugiándose en Creta donde ayudó al rey Minos a curarse de su enfermedad genital. Minos, agradecido, le regaló un perro al que no se le escapaba ninguna presa y una jabalina infalible. Apolodoro afirmaba que ella le dio el perro a su marido y, así, se reconciliaron.

La muerte de Procris


PROTOGENIA
Era hija de Erecteo, rey de Atenas, y de Praxítea. Cuando Eumolpo y sus tropas tracias invadieron el Ática, un oráculo informó a Erecteo que para lograr la victoria debía sacrificar a su hija Otionia. Ésta aceptó voluntariamente el sacrificio y sus hermanas mayores, Protogenia y Pandora, se suicidaron cumpliendo un juramento que habían hecho las tres de morir al mismo tiempo. 

PROTOGENIA
Era hija de Calidón y Eolia y madre con Ares de Óxilo. 

PROTOGENIA
Era hija de Deucalión y Pirra y se decía que sus amores con Zeus dieron como fruto dos hijos llamados Etlio y Opo, fundador de la ciudad de Opunte. 

PSÁMATE
Amante de Apolo a quien algunas fuentes hacen madre de Lino.

QUIMERA
Era un monstruo, hija de Tifón y de Equidna, cuya figura estaba formada por una cabeza de león, un cuerpo de cabra y una cola de serpiente. 
Arrojaba fuego por las fauces y vagaba por Asia Menor aterrorizando a las poblaciones y engullendo rebaños y animales. Junto a Ortro engendró a la Esfinge y al León de Nemea. Fue vencida por Belorofonte cabalgando sobre Pegaso al atravesarla con su lanza.


QUÍONE
Era hija de Bóreas, el viento del Norte, y de Oritia. Fue amante de Poseidón con quien tuvo a Eumolpo, a quien, para evitar la ira de su padre, arrojó al mar de donde fue salvado por Poseidón.
 

QUÍONE
Era una náyade hija del dios río Nilo y de Calírroe. Fue violada por un campesino y Zeus, apiadándose de ella, la transformó en nubes que hacían nevar sobre el desierto Egipcio.
 

QUÍONE
Era una hija de Dedalión tan bella que Hermes y Apolo requirieron sus amores. Con el primero tuvo un hijo llamado Autólito y con el segundo a Filamón. 
Envanecida por su hermosura, despreció a Artemisa, quien, en venganza, le atravesó la lengua con una flecha produciéndole una herida a causa de la cual murió poco después. 

QUÍOS
Era hijo de Poseidón y Ciona y fue rey epónimo de la isla del Egeo que lleva su nombre.
 

QUIRÓN
Era hijo de Cronos y de la oceánide Filira. Cronos, que estaba casado con Rea, se enamoró de Filira, pero ella lo rechazó y para escapar de su acoso se transformó en yegua. Cuando Cronos se enteró, se convirtió a su vez en caballo y consiguió poseerla engendrando a Quirón.
Fue padre de Ocxírroe con la ninfa Cariclo. Quirón vivía en una cueva del monte Pelión, en Tesalia, y fue un gran educador alcanzando una gran reputación en música, arte, caza, moral, medicina y cirugía. Tuvo muchos alumnos entre los que destacaron Aquiles, Áyax, Asclepio, Teseo, Jasón, Aristeo, Acteón y Heracles.
Su fama de médico muy hábil se extendió por toda Grecia. Quirón conoció a Peleo cuando Acasto, para vengarse de una presunta traición amorosa de éste, le invitó a una cacería durante la cual le robó la espada que le había forjado Hefesto y lo abandonó a su suerte entre los centauros. Quirón lo salvó y recuperó la espada, profesándose desde entonces una gran amistad.
Cuando Peleo se enamoró de Tetis pidió consejo a Quirón para encontrar la forma de seducirla ya que, como todas las nereidas, podía cambiar de forma a su antojo. Quirón le recomendó que una vez que la tocara y la atrapara no la soltase y, así, cuando se volvió calamar, la detuvo de un brazo y no la soltó hasta que regresó a su forma de mujer, con lo cual Peleo pudo tomarla a la fuerza.
Cuando Tetis abandonó a Peleo, éste entregó a Aquiles a Quirón para que lo educara junto con su madre Filira y su esposa, Cariclo, ninfa hija de Apolo. Tetis dejó a Peleo porque éste le recriminó los rituales que hacía sobre Aquiles para dotarlo de inmortalidad, consistentes en quemarlo y luego curar sus quemaduras con ambrosía. Peleo le arrebató a Aquiles sin dar tiempo a que Tetis cubriese con el néctar el talón del niño, y por este motivo entregó a Quirón al niño Aquiles con el talón quemado, así que lo primero que hizo el centauro fue tomar el hueso del talón de Dámiso, un gigante corredor recién fallecido, y con él reemplazar la taba de Aquiles.
Quirón y Aquiles 

Heracles le disparó accidentalmente una flecha envenenada con la sangre de la Hidra en el transcurso de una lucha con los centauros, que huían hacia la morada de Quirón. Éste contrajo una dolorosa herida incurable, que le llevó a ceder su inmortalidad a Prometeo, para poder así morir y escapar del dolor. Fue ascendido al cielo como la constelación Sagitario.
Se considera también a Quirón como el primer veterinario, ya que usaba sus grandes conocimientos médicos para curar criaturas de todas las especies. 

RADAMANTIS
Era un hijo de Zeus y Europa y hermano de Minos y Sarpedón. Fue criado por Asterión, quien se había casado con madre y lo había adoptado formalmente. 
Tuvo dos hijos llamados Tortis y Eritro.
Tras la proclamación de su hermano Minos como rey de Creta, él fue designado juez de la isla y fue tan acertada su forma de impartir justicia que terminó siendo expulsado de Creta por el rey, celoso de su popularidad, y se refugió en Beocia donde casó con Alcmena, la madre de Heracles. Homero hablaba de él situándolo en los Campos Elíseos, pero otras leyendas posteriores cuentan que fue nombrado juez de los muertos en el Inframundo a causa de su integridad. 

RECO
Fue un escultor y arquitecto nacido en la isla de Samos donde construyó un templo a Hera. También se le atribuía el diseño del primer templo dedicado a Artemisa en Éfeso y del laberinto de Lemnos. Como escultor fue el primero que construyó estatuas de bronce.
Se decía de él que descubrió una encina viejísima a punto de caer y ordenó a sus sirvientes que la apuntalasen. Las ninfas de los árboles, agradecidas, le ofrecieron una recompensa. Él les pidió yacer con ellas, petición que fue aceptada con la condición de que les fuera fiel. Quedaron que se comunicarían con él a través de una abeja. Cierto día en el que Reco estaba jugando al ajedrez, recibió de forma airada a la abeja y ésta le picó en los ojos y le dejó ciego. Otras versiones cuentan que fue castigado por cometer una infidelidad.

REO
Era una descendiente de Dioniso madre de Anio con Apolo.
 

RESO
Era un rey de Tracia hijo de la musa Calíope. Su padre podría ser Eyoneo, Ares o Estrimón, según versiones. En el último año de asedio a Troya se unió a los troyanos. Poseía unos veloces caballos blancos de los que una profecía afirmaba que su bebían agua del río Escamandro, su dueño sería invencible y Troya inexpugnable. Cuando Dolón informó a los griegos de la predicción, Odiseo y Diomedes asaltaron el campamento tracio, mataron a Reso y robaron los caballos.
 

RODO
Era una ninfa hija de Poseidón y Anfitrite, o Halia, según versiones, aunque también existían fuentes que la presentaban como hija de Afrodita. Fue esposa de Helios con quien tuvo siete hijos llamados los helíadas, Óquimo, Cércafo, Macareo, Actis, Ténages, Triopas y Cándalo, y una hija llamada Electriona.
Los primeros habitantes de Rodas fueron los telquines que huyeron de la isla cuando Zeus provocó una inundación para castigarlos por haberse jactado de tener el poder suficiente para manejar los fenómenos atmosféricos a su voluntad. Tras esta huida, Helios hizo emerger de nuevo la isla, la rebautizó con el nombre de su amada Rodo y le entregó el gobierno a ella y a sus hijos, pues, aunque Rodo tenía hermanos, éstos fueron convertidos en demonios por haber violado a su madre.
Los helíadas alcanzaron fama como astrónomos y uno de ellos, Actis, que había matado a su hermano Ténages, huyó a Egipto, donde fundó la ciudad de Heliópolis y su famosa escuela de astronomía y astrología. El resto de los hermanos permanecieron en Rodas iniciando la construcción del Coloso de Rodas en honor a su padre. 

RODOS
Era hija de Hermes y Afrodia
 

SALAMINA
Era una hija del dios río Asopo y de Métope. Fue raptada por Poseidón siguiendo el consejo de Afrodita, quien había convencido a los dioses principales para que raptaran a las hijas de Asopo.
Poseidón la llevó a una isla del mar Egeo donde dio a luz a Cicreo que llegó a ser rey de la isla a la que puso el nombre de su madre.  

SALMONEO
Era el hijo de Eolo y Enareta, soberanos de Tesalia. Arrebató los derechos al trono a su hermano Sísifo, pero éste los recuperó obligándolo a huir de la corte y refugiarse en la Élide donde fundó la ciudad de Salmonia. Casó con Alcide con quien tuvo a Tiro. Posteriormente contrajo nupcias con Sidero.
Quiso equipararse a Zeus conduciendo una cuadriga de bronce e imitando el ruido de los truenos mediante unos calderos atados al vehículo que producían un gran estruendo cuando el carro se movía. Unas antorchas simulaban los relámpagos y obligó a sus súbditos a rendirle a él los honores que ofrecían a Zeus. El dios del Olimpo lo fulminó con un rayo y arrasó su reino.  

SARPEDÓN
Era hijo de Zeus y Europa y hermano de Minos y Radamantis. Fue educado por el rey de Creta, Asterión, quien se había casado con su madre y lo había adoptado formalmente. Se sublevó contra su padre adoptivo y fue desterrado de Creta refugiándose en Cilicia con su tío, el rey Cilix. Conquistó la región de Licia donde fue rey.
Otro mito habla de que los tres hermanos, Minos, Sarpedón y Radamantis riñeron a causa de un muchacho llamado Mileto, hijo de Apolo y Aria, del que estaban enamorados los tres. El muchacho prefirió a Sarpedón, pero Minos, despechado, los persiguió por toda la isla obligándolos a refugiarse en Licia donde Mileto fundó la ciudad que lleva su nombre. 

