miércoles, 15 de junio de 2011

Capítulo 23 - Provincia de Roma: AFRICA


ARQUEOLOGÍA DE LAS PROVINCIAS DE ROMA, AFRICA

Marruecos
En Marruecos, Temara, aparecieron restos del hombre de Neardenthal, el l

lamado "Hombre de Rabat".
Se han encontrado restos púnicos en Tamuda (Tetuán), Tingis (Tánger), Lixus (Larache), Thymiaterion (cerca de Kenitra), Sala (Rabat) y Karikon Telichos (Essauira). Posiblemente fueran enclaves comerciales.
De época romana destacan las ciudades de Tingi (Tetuán), Zilis (Asilah), Lixus, Valentia Banasa, Sala Colonia y Volubilis. De esta última se conservan los restos más impresionantes. Durante el periodo romano se crea una red de carreteras, cuyo inicio se situaba en Tánger. De allí partían dos vías principales, una de ellas hasta Sala (Rabat) recorriendo el litoral atlántico y la segunda llevaba hasta Volubilis, capital del reino del rey Juba II, que incluía Marruecos y Mauritania. Su hijo y sucesor Ptolomeo, fue asesinado por orden de Calígula, quien dividió el reino en dos provincias, dando origen -en el oeste- a la Mauritania Tingitana (actual Marruecos y Mauritania).
Los jinetes africanos tuvieron un lugar destacado en el Ejército Imperial en las campañas del Rin, el Danubio y el Éufrates.
Roma recibía toda clase de productos provenientes de la Tingitania,  trigo, aceite, conservas de pescado, garum (salsa de pescado hecha de vísceras fermentadas de pescado que era considerada por los habitantes de la antigua Roma como un alimento afrodisíaco), madera de tuya, etc. En las regiones de Volubilis y Tánger se han encontrado numerosas fábricas de salazón de pescado y almazaras. También fundó las colonias de Zilis (Asilah), Babba Campestris y Banasa.
La dominación romana duró hasta principios del siglo V en el área de Tánger. Se supone que las poblaciones beréberes romanizadas conservaron la civilización grecolatina hasta la invasión árabe.  

Volubilis 
A 30 kilómetros al norte de Meknes, hallamos Volubilis la capital de la provincia romana de Mauritania Tingitana, que comprendía todo el norte de Marruecos.
Se han encontrado restos de ocupación humana en la ciudad que se remontan al neolítico.
En el año 40 el reino de Mauritania es anexionado al Imperio Romano por el emperador Calígula convirtiéndose en una de las principales ciudades de la Tingitania y residencia de los procuradores romanos que gobernaban la provincia. 
La ciudad se enriqueció con la producción y comercialización del aceite de oliva. Las excavaciones han sacado a la luz más de 50 almazaras. Tuvo una población cercana a los 20.000 habitantes. En el siglo I ya se habrían construido los principales monumentos y las suntuosas villas del  barrio situado al noroeste. En la época de las dinastías de los Severos y de los Antoninos fue fortificada con un recinto amurallado. 
El emperador Cómodo patrocinó la construcción de muchos monumentos, el emperador Macrino hizo levantar el templo del capitolio, Caracalla el arco de triunfo, redujo los impuestos y Gordiano que residió en la ciudad antes de ser proclamado emperador construyó su palacio. Tras la crisis del siglo III, la ciudad continuó habitada hasta finales del siglo VIII. De la ciudad romana destacan sus ruinas y un macellum, un arco de triunfo, termas, residencias señoriales, murallas, numerosas almazaras, etc. 
Templo de Júpiter Capitolino. 

Recinto amurallado. El perímetro amurallado que alcanzaba los 2.350 m. de longitud, del que sólo quedan algunos restos restaurados en la parte este de la ciudad desde la que se accede al conjunto arqueológico y en los flancos de la llamada Puerta de Tánger. Su espesor medio era de 1,60 m. Tenía 40 torreones y ocho puertas. Fue construido en los años 168 y 169.  

Museo lapidario. En él se exponen numerosas inscripciones, capiteles y fragmentos de esculturas. También se pueden contemplar algunos mosaicos, pero los más interesantes se encuentran en su ubicación original, en las villas que flanquean el Decumanus Máximus, muy interesantes por su contenido documental e iconológico. Por otra parte, los elementos ornamentales de carácter geométrico son en muchos casos los mismos que aparecen en el arte bereber hasta nuestros días. 

Barrio sur. Poco después de un pequeño puente sobre el río Fertassa se halla la Almazara, instalaciones para la obtención del aceite. La Casa de Orfeo, está situada en la esquina de dos calles cuyo enlosado aún subsiste. Es la casa la más suntuosa y mejor conservada de este barrio. 
Las Termas de Galiano así llamadas porque en ellas se encontró una inscripción dedicada al emperador. Ocupan una superficie de más de 1.000 metros cuadrados. A lo largo de la calle se distingue la sala de las calderas, se han encontrado restos de bronce de algunas de ellas. El Foro es de modestas proporciones. En el lado oeste, se halla el Macellum. En el centro del foro se han encontrado las ruinas de un edificio que pudo ser un pequeño templo. Todo el conjunto fue destruido durante los disturbios que se produjeron en la ciudad a fines del siglo II. La Panadería está situada en el ángulo noroeste de la plaza, aún pueden apreciarse dos molinos para el trigo, la base del horno y dos artesas de piedra.

Arco de triunfo de Caracalla.

El Arco del triunfo como otros monumentos de la ciudad permanecieron casi intactos hasta el terremoto de 1755 y fue restaurado en 1933. Fue construido en honor del  emperador  Caracalla y su esposa Julia Domna en el año 217 como indica la inscripción de su parte superior. La Casa del Desultor localizada en la calle que va del foro al arco de triunfo puede verse dos mosaicos muy bien conservados. El primero representa a un acróbata desnudo cabalgando de espaldas sobre un asno y que lleva en la mano un cántaro, premio de su victoria. El desultor era un atleta que en el curso de la competición debía saltar del carro o del caballo y volver a montar en plena marcha. El otro mosaico representa una escena de pesca. La Casa del perro cercana a la casa anterior, se descubrió la famosa estatua en bronce de un perro que se conserva en el Museo Arqueológico de Rabat. El Decumanus  maximus atraviesa la ciudad de uno a otro extremo desde la puerta de Tánger. Las excavaciones se han realizado en la zona que se extiende desde el arco de triunfo hasta la puerta de Tánger.  Estaba flanqueada en este tramo por el palacio de Gordiano y por mansiones suntuosas que formaban el barrio aristocrático. En la Casa del efebo se encontró la estatua de un efebo es la más suntuosa de esta zona que fue concebida con un plan que revela la influencia de la tradición arquitectónica del Oriente helenístico. 


La Casa de las columnas es una construcción del siglo III. Destaca su impluvium de dimensiones extraordinarias y de forma circular. En la Casa del caballero se encuentra un mosaico que representa a Baco descubriendo a Ariadna dormida sobre la playa de Naxos. La Casa de los trabajos de Hércules está situada en la calle lateral cardo N. Destaca el mosaico del peristilo es de motivos geométricos y en el triclinium se conserva otro mosaico con doce medallones que describen los doce trabajos de Hércules. En la  Casa de Baco y de las cuatro estaciones se halla un mosaico muy bien conservado sobre el tema de su nombre. El Palacio de Gordiano era la residencia de los procuradores de la ciudad. La parte N.O. del edificio estaba ocupada por unas termas. La Casa de la moneda de oro es una de las más amplias de la ciudad. Este edificio como los demás a lo largo del Decumanus, tenía locales comerciales en su planta baja. La Casa del cortejo de Venus, en ella se encuentra el mejor conjunto de mosaicos de la ciudad, ocho salas y siete corredores. y en ella se encontraron, además, los bustos en bronce de Catón de Utica y de Juba II. El Templo de Saturno se halla al este del Decumanus, al otro lado del río.

Más restos romanos se han hallado en: Banasa; el foro, un arco de la basílica, un templo capitolino, una rostra y un gran complejo termal. En Sala (Rabat), han aparecido los pilares de un arco triunfal con tres vanos, tabernaes, un ninfeo. En Tamuda (Tetuán) en su museo arqueológico se pueden apreciar los mosaicos de las Tres Gracias de Lixus, enseres domésticos  y monedas. En Tingis (Tánger) se puede visitar en el museo arqueológico el mosaico de la navegación de Venus, hallado en Volubis y restos funerarios. En Zilil (Dchar Ydid) ha aparecido un gran templo, unas termas y restos de amurallamiento.  

Argelia 
Argelia formaba parte del antiguo reino de Numidia. Los romanos colonizaron la actual  Argelia en el siglo II a.e.c, y mantuvieron su dominio en la zona hasta el siglo V. En el año 429, los vándalos se apoderaron de todo el África Menor y en el 534, los bizantinos reconquistaron el territorio argelino. 

