martes, 21 de junio de 2011

Vestimenta romana


Vestimenta Romana

 

Una sociedad, y a gran escala una civilización, se define por diferentes patrones culturales y conductas. Estos patrones se interconectan entre si formando motivos y figuras únicas ligadas propiamente a esta civilización. Tan únicas que nos hace posible distinguir vestigios de esta civilización en lugares foráneos a simple vista. La vestimenta es gran parte de la cultura de una nación. Nos permite conocer sus gustos, sus temores, sus ideas, su poder de creatividad y adaptación al medio en el que viven. Roma convirtió de la vestimenta en un símbolo nacional y de status social. Viendo a un romano por su vestimenta podríamos saber en cuestión de segundos si este es pobre o rico, lo que literalmente se puede hacer en cualquier sociedad. Pero viendo a dos romanos ricos podríamos saber inmediatamente cual de éstos tiene un cargo público, cual de éstos es realmente un patricio y así una cantidad de distinciones considerables. La ropa en Roma no solo nos permite diferenciar al romano del no romano, nos permite diferenciar al romano del romano. Diseñada y creada para ser un símbolo de status y poderío personal, esta se fue adaptando desde sus principios. Si hacemos una revisión histórica podremos ver que los elementos principales de vestimenta romana fueron siendo adaptados de otras culturas. La toga de los etruscos, las túnicas de los griegos, incluso hasta el calzado. Esto no significa que lo tomaran tal cual lo encontraron. Los romanos, prácticos y eficientes, fueron moldeando las prendas para convertirlas en un emblema.
Características generales y prendas más utilizadas
La lana era el tipo de material más utilizado para confeccionar las prendas, dada su abundancia y fácil manejo. Esto no quiere decir que no se utilizaran otros materiales. Dependiendo del poder adquisitivo de la persona en cuestión las prendas podían ser de algodón, lino o seda. Las mujeres patricias de buen pasar prácticamente utilizaban exclusivamente seda para sus chitones. Como es lógico asumir las decoraciones eran un punto importante a la hora de definir el gusto de los romanos. Los adornos de perlas -uno de los tipos preferidos de joyas por las mujeres- eran muy utilizado para adornar desde los broches en las túnicas hasta las mismas sandalias o zapatos. Diferentes tinturas eran utilizadas para decorar la ropa. La purpura -una tintura muy costosa obtenida de los moluscos y considerada de excelente gusto- y otras tinturas de origen vegetal, también eran utilizadas para embellecer las prendas.


No hay evidencia de un uso muy difundido de ropa interior -indumenta, como se la llamaba- hasta antes de la República. Sabemos que los trabajadores utilizaban un subligar o un subligaculum para proteger sus genitales, el cual era una prenda rectangular de lino o lana que generalmente cubría también el vientre. Posteriormente surgen dos nuevos tipos de ropa interior. La subucula, que asemeja una camiseta, la cual era normalmente hecha de lino; y la camisia, que su nombre ya nos deja claro que era similar a una camisa. También vemos que estas prendas podían tener distintos modelos, encontramos el campestre entre ellos que era muy utilizado en días calurosos. Por otra parte podemos encontrar la mamillare en las mujeres. Una tira de cuero que sostenía el busto y se asemejaba al corpiño actual.

Algunas otras prendas que vale la pena mencionar brevemente, ya que su utilización era casi nula, son los sombreros. Las mujeres de por si no los utilizaban, salvo algunas esclavas. Los hombres los utilizaban pero muy raramente y preferian no hacerlo. Encontramos el cucullus, o gorro de viaje; y en los libertos, como simbolo de su libertad, el pileus, un gorro con forma de capuchon. En los teatros abiertos, donde el sol podia ser molesto, se solia utilizar un sombrero alado conocido como petasus.


La Toga

Si hay un símbolo romano este es la toga, al punto de que los identificó como nación. Su uso estaba tan difundido entre los ciudadanos que "gens togata" o "togati", fueron algunos de los términos utilizados para referirse a a éstos. Las togas solo podían ser utilizadas por los ciudadanos romanos, los extranjeros o esclavos que se atrevieran a utilizarlas eran castigados. Estas, como generalmente todas las prendas, eran símbolo de la clase y prestigio del que las vestía. Entre un ciudadanos que poseía un poco más de riqueza comparado con otro las diferencias eran pocas, pero a medida que aumentáramos en la escala social las diferencias se incrementaban al punto de llegar a togas que costaban pequeñas fortunas. No todo el mundo, por más que contara con la cantidad de dinero necesaria, podía disponer de ciertos colores o motivos en sus togas. Los colores y por sobre todo los motivos en estas servían para identificar desde el status social hasta el cargo público que la persona en cuestión ocupaba. Sin duda alguna los romanos veían en la toga simbolizados la dignitas y la gravitas. Esto la hacía una parte fundamental del sentir romano.