SARPEDÓN
Era hijo de Zeus y Laodamía y participó en la Guerra de Troya como aliado de los troyanos. En el curso de la guerra lo mató Patroclo.
 

SARPEDÓN
Era hijo de Poseidón y murió a causa de las flechas disparadas contra él por Heracles en Tracia como castigo por su comportamiento insolente.
 

SATIRIA
Era hija del rey Minos de Creta y fue amante de Poseidón con quien tuvo un hijo llamado Tarante al que se le considera como el fundador de la ciudad de Tarento.
 

SÁTIROS
Eran unas criaturas masculinas que acompañaban a Pan y Dioniso en su deambular por bosques y que frecuentemente se les relacionada con el apetito sexual desordenado.
Algunas tradiciones consideraban a Sileno como su padre, cuyos tres hijos mayores llamados Marón, Leneo y Astreo, eran semejantes a su padre por lo que fueron conocidos como silenos. Los tres formaron parte del séquito de Dioniso en su viaje a la India, e, incluso, Astreo llegó a ser el conductor de su carro.

La forma más común de representarlos era con una figura de torso de hombre y la parte inferior del cuerpo de carnero. En la cabeza poseían orejas puntiagudas y cuernos y estaba coronada por una abundante cabellera. Tenían nariz chata, cola de cabra y un priapismo permanente. Eran alegres y pícaros, aunque su carácter desenfadado podría trocarse en peligroso y hasta violento. Como seguidores de Dioniso, amaban el vino, las mujeres y disfrutaban de los placeres físicos.
 
SÉMELE
Era hija de Cadmo, rey de Tebas, y de Harmonía. Zeus la sedujo e iba a visitarla de forma discreta, pero Hera se enteró y disfrazándose de Béroe, la nodriza de Sémele, intentó convencerla para que abandonara a su amante, pero al no conseguirlo decidió vengarse. Para ello persuadió a Sémele de que su amante no era Zeus sino alguien que se aprovechaba de su ingenuidad y le propuso que pidiera a su amor una demostración de su poder.
Sémele, convencida, solicitó a su amor que le diera una muestra de su divinidad y, como Zeus, contento porque le iba a dar un hijo, había prometido concederle cuanto le pidiera, le rogó que se mostrara en todo su esplendor. Al hacerlo, los rayos que despedía mataron a Sémele. 
Entonces, Hermes extrajo del vientre de la difunta el feto y lo unió al muslo de Zeus donde fue creciendo hasta que meses después nació un niño llamado Dioniso, que significa dos veces nacido.
Se decía que Dioniso había viajado al Hades entrando por la puerta de Lerna y, tras sobornar a Perséfone regalándole un árbol de mirto, logró rescatar a su madre haciéndola inmortal con el nombre de Tione. 

SIBILA DE CUMAS
En la mitología griega, la Sibila de Cumas era natural de Eritras, ciudad importante de Jonia (en la costa oeste de la actual Turquía). Su padre era Teodoro y su madre una ninfa. Se cuenta de ella que nació en una gruta del monte Córico. Nació con el don de la profecía y hacía sus predicciones en verso. Se la conocía como Sibila de Cumas porque pasó la mayor parte de su vida en esta ciudad situada en la costa de Campania (Italia).
En la Antigüedad se la consideró como la más importante de las diez sibilas conocidas. A ésta se la llamaba también Deífoba, palabra que significa deidad o forma de dios. Apolo era el dios que inspiraba las profecías de las sibilas y prometió que concedería un deseo a la sibila de Cumas. Ella cogió un puñado de arena en su mano y pidió vivir tantos años como partículas de tierra había cogido; pero se le olvidó pedir la eterna juventud, así es que con los años empezó a consumirse tanto que tuvieron que encerrarla en una jaula que colgaron del templo de Apolo en Cumas. La leyenda dice que vivió nueve vidas humanas de 110 años cada una.
También se cuenta de ella - y así lo recoge la Eneida - que en una ocasión guio por el Hades a Eneas, príncipe troyano, para que visitara a su padre Anquises.
En otra ocasión, la Sibila se presentó ante el rey romano Tarquinio el Soberbio como una mujer muy anciana y le ofreció nueve libros proféticos a un precio extremadamente alto. Tarquino se negó pensando en conseguirlos más baratos y entonces la sibila destruyó tres de los libros. A continuación le ofreció los seis restantes al mismo precio que al principio; Tarquinio se negó de nuevo y ella destruyó otros tres. Ante el temor de que desaparecieran todos, el rey aceptó comprar los tres últimos pero pagó por ellos el precio que la sibila había pedido por los nueve. Estos tres libros fueron guardados en el templo de Júpiter y eran consultados en situaciones muy especiales. En 83 a. C. el fuego destruyó los llamados Libros Sibilinos originales y hubo que formar una nueva colección que no ha llegado hasta nuestros días porque en 405 el general romano Estilicón, ordenó su destrucción. Estos libros ejercieron gran influencia en la religión romana hasta el reinado de Augusto. 

SIBILA LIBIA
Era hija de Zeus y la reina de Libia, Lamia, y ejercía como sacerdotisa profética en el oráculo de Zeus (Amón) en el oasis Siwa del desierto de Libia, donde continuaba profetizando después de su muerte.
Plutarco cuenta, refiriéndose a Alejandro Magno, que, tras fundar Alejandría, se dirigió al oasis de Siwa en el que la sibila le confirmó su ascendencia divina y lo consagró como legítimo faraón de Egipto. 

SILENO
Era un viejo gordo y raro sátiro, dios menor de la embriaguez. Era el padre adoptivo, preceptor y leal compañero de Dioniso, el dios del vino, al tiempo que era descrito como el más viejo, sabio y borracho de sus seguidores. Su equivalente en la mitología romana era Silvano, cuyo nombre significa simplemente «de los bosques», y en la mitología etrusca Selvans.
Sileno suele considerarse hijo de Hermes, como sucede con la mayoría de los sátiros, pero en otras tradiciones se le hace hijo de Pan con una ninfa, o de Pan con Gea. Como con Dioniso, se situaba su lugar de nacimiento en Nisa (Asia).
Sileno es conocido por sus excesos con el alcohol, pues su amor por el vino era su pasión. Por ello solía estar borracho y tenía que ser sostenido por otros sátiros o llevado en burro. Sin embargo los de su raza no podían seguir bebiendo indefinidamente como habrían querido, pues eran mortales como se deduce de sus tumbas, halladas tanto en la tierra de los hebreos como en Pérgamo.
Se decía que cuando estaba ebrio Sileno poseía una sabiduría especial y el don de la profecía. El rey frigio Midas estaba ansioso por aprender de Sileno y capturó al anciano echando licor a una fuente de la que Sileno solía beber ríos. Cuando cayó dormido, los sirvientes del rey le agarraron y llevaron a su señor. Sileno compartió con el rey una filosofía pesimista: que lo mejor para un hombre es no nacer, y que si nacía, debía morir lo más pronto posible.
Una versión alternativa cuenta que, tras la muerte de Orfeo, Dioniso marchó a Frigia (algunos dicen que de camino a la India) seguido de su habitual séquito de sátiros y ménades, del que formaba parte Sileno. Éste, abrumado por Geras (la vejez) y el vino, terminó por perderse y fue capturado por campesinos, quienes le llevaron ante el rey Midas, quien ya le conocía y se alegró mucho al verlo, pues tenía así la ocasión de celebrar una alegre fiesta. Se cuenta que Sileno y el rey (que también tenía una gran experiencia con el vino) estuvieron diez días y diez noches de fiesta, tras los cuales el anciano fue devuelto a Dioniso. Éste concedió un deseo a Midas en agradecimiento a su hospitalidad hacia su padre adoptivo. El rey pidió entonces el don de transformar en oro todo lo que tocase. Otra historia es que Sileno había sido capturado por dos pastores, a los que obsequió con historias asombrosas.
Sileno contaba (aunque puede que lo soñase) que protegió al infante Dioniso de la ira de Hera, y que luego le ayudó durante la Gigantomaquia, matando al gigante Encélado, a quien se suele creer que aniquiló Atenea arrojándole encima la isla de Sicilia. Más tarde, persiguiendo a los piratas que había atacado a Dioniso, Sileno llegó a la isla que habitaba Polifemo. Allí fue apresado por los Cíclopes y hecho su sirviente, y allí seguía cuando Odiseo fue desviado por las tormentas a la isla, donde terminaría cegando a Polifemo para escapar.
Se le atribuye, junto con Marsias, la invención de la flauta, así como de una danza particular, llamada en su honor el sileno.
Algunas tradiciones consideran a Sileno padre de la tribu de los Sátiros. Los tres mayores de éstos, llamados Marón, Leneo y Astreo, eran iguales a su padre y por ellos fueron también conocidos como silenos. Según algunas versiones habrían sido ellos los padres de los sátiros (de los que entonces sería Sileno su abuelo). Los tres estuvieron en el séquito de Dioniso cuando éste viajó a la India, y de hecho Astreo era el conductor de su carro.
También se cuenta que Sileno fue padre con una de las melias (pero no con Melia) de Folo, uno de los Centauros, y de Dolion, quien vivió en Ascania, al norte de Asia Menor.
Originalmente los silenos eran hipotanes (seres mitad caballo mitad humano, a diferencia de los sátiros normales, que eran mitad cabra mitad humano) que formaban parte del cortejo de Dioniso cuando llegaban a la vejez. Los silenos eran borrachos y joviales, y tenían un aspecto parecido al de los demás miembros de su raza, salvo porque solían ser feos, calvos, obesos y barrigudos, de gruesos labios y narices, y tenían piernas de humano aunque conservaban las orejas de asno y la cola de caballo. En ocasiones también se les representaba coronados con cuernos de buey.
Posteriormente los silenos perdieron su carácter plural y sólo se hacían referencias a un individuo llamado Sileno. 
SINIS

Era hijo de Poseidón que habitaba en el istmo de Corinto. Se trataba de un gigante dotado de fuerza extraordinaria que robaba y descuartizaba a los viajeros.
 