Cuicul
Djémila, también conocida como Cuicul, es un yacimiento arqueológico romano en Argelia.
Djémila es junto a Timgad y Tipasa una de las tres colonias romanas más importantes de la actual Argelia la ciudad de Cuicul fue fundada en un terreno accidentado al norte de Argelia al final del siglo I (en el año 96), probablemente por los veteranos de Nerva, su nombre es el de un pueblo o un lugar bereber que aún no se ha latinizado. Es antes de Timgad una de las últimas colonias en África.
Bajo los Antoninos, la ciudad fue embellecida con un Foro, un capitolio, varios templos, una curia, un mercado y un teatro. Con la construcción de las grandes termas el reinado de Commodo marca la extensión de la ciudad hacia el sur.





Bajo los Severos se desarrollaron nuevos barrios al sur en torno a un gran foro, se crearon nuevas calles, y la ciudad poco a poco se convirtió en una ciudad en la que se podía vivir bien, y en la que se desarrollaron casas lujosas.
La antigüedad tardía vio a Cuicul seguir una vida urbana dinámica: un barrio cristiano con basílica y baptisterio y se constituyó en la parte sur de la ciudad y se construyó una basílica civil, las lujosas casas de los nobles no cesaron de engrandecerse, equipándose con baños privados y con un espacio considerable para recepciones (basílicas privadas). La casa de Europa o de Castorius revelan este estilo de vida de los ricos y de los dirigentes y han conservado una gran decoración en mosaicos. 



Cuicul fue ocupada en 431 por los vándalos quienes persiguieron a los católicos hasta su salida provisional después de los acuerdos con Genserico en 442.
La ciudad fue reconquistada por los bizantinos, recuperando una apariencia de estabilidad y de actividad, pero cayó en el olvido a finales de siglo VI.
Dado el estado de conservación de las ruinas, la ciudad fue inscrita en el Patrimonio Mundial de la Humanidad en 1981.

El Arco de Caracalla es un arco de triunfo romano de principios del siglo III, de Djémila (también llamada Cuicul). La estructura, de un solo arco (fórnix) se construyó en el camino que llevaba a Sétif y se convirtió en la entrada al foro severo de la ciudad.
El arco fue erigido en el año 216 en honor del emperador Caracalla, de su madre Julia Domna y de su padre fallecido Septimio Severo.
En 1839, el príncipe Fernando Felipe de Orleans observó el arco durante una expedición y planeó transportarlo a París, donde pretendía erigirlo con la inscripción "L'Armée d'Afrique à la France" ("El Ejército de África, para Francia"). Tras su muerte en 1842, el proyecto, que estaba a punto de llevarse a cabo, fue abandonado.
El arco, junto al resto del yacimiento arqueológico de Djémila, forma parte de lista de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 1982.

La construcción, de un solo arco, alcanza una altura de 12,5 metros, un ancho de 11,6 metros y una profundidad de 3,9 metros. A ambos lados del arco, en los pilones, hay nichos, cada uno enmarcado por un par de columnas de fuste liso sobre pedestales rematadas por capiteles corintios, separadas de la pared y colocadas por parejas sobre un mismo pedestal. Cada par de columnas sostiene un entablamento formado por diversas cornisas, coronado a su vez por un pequeño edículo con frontón que se alza hasta lo alto del ático. Los ángulos de las dos paredes laterales están enmarcados por pilastras con decoración de acanto en su parte superior.
El arco del vano está construido con dovelas y el conjunto está delimitado por cornisas.
En la parte superior del ático aún se observan tres bases que originalmente sostenían estatuas de los miembros de la familia imperial. 
Museo de Djémila (Cuicul romana en Argelia moderna): el Museo está a la izquierda antes de entrar en las ruinas. Fuera del edificio del Museo hay algunas de las muchas lápidas y otras esculturas funerarias, las paredes exteriores forradas con mosaicos, los bustos del emperador Septimus Severus y su esposa, Julia Domna.

Tipasa 

Ciudad de fenicia, posteriormente colonia romana en el siglo I, próxima a Argel, a orillas del Mediterráneo. Se conservan los restos  de la Villa de los Frescos. La ciudad es recordada como el martirio a Salsa, joven cristiana que fue arrojada a las aguas del Mediterráneo por profanar un templo pagano. La capilla donde fue inhumado el cuerpo, se convirtió más tarde en la basílica de Santa Salsa, con un hermoso mosaico en su suelo. La basílica mide 52x42m y está construida con materiales de templos paganos. Es el edificio cristiano más grande de Argelia. 

Mausoleo
Tumba de la Chrétienne 

Cesarea 

En la antigua Cesare se asienta la actual ciudad de Cherchell. En la Antigüedad, fue una ciudad romana llamada Iol Caesarea, Caesarea Mauretaniae o Caesaria, capital de la provincia Mauritania Cesariense. 
Actualmente, se conocen tres teatros y cinco auditorios en Mauritania. Los dos edificios de Sitifis sólo son atestiguados por la epigrafía. El anfiteatro de Tigava Castra demasiado incompleto para ser publicado, este monumento no ha sido excavado. Teatros y anfiteatros de Caesarea y de Tipasa, como Lixus.
Los primeros habitantes del sitio de Cesarea fueron los fenicios, que fundaron un pequeño asentamiento llamado Iol. La evidencia más antigua del sitio es de una lámpara púnica. Cuando Juba II llegó al poder, colocado en el trono por Augusto en el 25 a.C., emprendió la construcción de una nueva capital de su reino. Conforme a la tradición manteniendo la situación púnica, pero perpetuó el mito de los reyes fundadores. Llamó a su pueblo Cesarea en honor de Augusto. Esta elección representó el apego político y religioso, y el vínculo inquebrantable entre el Patrono y su cliente. 

Juba II había construido edificios públicos característicos de una ciudad romana: Foro, baños, teatro, anfiteatro y circo, que se extendían a lo largo de las carreteras principales. Los elementos arquitectónicos encontrados permiten imaginar muchos otros monumentos, palacios y templos, todavía enterrados bajo la ciudad actual. Bajo el reinado de Claudio (41-54), la ciudad recibió la el título de colonia romana,  como honorable dignidad e importancia se convirtió en la segunda ciudad del norte de África después de Cartago. 

El teatro, construido entre el 25 y 15 a.C., es el más antiguo en África. Juba II comenzó su construcción a su llegada al poder, para adornar rápidamente su capital de un teatro de tipo romano. Su plan está ciertamente inspirado por el teatro de Pompeyo en Roma, con un templo en la parte superior de la cavea, pero el teatro de Marcelo, iniciado por César también fue capaz de influenciar también en su construcción. El teatro era una herramienta de eficaz propaganda Imperial, tanto por su arquitectura típica 'Romana' y las representaciones que se daban en él. 
El teatro fue parte del proyecto inicial de planificación de la ciudad. Forman el límite meridional del foro y estaba en el corazón de la ciudad. Varias estatuas fueron encontradas durante las excavaciones. Sin duda adornaban las paredes: dos musas colosales, una cabeza de mármol coronada por un cuerpo de un elefante que es una personificación de África  y una estatua colosal de Auguste. El espectador podría impresionarse por esta decoración rica y la representación Imperial.
El escenario, la orquesta y los tres primeros puestos en la parte inferior desaparecieron durante la implementación de una arena, en el segundo o en el tercer siglo. Este teatro anfiteatro es un ejemplo muy raro en África. Esta transformación no es debido a un agotamiento de la villa, pero ciertamente debido al anfiteatro para las luchas de gladiadores que se estaban volviendo cada vez más populares. 

El anfiteatro, de la misma fecha que el teatro está excavado en parte. En el segundo siglo de nuestra era se amplió para dar cabida a 15000 espectadores. La pista especial de su arena, un espacio rectangular central (57 m x 44 m) extendido por dos extremos semicirculares (22 m de radio), es bastante original. La longitud de la arena hace que sea mejor adecuado para la caza que las batallas de gladiadores. Todavía siendo un niño, Juba II pudo asistir a juegos organizados de madera temporales instalados en el foro de romano. Es posible que quisiera aportar  a su capital de un anfiteatro de carácter monumental, recordando la forma alargada de este centro. De hecho, la comitiva mauritana de Juba II fue fuertemente helenizada. La influencia helenística se aprecia en las áreas de arquitectura y Urbanismo en Mauritania. 

Destacan sus estatuas de Baco y Dionisios exhibidas en su museo arqueológico donde también se puede admirar una de las colecciones más bellas de mosaicos, pertenecientes a una escuela del siglo III. 
Estos mosaicos de gran realismo reproducían como nadie en África el detalle y la expresividad en sus obras. Posteriormente con la caída del Imperio en los siglos IV y V perdieron su técnica y calidad. También se ha hallado un teatro, uno de los más antiguos de África, el anfiteatro y un complejo termal. 