Características y manera de vestirla
Las togas eran hechas con lana, aunque en algunos casos, y dependiendo de la riqueza de la persona, podían también estar hechas de lino y seda -SERICUM-. Cosa que era extraordinariamente rara, ya que lo aceptado era que la toga sea de lana. Estas eran hiladas y tejidas en las casas por las mujeres, las cuales consideraban esta tarea una tradición, aunque ya entrado el tiempo esta tarea se fue delegando cada vez mas en los esclavos.

No se sabe a ciencia cierta su forma exacta y es un tópico que trae mucha discusión alrededor, actualmente se cree que en la época pre republicana esta era un pedazo rectangular de tela, ya luego poco antes de la formación de la República toma una forma más redondeada para adaptarse a los nuevos y complejos modos de vestirla. Para la época imperial el uso de la toga se hará todavía más complejo y hasta se requerirá de ayuda para poder vestirla. Dionisio nos dice que esta era un semicírculo. Pero dado el nivel de pliegues que presentan las togas, los cuales podemos ver en las imágenes que llegaron a nuestros días, esto sería muy complicado. Por otra parte los reportes de Quintiliano, una de las mayores fuentes junto con Tertuliano, que tenemos sobre el uso de las togas, nos dicen que estas eran redondeadas. Algo que también es contradictorio. Las investigaciones actuales, mediante el estudio de las estatuas, determinaron que la forma más viable de estas es un trapezoide. Apuntando la parte redondeada para arriba y la parte rectangular para abajo. Dada la cantidad de pliegues que estas presentan su tamaño variaría de los 6 a 7 metros de ancho por 2 a 3 metros de alto. La toga generalmente se pasaba por el hombro izquierdo y se doblaba de tal manera por detrás de la espalda que esta al pasar por debajo del brazo derecho podía curvarse por delante de la persona y así cubrirla toda dando ese toque tan distintivo a la vista. Quintiliano en sus descripciones nos informa que los antiguos no tenían un sinus. El sinus es la parte de tela frontal que nacía del pliegue que pasaba por debajo del brazo derecho y que colgaba del lado inferior. Uno de sus pliegues formaba también el umbo. El umbo es el nudo que se formaba por los pliegues a la altura del estómago. El cual se cree que se utilizaba parte del cinturón de la túnica para sostenerlo. Podemos distinguir al perquam brevis como la parte frontal superior ubicada por arriba del umbo. Pequeños pesos eran aplicados en la parte inferior de la toga para ayudar a que esta mantenga su forma. Pero más allá de esto no podemos encontrar evidencia de que las togas estuvieran abrochadas o presentaran uniones cosidas que ayudaran a mantener su forma.

Otra manera de vestir la toga era el Cinctus gabinus, que consistía en mover la parte trasera por sobre la cabeza formando una capucha. Esto generalmente se utilizaba en rituales religiosos o por el cónsul para declarar la guerra.
Pero de igual manera veamos un comentario de primera mano sobre como debía ser vestida la toga. Quintillano, en su institución oratoria nos comenta:
“Que las bandas caigan rectas indica poco cuidado, se observa negligencia. Los modales de los que tienen la banda ancha deben ser adecuados a la tradición. Es de mayor agrado que la toga quede con un volumen correcto y tenga una buena caída, ya que de otro modo resultará excesivamente redundante. Su parte anterior queda perfectamente si termina a media pierna, la posterior un poco más alta de la cintura. El sinus queda muy bien si está algo por encima del cinturón de la túnica, y nunca por debajo. El que va en oblicuo desde debajo del hombro derecho al izquierdo, como una banda, que no se estrangule ni cuelgue. La parte de la toga que se pone detrás, que sea más corta: así, en efecto, se sienta uno mejor y se mantiene sin desparramarse. También se debe levantar una parte de la túnica, de modo que no moleste en el brazo con el movimiento: entonces el sinus hay que ajustarlo al hombro, cuyo borde exterior se ha de mantener alejado. No conviene que se cubra el hombro y todo el cuello, pues entonces el vestido quedará ajustado y echará a perder la gracia que hay en la parte del pecho. El brazo izquierdo debe levantarse hasta donde haga un ángulo normal, sobre el que las dos aberturas de la toga afirmen con regularidad."

Orígenes, costumbres y tradiciones relacionadas a la toga
Originalmente la toga proviene de los etruscos. Esta, como tantas cosas, fue tomada y adaptada por los romanos. Convirtiéndola y reinventándola en una pieza única y sin igual, pasando de ser un simple pedazo de lana usado cubrir el cuerpo a convertirse en un símbolo de status y poderío personal. En un principio la toga era utilizada tanto por hombres como por mujeres. más adelante esta fue dejada de usar por las mujeres que la reemplazaron por la palla, la cual era sinónimo de matrimonio. Por otra parte las mujeres que vestían una toga eran mujeres de poca moral, generalmente prostitutas, que comunicaban así su oficio. Las mujeres divorciadas por adulterio también eran obligadas a ponerse una toga. En los primeros tiempos era puesta sobre el cuerpo desnudo, no se llevaba una túnica debajo como en períodos posteriores. Aunque debemos remarcar que más allá de ya implementada la túnica, algunas personas, generalmente de familias patricias, las seguían utilizando a cuerpo desnudo para mostrar así su apego a la tradición. Su doblado era simple y no, como veremos más adelante, complejo y fuertemente ligado a tradiciones y etiqueta. Servía para diferenciar al ciudadano romano de los esclavos y los bárbaros, la única diferencia entre los romanos pobres y ricos era el material más fino de las pertenecientes a éstos últimos, y la limpieza la cual no era tan simple como podemos creer. Aunque las togas no tardarían luego en convertirse en "documentos móviles" del porvenir de su dueño.
Toga senatorial