SINOPE
Era una hija del dios fluvial Asopo y de Metope. Apolo, incitado por Afrodita, la raptó y la llevó a Paflagonia, en las orillas del mar Negro, donde una ciudad fundada por los colonos de Mileto, o por las amazonas, según versiones, recibió su nombre. Apolo y Sinope tuvieron un hijo llamado Sirio, quien llegó a reinar sobre un territorio que, en su honor, se llamó Siria.
Otra versión cuenta que Sinope era amada por Zeus y que éste, para seducirla, le prometió concederle lo que más desease. Sinope, que no amaba al dios, pidió mantenerse virgen para siempre, por lo que el padre de los dioses tuvo que renunciar a ella. Al parecer, la ninfa utilizó la misma estratagema con Apolo y con el dios río Halis y vivió en solitario hasta su muerte en la ciudad de Paflagonia que lleva su nombre. 

SIRENAS
Eran seres fabulosos que originalmente tenían forma híbrida de mujer y ave y, posteriormente, en la época preclásica, se las representaba generalmente como mujeres jóvenes con cola de pez, que estaban dotadas de una habilidad en el canto tal que resultaban irresistibles para los marinos y eran causa de su perdición Algunos autores las hacen descendientes del dios río Aqueloo o bien de Forcis y de alguna de las musas Estérope, Melpómene o Terpsícore.
Sobre el origen de su forma existían diversas teorías. Una de las versiones narra que acompañaban a Perséfone cuando fue raptada por Hades y Deméter las castigó por no defender a su hija. Otra versión habla de que las alas le fueron donadas por Zeus para que pudieran perseguir rápidamente al raptor. También se contaba que perdieron sus alas como castigo por retar a las musas a una competición de canto que perdieron, y que cuando tanto Orfeo como Odiseo vencieron el efecto de sus voces, se arrojaron al mar.
En la leyenda de los argonautas, los marineros encantados por la voz de las sirenas se salvaron del desastre gracias a la habilidad de Orfeo, que logró con su canto distraer a los marineros evitando que las melodías de las sirenas hiciera les afectaran e hicieran encallar el barco. Odiseo tapó los oídos de su tripulación con cera para que no pudieran escuchar el canto de las sirenas y él mismo se hizo atar a un mástil para no arrojarse a las aguas al oír su música. 

SIRINGE
Era una ninfa de los bosques en Arcadia que había hecho voto de castidad en honor de Artemisa. El dios Pan se enamoró de ella y, aunque Siringe se negó a acceder a sus deseos, la perseguía incesantemente tratando de conseguir su amor. La ninfa se refugió en un cañaveral en las orillas del río Ladón huyendo de su acosador, pero fue descubierta y entonces pidió ayuda a las náyades quienes la convirtieron en un cañaveral. Pan escuchó el sonido que emitían las cañas al ser agitadas por el viento y pensó que era la voz de su amada por lo que quiso inmortalizarla construyendo una especie de flauta a la que dio el nombre de la ninfa. 
Pan y Siringe
SIRIO
Era el perro de presa del cazador Orión y, cuando éste fue llevado al cielo representado por la constelación que lleva su nombre, el animal fue asimismo representado en forma de la estrella Sirio.
 

SÍSIFO
Era hijo de Eolo y Enarete y esposo de Mérope. Fundó y fue rey de Corinto y algunas tradiciones le atribuían la paternidad de Odiseo concebido con Anticlea antes de que ésta contrajera matrimonio con Laertes. Fue el padre, con Mérope, del dios marino Glauco.
Promocionó la navegación y el comercio, pero también tenía reputación de avaro y embustero lo que le había ganado el odio de dioses y humanos. Para incrementar su riqueza no tuvo reparos en recurrir incluso al asesinato de viajeros. Era tan astuto que cuando Tánatos fue a buscarle a la hora de su muerte consiguió engañarlo e inmovilizarlo mediante unos grilletes retrasando así su muerte hasta que Ares liberó a Tánatos y le entregó a Sísifo.
Sin embargo, éste, antes de morir, encargó a su esposa que no celebrara las exequias en su honor cuando él muriera. Cuando llegó al Inframundo se quejó de que su esposa no había cumplido sus deberes y persuadió a Hades para que le permitiese volver al mundo superior y obligarla a hacerlo. Hades autorizó su vuelta a Corinto, pero una vez allí rehusó volver al inframundo y fue necesario que Hermes lo devolviera por la fuerza.

En el infierno Sísifo fue condenado por Zeus a subir una gran piedra hasta la cima de una montaña, desde donde la piedra caía volviendo a la base obligando a Sísifo a comenzar de nuevo el trabajo repitiéndose de nuevo el ciclo y así durante toda la eternidad. Al perecer este castigo le fue impuesto por Zeus por haber revelado los designios de los dioses a los mortales. 


TAFIO
Era hijo de Poseidón e Hipótoe y dio nombre al pueblo de los tafios. Fue padre de Pterelao quien intentó invadir Micenas, pero fue derrotado viéndose obligado a huir.
 

TALÍA
Era hija de Hefesto y ninfa del monte Etna de Sicilia. Quedó embarazada de Zeus y por miedo a Hera se ocultó bajo la tierra dando a luz a dos hijos, los palicos.
 

TANAGRA
Era una hija del dios fluvial Asopo y de Metope. Ares, incitado por Afrodita, la sedujo, pero finalmente casó con Pemandreo con quien tuvo dos hijos llamados Leucipo y Efipo. Su marido fundó en Beocia una ciudad que llevó su nombre.
 

TÁNTALO
Era un hijo de Zeus y de la oceánide Pluto que llegó a ser rey de Frigia en Lidia, Asia Menor, y casó con la pléyade Dione con quien tuvo a Pélope, Níobe y Broteas.
Tántalo fue invitado por Zeus a un banquete en el Olimpo y se jactó de ello ante los mortales, revelándoles secretos divinos que había oído durante la celebración, al tiempo que compartía con sus amigos el néctar y la ambrosía que había sustraído de la mesa. Tántalo quiso corresponder a los dioses y les invitó a una comida que organizó en el monte Sípilo. 
Cuando los manjares escasearon, decidió descuartizar a su hijo Pélope y cocinar sus miembros sirviéndolos a sus invitados. Los dioses, advertidos de ello, evitaron tocar la ofrenda excepto Deméter que, trastornada por la pérdida de su hija Perséfone, se comió el hombro izquierdo del muchacho sin percatarse de lo que comía. Zeus ordenó a Hermes que reconstruyera el cuerpo de Pélope y lo volviera a cocer en un caldero mágico, sustituyendo su hombro por uno forjado por Hefesto utilizando hueso de delfín y las Moiras le devolvieron la vida proporcionándole nuevas cualidades. La leyenda dice que Poseidón lo llevó consigo al Olimpo para reforzar sus nuevas facultades divinas y terminó haciéndolo su amante.
Otro crimen colmó la paciencia de los dioses. Cuando Pandáreo robó el mastín de oro, que custodiaba el templo de Zeus en Dicte, se lo entregó a su amigo Tántalo para que lo ocultara. Tras pasar la alarma inicial sin que se supiera nada del perro, Pandáreo le pidió que se lo devolviera, pero Tántalo le juró por Zeus que nunca había oído hablar de él.
Zeus ordenó a Hermes que averiguara lo sucedido y encontrara al perro y, cuando el mensajero le informó de los hechos, Zeus, escandalizado por el robo y el perjurio aplastó a Pandáreo con una roca y fulminó a Tántalo con un rayo enviándolo al Tártaro donde sufrió tortura eterna por los crímenes cometidos. 
Fue condenado a permanecer en un lago con el agua a la altura de la barbilla y bajo un árbol cuyas ramas bajas estaban repletas de frutas. Cada vez que Tántalo, desesperado por el hambre o la sed, intenta tomar una fruta o sorber algo de agua, éstos se retiraban de su alcance.  

TÁNTALO
Otro personaje con este nombre parece ser un descendiente del primero, a quien se le considera hijo de Broteas o, según otras fuentes, de Tiestes que, a su vez, era hijo de Pélope. Cuando se le consideraba hijo de Broteas, fue el primer marido de Clitemnestra y murió a manos de Agamenón, quien luego obligaría a su viuda a casarse con él. Se contaba que Agamenón también arrancó violentamente de sus brazos al hijo Clitemnestra, arrojándolo contra las piedras rompiéndose su cabeza.
Cuando se le considera hijo de Tiestes, se cuenta que su hermano Atreo lo invitó a un banquete en el que sirvió la carne cocinada del hijo de Tántalo así como la de Plístenes, Hágalo, Orcómeno y Calileonte, todos ellos parientes de Tiestes. 
Al terminar la comida, le presentó en otra bandeja las cabezas, pies y manos de sus víctimas, para que supiera qué había comido. Tiestes, horrorizado, vomitó y maldijo a Atreo y a sus descendientes.  

TARANTE
Era hijo de Poseidón y de Satiria y se le considera como el fundador de la ciudad de Tarento.
 

TÁRTARO

Es el lugar subterráneo más profundo del mundo, situado en el fondo de los infiernos, separado de la superficie terrestre por una distancia igual a la del espacio que existe entre el cielo y la tierra. Se trataba de un abismo insondable y oscuro rodeado de una triple muralla de bronce que era la cárcel de los dioses de la primera generación, los Titanes y los Gigantes vencidos por Zeus, así como de todas las divinidades que infringieron las leyes olímpicas.
El Tártaro era el fondo de todas las cosas, más allá de él no existía nada.
En su Teogonía, Hesíodo cuenta que Tártaro era una de las deidades primordiales, junto con Caos, Gea y Eros, y padre de Tifón con Gea. También asevera que un yunque de bronce caerá desde el cielo durante nueve días hasta alcanzar la Tierra, y que tardará nueve días más en caer desde ahí al Tártaro. En la Ilíada, Zeus dice que el Tártaro está «tan por debajo del Hades como la tierra lo está del cielo». Al ser un lugar tan alejado del sol y tan profundo en la tierra, está rodeado por tres capas de noche, que rodean un muro de bronce que a su vez abarca el Tártaro. Es un pozo húmedo, frío y desgraciado hundido en la tenebrosa oscuridad. Es uno de los objetos primordiales, junto con el Caos, Gea (la Tierra) y Eros, que surgieron en el universo.
Mientras que, según la mitología griega, el Hades es el hogar de los muertos, el Tártaro tiene además una serie de habitantes. Cuando Cronos, el Titán reinante, tomó el poder encerró a los Cíclopes en el Tártaro. Zeus los liberó para que le ayudasen en su lucha con los Titanes. Los dioses del Olimpo terminaron derrotándolos y arrojaron al Tártaro a muchos de ellos (Atlas, Crono, Epimeteo, Metis, Menecio y Prometeo son algunos de los que no fueron encerrados). En el Tártaro los prisioneros eran guardados por gigantes, cada uno con 50 enormes cabezas y 100 fuertes brazos, llamados Hecatónquiros. Más tarde, cuando Zeus venció al monstruo Tifón, hijo de Tártaro y Gea, también lo arrojó al mismo pozo.
En mitologías posteriores, el Tártaro se convirtió en el lugar donde el castigo se adecúa al crimen. Por ejemplo Sísifo, que era un ladrón y un asesino, fue condenado a empujar eternamente una roca cuesta arriba sólo para verla caer por su propio peso. También allí se encontraba Ixión, el primer humano que derramó sangre de un pariente. Hizo que su suegro cayese a un pozo lleno de carbones en llamas para evitar pagarle los regalos de boda. Su justo castigo fue pasar la eternidad girando en una rueda en llamas. Tántalo, que disfrutaba de la confianza de los dioses conversando y cenando con ellos, compartió la comida y los secretos de los dioses con sus amigos. Su justo castigo fue ser sumergido hasta el cuello en agua fría, que desaparecía cada vez que intentaba saciar su sed, con suculentas uvas sobre él que subían fuera de su alcance cuando intentaba agarrarlas.
Radamantis, Éaco y Minos eran los jueces de los muertos y decidían quiénes iban al Tártaro. Radamantis juzgaba las almas asiáticas, Éaco las europeas y Minos tenía el voto decisivo y juzgaba a los griegos.
Hesíodo dice que Hemera abandonaba el Tártaro en el momento que Nix entraba en él. Cuando Hemera volvía, Nix se marchaba.  