Hippo Regius
Hippo Regius o Hipona, fue una antigua ciudad de Numidia a la orilla del río Ubus (griego: Ubos).
Fue una colonia de Tiro, residencia de los reyes de Numidia. Se situaba en una bahía o golfo, del que traía su nombre de Hipponensis Sinus, hoy Annaba (Argelia), en un promontorio llamado Hippiprom. La ciudad tenía al sur Tipasa, a unos 70 km, y ambas ciudades emitieron moneda en común, con la cabeza de la divinidad fenicia Baal, y al dorso el cetro y una estrella, con la cabeza de Astarté, o con la cabeza de Melkart.
Los romanos la convirtieron en colonia.

La actual Annaba fue una colonia romana bajo los antoninos, Hippo Regius, antigua colonia cartaginesa, municipio romano bajo Augusto.
Su riqueza se debió al vino y el trigo que se exportaban desde el puerto.
La actividad de explotación del mármol fue también muy extendida. Las excavaciones arqueológicas han sacado a la luz; el Foro del que se dice que es el más antiguo en la región del Magreb, el Teatro, Complejos Termales y un gran número de Villas decoradas de mosaicos. Era la ciudad que dio cobijo a san Agustín.

Más restos se han hallado en: Calama (Guelma) donde ha aparecido un teatro. En Cartennae (Tenes) ha aparecido parte de la muralla y materiales reutilizados en la construcción de la mezquita. En Castellum Tiddtanorum (Tiddis) se ha hallado un arco triunfal, un santuario dedicado a Mitra, el foro y un baptisterio tardorromano. En Icosium (Argel) en su museo arqueológico se pueden apreciar los vestigios hallados. En Iomnium (Tigzirt) se conservan los restos del foro, un templo y la basílica cristiana. En Lambaesis (Lamabesa-Tazult) se ha hallado parte de la muralla con 22 torreones y cuatro puertas, y un arco monumental con cuatro caras. En Madaura (Mdauruch) se ha hallado un complejo termal y un pequeño teatro. En Saldaen (Bejaia) se conserva parte de la muralla, unas cisternas y tumbas. En Sitifis (Setif) se halló el circo del siglo IV de 500m de longitud por 77 de anchura. En Theveste (Tebessa), se conserva un arco de Caracalla y un templo dedicado a Minerva.  En Thubursicum Numidarum (Jamisa) se conserva los restos del teatro, el capitolio, la basílica un arco del triunfo y un complejo termal.

Tiddis
También conocida como Castellum Tidditanorum o Tiddi era una ciudad romana que dependía de Cirta Estaba situada en el territorio de la actual comuna de Bni Hamden en la provincia de Constantina, al este de Argelia.
Tiddis fue construida por los romanos y organizada de acuerdo a su sistema de urbanización.
Esta ciudad próspera, establecida en una meseta, tenía una puerta monumental, baños, instalaciones industriales (curtiembres), un santuario de Mithras que data del siglo IV a.C y también una capilla cristiana.

La ciudad natal se convirtió en romanizada al igual que las otras ciudades cerca de Cirta. Hoy se puede cruzar siguiendo la calle principal que va desde una monumental puerta entre las casas, pasando por el foro, una pequeña plaza, y la curia. De las inscripciones se conocen los magistrados y decuriones de castellum. Perteneció a la colonia de Cirta y, con las otras colonias de Rusicade, Milev y Chullu, formó parte de la confederación de las IV colonias. 
También entre los monumentos públicos despejados hasta ahora están los baños públicos y las cisternas (construidos por M. Cocceius Anicius Faustus a mediados del año 3 d.C) y en la cima del peñasco un Templo de Saturno (que produjo un gran número de estelas ahora en el Museo Constantino). En las laderas del acantilado se pueden ver muchas casas y los restos de la muralla original de castellum. Los Lollii eran una de las familias importantes de la ciudad. Su mausoleo circular se puede ver todavía algunos kilómetros al N. El monumento fue erigido por Lollius Urbicus, prefecto de la ciudad de Roma bajo Antoninus Pius. La ciudad es conocida por haber sido la sede de un obispado. Dos basílicas cristianas han sido despejadas. Uno estaba situado a la entrada de la ciudad; El otro estaba en un distrito más distante y ha sido despejado solamente parcialmente. —Perseo

Castillos y depósitos de agua de todas las formas nos recuerdan que la ciudad ha sido abandonada gradualmente porque carecía de fuentes. Se puede admirar el mausoleo que Quintus Lollius Urbicus, nativo de Tiddis (e hijo de un terrateniente bereber romanizado) que luego se convirtió en prefecto de Roma. 
Bajo el control bizantino, Castellum Tidditanorum tenía dos pequeñas iglesias y era la sede de una diócesis. La comunidad cristiana probablemente desapareció con la conquista árabe en la segunda mitad del siglo VII, pero algunos restos de cerámica mostraron la supervivencia de un pequeño pueblo dentro de las ruinas de Tiddis hasta el siglo IX. 
Hoy en día, Tiddis es un auténtico sitio romano llamado Res eddar o el "pico de la casa", situado en la garganta del Khreneg, justo al norte de Cirta. Marca la presencia de una civilización romana a través de inscripciones de arte rupestre y cerámica romana.  


Timgad
También llamada Thamugadi o Thamugas por los romanos) fue una ciudad colonial romana situada en el Norte de África, a unos 35 km de la ciudad de Batna, en la actual Argelia. Sus ruinas son notables por ser uno de los mejores ejemplos conservados del planeamiento urbano romano en cuadrícula usado en sus colonias, hasta el punto de ser llamada como "la Pompeya del Norte de África"


La ciudad fue fundada ex nihilo por el emperador Trajano en torno al año 100 como una colonia militar, principalmente como un bastión contra los bereberes de las cercanas montañas Aures. Su población original consistió en su mayoría en los veteranos del ejército romano procedentes de la frontera parta, recompensados con tierras en la nueva ciudad por sus años de servicio.

La ciudad conoció una existencia pacífica a lo largo de sus primeros siglos, convirtiéndose en un centro de actividad cristiana a principios del siglo III, y en un núcleo donatista en el IV.
En el siglo V la ciudad fue saqueada por los vándalos antes de caer en declive. En el año 535 el general bizantino Salomón dirigió una expedición militar para recuperar la ciudad, que fue repoblada como centro cristiano. Esta nueva etapa duró apenas un siglo, cuando fue saqueada por los bereberes en el siglo VII y definitivamente abandonada. La ciudad desapareció así de la historia hasta su hallazgo y excavación en el año 1881.

El hecho de que la ciudad no fuese reocupada tras el siglo VII hizo posible su buen estado de conservación actual, unido a la expansión del desierto del Sahara, que sepultó la ciudad bajo una capa de arena de un metro de grosor, cubriendo las estructuras y el área circundante, muy fértil y apta para la agricultura en el momento de su fundación.
Localizada en la intersección de seis caminos, la ciudad fue amurallada pero no fortificada. Diseñada originalmente para una población de 15.000 personas, la ciudad sobrepasó rápidamente sus especificaciones originales y creció más allá de la rejilla ortogonal, en forma menos organizada.
El diseño en cuadrícula es perfectamente visible en el trazado ortogonal de la ciudad, destacando el decumano y el cardo al estar delineados mediante una columnata corintia parcialmente restaurada. El cardo no atraviesa completamente la ciudad, sino que intersecciona al decumano en un foro.
En el extremo occidental del decumano se yergue un arco del triunfo de 12 m de altura, denominado el arco de Timgad o el arco de Trajano, una denominación muy habitual en el mundo romano para designar a otros arcos del triunfo impulsados por Trajano. La estructura, que fue parcialmente restaurada en 1900, está realizada en arenisca y consiste en tres arcos flanqueados por columnas corintias, midiendo el central de ellos más de tres metros de anchura.
También existe un Templo Capitolino consagrado a Júpiter, con unas dimensiones similares a las del Panteón de Roma. Cerca se ubica una iglesia cuadrada con ábside circular que data del siglo VII, y al sudeste de la ciudad, una ciudadela bizantina erigida en los últimos años de ocupación de Timgad.
Otros edificios destacados en la ciudad son un teatro de 3.500 localidades, en muy buenas condiciones y que incluso se utiliza en la actualidad para representaciones teatrales, así como cuatro termas, una biblioteca y una basílica.
Teatro romano
Arco romano de Trajano.



Túnez
Túnez, La antigua Cartago conserva un patrimonio cultural muy rico fruto del gran número de pueblos que se asentaron en sus tierras.
Restos púnicos y romanos se pueden admirar por todo el país: las termas de Antonio y el anfiteatro en Cartago, el templo romano de Dougga, la necrópolis púnica de Utique, el templo romano de Sbeitla, las villas romanas de Bulla Regia, el coliseo de El Djem, Maktar y  Thurburbo-Majus son sólo alguno de los ejemplos. 