Siempre que el romano estuviera fuera de su casa debía vestir toga -como veremos en este mismo artículo, algunos trataban de limitar su uso ya que era complicado ponérsela-. Para los juegos, los discursos y recibir visitas importantes también era necesaria. Era muy normal que se estrenaran togas en los festivales. Cuando una persona era vista con una toga muy sucia se lo consideraba un "sordidati", y a la toga sucia como "toga sordia". Esto proviene de desordenado.

Una vez ya entrada la República las togas empezaron a distinguir no solo a los ciudadanos romanos de los no romanos. Sino también a los patricios de los plebeyos y a los nobles entre ellos. El uso de la toga praetexta, blanca con borde purpura, indicaba que el que la vestía era un senador. así mismo los las personas en luto podían utilizar una toga hecha de lana oscura y los candidatos a alguna oficina pública utilizaban la toga candida, que indicaba su candidatura.
Volviendo a las épocas antiguas podemos decir que las togas también eran utilizadas por los soldados. Pero éstos fueron dejándolas de lado en la batalla dada su incomodidad. La toga presentaba otras comodidades como formar un mullido colchón o sábana para los tiempos fríos.

Tipos de togas
Toga exigua: El primer y más primitivo tipo de toga. Estas togas eran utilizadas en los primeros períodos y su manera de vestir era simple y utilitaria.
Toga virilis/pura: Era la toga que todo ciudadano romano comenzaba a utilizar luego de su mayoría de edad. Esta era blanca, sin adornos ni tintura.
Toga praetexta: El uso de esta toga estaba reservada a los magistrados, y los niños que todavía no alcazaran la mayoría de edad -al cumplir 16 o 17 años, dependiendo de su fecha de nacimiento- la cambiaban por la toga virilis.
Toga candida: Proviene de "candidus", brillante. Esta toga la utilizaban los candidatos a una oficina pública. Su nombre proviene de que eran tratadas con tiza para darle un color blanco que resalte. Esto significaba la pureza de sus intenciones.
Toga pulla: Esta toga, hecha con lana negra, era la toga utilizada en el luto. Con este tipo de toga se comunicaba que el portador estaba sufriendo por la pérdida. Es importante aclarar que las familias patricias no utilizaban la toga pulla.
Toga picta; capitolina; purpurea: Adornada con hilo de oro y distintos ornamentos. En un principio fue vestida por los generales en los desfiles triunfales. Luego fue adoptada por algunos emperadores en eventos públicos o discursos y conocida como purpurea.
Toga purpura: Esta toga data de mucha antigüedad. Tenida completamente de purpura, aunque había algunas versiones color blanco y purpura. Era utilizada por los antiguos reyes y también por algunos emperadores de la era imperial pero ya conocida como purpurea.
Toga muliebris La toga vestida por las prostitutas y mujeres divorciadas por adulterio.

Problemas por su incomodidad
Gradualmente la toga se empezó a dejar de utilizar. La principal razón de esto era la incomodidad que esta presentaba. Era tan complejo su plegado que los hombres de clase alta debían recurrir a esclavos entrenados que los ayudaran a vestirla -estos eran conocidos como vestiplicus-. Todo no terminaba con ponérsela sino que su manejo era también complicado. Por ejemplo el brazo izquierdo debía mantenerse cerca del cuerpo para evitar que esta se desarmara. otra de las razones era que en invierno no era un abrigo muy adecuado para evitar el frío. Esto llevó a que gradualmente se abandonara, o en el mejor de los casos dejara de lado, su uso. Varios emperadores trataron de evitar esto ya que la toga era un símbolo romano. Augusto por ejemplo ordenó que los senadores debían acudir al senado con toga. Cicero y Suetonio también son dos fuentes del esfuerzo de los emperadores por revitalizar el uso de las togas. Reuniones oficiales, visitas importantes, los dicursos, actos solemnes, las salutattio, reuniones y fiestas eran los terrenos donde las togas mantenían su vigencia. Esto era producto de la costumbre y de lo tradicional de esta prenda. La gente las utilizaba más por cuestiones de honor y prestigio que por comodidad o moda.

Pallium
Esta prenda surgió como respuesta a la incomodidad de la toga. Las primeras diferencias que podemos encontrar es que el umbo ya estaba anudado y ubicado anteriormente a ponérsela, según nos cuenta Tertuliano. Varios de los pliegues críticos estaban abrochados con ganchos y broches lo que hizo más fácil su estabilidad al usarla.