TEBE
Era una hija del dios fluvial Asopo y de Metope. Zeus, incitado por Afrodita, pretendió raptarla, pero ella se refugió en el manantial de Dirce, en las proximidades de la ciudad de Cadmea antes de que Zeto y Anfión despojaran del poder al rey Lico en venganza por las humillaciones y sufrimientos que la esposa del rey infringió a su madre. Tras tomar el poder, Zeto casó con la ninfa imponiendo su nombre a la ciudad, que desde entonces se llamó Tebas.
 

TEBE
Era hija de Prometeo de quien se afirmaba procedía el nombre de la ciudad beocia de Tebas.
 

TELAMÓN
Era hijo de Éaco y de Endeis, reyes de Egina, y hermano de Peleo. Ambos fueron desterrados de Egina acusados de dar muerte a su hermano Foco. Se casó con Glauce y a la muerte de su suegro heredó el trono de Salamina. Tras la muerte de su esposa, casó de nuevo con Peribea, hija del rey de Mégara, con quien fue padre de Áyax el Mayor. Formó parte de la expedición de los argonautas y también participó en la cacería del jabalí de Calidón. Acompañó a Heracles en su expedición de castigo a Troya y en reparto del botín recibió a Hesione con quien tuvo a Teucro.
 

TÉLEFO
Era hijo de Heracles y de Auge, hija a su vez de Áleo, rey de Tegea.
Un oráculo había profetizado al rey Áleo que su hija tendría un niño que mataría a Hipotoo y Pereo, hermanos de su madre. Para tratar de evitarlo hizo que su hija fuera ordenada como sacerdotisa de Atenea, amenazando con matarla si no mantenía su virginidad.
Sin embargo, Heracles, embriagado, la violó y cuando la pitonisa informó a Áleo del suceso, éste entregó su hija a Nauplio, rey de Nauplia, con el encargo de ahogarla. No obstante, Auge dio a luz y Nauplio, en vez de matarla, la vendió como esclava, junto con el niño, al rey Teutrante, en Misia, quien la tomó como esposa y adoptó al niño como hijo.
Según otra versión, el niño fue abandonado y amamantado por una cierva hasta que unos pastores lo encontraron, imponiéndole el nombre de Télefo, ubre de cierva, y lo entregaron al rey Córito, que se encariñó de él, cuidándole como un hijo más. Cuando Télefo creció indagó sobre su origen ante el oráculo de Delfos y éste lo encaminó hacia Teutrania, donde encontró a su madre. En esta versión también Teutrante tomó como esposa a Auge y adoptó a Télefo como hijo.
En una tercera versión, Teutrante adoptó a Auge como hija y cuando Idas, uno de los argonautas, amenazó con destronar de su reino a Teutrante, Télefo, que iba en la expedición, se enfrentó a él y lo derrotó, tras lo cual Teutrante lo nombró heredero y le dio a su hija adoptiva como esposa. A punto de consumarse el matrimonio, ella, que no deseaba mantener relaciones con ningún hombre, se preparó para matarlo, sin saber que era su hijo, pero los dioses enviaron una serpiente y Auge, asustada, soltó la espada con la que se proponía hacerlo. Télefo, airado se dispuso a quitarle la vida, pero ella invocó a Heracles y así descubrió que era su madre.
Más tarde, el oráculo según el cual Télefo iba a matar a sus tíos maternos se cumplió.
Cuando la escuadra griega se dirigía hacia Troya, se equivocaron de rumbo y desembarcaron en Misia, donde Télefo ya era rey. Éste acudió junto con sus tropas a luchar contra los aqueos matando a varios de ellos, pero siendo herido por Aquiles.
Como la herida no se curaba, un oráculo, consultado por Télefo, le dijo que su herida solo sanaría si era curada por el mismo que la causó. En vista de ello, decidió acudir a Áulide, donde se encontraba fondeada la armada aquea por falta de viento y disfrazado de mendigo se presentó ante el guerrero mirmidón, quien lo curo aplicando sobre la herida su lanza. Télefo, entonces, les indicó el rumbo adecuado para llegar a Troya.
Casó con Astíoque, una hermana de Príamo, y de la unión nacieron: Euripilo, Cipariso, Tarcón y Tirseno.
Heracles y Télefo
TELEGONO
Era hijo de Odiseo y de la maga Circe, engendrado durante la estancia de Odiseo en la isla de Circe. Cuando alcanzó la edad adulta, su madre lo envió a buscar a su padre a Ítaca donde fue sorprendido por el propio Odiseo intentando robar ganado. En el enfrentamiento entre ambos, Telégono mató a su padre y, al enterarse de quién era el difunto, se llevó el cadáver, a Penélope y a su hermanastro Telémaco a la isla de Eea, donde Circe los hizo inmortales. 
Después se casaron Telégono con Penélope y Telémaco con Circe. Con Penélope tuvo a Ítalo, héroe epónimo de Italia. 

TELÉMACO
Era hijo de Odiseo y de Penélope. Siendo todavía un niño, su padre marchó a la Guerra de Troya y él fue criado por su madre ayudada por Mentor, fiel amigo de Odiseo. Atenea decidió ayudarlo cuando supo que los pretendientes de su madre pensaban matarlo para que no sirviera de estorbo a sus pretensiones y le ordenó que la acompañara a Pilos y Esparta donde recibiría información sobre su padre. 
Así lo hizo y tanto Néstor, rey de Pilos, como Menelao, soberano de Esparta, le informaron de que su padre estaba retenido en contra de su voluntad en la isla de Calipso.
Cuando su padre regresó, tras ser liberado por orden de los dioses, se encontró con él en Ítaca, donde Odiseo se había presentado disfrazado de mendigo, y, tras revelarle su identidad, acordaron matar a los pretendientes. Tras la muerte de Odiseo a manos de su hijo Telégono, Telémaco y Penélope fueron hasta la isla de la maga Circe donde ésta les dio la inmortalidad y Telémaco contrajo matrimonio con Circe siendo padre con ella del héroe epónimo Latino. 
Regreso de Telémaco a Ítaca y encuentro con Penélope

TELQUINES
Eran nueve hermanos conocidos como los niños-peces hijos de Ponto y de Talasa. Se trataba de unos seres con cabeza de perro, la parte inferior del cuerpo en forma de cola de pez o de serpiente y los dedos de las manos palmeados. Fueron los primeros habitantes de la isla de Rodas. Distintos relatos mitológicos otorgan a los telquines funciones diversas. Aparecen como campesinos cultivadores de la tierra, como hechiceros o demonios y como artistas.
Como campesinos recorrieron varias islas fundando ciudades y construyendo templos en honor a los dioses.
En su calidad de hechiceros, se decía que tenían poder para destruir con la mirada y podían provocar, a voluntad, la nieve, la lluvia o el granizo. También se contaba que mezclaban agua de la laguna Estigia con azufre para destruir animales y plantas.
Como artistas se les atribuía la invención de artes y se consideraba que fueron los primeros en elaborar imágenes de los dioses. Trabajaban el hierro y el latón y se creía que fabricaron la hoz con la que Cronos castró a Urano.
Estrabón afirma incluso que los telquines que acompañaron a Rea a Creta para criar a Zeus eran los llamados curetes.
Ovidio cuenta que Zeus no les perdonó su capacidad de producir fenómenos atmosféricos, función reservada exclusivamente a los dioses, y los castigó convirtiéndolos en rocas o inundando la isla de Rodas. Sin embargo, alguna versión afirma que fueron advertidos por Artemisa y lograron escapar huyendo en distintas direcciones, quedando su sobrina Rodo como reina de la isla. Al parecer sólo los que habitaban en Yaliso perecieron ahogados.
En su exilio, los telquines consiguieron llegar hasta Beocia, donde fundaron el templo de Atenea. Otros arribaron a Creta, convirtiéndose en los primeros pobladores de la isla y donde, por encargo de Rea, cuidaron de Poseidón. Otra versión afirma que Rea los condujo desde Rodas a Creta para que nueve de ellos, conocidos como los curetes, cuidaran a Zeus. El resto se dispersó por todo el mar Egeo transmitiendo sus conocimientos metalúrgicos en diversas islas.
Distintos autores difieren sobre su número y les otorgaban diferentes nombres. Se conocen los siguientes: Anteo, Argirón (el descubridor de la plata), Atabitio, Calcón (el descubridor del bronce), Crisón (el descubridor del oro), Damnameneo (compañero de Dioniso en su viaje a la India), Damón, Escelnis (compañero de Dioniso en su viaje a la India), Hormenio, Lico, Megalesio, Milas, Nipón, Simón y Zenob.
 

TEMISTE
Era hija de Ilo y de Eurídice y hermana de Laomedonte, En unión de Capis fue madre de Anquises y abuela de Eneas.
 