Cartago
Cartago fue una importante ciudad de la Antigüedad, fundada por los fenicios procedentes de Tiro en un enclave costero del norte de África, cerca de la actual ciudad de Túnez. Existen numerosas fechas expuestas por los historiadores clásicos sobre la fecha fundacional de Cartago. La leyenda clásica cuenta que fue la princesa Dido quien la fundó en el año 814 a. C. Si bien el consenso actual es afirmar que la ciudad fue fundada entre los años 825 a. C. y 820 a. C. con el nombre de Qart Hadašt, es decir, Ciudad Nueva.
Tras la decadencia de Tiro, Cartago desarrolló un gran Estado, de carácter republicano con ciertas características monárquicas o de tiranía, que evolucionó a un sistema plenamente republicano. Los territorios controlados por Cartago la convirtieron en la capital de una próspera República, viéndose enriquecida por los recursos provenientes de todo el Mediterráneo occidental. 
Cartago fue durante mucho tiempo una ciudad más próspera y rica que Roma. 
Durante su mayor apogeo llegó a tener 400.000 habitantes, edificios de hasta seis y siete pisos de altura, un sistema de alcantarillado unificado y docenas de baños públicos.
La República Cartaginesa se enfrentó a la República Romana por la hegemonía en el Mediterráneo occidental, siendo derrotada totalmente en el 146 a. C., lo que comportó la desaparición del Estado cartaginés y la destrucción de la ciudad de Cartago.
En el 29 a. C. Octavio fundó en el mismo lugar la colonia romana Julia Cartago, que se convirtió en la capital de la provincia romana de África, una de las zonas productoras de cereales más importantes del imperio. Su puerto fue vital para la exportación de trigo africano hacia Roma. La ciudad llegó a ser la segunda en importancia del Imperio con 400.000 habitantes. En el año 425, los vándalos conquistaron Cartago durante el reinado del rey Genserico y la convirtieron en la capital de su nuevo reino. La ciudad fue reconquistada por el general bizantino Belisario en el año 534, permaneciendo bajo influencia bizantina hasta el 705.
Cartago estaba situada en una península comprendida entre el golfo y el lago de Túnez. La ciudad estaba protegida por una triple muralla, cada sección contaba con 25 m de altura y unos 10 m de anchura, situada en el istmo, a unos 4 km del mar. La propia muralla tenía cuarteles con capacidad para albergar a 20.000 infantes. El diseño urbanístico y la arquitectura eran una mezcla de modelos con antecedentes sirio-palestinos de tipo predominantemente orgánico y de modelos de lógica hipodámica, en parte creada por su propia práctica de la construcción y, en parte, sobre todo en su última fase, por influencia griega y helenística. 
La zona alta se desplegaba partiendo de la colina de Byrsa, donde se hallaba la inexpugnable fortaleza del mismo nombre y el templo de Eshmún. En las laderas de la colina se encontraban las grandes residencias de la aristocracia cartaginesa. Se descubrieron restos de casas recubiertas por las cenizas del incendio de su destrucción, en el año 146 a. C. poseían características muy similares a las helenísticas, siendo un recinto con calles concéntricas. En el barrio Magón se observa una operación a gran escala de una remodelación urbanística del siglo III a. C., con el aprovechamiento del espacio que ocupaba la antigua puerta de la muralla, del siglo V, para construir viviendas de lujo. El barrio de Salambó era el centro político y económico de la ciudad, estaba unido al puerto comercial por tres avenidas descendentes, y en él se hallaba el foro principal y el ágora, donde se establecía un intenso comercio. Probablemente, el Senado de Cartago se reunía para tomar decisiones en algún edificio de este barrio. Cerca del foro se alzaba el templo de Tofet, donde se han descubierto miles de estelas y de urnas que contenían esqueletos de niños calcinados, así como una capilla del siglo VIII a. C. Otros templos importantes eran aquellos dedicados a Melqart, a Shadrapa, Sakon o Sid. Era la parte de la ciudad más próxima al mar, donde se encontraban el puerto comercial y el militar. Estaba dotada con almacenes suficientes para albergar las mercancías comerciales y por casas de la clase baja. Dentro del área defendida por las murallas, al noroeste de la ciudad, se hallaba el amplio suburbio de Megara, ocupado por casas rurales, campos de cultivo y jardines.
La ciudad de Cartago poseía dos grandes puertos, el comercial y el militar, que le permitieron dominar militar y comercialmente el Mediterráneo occidental. El acceso a los puertos desde el mar venía facilitado por una entrada de unos 21 metros de ancho, que en caso de necesidad era cerrada con una cadena de hierro. Los dos puertos estaban unidos por un estrecho canal navegable. Fueron construidos artificialmente, en lo que fue una gran obra de ingeniería, admirados y envidiados, y siendo los más famosos de la Antigüedad.
El puerto civil era de forma rectangular. Allí fondeaban las naves comerciales, que en su mayoría importaban garum, trigo, púrpura, marfil, oro, estaño y esclavos de las factorías, de las colonias y de las explotaciones agrícolas creadas en numerosos enclaves costeros a lo largo del Mediterráneo. Las exportaciones a otras ciudades, colonias o pueblos costeros nativos de las costas del Mediterráneo occidental fueron mercancías manufacturadas, vidrios, cerámicas, objetos de bronce o hierro, y tejidos de púrpura.
Islote del almirantazgo en la época púnica, según los arqueólogos británicos (1978). 

El puerto militar era de forma redonda y albergaba en su interior una isla artificial también circular. La isla era la sede del almirantazgo, y su acceso era restringido. El puerto militar según las fuentes clásicas podían albergar 220 barcos de guerra, y sobre los hangares se levantaron almacenes para los aparejos. Delante de cada rada se elevaban dos columnas jónicas, que dotaban a la circunferencia del puerto y de la isla el aspecto de pórtico. Los restos arqueológicos descubiertos han permitido extrapolar la capacidad de acogida del sitio: 30 diques en la isla del almirantazgo y de 135 a 140 diques en todo el perímetro. En total, de 160 a 170 diques, podían albergar tantos barcos de guerra como han sido identificados. 
Por debajo de los diques de la dársena se situaban los espacios de almacenaje. Se ha supuesto que en cada dique podían tener cabida dos filas de barcos. En medio del islote circular, se situaba un espacio a cielo abierto, a cuyo lado se levantaba una torre. Los diques podían tener sobre todo la función de astillero naval.


Cartago capital del Estado púnico
La ciudad de Cartago desarrolló un gran Estado bajo su poder. En sus inicios, el territorio cartaginés comprendía sólo la ciudad y una pequeña área de unos 50 km². En el siglo VI a. C. los cartaginenses fueron ocupando un territorio entre 30.000 y 50.000 km², que constituyó la base del Estado Cartaginés. Partiendo de esta área, que se suele denominar metropolitana, se expandieron para crear entre los siglos V y III a. C. un imperio mercantil marítimo, aprovechando las factorías y ciudades existentes fundadas por los fenicios, o estableciendo otras nuevas, en Hispania, Sicilia, Cerdeña, Ibiza y en el norte de África, consolidando además su poder sobre Numidia y Mauritania. En su apogeo fue la primera potencia económica y militar en el Mediterráneo occidental. La República Cartaginesa se enfrentó a la República Romana por la hegemonía, siendo derrotada en el 146 a. C., lo que comportó la desaparición del estado cartaginés y la destrucción de la ciudad de Cartago.
Si bien el territorio controlado por Cartago fue amplio, con numerosos vasallos y asociados, la zona propiamente colonizada por Cartago nunca llegó a ser muy extensa. El estado se dividía entre ciudades aliadas o socias como Útica, los territorios autónomos y el imperio propiamente dicho de Cartago que, según ellos mismos, contaba con unas 300 ciudades en la época de la Primera Guerra Púnica. La zona más rica y poblada era la llamada zona metropolitana; ésta a su vez se dividía en siete circunscripciones llamadas pagi. Más allá del territorio cercano a Cartago se encontraba la Gran Sirte, un rico territorio costero en Libia-Túnez. 

Monarquía Cartaginesa
Inicialmente fue gobernado por una oligarquía de ricas familias, en forma de monarquía en los siglos VI-IV a. C. coincidiendo con la caída de Tiro ante Babilonia en el año 580 a. C. Posiblemente por cierto vacío de poder, se consolidó un sistema de gobierno centrado en dos personas llamados sufetes. Caracterizado por la instauración de grandes familias encumbradas en el poder por mucho tiempo, debido a las cualidades de sus individuos y a sus grandes riquezas. El poder de los sufetes denominados reyes por algunos escritores griegos y latinos no era absoluto, solían ejercer de jueces y árbitros ya que existían otras instituciones como el Senado con el que debían compartir sus decisiones. Según algunos el Senado fue creado durante el siglo V a. C. Su función era asesorar a los sufetes en cuestiones de política y economía. Su organización nos es desconocida. Según Heeren, era muy numeroso y se dividía durante la etapa monárquica en la Asamblea (simkletos), y el Consejo privado la Gerusia, compuesto de los notables de la Asamblea. Según Theodor Mommsen, el gobierno había pertenecido primeramente al Consejo de los Ancianos o Senado, compuesto, como la Gerusía de Esparta, de dos reyes que el pueblo designaba en la asamblea y de veinticuatro gerusiastas probablemente nombrados por los propios reyes y con carácter anual. Se conoce la existencia de reyes que dirigieron a las tropas en las guerras de Sicilia durante los siglos VI y V a. C. pertenecientes a la dinastía de los Magónidas. En 480 a. C., tras la muerte de Amílcar I, derrotado por los griegos en la Batalla de Hímera, las grandes familias perdieron gran parte de su poder en manos del Senado, creándose el Consejo de los Cien por un movimiento social que dio lugar a un mayor control de los sufetes.