La Túnica

La túnica se empezó a utilizar luego del contacto con las tribus helénicas en las provincias del sur. Pronto los romanos vieron la utilidad de esta prenda. Su colocación era simple y rápida, y por sobretodo era muy cómoda. Rápidamente se convirtió en la prenda de trabajo, de vestir en la privacidad del hogar y la ropa básica del soldado. Las que más aprovecharon las túnicas fueron las mujeres. Sus modelos mucho más elegantes y elabarados que las de los hombres deslumbraron a los romanos. No solo marcaban el poder económico de la persona en cuestión sino también su rango político. Como veremos en el desarrollo de este artículo viendo la túnica de un noble romano podríamos saber al instante si era un magistrado o un noble sin cargo público.

Características y modo de vestir
Las túnicas estaban hechas en lana pero también, y dependiendo del poder adquisitivo de la persona, estas podían estar hechas de lino, lo que las hacía ideales para el verano. también podemos encontrar túnicas de seda, aunque estas extremadamente costosas. Las mujeres solían teñir sus túnicas con purpura, una tintura orgánica muy costosa, que daba al instante señal de su riqueza.

Las túnicas se componían por dos piezas rectangulares de tela cosidas a los costados, con una abertura bajo los hombros para permitir pasar los brazos. Aunque hay versiones con mangas largas, en su gran mayoría eran desmangadas o de mangas cortas. Estaba mal visto para un hombre romano que su túnica tuviera mangas (túnica manicata) -remarcamos que en los hombres ya que no era mal visto en las mujeres tener túnicas de mangas largas, adornadas o bordadas-. Podemos encontrar ciertas diferencias en las túnicas de hombres y mujeres, en las túnicas genéricas que eran las que solían usar los hombres ya que las mujeres tenían otros modelos como el chiton o el plepos. En los hombres la túnica llegaba hasta las rodillas mientras que en las mujeres esta llegaba hasta los pies. Era considerado más elegante. Por otra parte en los trabajadores y soldados vemos, más que nada en los murales que los retratan, que las utilizaban por arriba de las rodillas. Esto se puede explicar ya que otorgaba una mayor libertad de movimiento el vestirla de esta forma.
La etiqueta indicaba una maniobra al ponerse la prenda. Esta consistía en doblarla de cierta manera y ajustarla con el cinturón para que queden pliegues uniformes. No llevar un cingulum, es decir un cinturón, era de mal gusto. también era muy común que la túnica sea unos pocos centímetros más larga en la parte trasera, dando un efecto un tanto particular. Esto era considerado elegante y de buen gusto. Si bien, entre los hombres, no había mucha diferencia de formas en la confección de estas si había diferencias de calidad en los materiales. Otro causal de diferencia era la túnica augusticlavica, con pequeñas rayas a los costados. Mientras que la túnica laticlavia, vestida por los senadores, tenía dos rayas más anchas que las augusticlavias a los costados. Esas eran de color purpura y cuando se vestían junto a la toga praetexta combinaban de tal manera que era casi inevitable ver el rango social de la persona que la vestía. El hombre común o el esclavo contaban con túnicas de un material mucho más rústico y oscuro, generalmente amarronado o gris oscuro. Por otra parte para distinguir su rango las mujeres utilizaban los más costosos materiales que sus bolsillos puedan costear. Las túnicas eran tenidos de brillantes y vivos colores y muchas veces adornadas con hilos de oro y hasta perlas. Las mujeres no ajustaban su túnica únicamente por la cintura como los hombres. Ellas podían elegir hacerlo en la cintura o por debajo del busto. Esto era utilizado por la mayoría de las mujeres dependiendo de su edad.

Como dijimos anteriormente no era normal que las túnicas cuenten con mangas muy largas. Esto no era así en el ejército. Las túnicas de campaña tenían mangas que llegaban casi hasta el codo. Esto posiblemente para evitar paspaduras o raspaduras por el uso de las cotas de malla o las armaduras de placa. La túnica era sostenida en la cintura por un cinturón con colgantes conocido como cingulum. Se cree que en el ejército, ya entrada la época imperial, generalmente las túnicas eran de color rojo, pero esto últimamente ha sido puesto en duda. El estudio de diferentes murales llegó a la conclusión de que son más las representaciones con túnicas blancas que túnicas rojas. Posiblemente esto se deba a épocas de poca liquidez donde la tintura de las túnicas, para darle una uniformidad e imponencia a la legión, tuviera que ser dejado de lado en pos de la economía. Algunos murales mostraron, además, soldados con túnicas de otros colores y no exclusivamente el rojo y del blanco.
Por último nos quedan las túnicas usadas por los gladiadores. Eran túnicas especiales que solo pasaban por un hombro dejando un hombro al descubierto. Quizá esto se debía al ferviente deseo de mostrar al gladiador como un primitivo hombre necesitado de sangre.