TÉNAGES
Era hijo de Helios y de la ninfa Rodo.
Cuando los telquines, primitivos habitantes de la isla, huyeron al decretar Zeus la inundación que trataba de aniquilarlos, dejaron a Rodo y a sus hijos como únicos gobernantes de Rodas.
Ténages destacó por sus conocimientos y habilidades en astrología, náutica y metalurgia provocando la envidia de sus hermanos hasta tal punto que cuatro de ellos, Actis, Macareo, Cándalo y Tríopas, lo asesinaron.
Al descubrirse el fratricidio, los asesinos tuvieron que huir de Rodas llegando a colonizar Egipto y varias islas del mar Egeo. Óquimo y Cércafo quedaron en la isla como únicos gobernantes.  

TEREO
Era hijo de Ares y llegó a ser rey en Tracia. Durante el reinado de Pandión I, Atenas fue atacada y sólo Tereo acudió en su ayuda derrotando a los atacantes. Pandión, en agradecimiento, le ofreció elegir como esposa a una de sus dos hijas: Procne o Filomela.
Tereo eligió a Procne, la mayor, pero Hera no bendijo esta unión por lo que la buena relación entre los esposos no sería duradera. Tereo, haciendo caso omiso a los augurios, llevó a su esposa a Tracia, donde nació un hijo al que llamaron Itis.
Con el paso del tiempo, Procne comenzó a sentirse aburrida de la vida que llevaba entre un pueblo incivilizado y añoraba a Atenas y la compañía de su hermana. En esta situación, rogó a su esposo que le permitiera visitar a Filomela. 
Tereo accedió, pero con la condición de que el encuentro fuera en Tracia. Procne tuvo que aceptar la propuesta y su marido viajó hasta Atenas para convencer a Pandión de que permitiera a su segunda hija visitar a su hermana en Tracia. 
Pandión accedió y durante el viaje Tereo se enamoró de Filomela poseyéndola en contra de la voluntad de ella y, para ocultar a su esposa la violación, cortó la lengua a su cuñada y la encerró en una prisión situada en medio de un bosque.
Al llegar a su reino, contó a Procne que su hermana había muerto durante el viaje y cuando la noticia llegó a Atenas, Pandión murió de pena. Por su parte, Filomela, para combatir el tedio, se dedicó a tejer y, con ayuda de un viajero, hizo llegar uno de los tejidos a su hermana, que inmediatamente acudió en su ayuda.
Tras liberarla, Procne la llevó a su casa, y, al enterarse de la verdad, sintió un ataque de furia tal que, al ver a su hijo Itis tan parecido a su padre, lo mató organizando con su carne un gran banquete en el que Tereo comió hasta saciarse.
Después del ágape, Filomela y Procne mostraron al rey la cabeza de su hijo contándole lo que habían hecho. Tereo, indignado, tomó su espada persiguiéndolas por el bosque hasta que los dioses intervinieron convirtiendo a Filomela en una golondrina y a Procne en un ruiseñor, que volarían siempre perseguidas por Tereo metamorfoseado por los dioses en gavilán como castigo.
 

TERSITES
Era hijo de Agrio y se trataba de un personaje cojo, jorobado y feo que quiso liderar un motín contra los generales griegos cuando secundó la idea de Agamenón, para probar al ejército, de proponer levantar el sitio. Odiseo terminó con el intento de motín golpeando con un bastón al orador. Murió a manos de Aquiles por profanar el cadáver de la amazona Pentesilea sacándole los ojos.
 

TESEO
Era hijo del rey de Atenas Egeo y de Etra, aunque algunas tradiciones lo consideraban hijo de Poseidón que había yacido con su madre en el templo de Atenea. No obstante, Plutarco afirmaba que Egeo había difundido esa leyenda para que todos consideraran a su hijo como si fuera del dios, al que se respetaba mucho en la región.
Egeo, que no había tenido descendencia con sus diferentes esposas, consultó al oráculo de Delfos, que le respondió: “No abras tu odre hasta que regreses a Atenas”. Él no comprendió el oráculo pero Piteo, rey de Trecén y padre de Etra, sí lo hizo. Lo que el oráculo había querido decir era que si llegaba a Atenas sin haber tenido relación sexual alguna, la primera mujer con la que yaciera tendría un heredero suyo. Piteo, que deseaba que su hija diera a luz al heredero del trono ateniense, embriagó a Egeo e hizo que se uniera a Etra concibiendo de esta forma a Teseo.
Cuando se produjo el alumbramiento, Egeo, por temor a sus sobrinos los palántidas, que aspiraban a sucederlo si no tenía descendencia, decidió que su hijo permaneciera en Trecén y fuera educado por su madre y su abuelo hasta que fuera lo suficientemente fuerte para mover una pesada roca bajo la cual escondió su espada y sus sandalias. Al cumplir los dieciséis años, Teseo fue informado por su madre de quién era su progenitor y del lugar donde estaban escondidas la espada y las sandalias. El muchacho pudo mover la piedra sin dificultad y calzándose las sandalias y envainando la espada emprendió el viaja hacia Atenas para ser reconocido como hijo del rey.

Teseo desde niño había destacado por su fuerza y su valentía y decidió dirigirse a Atenas sin compañía alguna, dispuesto a afrontar con valor los peligros que pudieran presentarse durante el viaje.
El primero de ellos se manifestó en forma del salteador de caminos Perifetes, hijo de Hefesto, que, pese a ser cojo, manejaba con gran habilidad una gigantesca maza de bronce con la que mataba a los viajeros que osaban atravesar sus dominios. Teseo le arrebató la maza y le dio muerte con ella.
El siguiente encuentro peligroso fue con Sinis quien se deshacía de sus contrincantes doblando dos pinos y atando las copas entre sí. Cuando capturaba a alguien, sujetaba cada brazo a una copa y después soltaba los árboles quedando el cuerpo descuartizado. Teseo lo venció y utilizó su mismo método para darle muerte. Tras ello, yació con la hija de Sinis, Perigune, con quien tuvo un hijo llamado Melanipo.
Después tuvo que enfrentarse a Estirón, un descendiente de Tántalo, quién obligaba a los viajeros a lavarle los pies en el mar, tras lo cual, los arrojaba a las olas donde una tortuga perteneciente a Hades los devoraba. Teseo se negó a lavarle los pies y tomando a su rival por ellos lo arrojó al mar donde siguió la suerte de sus víctimas.
Cerca de Eleusis, un bandido llamado Cerción retaba a los viajeros a luchar contra él en un duelo en el que siempre vencía. Teseo, debido a su fortaleza, pudo levantarlo sobre sí y arrojarlo fuertemente contra el suelo donde murió a causa del impacto.
En las proximidades de Eleusis también residía un apuesto bandido llamado Procustes, quien primero seducía a los viajeros y más tarde los torturaba deformándolos. Solía atarlos a una cama y los amordazaba. A los de estatura elevada los colocaba en un lecho pequeño y les cercenaba los pies y los brazos hasta que cabían. A los pequeños los depositaba en una cama grande y los estiraba con cuerdas y a base de martillazos. Teseo lo mató utilizando los mismos procedimientos que él utilizaba con sus víctimas. Primero lo sedujo con juegos y más tarde lo ató y amordazó en la cama más pequeña, donde terminó cortándole los pies y la cabeza.
Se decía que la Cerda de Cromio era una bestia sanguinaria descendiente de Tifón y Equidna. Al parecer fue criada por Faea que era una vieja muy fea y desalmada. A la Cerda se le atribuía la muerte de muchos seres humanos y parió al verraco de Caledonia.
Teseo, al tener conocimiento de la existencia del peligroso animal, organizó una cacería en el curso de la cual la mató.
Algunas fuentes afirmaban que la cerda era la propia Faea quien tenía un espíritu asesino y un modo tan asqueroso y salvaje de vivir que la gente la llamaba la puerca de Cromio.
Al llegar a Atenas supo que su padre se había casado con Medea y había nacido un niño llamado Medo.
Ante esta situación inesperada, Teseo decidió no darse a conocer de forma inmediata, pero Medea, que poseía grandes conocimientos sobre la hechicería, lo reconoció y urdió un plan para que su propio hijo no se viera privado de sus derechos al trono. El joven príncipe había acudido al palacio de incógnito para evitar las artimañas de su madrastra, lo que aprovechó ésta para convencer a Egeo de que el recién llegado era un traidor. El rey la creyó y, para deshacerse de él, le ordenó luchar contra el toro de Maratón.
Sin embargo Teseo venció en el enfrentamiento y fue invitado a un banquete en el palacio para celebrar la victoria. Estando en la mesa, Egeo vertió el veneno que le había proporcionado Medea en la copa del joven. Pero éste desenvainó la espada que había extraído de debajo de la piedra para cortar la carne y Egeo la reconoció y comprendiendo la situación, arrebató a su hijo la copa de los labios y ordenó que Medea y su hijo fueran expulsados del reino.
Tras esto, Teseo fue reconocido como hijo y sucesor del rey, lo que provocó la rebelión de los hijos de Palante, hermano de Egeo, ya que uno de ellos hubiera sido el sucesor del rey en caso de que éste no tuviera descendencia. Teseo venció a sus adversarios matando a varios de ello y poniendo en fuga a los restantes por lo que fue aclamado por los atenienses y reconocido como futuro rey.
Atenas era tributaria del rey Minos de Creta a quien se debía entregar cada año siete doncellas y siete jóvenes para que fueran devorados por el Minotauro como castigo tras la expedición militar de Minos contra Atenas para vengar la muerte de Androgeo.
Teseo pidió a su padre que le permitiera formar parte de la ofrenda para así poder enfrentarse al Minotauro. El rey accedió a la petición, pero le pidió que si regresaba vencedor cambiase las velas negras que llevaba el barco en señal de luto por otras blancas y así sabría antes de que llegara al puerto que estaba vivo. Teseo se lo prometió.
El rey Minos, que iba en la expedición, se enamoró de una joven llamada Eribea y quiso yacer con ella a la fuerza a lo que se opuso Teseo. Minos hizo valer su filiación divina haciendo que su padre Zeus le enviara truenos y relámpagos, pero Teseo argumentó que él también era de estirpe divina ya que era hijo de Poseidón. Para probarlo, Teseo se vio obligado a zambullirse en el mar para encontrar un anillo de oro que Minos había arrojado al agua. Teseo fue conducido por delfines a presencia de Anfítrite, esposa de Poseidón, quien le entregó el anillo y una corona.
Ya en Creta, la princesa Ariadna se enamoró del ateniense y le propuso ayudarle a derrotar al Minotauro a cambio de que se la llevara con él de vuelta a Atenas y la convirtiera en su esposa. Teseo aceptó y la princesa le entregó un ovillo de hilo que éste ató por uno de los extremos a la puerta de entrada al laberinto y fue soltándolo a medida que avanzaba hacia el monstruo. Al encontrarlo le dio muerte golpeándolo con sus puños y, tras ello, fue recogiendo el hilo hasta hallar la salida. Inmediatamente después, acompañado por el resto de atenienses y por Ariadna, emprendió el regreso a Atenas, no sin antes haber hundido los barcos cretenses para evitar la persecución.
En el viaje de regreso, Teseo desembarcó a Ariadna en la isla de Naxos por no se sabe bien qué motivo. Algunos autores pensaban que lo había hecho por propia voluntad, mientras que otros creían que había sido obligado por los dioses para que Ariadna pudiera casarse con Dioniso. 
Teseo había olvidado la promesa que hizo a su padre de cambiar las velas negras por otras blancas si volvía victorioso y el rey Egeo, al divisar que la galera llevaba velas negras, se suicidó arrojándose al mar que desde entonces lleva su nombre.
Teseo heredó el trono de Atenas y años después contrajo matrimonio con una hermana de Ariadna llamada Fedra.
Teseo acompañó a Heracles en una expedición organizada por éste para apoderarse del cinturón de la amazona Hipólita cumpliendo uno de los trabajos encomendados por su primo Euristeo. En el curso de la operación, Teseo raptó a una de las amazonas llamada Antíope, Melanipa o Hipólita, según versiones, provocando el ataque del resto de las amazonas a Atenas para rescatar a su compañera. El ataque resultó un fracaso y algunas fuentes afirman que durante el asedio murió la amazona raptada.
En otra versión del mito, Teseo se casó con Antíope, Menalipa o Hipólita, teniendo un hijo llamado Hipólito. Después abandonó a su esposa y se casó con Fedra, una hermana de Ariadna. La amazona, para vengar la afrenta recibida, hizo que todas sus compañeras se presentaran en la boda con la intención de matar a todos los invitados, pero el intento fracasó al morir la instigadora a manos de los invitados de Perseo.
Hipólito, el hijo de Teseo y de la amazona, sentía pasión por la caza y las artes marciales, veneraba a Artemisa y sentía aversión por Afrodita. Ésta, ofendida por el desprecio del joven, hizo concebir en el corazón de Fedra una pasión incontenible hacia su hijastro. En ausencia de Teseo, Fedra se ofreció al joven, pero éste la rechazó. La mujer, despechada, se ahorcó dejando un mensaje según el cual Hipólito había tratado de violarla. Teseo creyó la falsa acusación contra su hijo y clamó venganza a Poseidón, quien hizo brotar un toro del mar que envió contra Hipólito. El carro en el que viajaba el muchacho volcó y murió aplastado por sus propios caballos.
Piritoo conocía muy bien la fama de Teseo y, para comprobar si era cierta, le robó algo de ganado. Teseo lo persiguió y Pirítoo le hizo frente, pero al mirarse, nació entre ellos una admiración mutua por la que se juraron amistad eterna.
Teseo y Piritoo fueron amigos inseparables y participaron juntos en diversas hazañas como la expedición de los argonautas para recuperar el vellocino de oro, la caza del jabalí de Calidón, la lucha de los lapitas contra los centauros, quienes durante la boda de Pirítoo, cuando estaban ebrios, decidieron raptar a las mujeres.
Ambos amigos decidieron casarse con hijas de Zeus y Teseo eligió a Helena, aún una niña, mientras que Piritoo se inclinó por Perséfone. Primero raptaron a Helena y la dejaron bajo la custodia de Etra, y luego decidieron bajar al Hades en busca de Perséfone. Pero Hades les tendió una trampa invitándolos a un banquete y cuando estuvieron sentados quedaron adheridos a los asientos. Cuando Heracles descendió al Inframundo para capturar a Cerbero, los encontró encadenados y ambos le tendieron sus manos pidiéndole que los rescatara. Heracles pudo salvar a Teseo, pero se vio obligado a abandonar a Piritoo ya que al intentar levantarlo tembló la Tierra y quedó para siempre en el Hades.
Mientras Teseo estaba en el Hades, los Dióscuros, hermanos de Helena, la liberaron y se llevaron a Etra, la madre de Teseo, como esclava, hicieron huir a Demofonte y Acamante, los hijos de Teseo y Fedra, y nombraron rey de Atenas a Menesteo.
Tras ser rescatado por Heracles del Inframundo, Teseo volvió a Atenas de donde fue expulsado por Menesteo. Después decidió establecerse en sus posesiones de Esciros y sus habitantes la recibieron entre aclamaciones lo que provocó la ira del rey Nicomedes quien decidió darle muerte despeñándolo desde lo alto de un precipicio.  