República Cartaginesa
La república cartaginense era gobernada por varios órganos públicos pero reservados a la aristocracia, el más básico era la asamblea de ciudadanos, constituida por varios cientos de individuos pertenecientes a las familias más acaudaladas e influyentes de la Cartago. La asamblea nombraba libremente a la mayor parte de los cargos de la ciudad, como el Consejo de Ancianos o Senado de los Cien, grupo de cien aristócratas formado de modo vitalicio, conocido desde el siglo IV a. C. Estaban encargados de funciones judiciales y de la supervisión de los funcionarios. Finalmente, la Asamblea de Ciudadanos se encargaba de la elección de los sufetes, de los sumos sacerdotes y de los generales. Los sufetes y los sumos sacerdotes eran miembros natos del Senado Cartaginense, llegando así a la cifra de 104 miembros. El senado también dirigía todos los procesos de la Asamblea, o las Pentarquías, grupos de cinco individuos que se ocupaban de los departamentos estatales y cubrían vacantes en el Senado. El Senado era el órgano más poderoso, compuesto en su totalidad por la más influyente aristocracia. Los sufetes eran dos magistrados elegidos anualmente entre las familias aristocráticas. Sus cometidos eran esencialmente civiles, la convocatoria del Consejo y de la Asamblea y funciones judiciales superiores.
La constitución cartaginesa, como todas aquellas cuya base es a la vez aristocrática y republicana, se inclina tan pronto del lado de la demagogia como del de la oligarquía. 

El Consejo de los Cien es conocido desde el siglo IV a. C. Junto a este consejo existía una comisión permanente de 30 individuos. Era un sistema oligárquico, controlado por las elites urbanas, grandes propietarias de tierras o vinculadas al comercio. Las tensiones eran las propias de la competencia por el poder entre individuos o grupos aristocráticos, y se verían acrecentadas con la expansión desde el siglo VI a. C., y especialmente con la rivalidad con Roma. Los conflictos bélicos en concreto favorecieron la aparición de caudillos militares y familias concretas, capaces de actuar con cierta independencia. Las diversas opciones políticas y comerciales con que se enfrentó el Estado cartaginés a lo largo del siglo III a. C., como potenciar la expansión en África o buscar nuevos mercados, también provocaron divergencias entre las facciones de la oligarquía, terratenientes y comerciantes, disputas a las que probablemente se vieron arrastradas las clases inferiores urbanas de comerciantes y artesanos.

Cartago bajo el poder de Roma

Ruinas de villas romanas en Cartago  

Tras la destrucción de la ciudad fue prohibido habitar el lugar. Tras pasar 25 años hubo un intento de refundación de una ciudad, llamada Colonia Junonia, pero sólo duró 30 años y no prosperó, el lugar quedó habitado con pequeños asentamientos. 
El enclave tuvo que esperar hasta el año 46 a. C., en el que Julio César visitó el lugar durante el transcurso africano de la Segunda Guerra Civil de la República de Roma y decidió que allí debía construirse una ciudad por su excelente situación estratégica. Octavio, heredero de César, fundó la Colonia Julia Cartago en el 29 a. C. La ciudad creció y prosperó hasta convertirse en la capital de la provincia romana de África, desbancando a Útica. La provincia de África ocupaba el actual Túnez y la zona costera de Libia, y en el futuro daría nombre a todo el continente. Esta provincia se convirtió en una de las zonas productoras de cereales más importantes del imperio. Su gran puerto era vital para la exportación de trigo africano hacia Roma.


En su esplendor durante el dominio de Roma la ciudad llegó a tener una población de más de 400.000 habitantes, convirtiéndose en la segunda ciudad en importancia del Imperio. Entre sus grandes edificios destacaban el circo, el teatro, el anfiteatro, el acueducto y, sobre todo, caben destacar las Termas de Antonino, que eran las más importantes después de las de Roma, situadas en un lugar privilegiado junto al mar y de las cuales aún se conservan restos. Poseía una gran y compleja red de alcantarillado capaz de suministrar agua a toda la ciudad.

En el siglo III el cristianismo empezó a consolidarse notablemente en Cartago. La ciudad contaba con su propio obispado y se convirtió en un importante lugar para la cristiandad. Distintas figuras importantes de la Iglesia primitiva se relacionan con Cartago: San Cipriano, que fue su obispo en el 248, Tertuliano, escritor eclesiástico que nació, vivió y trabajó en la ciudad durante la segunda mitad del siglo II y los primeros años de la centuria siguiente; y San Agustín, quien fue obispo de la cercana Hipona durante los últimos años del siglo IV y comienzos del siglo siguiente. En los siglos IV y V, en plena decadencia imperial, durante las invasiones bárbaras sirvió de refugio para los que huían de éstas. En el año 425 la ciudad resistió varios ataques de los vándalos, pero finalmente sucumbió en el 439.
Antiguas ciudades tunecinas.

Pupput
Hammamet se asienta sobre la antigua ciudad de Pupput, la Civitas Puppitana nombrada en los itinerarios romanos. Pupput se hallaba en la intersección de dos ejes de comunicación: el que conectaba la costa oriental con la llanura cerealista de Thuburbo Majus, y el otro que partía de Cartago y seguía por la costa hasta Leptis Magna, en Libia. De la Pupput romana solo se ha conservado un barrio, hoy convertido en parque arqueológico. Numerosos arqueólogos, expertos en cerámica, antropólogos y restauradores han unido sus fuerzas para resucitar esta necrópolis emblemática. El estudio de la necrópolis de Pupput, donde ya se han excavado más de 2.000 enterramientos, revela la evolución de la sociedad norteafricana entre los siglos II y III. 
Aquí, tanto las sepulturas como su entorno aportan testimonios de los ritos con los que se honraba a los muertos. Ya han sido destapadas más de 2000 sepulturas, de ellas dos tercios se han estudiado con profundidad, y las restantes, aisladas por un cerdazo, quizá sirvan como escuela-taller de arqueología. En más de 7000m2 que se han excavado no hay mausoleos espectaculares ni estatuas o inscripciones funerarias, sino tumbas humildes, agrupadas en grupos de 20, donde se mezclan todas las edades de la vida.
A solo treinta centímetros bajo tierra aparece la compleja sociedad del África romana de los siglos II y III, que puede leerse a través de las prácticas funerarias y rituales para recordar los seres queridos.
Muros de tres metros de altura aislaban cada recinto familiar y creaban un marco más íntimo para las comidas conmemorativas, las ofrendas alimenticias y probablemente las libaciones que se practicaban cerca de las tumbas durante las ceremonias de aniversario. Los ritos funerarios distinguían a las poblaciones, al mismo tiempo que unos enterraban a sus muertos, unos los quemaban en piras de pino, olivo y palmera. Generalmente bastaba con practicar un hoyo en el suelo, a veces, después de la combustión recogían los restos y los colocaban en un recipiente de cerámica.
Durante el siglo II la proliferación de tumbas hizo mas difícil la combustión.

Tabula Peutingeriana (año 1296 ) con Hammamet

Sbeitla
Ciudad del centro de Túnez situada en el corazón de las altas mesetas. Importante ciudad romana, Sufetula, convertida más tarde en la capital bizantina.
Los hallazgos más antiguos de la zona son megalitos y estelas funerarias púnicas.
La Tercera Legión Augusta estableció un campamento en Ammaedara. Tras una revuelta al mando del líder bereber Tacfarinas la región fue conquistada por el emperador Vespasiano y sus hijos entre el 167 y el 169.
La ciudad alcanzó una gran prosperidad en el siglo II gracias a la industria del aceite de oliva como atestiguan los restos de las prensas de aceite encontradas en de la ciudad. De sus restos romanos destacan:
·       El arco del triunfo de la Tetrarquía, a la entrada de la ciudad, dedicado a los cuatro emperadores que gobernaron el imperio en el año 300.
·       Las termas. Se han llegado cuatro instalaciones en la ciudad, una de ella de gran magnitud. 
·       El foro uno de los mejores conservados en el mundo, pavimentado con grandes losas, se halla amurallado y comprende el capitolio y otras edificaciones anexas. 
·       La puerta de Antonino que da entrada al foro puede datarse entre 138 y 161. Sus inscripciones hacen referencia a Antonino Pío y sus dos hijos adoptivos Marco Aurelio y Lucio Vero. 
·       Los "tres templos" uno dedicado a cada de deidad: Júpiter, Juno y Minerva.
·       Otras edificaciones importantes de la ciudad, aunque en peor estado de conservación son el teatro, el anfiteatro y las fuentes públicas.