El chiton
Las mujeres tenían un tipo de túnica muy popular, el chiton. Este fue tomado directamente de las culturas helénicas y adaptado a los estándares romanos. Al igual que las túnicas convencionales esta cuenta con dos piezas que son unidas hasta los hombros, pero estos no son cosidos como en las túnicas regulares. Los hombros son unidos con botones y piezas dando un patrón muy elegante, y quizá pequeñas aberturas sobre los hombros de la mujer. Aunque esta prenda era casi exclusiva de las mujeres, hay retratos de hombres utilizando chitones. Los chitones de seda eran buscados en gran medida por las mujeres. Entre las túnicas eran consideradas las prendas más seductoras que se podían conseguir.

El peplos
El peplos otro tipo muy popular entre las mujeres. Si bien su confección era similar a las demás túnicas. Dos piezas de telas cosidas a los costados. Este tipo de túnica presentaba una diferencia. Era tubular y los hombros no eran cosidos. Una segunda pieza era utilizada para ajustar la pieza en los hombros. Dependiendo la clase los broches que ajustaban esta pieza podían ser de distintos metales preciosos. Este tipo de túnica también fue heredado y adaptado de la cultura helénica.

La paenula
Era en si un manto con una abertura, podríamos decir que asemejaba a un poncho dada sus características. Lo encontramos cuadrado o rectangular, de dimensiones ajustables al tamaño de la persona. Si bien no era exclusivo de los pobres era extensivamente utilizado por éstos. Había paenulas con capucha y sin capucha. Por los ricos y pobres era común utilizarla en viajes y en días muy fríos. Se podía vestir tanto sobre la túnica como por sobre la toga.

Vestimenta de la Mujer

En Roma la vestimenta tenía una misión concreta, comunicar el status social del que vestía la prenda. La stola cumplía esta misión. Su objetivo era mostrar, manifestar a simple vista, que la mujer estaba casada. La prenda era más bien formal y sobria comparándola con otras túnicas como el chiton o el peplos. Como acabamos de decir esta túnica pertenece a la familia de las túnicas. Era larga y se extendía de los hombros hasta los pies, en los hombros se unía por dos tiras breves. La mujer generalmente complementaba con la palla. Un manto rectangular que podía ser utilizado como velo o bufanda. De finos materiales y confección este variaba mucho dependiendo la clase social de la dueña. A lo largo de este artículo veremos otras prendas como el ricinium, que era similar a la palla pero utilizado por las matronas y luego tenemos el Supparrum, un velo que caía de la cabeza hasta la cintura.

La stola
La stola era una variedad de túnica, que como indicamos la mujer empezaba a vestir inmediatamente después del matrimonio. Esta se ponía por sobre otra túnica, la subucula o túnica interior, de seda o lino ya que eran materiales livianos y quedarían mucho más confortables luego con la stola arriba. Tener una túnica interior era muy conveniente en los días fríos ya que la stola era un vestido liviano y poco abrigado. La túnica interior generalmente era de una sola pieza y con mangas, lo que otorgaba mayor comodidad. Las stolas podían ser de seda, lino o algodón.

Aunque las de seda eran las preferidas en las clases altas. Sus colores iban del blanco crema -el color natural de la lana- al gris, el rojo y el purpura. Colores obtenidos con diferentes tinturas naturales. Se distinguía y valoraba a las mujeres con muchos hijos. Cuando estas tenían más de tres hijos podían vestir la stolae matronae que les otorgaba orgullo y prestigio en la sociedad.

Era normal adornarla con un patagium. Este era una especie de cinturón que se ponía sobre la stola. No muy ajustado y podía estar teñido de purpura, una tintura bastante costosa y -simbolo de riqueza- o estar bordado con hilo de oro y otros arreglos. Era considerado muy elegante y el usarlo le daba prestigio social a la mujer que inmediatamente la distinguía como una persona adinerada o de buen pasar.
La  imagen es una fotografía de la megalografía de los Ritos Misterii. Si bien poco es conocido de éstos ritos en ella podemos apreciar los diferentes tipos de vestidos


Palla, ricinium y supparrum
Era utilizado por las matronas. Era un manto cuadrado, o rectangular perod e poca extensión horizontal. Este manto indicaba prestigio dentro de la familia y como tantas otras prendas era un indicador de status instantáneo. La mujer que lo utilizara quedaba inmediatamente señalada como una matrona. Iba de la cabeza hasta los pies, ya que generalmente se utilizaba enganchado al pelo formando un velo trasero. El ricinium no tuvo una vida muy larga, comparado con otras prendas. Rápidamente fue reemplazado por la palla. La palla también era un velo pero más práctico. Generalmente se podía utilizar como bufanda, como chal o como capucha. Era de gran popularidad entre las mujeres.