TESTIO
Era hijo de Ares y Demonice o bien de Agénor y Epicaste. Casó con Leucipe y fue padre de Ificlo, aunque otras fuentes decían que su prole había sido más números atribuyéndole la paternidad, con Euritemis, de Ificlo, Evipo, Plexito, Euripilo, Leda, Altea e Hipermestra.
Sus hijos murieron en el enfrentamiento que se produjo tras la muerte del jabalí de Calidón por obtener los colmillos del animal. 

TEUCRO
Era hijo del dios río Escamandro y de la ninfa Ida y, según Apolodoro, fue el primer rey de la Tróade antes de la fundación de Troya. Para Virgilio, en la Eneida, se trataba de un guerrero cretense que se instaló en Frigia y cuya reputación de hombre sabio llegó hasta los oídos de Escamandro, quien lo convenció para que se casara con su hija y de ese modo heredó el trono.
Acogió en su corte a Dárdano huido a Samotracia tras la muerte de su hermano Yasión y le dio a su hija Batía como esposa y una parte de su reino.
Se le consideraba como el padre del pueblo troyano que también eran designados como teucros.
 

TEUCRO
Era hijo de Telamón y de su segunda esposa Hesíone, hija de Laomedonte, por lo que a su vez era sobrino del rey Príamo de Troya y por tanto primo de Héctor y Paris, contra los que luchó en la guerra de Troya.
Tuvo fama de ser el mejor arquero del bando aqueo, gracias al arco que le regaló Apolo. Podría haber matado a Héctor con sus flechas si Zeus no hubiese hecho que se rompiera la cuerda de su arco.
A su regreso al hogar, su padre, Telamón, le reprochó no haber vengado la muerte de Áyax y, aunque Teucro alegaba que su hermano se había suicidado y no había en quién vengarse, su padre insistió tanto que no tuvo más remedio que exiliarse. En su periplo llegó a las costas de Chipre, donde fundó la ciudad de Salamina, y se casó con una hija del rey Ciniras.
Se encontraba entre los guerreros escondidos dentro del Caballo de Troya.
Una leyenda afirmaba que arribó a las costas gallegas, fundando una colonia a la que llamó Helenos (la actual Pontevedra) y también, según la tradición popular y algunos autores como Estrabón, Teucro fue el fundador de la ciudad de Cartagena hacia el 1184 a. C. con el nombre de Tucria. Sin embargo, otras leyendas y autores no niegan que Teucro arribara a las actuales costas cartageneras, pero afirman que la ciudad ya estaba fundada por el legendario rey Testa (sobre el 1412 a. C.) con el nombre de Contesta. 

THRASSA
Era hija de Ares y Tirine.
 

TIDEO
Era hijo de Eneo y Peribea, reyes de Calidón, de donde fue desterrado acusado de haber matado a un hermano del rey.
Llegó al mismo tiempo que Polinices a la corte de Argos, donde el rey Adrasto había sido informado por un oráculo de que sus hijas se casarían con un león y un jabalí. Al llegar los dos viajeros se produjo un incidente entre ellos e iniciaron una disputa que fue detenida por el rey al observar que Tideo vestía una piel de león y Polinices una de jabalí, o bien que en sus escudos aparecían las figuras de esos animales. Adrasto interpretó que ambos jóvenes eran el león y el jabalí con quienes debían casar a sus hijas.
Tideo e Ismene 

De esta forma Deipile casó con Tideo y Argía con Polinices y Adrasto prometió a ambos jóvenes que les ayudaría a recuperar sus tronos. Tideo fue uno de los siete embajadores que fueron enviados para exigir a Eteocles que respetara los derechos de su hermano Polinices y le cediera el trono de Tebas, tal como habían acordado. Eteocles se negó a ello y Tideo desafió a los tebanos, a quienes venció en combates individuales, pero, cuando regresaba a Argos, cayó en una emboscada de la que se libró matando a todos sus atacantes excepto a Meón.
Posteriormente el ejército de Argos inició la operación militar conocida como “Los siete contra Tebas” y sitió la ciudad, pero fracasó en su intento de conquistarla y durante el sitio, Tideo fue herido gravemente por Melanipo, quien, a su vez, murió a manos del adivino Anfiarao. Tideo, moribundo y a instancias de Anfirao que lo odiaba, comió el cerebro de Melanito creyendo que, según le había dicho el adivino, se iba a recuperar si lo hacía. En realidad lo que consiguió fue atraer sobre sí la ira de Atenea que no le prestó ayuda y lo dejó morir.
Tideo tuvo con Deípile a Diomedes, que llegaría a ser rey de Argos y una hija llamada Cometo. 