La ciudad comenzó a declinar durante el Bajo Imperio hasta que fue arrasada y ocupada por los vándalos que se establecieron en la ciudad, como revelan el hallazgo de algunos templos dedicados a sus cultos.
Arco de triunfo de Diocleciano

Puerta de Antonino

Templos

Templo de Minerva 

Bulla Regia
Bulla Regia es un yacimiento arqueológico situado en el noroeste de Tunicia, más concretamente en el lugar antiguamente denominado Hammam-Derradji - este topónimo fue fijado por el arqueólogo, diplomático y miembro del Instituto de Francia, Charles-Joseph Tissot, no siendo usado más después de Gilbert-Charles Picard, a 5 kilómetros al norte de Jendouba.
Antiguamente situada en la ruta que unía Cartago e Hippo Regius (actual Annaba) el yacimiento fue objeto de búsquedas arqueológicas parciales, que permitieron averiguar la antigüedad de la ocupación y conocer un elemento característico de la arquitectura doméstica en la época romana : la construcción de un piso subterráneo que prosigue el plano de las casas, particularidad que plantea un problema debido a la ausencia de utilización de planes similares en otras regiones cálidas del Imperio romano.


El yacimiento se encuentra en el valle medio del actual Medjerda (antigua Bagradas) - Las Grandes Llanuras de los autores antiguos - al pie de Djebel R’bia que se eleva hasta los 649 metros y en medio de un terreno rico y cerealista que suscitó la creación precoz de una ciudad.
Su posición en la encrucijada de un eje este-oeste, uniendo Hippo Regius a Cartago, y el norte-sur, uniendo el Sahel al mar a través de la Kroumirie, ha sido destacado por Yvon Thébert. Además, la proximidad del yacimiento de Chemtou y de sus canteras ricas de mármol númida pudo contribuir de manera sustancial al enriquecimiento de la ciudad: Pudo beneficiarse de la infraestructura construida para la exportación del mármol con el fin de exportar su producción cerealista, por lo menos en parte.
Los orígenes bereberes de Bulla Regia son probablemente anteriores a su cultura púnica. Existen numerosos testimonios en el yacimiento de una ocupación más antigua: necrópolis megalítica situada al sur del parque arqueológico actual y muy bien conservado, tumbas en pozos y estelas neo-púnicas Además, se ha encontrado cerámica griega fechada en el siglo IV a. C.

En el siglo III a. C. la ciudad estaba bajo la influencia de Cartago ya que existen inscripciones que revelan la presencia de un culto al dios Baal Hammon y el entierro de los muertos en urnas funerarias de tipo púnico. El museo local conserva elementos de un templo dedicado a Tanit, además de un tesoro monetario de electrum y dinero acuñado en Cartago datados en el 230 a. C. y que se ha descubierto en las excavaciones de la "Casa de la Caza". Las excavaciones desvelan una integración de la ciudad en esa época en el comercio del Mediterráneo, por la diversidad geográfica de los descubrimientos.  

Ciudad númida
La ciudad formaba parte con toda seguridad del territorio invadido por las tropas romanas en el 203 a. C., al final de la Segunda Guerra Púnica. 
En el 156 a. C se convirtió en la capital del reino númida de Masinis a permaneciendo como un reino cliente de Roma pero recuperó las "tierras de sus antepasados" (según una inscripción). La ciudad recibió entonces su epíteto de "real" (Regia). Las ciudades númidas reales eran entonces capitales secundarias o elementos del ámbito real, con un rol tanto económico como político. 
En esta época, las calles estaban organizadas según un plan ortogonal de tipo helenístico que reemplazaba en parte el antiguo plan de callejuelas y de insulae. La ciudad númida, adaptada al relieve se extendía sobre una superficie aproximada de 30 hectáreas; estaba protegida por una muralla de bastante grosor de la que aún se conservan algunos restos. 
Fue sin duda en Bulla Regia donde Pompeyo mató al hijo de Massinissa, Hiarbas, en el 81 a. C.  

Ciudad africana romanizada
Después de la batalla de Tapso, los romanos retomaron el control directo de la ciudad en el 46 a. C., con motivo de la organización de la provincia de África por Julio César que recompensó la conducta (sin duda neutra) de Bulla Regia en las guerras civiles que hacían furor en Roma. Le otorgó entonces el estatuto de ciudad libre Además de este título, la ciudad conservó su territorio y su organización política tradicional. Algunas ciudades próximas (Simitthus y Thuburnica) vieron por su parte instalarse sobre su suelo colonias de veteranos. 
En el seno de la provincia de África proconsular, la ciudad fue integrándose en Roma a través de diversos elementos que los buscadores han podido poner en evidencia: la lengua latina se extiende poco a poco, la onomástica ve a los habitantes adoptar los tria nomina típicas y las instituciones políticas locales están inspiradas en las de Italia. 

Vista del islote de la caza en superficie 

La ciudad obtuvo el estatuto de municipio con el derecho latino con la dinastía Flavia - sin duda por iniciativa de Vespasiano, pero sin obtener la ciudadanía romana para sus habitantes, como era normal hasta entonces. Esta novedad contribuyó a la integración de las ciudades peregrinas a la romanización. El censo necesario para acceder a las magistraturas locales se instala entonces alrededor de 4.000 o 5.000 sestercios. Bajo el reinado del emperador Adriano se convierte en una colonia honoraria con el nombre de Colonia Aelia Hadriana Augusta Bulla Regia, dando a sus habitantes la plena ciudadanía romana, y dotando de instituciones políticas similares a las de Roma. La villa tuvo entonces tubo un cierto brillo en la región.
Símbolo de la integración a Roma, dos familias de Bulla Regia, los Marcii y los Aradii, después de enriquecerse con el comercio de trigo y aceite, formaron parte del Senado a principios del Siglo III. Esta integración no fue por el hecho de una población que fue de un tamaño modesto probablemente - unos pocos miles de habitantes a lo sumo - pero estaba relacionada con la fertilidad de su terreno. Las edificaciones, tanto domésticas como colectivas, nacidas de la filantropía de la élite local, signo evidente de la prosperidad del lugar.
Durante el periodo de emergencia del cristianismo, la ciudad tuvo su propio obispo desde el año 256, marca de la riqueza de sus habitantes y su territorio. Agustín de Hipona consideró la ciudad como totalmente cristiana en el año 399.
Dejando aparte los edificios más importantes descubiertos durante las búsquedas arqueológicas de principios del siglo XX, no se conoce demasiado del plano de la antigua ciudad. En efecto, una parte importante de la ciudad permanece sin excavar hasta la fecha, las búsquedas no han presentado un carácter metódico en los últimos tiempos, particularmente durante la segunda mitad del siglo XX.
Pese que la ciudad púnica es totalmente desconocida, sí que es reconocible la ciudad númida con su plano ortogonal siguiendo el modelo griego.
El proceso de romanización llevó a la ciudad a engalanarse con su monumentos más importantes durante los siglos II y IV, en los momentos de más prosperidad de la provincia. A pesar del conocimiento de un cierto número de elementos monumentales, el urbanismo de la ciudad romana es indeterminado y las excavaciones son insuficientes para hacerse una idea del conjunto. Los arqueólogos pudieron enunciar sin embargo como principio una adaptación al relieve más que la aplicación estricta de un esquema urbano preestablecido. De igual modo, se tuvo que tener en cuenta la existencia de la ciudad antigua para la implantación de los monumentos, por lo tanto su plano no se puede comparar con las fundaciones coloniales ex nihilo.
Plano general de los restos de Bulla Regia

Leyenda: 1. Cisternas; 2. Monumento en opus reticulatum; 3. Cisternas; 4. Conjunto monumental; 5. Arco de triunfo; 6. Fuerte bizantino; 7. Templos; 8. Termas de Julia Memmia; 9. Edificio de Diana; 10. Peristilo de casa; 11. Casa del tesoro; 12. Casa n°3; 13. Casa n°7; 14. Basílicas cristianas; 15. Casa n°2; 16. Casa del pavón; 17. Insula de la casa n°1; 18. Casa de la caza; 19. Casa de la nueva caza; 20. Tumbas; 21. Casa n°9; 22. Casa n°10; 23. Casa de la pesca; 24. Casa n°15; 25. Casa de Anfítrite; 26. Termas de Venantii; 27. Termas del noreste; 28. Casa n°8; 29. Casa n°11 a 14; 30. Ninfeo; 31. Forum; 32. Capitolio; 33. Templo de Apolo; 34. Basílica; 35. Mercado; 36. Casa n°4; 37. Casa n°5; 38. Construcciones sin identificar; 39. Termas al noroeste del teatro; 40. Teatro; 41. Termas al este del teatro; 42. Primera explanada monumental; 43. Templo de Isis; 44. Segunda explanada monumental; 45. Muro de contención; 46. Casa ?; 47. Grandes termas del sur; 48. Iglesia de Alejandro.