Cubrirse la cabeza estando en el exterior de las casas no era por motivos religiosos como podemos ver hoy en las comunidades musulmanas donde se obliga a las mujeres a cubrir su cuerpo. Las romanas usaban estas "capuchas" por una cuestión social. Era considerado de buen gusto y apropiado para una mujer de clase alta cubrirse.
El supparrum era más que nada una capa que iba desde los hombros a los pies. Se enganchaba de la subucula y su característica era que lograba cubrir los brazos de la mujer envolviéndola en un manto de seda, que era muy popular entre las mujeres adineradas. Las mujeres plebeyas solían combinarla con una capucha dándoles una prenda más utilitaria.

Esta escena nos muestra varias de las prendas descritas anteriormente. Podemos ver los brillantes colores

Ropa interior
En lo que se refiere a ropa interior encontramos varios referencias. Las mujeres para levantar el busto solían utilizar el ascia pectoralis. Una especie de corpiño que ayudaba a darle mayor firmeza al busto. El strophium y la mamillare eran también dos prendas interiores utilizadas por las mujeres. Estas eran más semejantes a los corpiños actuales. Estaban compuestas por tiras de cuero que cubrían el busto sosteniéndolo y afirmándolo.

En murales podemos ver el equivalente a bikinis. Sabemos que estos eran utilizados en competencias atléticas por las mujeres dado que las pinturas encontradas las simbolizan cargando una rama de laurel.



Los peinados:
Los hombres en Roma empezaron a cortarse los cabellos y a afeitarse la barba por influencia de los griegos; pero no seguían unos hábitos comunes, excepto en rituales: los chicos ofrendaban la primera barba cortada a una divinidad, cuando se convertían en adultos y los hombres dejaban de afeitarse como a muestra de duelo.
El encargado del cuidado de los cabellos y barba era un esclavo de la casa, pero posteriormente se encargaban especialistas, tonsores, que montaban sus establecimientos ambulantes en la calle, tonstrinae.

Las estatuas de personajes masculinos – emperadores, senadores y otros magistrados – nos muestran la variedad de peinados de los hombres en Roma.

Las mujeres romanas, como las griegas, no llevaban el cabello corto y lo sujetaban con cintas y trenzas. Había gran diferencia de peinados según épocas y clases sociales. Las jóvenes, antes de casarse, se peinaban de forma sencilla, recogiendo el cabello en un moño sobre la nuca con trenzas o cola de caballo.
Las mujeres casadas, en principio, llevaban un peinado característico, las sex crines, seis trenzas; peinado que también llevaban las vestales, sacerdotisas muy importantes en la vida social y religiosa romana.
A lo largo del imperio, los peinados fueron complicándose siguiendo unos modelos: sujetaban todos los cabellos con cintas sobre la nuca, llevaban varios pisos formando un peinado alto, disponían los cabellos en semicírculo con tirabuzones alrededor...

Todos estos peinados necesitaban postizos, agujas comatoriae, redecillas y las manos de esclavas expertas. También era habitual el uso de pelucas rubias y de tintes para aclarar el color de los cabellos.

Diferencias sociales basadas en la vestimenta
Como mencionamos a lo largo de este artículo las diferencias sociales se acentuaban en la ropa. No solo por una cuestión de materiales y calidad sino también por una cuestión de simbología implícita en las prendas. Era la misma sociedad la que imponía estas reglas de vestimenta que permitían ver el poder o clase del individuo. Por ejemplo solo los senadores podían usar una túnica laticlavia -con dos anchas líneas a cada lado naciendo verticalmente desde los hombros-. Estas distinciones se conoce como el latus clavus, de aquí el nombre de laticlavia.

Por otro lado solo los ecuestres podían usar la túnica augusticlavia -similar a la laticlavia pero con líneas más finas-. Estas franjas se conocían como angusus clavus. Algo similar se daba con las togas. La toga praetexta, la cual contaba con un borde purpura en uno de sus extremos, solo podía ser vestida por magistrados. No solo en la ropa se daban estas diferencias. Los calcei senatorii, y como se hace evidente en su nombre eran vestidos por los senadores, eran teñidos de una tonalidad roja para que puedan ser distinguidos fácilmente. Es importante remarcar el esfuerzo que se hacía no solo por mostrar riqueza con la vestimenta, sino también poder demostrar a simple vista el poder de la persona y las divisiones de poder incluso en ese mismo rango social. Por ejemplo los calcei senatorii si eran adornados con una lunula -un adorno plateado- indicaban que este era un oficial importante. Las distinciones también se hacían a la vida personal. Con la stola se distinguía a una mujer casada de una soltera, y con la stolae matronae a una mujer que había tenido más de tres hijos. Hecho que le daba prestigio en la sociedad. Algunos oficiales de alta importancia que no eran magistrados, como por ejemplo los Pontifex Maximus, y que por ende no podían llevar togas de borde purpura, igualmente demostraban su Posición por el cuchillo de hierro conocido como Secespita, que éstos cargaban exclusivamente.
Volvamos otra vez a los materiales. Es evidente, y como ocurre en todas las sociedades, que las clases se pueden diferenciar por la ropa que visten. Una persona de mayor poder adquisitivo obviamente recurrirá a su riqueza para comprar una vestimenta más acorde a su rango en la escala social. Esto también ocurría en Roma. Los esclavos y libertos, así como los plebeyos más pobres, no vestían toga. Los dos primero porque no tenían derecho a utilizarla, ya que como dijimos era un distintivo romano que simbolizaba la dignitas y la gravitas. El último porque muchas veces podía ser una prenda costosa.