TIESTES
Era hijo de Pélope e Hipodamía, reyes de Olimpia y hermano gemelo de Atreo. Un mito contaba que fueron instigados por su madre para matar a su hermanastro Crisipo, fruto de un matrimonio anterior de su padre y heredero del trono de Olimpia, con la intención de que fueran ellos los que heredaran el reino. 
Tiestes y Aérope

Cuando Pélope se enteró del crimen, los desterró y ambos buscaron refugio en Micenas, donde fueron acogidos por el rey Euristeo. Euristeo se ausentó para enfrentarse a los heraclidas y pidió a ambos hermanos que gobernaran durante su ausencia. Cuando Euristeo murió en la campaña, un oráculo informó de que el rey de Micenas debía ser el hijo de Pélope que poseyera un cordero de oro, En los rebaños de Atreo había aparecido un extraño cordero con lana dorada y su dueño prometió que lo sacrificaría en honor de Artemisa, pero su esposa Aérope lo robó para entregárselo a su amante Tiestes. Éste presentó el cordero de oro como suyo y se disponía a ser coronado rey de Micenas.
Sin embargo, esa noche, Zeus, por medio de Hermes, envió un mensaje a Atreo para que en nombre del dios propusiera a su hermano que si al día siguiente, el Sol se ponía por el oeste, el rey sería Tiestes, más si lo hacía por oriente, el trono sería para Atreo. Tiestes aceptó y al día siguiente el Sol circuló por el cielo de forma inversa, por lo que Atreo fue coronado rey de Micenas. Una vez coronado, Atreo desterró a Tiestes. En su exilio, Tiestes se casó con Laodamía y tuvo a Orcómeno, Áglao y Calileonte.
Enterado Atreo del adulterio cometido por su esposa con Tiestes, la arrojó al mar y para completar la venganza hizo regresar a su hermano con la excusa de reconciliarse con él. Cuando Tiestes llegó, se celebró un banquete en su honor en el que la comida eran sus tres hijos: Áglao, Calileonte y Orcómeno. Tiestes no reparó en la naturaleza de los manjares hasta que, finalizado el convite, Atreo le mostró las cabezas de los niños. Tiestes, entonces, lanzó una maldición sobre Atreo y sus descendientes y huyó a la corte del rey Tesproto. Por medio del oráculo de Delfos, supo que sólo podría vengarse de su hermano por medio de un hijo concebido por él con su hija Pelopia. Fue a Sición, donde ésta se encontraba y llegó cuando estaban ofreciendo un sacrificio a Atenea. Temiendo profanar los ritos, se ocultó en el bosque y cuando Pelopia resbaló en el curso de la danza manchándose la única de sangre de la víctima y se dirigió al río a lavarla, su padre la siguió y cuando se quitó la túnica se aproximó a ella y la violó. 
Durante la agresión, Pelopia consiguió arrebatar la espada a su violador y al volver al templo la escondió bajo el pedestal de la estatua de Atenea. Al día siguiente, Tiestes pidió al rey que le restituyera Lidia, la tierra de sus ancestros, Pélope y Tántalo. Más tarde, Pelopia dio a luz a Egisto, en un bosque y abandonó al niño. Unos pastores lo encontraron y criaron.
Como consecuencia del crimen cometido por Atreo matando y cocinando a sus sobrinos, Micenas sufrió un período de esterilidad de la tierra y la consecuente escasez. La situación motivó una consulta a un oráculo, quien vaticinó que se terminaría la escasez si Tiestes volvía al reino. Atreo se dirigió a la corte del rey Tesproto creyendo que Tiestes se encontraba allí. Conoció a Pelopia y suponiéndola hija de Tesproto, la pidió en matrimonio. El rey accedió y cuando Atreo se enteró de la existencia de Egisto, lo hizo buscar y lo educó como a un hijo propio.
Cuando Egisto se hizo mayor, su madre le entregó la espada que le había hurtado a su violador. Mientras tanto, Agamenón y Menelao habían localizado a su tío Tiestes y lo llevaron a Micenas donde fue juzgado y sentenciado a muerte. 
El encargado de ejecutar la sentencia fue Egisto, pero cuando iba a hacerlo Tiestes reconoció su espada y le contó a Egisto lo sucedido. Éste relató a su madre la historia referida por Tiestes y Pelopia horrorizada por el incesto, se suicidó. Egisto, cogiendo la espada ensangrentada, se la llevó a Atreo, quien, creyendo que Tiestes estaba muerto, fue a ofrecer un sacrificio de agradecimiento a los dioses y allí lo mató Egisto coronando a Tiestes como rey de Micenas. Agamenón y Menelao, hijos y herederos de Atreo, tuvieron que exiliarse y buscar refugio en Esparta donde el rey Tindáreo los recibió hospitalariamente y los casó con sus hijas Cletemnestra y Helena, respectivamente. Cuando Tindáreo murió, ocupó el trono de Esparta Menelao, quien ayudó a su hermano mayor a recuperar el reino de Micenas.
No se conoce cómo ni donde murió Tiestes, aunque Pausanias especula que su tumba se encontraba en el camino entre Argos y Micenas. 

TIRESIAS
Tiresias aparece ante Odiseo durante el sacrificio

Era hijo de Everes y de la ninfa Cariclo y su vida estuvo permanente ligada a Tebas. Tiresias era ciego desde muy joven y sobre las causas de su ceguera existían, al menos, dos versiones. Según una de ellas se quedó ciego porque Atenea consideró que Tiresias había profanado su castidad al haberla sorprendido bañándose desnuda. Entonces la diosa colocó su mano sobre los ojos de Tiresias y éste perdió la vista. Su madre, Cariclo, que pertenecía al séquito de la deidad, imploró que le devolviera la vista, pero como Atenea no podía deshacer su acción, le tocó las orejas para que pudiera entender el lenguaje de las aves, le dio un bastón de cornejo para que pudiera caminar como si viera, le concedió una vida más larga que el resto de los mortales y el poder de conservar sus dones en el Inframundo.
En la otra versión Tiresias era un sacerdote de Zeus y mientras paseaba por el bosque en el monte Cilene, en el Peloponeso, se encontró a dos serpientes que estaban apareándose y las separó con un golpe de su bastón. Hera, disgustada, lo transformó en mujer, permaneciendo con esa apariencia durante siete años y convirtiéndose en sacerdotisa de Hera. Se casó y tuvo una hija llamada Manto, que heredó el don de la profecía. En el año octavo de su transformación, Tiresias vio de nuevo a las mismas serpientes aparearse y, acordándose de su experiencia, las dejó tranquilas. Como premio a su comportamiento, Hera le levantó el castigo y le devolvió su masculinidad.
En una discusión en el Olimpo, Zeus defendía la postura de que en el acto sexual la mujer sentía más placer que el hombre y Hera opinaba lo contrario. Los dioses pidieron la opinión de Tiresias, que tenía la experiencia de ambos sexos y éste sentenció «De diez partes un hombre solamente goza de una». Hera le quitó la vista por impiedad, pero Zeus, que no podía deshacer lo que había hecho su esposa, lo compensó con el don de la adivinación y una vida equivalente a siete generaciones humanas.
Existía una opinión generalizada de que murió durante la toma de Tebas por los Epígonos, los hijos de los Siete contra Tebas que habían participado en la primera expedición contra la ciudad beocia.  

TÍNDARO
Tíndaro o Tindáreo era hijo de Perieres o Ébalo y de Gorgófone, reyes de Esparta. Fue expulsado del reino por su hermano Hipocoonte tras la muerte de su padre y halló refugio en la corte del rey Testio casándose con su hija Leda y permaneciendo allí hasta que Heracles venció a Hipocoonte y le devolvió Esparta. Con Leda tuvo a Cástor, Pólux, Helena, Clitenmestra, Timandra y Filónoe, aunque se decía que el padre de Pólux y de Helena era Zeus, quien había yacido con Leda la misma noche que su marido. Acogió a Agamenón y a Menelao, fugitivos de Micenas, y los casó respectivamente con Clitenmestra y Elena.
 

TIRINE
Era una amante de Ares con quien fue madre de Thrassa.
 

TIRO
Era hija de Salmoneo y de Alcidice y esposa de Creteo con quien fue madre de Esón, Feres y Amitaón. Aunque estaba casada, Tiro amaba a Enipeo, dios río del mismo nombre en Tesalia, pero éste no la correspondía. Poseidón, que la deseaba en secreto, tomó la forma de Enipeo y yació con ella dejándola embarazada de los gemelos Pelias y Neleo. Cuando éstos nacieron, su madre los ocultó en el monte donde fueron criados por una sirvienta. Al llegar a la edad adulta, los hermanos fueron en busca de su madre y vengaron el maltrato que le había infringido su suegra Sidereo matando a ésta en el templo de Hera donde se había refugiado, ganándose con ello el odio eterno de la diosa.
 

TITONO
Era un mortal hijo de Laomedonte, rey de Troya, y hermano de Príamo. Su belleza, al igual que la de su hermano Ganímedes, era tan deslumbrante que Eos se enamoró de ellos. Cuenta una leyenda que primero fue Ganímedes el amante de la diosa, pero cuando Zeus se lo llevó para que fuera su copero, Eos eligió como sustituto a Titono y pidió al rey del Olimpo que concediera la inmortalidad, pero olvidó pedirle también para él la eterna juventud. Zeus accedió a la solicitud y Titono vivió para siempre haciéndose cada vez más anciano hasta que se convirtió en un grillo o una cigarra, según versiones. Desde entonces cada amanecer, la Aurora llora por el destino de su amante transformándose sus lágrimas en el rocío que bebe el grillo que canta continuamente mori, mori, mori… expresando así su deseo de morir.
Según Hesíodo, Titono y Eos tuvieron dos hijos, Memnón y Ematión. Memnón luchó junto a los troyanos en la Guerra de Troya y murió. La imagen de Eos con Memnón muerto sobre sus rodillas, fue la fuente de inspiración de la Pietà de Miguel Ángel. 

TOANTE
Era hijo de Dioniso y Ariadna.
 

TRIOPAS
Era hijo de Helios y de la ninfa Rodo. Cuando los telquines, primitivos habitantes de la isla, huyeron al decretar Zeus la inundación que trataba de aniquilarlos, dejaron a Rodo y a sus hijos como únicos gobernantes de Rodas.
Celoso porque su hermano Ténages destacaba por sus conocimientos y habilidades en astrología, náutica y metalurgia, decidió, junto a sus hermanos Actis, Macareo y Cándalo, asesinarlo. Al descubrirse el fratricidio se vio obligado a huir de Rodas, estableciéndose primero en la península de Quersoneso, frente a la isla de Rodas, donde fue purificado de su crimen por el rey Meliseo Más tarde recaló en Tesalia ayudando a los hijos de Deucalión a expulsar a los pelasgos y proclamándose rey del territorio. Allí construyó un suntuoso palacio y, en la búsqueda de un techo adecuado para él, destruyó un antiguo templo erigido en honor de Deméter, hecho que encolerizó a los tesalios y le obligó de nuevo a huir llegando hasta Caria, Asia Menor, donde dio nombre a la ciudad de Triopión.
Triopas se casó con Hiscila, una hija de Mirmidón, y fue padre de Ifimedia, Formante y Eresictón. Este último provocó el enojo de Deméter al talar un árbol sagrado de la diosa para construirse un salón destinado a banquetes, por lo que Deméter le castigó haciéndole poseer un hambre insaciable. Triopas se encargó de alimentarlo, pero su voracidad era tal que se arruinó y Eresictón se convirtió en un mendigo que se alimentaba de inmundicias.
También Triopas fue castigado por Deméter a padecer un hambre insaciable y, finalmente, murió víctima de las múltiples enfermedades que le ocasionó una serpiente enviada por la diosa para martirizarlo.
La diosa quiso que la historia de Triopas figurara en las estrellas por lo que, a su muerte, formó la constelación de Ofiuco representando a la serpiente que le mató. 