Arquitectura privada
Bulla Regia es conocida por sus casas, de las que una veintena ha sido objeto de estudio, datadas a partir del reinado del emperador romano Adriano aunque la disposición más específica parece de los siglos III y IV. Tienen la particularidad de estar provistas de un piso subterráneo, reproducción del piso superior pero con menos amplitud, que se encuentra a la misma altura de la calle. Esta solución de un piso enterrado es una solución vinculada, aunque no limitada, a un débil relieve. 
Las cocinas, que requieren un espacio aireado, no se encuentran más que en la parte superiores. Los habitantes encuentran aquí una protección contra el calor y el sol y sin duda también el medio de aumentar la superficie habitable. Esta arquitectura doméstica ofrece tres planos-tipo para estos pisos en subsuelo.

Arquitectura privada
Bulla Regia es conocida por sus casas, de las que una veintena ha sido objeto de estudio, datadas a partir del reinado del emperador romano Adriano aunque la disposición más específica parece de los siglos III y IV. Tienen la particularidad de estar provistas de un piso subterráneo, reproducción del piso superior pero con menos amplitud, que se encuentra a la misma altura de la calle. Esta solución de un piso enterrado es una solución vinculada, aunque no limitada, a un débil relieve. 
Las cocinas, que requieren un espacio aireado, no se encuentran más que en la parte superiores. Los habitantes encuentran aquí una protección contra el calor y el sol y sin duda también el medio de aumentar la superficie habitable. Esta arquitectura doméstica ofrece tres planos-tipo para estos pisos en subsuelo.

Primer tipo: la « Casa de la caza »

Vista del piso subterráneo de la « Casa de la caza 

En los más ricos hogares, como la "Casa de la caza", las piezas están distribuidas a ambos lados de un pequeño peristilo la fuente central de ventilación y de luz, al acentuar las oberturas secundarias este efecto. Sin embargo, no hay atrio en las casas del África romana, más bien un patio a cielo abierto como en las casas de las medinas árabes o en ciertas viviendas púnicas. La "Casa de la pesca" lleva el nombre de la principal temática iconográfica del decorado de los mosaicos, y es una construcción del mismo tipo.
Suelo cubierto de mosaico 

La "Casa de la caza" posee un peristilo, que mide 19 por 13 metros, adornado con columnas con capiteles corintios. Además, el piso inferior posee un desdoblamiento del triclinio de la planta baja. La técnica puesta en ejecución, en particular en las bóvedas subterráneas, se conserva en muy buen estado. La "Casa de la caza" constituye el único ejemplo local donde la historia de la ocupación del yacimiento puede seguirse a través de las minuciosas excavaciones, desde la época helenística a la época bizantina, con la implantación de diversas instalaciones como las termas privadas del siglo IV.
Además, distinguimos allí una Basílica privada fechada de la primera mitad del siglo IV y que dispone de un ábside, de un transepto y de espacios dependientes que habrían sido una nave si se hubiera tratado de una iglesia. Esto habría podido ser un ejemplo de fusión entre arquitectura pública y doméstica iniciada por la clase reinante del siglo IV, espacios que fueron pronto cristianizados porque fueron adoptados como plano de las iglesias y catedrales . Según Yvon Thébert, la elaboración de un plano a transepto responde primero a problemas de circulación, y problemas tanto para el desfile profano de un aristócrata como para las prácticas ceremoniales, como resume el medievalista Patrick Boucheron: "Los cristianos no elaboraron el plano basilical que asocia una nave y un transepto, cargándolo de un nuevo significado". Thébert recuerda la antigüedad de algunos elementos de este repertorio arquitectónico, como el ábside, el cristianismo, triunfante según él, " recompone fórmulas viejas [...] y esta recomposición [...] es el resultado de toda la arquitectura tardo-antigua".

Segundo tipo: la Casa llamada de Anfítrite y la Casa del tesoro

Mosaico del vestíbulo. 

La "Casa de Anfítrite" ilustra el segundo plano-tipo: el segundo plan-tipo: la escalera de acceso que acaba en un largo vestíbulo que con habitaciones abiertas perpendicularmente, que normalmente son tres. Algunas habitaciones, con grandes ventanales, con una gran toma de aire, profunda y luminosa, colocada detrás de la pared del fondo. La calidad de la decoración del mosaico hace suponer que estas piezas estaban reservadas para ocasiones especiales y que no estaban destinadas para su uso diario. La "La Casa del tesoro" también sigue este esquema.
Mosaico 

Tercer tipo
El diseño de las otras casas es más flexible: la escalera de bajada desemboca en un pasillo que comunica libremente las habitaciones que pueden estar de cara o repartidas en los extremos de un pasillo, y la ventilación proviene de las ventanas localizadas en el nivel superior de las paredes.  

Ensayo de interpretación
En los tres casos, para algunos autores, el sistema de circulación del aire caliente que se encuentra con el agua fresca de los pozos subterráneos constituiría un eficaz proceso de climatización. Esta solución permitiría tener un piso ocupado durante el invierno y disponer de locales de servicios y otro beneficiándose del frescor durante el verano. La semioscuridad, avanzada por algunos para ver estos espacios como sitios dedicados a la religión, debe ser vista más bien como una elección de los arquitectos para satisfacer las necesidades de su privilegiada clientela. 
El hallazgo podría tener su origen en la tradición troglodítica berebere. Para otros autores la razón climática no sería suficiente, debido a la singularidad de la solución encontrada aquí. Muchas ciudades romanas están situadas en lugares donde la situación climática es análoga. La explicación de la puesta en marcha de un piso subterráneo provendría de una cierta saturación del espacio urbano y de una voluntad de ganar espacio, según Yvon Thébert. Sin embargo, para Roger Hanoune, la escasez de terreno en el centro de la ciudad aún no está demostrada y la excavación se explicaría por motivos estéticos - las excavaciones ornamentales se encuentran en otros lugares y pueden tener un origen helenístico - y técnicas, los pisos subterráneos parecen reutilizar las cisternas. 


Edificios religiosos

Los edificios religiosos de la ciudad antigua siguen siendo poco conocidos debido a que las excavaciones han sido incompletas. Además, numerosos edificios que podrían tener una finalidad religiosa están en muy mal estado de conservación para confirmar su función.

Capitolio
El templo de la triada capitolina, elemento central de toda ciudad romana, está en muy mal estado. Este edificio está situado en la parte occidental del foro, sobre un podio, pero solo los elementos de la base subsisten, con unas medidas de 16,40 metros por 15,50 metros y 2,70 de altura.

Templo de Apolo
Vista de los vestigios del templo de Apolo

El templo de Apolo posee tres santuarios juntos ya que la divinidad es el deus patrius poliade: con una cella amplia, su patio y pórticos y exento del podio característico de la arquitectura religiosa romana, está considerado como representativo de la arquitectura africana.

Los vestigios actuales están relacionados con una reconstrucción del siglo III, en particular una decoración de la cella compuesta de opus sectile, que habría sucedido a un templo púnico posiblemente vinculado al culto de Baal. Un primer edificio romano que databa del reinado de Tiberio vio cómo se remodelaba su fachada, debido al desarrollo del foro que pretendía acabar en una continuidad de la plaza pública. Durante las excavaciones de la cella del templo, se descubrieron unas monumentales estatuas, actualmente expuestas en el Museo nacional del Bardo. Su depósito aquí data de una época tardía, probablemente en el momento del triunfo del cristianismo en él Imperio romano. Las estatuas de Apolo citarista, de Ceres y de Esculapio ocupan actualmente la sala de Bulla Regia en el piso bajo del museo.

Basílicas religiosas
Dos basílicas cristianas han sido objeto de excavaciones entre 1952 y 1954. La primera, que albergaba sin duda reliquias de San Esteban que datan del siglo VI, fue ocupada hasta el siglo VIII, periodo durante el cual estaba enterrado un tesoro omeya dentro de una tumba. Cuenta con tres naves y un baptisterio adjunto. Los mosaicos de la nave están sumamente bien conservados. La segunda basílica tiene una importancia menor: se apoya y se comunica con la primera y posee igualmente tres naves. Parece que solo una parte del templo tiene mosaicos.

Iglesia de Alejandro?
El edificio llamado "iglesia de Alejandro" está situado en las proximidades de las "grandes termas del sur", lejos del parque arqueológico y los vestigios no son muy impresionantes. Las excavaciones realizadas en 1914 determinaron que había sido destruido por el fuego y en su interior se han encontrado jarrones de cristal, grandes platos de cerámica y sobretodo ánforas que contenían restos de vino, de aceite y de cereales. La identificación como un edificio religioso se debe a una cruz ofrecida por un sacerdote llamado Alejandro y sobretodo por una inscripción tomada de un salmo grabada en un dintel de la puerta. Por los descubrimientos mencionados y la estructura del edificio se cree que se trataba de un lugar de almacenamiento que puede estar relacionado con el cobro de un impuesto en especie, o incluso un edificio fortificado de la época bizantina.