Si bien el detalle que mencionaremos a continuación no se expandió como el uso de la toga praetexta para diferenciar a los magistrados de los demás nobles. Con el tiempo se agregaron ciertos colores a las togas para remarcar la profesión de la persona que la vestía. Por ejemplo los filósofos llevaban detalles en color azul, los médicos el verde y los teólogos el negro. Esto fue más que nada un motivo de decoración y no es un dato muy conocido y referenciado, pero es importante aclararlo. más Características que podemos encontrar a la hora de señalar el status social de un individuo se encuentran en los libertos. Era costumbre que algunos libertos usaran sombreros y esto los hacía fácilmente reconocibles como libres. Las mujeres esclavas también solían utilizar sombreros pero para tares agrícolas.

Marco legal de la diferenciación: Las Leyes Suntuarias
Un conjunto de leyes fue promulgado regulando fuertemente la distinción y diferenciación social en base a la vestimenta, cuyo alcance podemos trazar con el objeto de asegurar que los ciudadanos no aristocráticos con el dinero suficiente pudieran emular ser de la aristocracia mediante sus . Este conjunto de diferentes leyes es conocido como las Sumtuaria Leges -leyes suntuarias-. Entre otras cosas, determinaban que tipo de ropa y colores podrían utilizar individuos de diferentes clases. Esto haría simple identificar a simple vista rangos y puestos. Cabe destacar que este tipo de leyes, aplicadas en la práctica por los Censores, tuvieron vigencia durante los tiempos Republicanos. En los tiempos Imperiales fueron quedando prácticamente obsoletas y en desuso.

El Calzado Romano

La televisión ha hecho creer a la gran mayoría del público que los romanos exclusivamente calzaban sandalias. Esto no solo sería un bastante monótono sino que también poco práctico y hasta peligroso en climas fríos. La civilización romana contaba con una gran variedad de distintos tipos de calzado, desde botas y zapatos hasta sandalias de todo tipo, los adornos como perlas o hilos de oro también jugaban un rol importante en las clases altas. Por la natural eficiencia y funcionalidad romana los diferentes calzados en gran parte adaptaciones de otras culturas, por ejemplo los zapatos calcei provienen de ciertas tribus etruscas y las sandalias sin duda alguna de los pueblos helénicos. Gracias a la literatura, la pintura y los relatos de la época hoy podemos saber cómo eran los tipos distinos tipos de calzado utilizados. En este artículo además incluiremos un listado con los principales.

Características
El material mayoritariamente utilizado en la confección del calzado era el cuero. Era normal que todo tipo de zapatos, botas y sandalias estuvieran hechas de este material dada su resistencia y practicidad. Como en todas las prendas había diseños dirigidos a lo utilitario y diseños dirigidos a la elegancia y la clase social. No era raro ver mujeres de la nobleza vestidas con sandalias las cuales estaban decoradas con finas perlas y ornamentos de oro.

Podemos encontrar tres tipos principales de calzado de los cuales se desprenden varios subtipos. Los zapatos -calceti-, las sandalias -soleae-, las botas y una especie de zuecos que eran comúnmente utilizados por la clase trabajadora. Es notable que la utilización de cierto tipo de calzado estuviera establecida socialmente, es decir. que cada calzado tenía su lugar al ser utilizado. Por ejemplo las sandalias eran el calzado propiamente de trabajo. Trabajadores y soldados las usaban cotidianamente para realizar sus tareas. En la nobleza este calzado era más que nada el calzado para uso en la privacidad del hogar y no era normal ver a alguien con sandalias por las calles. Cuando los patricios, y ciudadanos de un nivel económico más elevado que la media en general, salían a las calles solían vestir zapatos de cuero. Si éstos iban de visita a lo de un amigo o anfitrión importante solían llevar un esclavo que cargara sus sandalias por ellos, al llegar a destino reemplazaban su calzado por las sandalias nuevamente. Era normal que para comer, ya estando en lo del invitado, se utilizaran los zapatos. Una vez terminada la comida y sentados en los sillones o en los parques de la villa, los esclavos cambiarían sus zapatos por sandalias nuevamente. La bota era un calzado casi exclusivo de los climas fríos, dada la protección que estas ofrecen.

Si bien en la vestimenta la diferencia entre hombre y mujer era notable, esto no ocurría en el calzado. En este terreno podíamos encontrar una similitud muy marcada, salvando los tamaños y formas del pie. Aún hoy no esta claro si los romanos utilizaban o no calcetines. Si se sabe que se solían utilizar tiras de cuero en los climas fríos para cubrir las articulaciones y los dedos del pie. Por otro lado los pobres utilizaban piezas de cuero sin curtir para proteger sus pies en los arduos trabajos que realizaban.