TRIOPAS
Era un rey de Argos hijo de Formante que gobernaba Rodas cuando Tlepólemo mató accidentalmente a su abuelo. Los heráclidas amenazaron con matarlo y Apolo le aconsejó huir a Rodas, donde Triopas le autorizó a instalarse y a dividir la isla en tres regiones, Lindos, Camiros e Ialisos. Casó con Sois y fue padre de Yaso, Agénor, Pelasgo y Mesene.

TRÍOPE
Era hijo de Poseidón y Cánace
 

TRIPTÓLEMO
Era hijo de Céleo y Metanira, reyes de Eleusis en el Ática, aunque existe alguna versión que lo presenta como hijo de Océano y Gea.
En la búsqueda de su hija Perséfone, Deméter llegó a Eleusis disfrazada de anciana y presentándose en el palacio de Celeo bajo el nombre de Doso y como una cretense raptada por piratas que podía realizar cualquier tarea doméstica que le encomendasen. Metanira, le pidió que cuidase de su hijo Demofonte, hermano de Triptolemo, y ella se encariñó tanto con el niño quiso hacerlo inmortal ungiéndolo durante el día con ambrosía y quemando su carne mortal por la noche con carbones encendidos. Como Demofonte crecía más de lo normal, Praxitea, una mujer eleusina, o la propia Metanira, vigilaron a Deméter que fue sorprendida poniendo al niño en el fuego. Al verse interrumpida, Deméter cogió al niño y lo arrojó al suelo reprochando a su madre no haberla permitido hacerlo y mostrándose como diosa. A continuación, enseñó a Céleo, y a los eleusinos, los ritos que debían celebrar en su honor.
Deméter dio entonces a Triptólemo granos de trigo y un carro alado con una sola rueda cuyo tiro eran dragones, para que plantase las semillas desde el aire por toda la tierra, enseñándole de esta forma el arte de la agricultura. A través de él, el resto de Grecia aprendió a plantar y segar cultivos. Según algunas versiones, fue así como la diosa agradeció a Triptólemo la información que le había proporcionado sobre su hija.
Cuando Triptólemo enseñó a Linco, rey de Escitia, las artes de la agricultura, éste rehusó enseñarlas a sus súbditos y trató de matar a Triptólemo. Deméter, como castigo, lo transformó en un lince.
En el himno homérico a Deméter, Triptólemo aparece como uno de sus sacerdotes originales y también uno de los primeros hombres en aprender los ritos secretos y los misterios eleusinos. Se le atribuían tres mandamientos para llevar una vida sencilla y piadosa: Honrar a los padres, honrar a los dioses y respetar a los animales.
Triptólemo era representado como un hombre joven con una diadema en la cabeza y sentado en su carro alado de una sola rueda tirado por dragones y llevando un plato de grano, dos espigas y un cetro.
Triptólemo y Coré

TRITEA
Era una ninfa marina amante de Ares con quien fue madre de Menalipo.
 

TROILO
Era hijo del rey de Troya Príamo y de Hécuba, aunque alguna versión considera que, dada su excepcional apostura, el verdadero padre era Apolo.
Un augurio decía que Troya no sería derrotada si Troilo llegaba a cumplir 20 años. Para evitar que alcanzara dicha edad, Atenea persuadió a Aquiles para que tendiera una emboscada al muchacho y lo matara. El joven príncipe solía montar a caballo acompañado por su hermana Polixena, circunstancia que aprovechó Aquiles para acecharlos en una fuente cerca del templo de Apolo situado en las afueras de Troya. Aquiles quedó asombrado ante la belleza de los dos jóvenes, quienes huyeron. Troilo se refugió en el templo, pero Aquiles penetró en él y lo mató antes de que pudiera recibir ayuda. Más tarde Apolo vengó la muerte de su hijo.
 

TROS
Era hijo de Erictonio y de Astíoque y heredó el trono de Dardania de su padre. Desde su ascenso al trono, Dardania fue conocida con Tróade y se considera a Tros como el epónimo de Troya, ciudad que también era llamada Ilión por Ilo, su hijo mayor, habido en su matrimonio con Calírroe, hija del dios río Simois, con quien también tuvo a Asáraco y Ganímedes. Cuando Zeus secuestró a Ganímedes, Tros se afligió tanto que, para compensarlo, el rey del Olimpo le envió como regalo dos caballos tan rápidos que podían correr sobre el agua. 
Hermes, el mensajero de los dioses, aseguró a Tros que su hijo había alcanzado la inmortalidad y se había convertido en el copero de los dioses, una posición muy distinguida.
En otras versiones Ganímedes aparece como bisnieto de Tros, nieto de Ilo e hijo de Laomedonte. 

YALMENO
Era hijo de Ares y de Antíope y hermano de Ascálafo. Fue uno de los pretendientes de Helena por lo que tuvo que acudir a la Guerra de Troya cumpliendo así el juramento hecho de apoyar, cuando lo necesitara, a quien Helena eligiese por marido.
 

YAMBE
Era hija del dios Pan y de la ninfa Eco. Una leyenda cuenta que cuando Deméter, entristecida por el rapto de su hija Perséfone, se encontraba en casa de Céleo y Metanira, Yambe fue la única que consiguió alegrar a la diosa haciendo bromas.
 

YANIRA
Era una de las ninfas que recogía flores con Perséfone.
 

YASIÓN
Era hijo de Zeus y de la pléyade Electra que se hizo famoso por su apostura.
Huyendo de una inundación, portó el Paladio, estatua arcaica de madera que representaba a Atenea y se conservaba en Troya desde su fundación, desde Italia hasta la isla de Samotracia, donde fue iniciado en los misterios sagrados de Deméter.
Después, inspirado por la diosa, se dedicó a viajar por diversos países difundiendo la celebración de estos misterios sin tener inconveniente en iniciar a extranjeros en los mismos. Uno de ellos fue el héroe tebano Cadmo, quien se casó con Harmonía. En la boda, a la que acudieron los dioses, Deméter se enamoró de Yasión y de esta relación nacieron Pluto y Filomelo, condenados a estar permanentemente en desacuerdo. Pero esta relación encolerizó a Zeus y castigó a Yasión fulminándolo con su rayo. Sin embargo, algunos autores exponen que murió a manos de su hermano Dárdano.
Otras versiones afirman que nunca tuvo relación amorosa alguna o que, si la tuvo, fue con la diosa frigia Cibeles con quien tendría un hijo llamado Coribas que daría nombre a los coribantes, sacerdotes-soldados de la diosa.  

YASO
Era hija de Asclepio y hermana de Higia, diosa de la salud, Panacea, Aceso y Egle junto a quienes ayudaba a los enfermos. Se la consideraba como una diosa menor de la curación. 
Yaso representada en un vaso de cerámica ática de figuras rojas 

YÓBATES
Era rey de Licia y, encargado de asesinar a Belerofontes por su yerno Preto, obligó al héroe a enfrentarse a Quimera pensando que moriría en el intento. No fue así y el rey, reconociendo su valía, lo casó con su hija Filónoe y lo nombró su heredero.
 

YOCASTA
Era hija de Meneceo y hermana de Hipónome y Creonte. Siendo aún niña se casó con Layo, rey de Tebas, del cual tuvo un hijo, pero como un oráculo había anunciado al rey que un hijo suyo lo mataría, éste ordenó matar al recién nacido. Sin embargo, la orden del rey no se cumplió y el bebé fue recogido y criado por los reyes de Corinto que lo educaron como si fuera su propio hijo llamándole Edipo.
Más tarde, Edipo tuvo referencias sobre la profecía que lo hacía autor de la muerte de su padre y, para evitar que se cumpliera, abandonó Corinto dirigiéndose a Tebas y en un encuentro hostil durante el viaje mató a su verdadero padre, Layo.
Tras ello, Edipo llegó a Tebas y derrotó a la Esfinge, que estaba asolando el reino, y se casó con la reina viuda, Yocasta, sin saber que eran madre e hijo. Tuvieron varios hijos: Polinices, Eteocles, Ismene y Antígona.
Cuando Yocasta supo que su marido era hijo suyo, se suicidó. 
Edipo se despide de Yocasta

YODAMA
Era hija de Itomo y nieta de Anfictión y ejercía como sacerdotisa de Atenea en la región de Coronea, en Beocia. Tuvo una hija con Zeus llamada Tebe que casó con Ógigo.
 

YOLAO
Era hijo de Ificles y Automedosa y un fiel compañero de su tío Heracles, de quien fue auriga.
Ayudó a su tío a matar a la Hidra de Lerna, cauterizando las heridas a medida que Heracles decapitaba sus múltiples cabezas para impedir que se regenerasen. También le prestó su ayuda para capturar el ganado de Gerión. Tomó parte en la expedición de los argonautas y en la cacería del jabalí de Calidón. Ganó en los primeros Juegos Olímpicos, instituidos por Heracles, conduciendo los caballos de éste.
Se casó con Mégara, primera esposa de su tío, y tuvo con ella una hija llamada Leipefile. Fue comisionado por Heracles para fundar una colonia en Cerdeña. 
Allí se apoderó de los mejores territorios y civilizó a sus salvajes habitantes. Más tarde, tras pasar por Sicilia, volvió con Heracles. Cuando éste murió, Yolao prendió la pira funeraria en la que se inmoló, aunque alguna versión dice que fue Filoctetes a quien el héroe donó su arco y las flechas emponzoñadas con el veneno de la Hidra de Lerna.
No existe unanimidad sobre su muerte pues, mientras Pausanias la sitúa en Cerdeña, Píndaro afirmaba que fue enterrado en la tumba de su abuelo Anfitrión.
Sentía un gran apego por los hijos de Heracles hasta tal punto que, tras su muerte, cuando Euristeo exigió a los atenienses la entrega de los heraclidas, refugiados en la ciudad, Yolao pidió permiso a los dioses del Inframundo para recuperar por una hora su juventud y volver de nuevo a la tierra para ayudarles. El permiso le fue concedido y mató a Euristeo.
Yolao y Heracles



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