Tipos de calzado
Entre las ramas principales tenemos el calcei. Este era el zapato por excelencia de los romanos, cubría todo el pie encerrándolo en una cobertura de cuero unida a una gruesa suela. Como se usaban primordialmente en terrenos al aíre libre algunas suelas tenían clavos unidos a ella para mejorar la tracción y así facilitar el camino por terrenos resbaladizos

Confección del calzado y términos aplicados a este
Los zapatos eran confeccionados por el calceolarius -zapatero-. Dependiendo la habilidad de este artesano en su trabajo, y asi como la calidad y terminacion de la prenda se daba el costo, y como es regla a mejor calidad mayor precio. Cada zapatero elegía sus materiales y tenía sus secretos de confección guardados como tesoros. Generalmente se utilizaba una forma -que era una pieza de madera con la forma del pie- en la cual se iba construyendo el calzado por sobre esta por partes que se unian. Una vez lograda la forma básica, se introducía en una pieza de hierro donde con un cincel y un martillo se iban retocando las partes duras y dando forma o clavando las uniones. Era un oficio bien visto en la comunidad y podía otorgarle un buen pasar al que lo ejerciera con habilidad.

Las partes del zapato eran las siguientes. Vincul eran el equivalente a nuestros cordones; los corriagiae eran cuerdas utilizadas para sostener el calzado al pie; también encontramos la lingula que era el equivalente a nuestras lengüetas.

Clases de calzado:
Calcei senatorii
  • Eran de color rojo muy oscuro, esto ayudaba a distinguir a los senadores de los demás nobles.
  • Su forma era una especie de botas muy corta, por el tobillo, acordonadas. Cubría todo el pie y se acordonaba por el centro.
  • Si estos poseían una lunula indicaban que el que la usaba era un político importante.
  • eran acordonados. Los cordones se conocían como vinculus.
  • se utilizaba una para ajustar el calzado al pie corriagiae -pequeñas cuerdas que servían para ajustar mejor el zapato.
Calcei patricii
  • Eran en forma idénticos a los calcei senatori. La diferencia es que estos eran de un color amarronado.
Calcei muliebres
  • Versión femenina del calcei
  • Su cuero era más suave y liviano

Calceolii
  • Botas cortas utilizadas por las mujeres. Su uso generalmente se daba cuando la mujer se dirigía a algún territorio silvestre o embarrado.
Calcei repandi
  • De las primeras versiones de calcei tomadas de los etruscos.
  • Su punta era elongada y curva.
Caligae
  • Era el zapato utilizado por los trabajadores y esclavos. De diseño resistente y fuerte le daba la utilidad para poder llevar a cabo sus tareas.
  • Acordonados por vinculus -cordones- estos podían ser también sujetados con correas.
  • Para otorgar mayor utilidad se agarraba al tobillo apretándose para evitar deslizamientos
  • Su diseño era parecido a un híbrido de zapato y sandalia. cubría todo el pie y se extendía hasta el tobillo pero había varías aberturas, de hecho la mayoría de estos estaban diseñados en tiras.
  • Las suelas para otorgar mejor tracción ofrecían diseños de patrones con clavos que se ajustaban al terreno en que se usaran.
Caligae Speculatores
  • Estas sandalias eran especiales de los Speculatori Augusti. La sección elite de la, ya de por si elite Guardia Pretoriana que tenía bajo su directa responsabilidad la seguridad del Emperador.
Caligae muliebres
  • Era la Versión utilizada por la mujer, mejor adaptada al pie femenino.
Campagus
  • Eran los zapatos de las legiones. Su flexibilidad, comodidad y resistencia los hacían un gran aliado al arsenal romano
  • La Versión imperial, que utilizaba el emperador cuando se encontraba en frente de batalla, estaba adornada con finos hilos de oro y ornamenta.
Baxae
  • Sandalia hecha con fibras vegetales
Crepida
  • Sandalia acordonada que cubría gran parte del pie.
  • Utilizada en gran medida por la clase trabajadora.
Carbatina
  • Zapatos de pieza simple. Estaban construidos con un único pedazo de cuero y los detalles eran agregados arriba de este.
  • Eran acordonados.
Solaeae/solea
  • Las sandalias por excelencia de los romanos
  • consistían de una suela a la que se unían tiras de cuero que al juntarse en el centro abrazaban al pie formando un confortable calzado.
  • Su uso, en la clase alta, se limitaba al interior de la casa y estaba mal visto que alguien salga a la calle con estas.
Sclponeae
  • Utilizados por pobres y esclavos.
  • Era de madera similar a un zueco.
Solo alto
  • Sandalias de plataforma utilizadas por los actores.



2 comentarios:

  1. no me relaciona nada con lo q yo estoy buscando ay muy paca ynformacion deberias paner mas

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