Edificios de recreo
El yacimiento de Bulla Regia alberga también un teatro y unas termas destacables, que datan del siglo III. Además se han descubierto vestigios de un anfiteatro, fuera del recinto del parque arqueológico actual stricto sensu, aunque se encuentra en muy mal estado. Una de las razones de la desaparición de este último edificio aprecia la construcción de la cavea sobre terraplenes divididos en compartimentos, técnica usada habitualmente en África.

Teatro romano
El teatro de Bulla Regia fue construido bajo el reinado de Marco Aurelio y Lucio Vero y posteriormente reformando en el siglo IV. San Agustín habría pronunciado en su seno, hacia el año 399, un sermón condenando la propensión de los habitantes de la ciudad al ocio y al teatro, futilidades que los habitantes de la ciudad vecina de Chemtou habían abandonado en parte.
El teatro está relativamente bien conservado, al menos en las partes inferiores de su cavea. Fue extraído totalmente en 1957 por Mongi Boulouednine. Aunque el estado de conservación es menor que en Dougga, no es menos interesante el hecho de su carácter romano, es decir su construcción sobre un espacio exento del menor relieve, situación rara en los límites geográficos del Túnez actual.
Las arcadas sobre la calle que soportan los niveles superiores de las gradas de la cavea todavía son visibles y demuestran la necesaria adaptación de la circulación del lugar de recreo sobre el espacio público. 
Edificio de tamaño medio con una influencia de 60 metros sobre 50 metros, sus tres primeros rangos de gradas estaban reservadas para las personalidades locales y son más anchas que las destinadas a otros espectadores; una balaustrada que separada los dos espacios de la cavea. Las galerías de circulación, la cavea y la escena se encuentran en un estado de conservación satisfactorio mientras que no quedan más que unos pocos vestigios del muro de la escena. Un pavimento de opus sectile y además de un mosaico tardío que representa un oso ocupa la orquesta del edificio.
En una habitación de este monumento fueron descubiertas un grupo de cuatro estatuas que actualmente se exhiben en el Museo nacional del Bardo: representan a Marco Aurelio, Lucio Vero y sus esposas, Lucille y Faustina, representadas por Ceres.

Termas romanas
En Bulla Regia se han encontrado cuatro edificios termales, siendo su presencia facilitada por una cantidad de agua suficiente en la zona. Un edificio de tamaño medio situado en las proximidades del teatro habría sido objeto de un largo uso y en último lugar la decoración del mosaico fue rehecha en el siglo IV. Este edificio ha sido identificado como unas termas privadas. Una pequeña instalación privada fue también identificada en el estado final de la "Casa de la caza" en el siglo IV y utilizada hasta mediados del siglo VI Sin embargo, existen otras instalaciones privadas en el yacimiento, que están directamente relacionadas con la opulencia de los propietarios. El número total de este tipo de estas instalaciones está situado entre seis y ocho, y que son todas posteriores al siglo IV.  
Vista de las termas de Julia Memmia desde la entrada del yacimiento

Espacio de servicios

Al sur se han encontrado otros vestigios que han sido identificados como las "termas del sur" pero los vestigios son escasos y no han sido mantenidos por Yvon Thébert en el catálogo de su síntesis. El edificio ha sido poco estudiado pero el examen de las bóvedas hundidas del frigidarium, unido a otras excavaciones antiguas han permitido descubrir un sistema de hipocausto, por lo que se cree que era un gran conjunto superior a 3000 m² organizado de modo simétrico. 
Los vestigios más importantes visibles - aunque las excavaciones efectuadas no son completas - conciernes las termas de Julia Memmia que, según los restos de cerámica descubiertos durante las excavaciones, que pueden datar del reinado de Severo Alejandro y son testimonio de la filantropía de Julia Memmia, hija de uno de los cónsules del 191-192. Una inscripción revela el importante coste de la construcción, grandes trabajos que se realizaron en el último tercio del siglo IV, el desafecto que no se produce sin duda antes del 450 incluso durante el periodo bizantino. Los locales fueron entonces utilizados para otros fines ilustrados por la presencia de restos de cerámica árabe.
De una superficie inicial de 2800 m², el edificio vio aumentada su influencia hasta los 3300 m² a finales del siglo IV a pesar de la probable supresión de la palestra. Las habitaciones estaban organizadas alrededor del frigidarium donde subsiste la pared norte con una altura de 15 metros, que constituye el primer lugar impresionante para cualquiera que visite el yacimiento. Además, se ha hecho otro descubrimiento excepcional, una organización de la marcha interna de los usuarios de los baños ha sido puesta en evidencia por el estado de conservación de huecos cuya presencia no puede justificar de otro modo. El edificio termal se inserta igualmente en el tejido urbano por una planificación específica con decorados de mármol que da a la calle y por la existencia de un espacio de transición entre la calle y las termas, elementos suntuosos como el criptopórtico que permite apreciar la generosidad de los benefactores del lugar.

Otros edificios mal identificados
Algunos autores han tratado de identificar uno de los edificios rodeado de pórticos situado en una explanada de la ciudad como una biblioteca. La antigüedad de la ciudad y la permanencia durante un largo período de una élite local que se fue romanizando podrían justificar tal edificio.

Edificios públicos
Foro
El foro de Bulla Regia, de una superficie de más de 1000 m², esta flanqueado por una serie de edificios que han sido reconocidos a principios del siglo XX: el capitolio, el templo de Apolo al norte y una basílica civil al este. Además, se han descubiertos rastros epigráficos de otros elementos tradicionales de las ciudades romanas en este lugar: unas tribunas y también un tabulario. Por otro lado, encontramos en nuevo empleo de los elementos de la curia local.
El acceso a la plaza pública se ha hace por dos puertas, siendo el lugar un espacio cerrado y no abierto a las calles. El sitio es bordeado por una columnata sobre tres de sus lados.
Los diversos vestigios se encuentran en un estado de conservación mediocre, excepto los del templo de Apolo, y el pavimento de la plaza está muy dañado. La basílica civil posee tres naves de 25 por 6 metros, en su estado del siglo III, además de dos ábsides, donde un magistrado local dictaba justicia en una de las dos en un nivel sobreelevado.  

Mercado
El mercado situado a la salida del foro es relativamente tardío, su construcción está fechada en el siglo III, por parte de sus patrocinadores, los Aradii, cuya actividad se centró en esta época. El edificio, relativamente modesto, es un rectángulo de aproximadamente 11,90 metros por 12,60 metros rodeado de un pórtico y con un ábside en uno de sus lados. Dos lados en el norte y en el sur contienen cada uno seis tiendas y el acceso al edificio podía cerrarse después de los intercambios comerciales.
El contexto general de la época es una atención particular de los Severos a los problemas de abastecimiento de trigo y tal construcción no podía faltar en una ciudad situada en un territorio esencialmente rural.

Monumento en opus reticulatum
El edificio que alberga al visitante posee una fachada de 10 metros orientada hacia el este. Una cadena de grandes bloques separa el muro en opus reticulatum, bordeado con pórticos a ambos lados y una pared, cuyo interior está decorado con mármol númida. Se desconoce su historia y a que estaba destinado este edificio. Alexander Lezine afirma que puede tratarse de una construcción del siglo I y su posterior distanciamiento en el siglo siguiente.

Descubrimientos realizados en el yacimiento
Venus marina in situ

Se conservan diversos mosaicos en el yacimiento mientras que otros se pueden visitar en el Museo nacional del Bardo. Los mosaicos de Bulla Regia no fueron superados en el África del Norte, donde el arte romano del mosaico alcanzó su apoteosis.

Obras in situ
El ejemplo más célebre de obras conservadas en el yacimiento se encuentra en la "Casa de Anfítrite" y está representado por una Venus marina y no por Anfítrite, la confusión que dio origen al nombre dado a la casa. Las primeras excavacaciones identificaron erróneamente como el personaje femenino de Anfítrite, esposa de Neptuno, sin embargo se trata de la representación más antigua que se conserva de la Venus marina, diosa de la fecundidad y el renacimiento. El uso de la obra tiene un fin apotropaico: se trata de alejar el mal de ojo por la majestad y belleza de la divinidad. La diosa está representada desnuda y rodeada de tritones, dos genios que están a punto de colocarle una corona en la cabeza y dos putti que le llevan un espejo y un cofrecito con joyas Un gran número de peces está representado en la parte inferior de la obra. Su presencia contribuyó a la primera interpretación errónea de la obra. La pieza adorna el triclinio del sótano. Próximo a la obra, en el mosaico del vestíbulo, unas piedras preciosas adornaban los ojos de los personajes, pero fueron robadas en 1914.
También permanece en un lugar un mosaico tardío de un gran oso en medio de la orquesta del teatro, edificio que alberga además una estatua sin cabeza de togatus en su pasillo de acceso.

Estatuario
Los descubrimientos realizados en el yacimiento son destacables y se ha demostrado la existencia de numerosos talleres de escultores en esta pequeña ciudad en la época imperial.
El grupo descubierto durante las excavaciones del templo de Apolo en 1902-1905 es un elemento emblemático del museo. Estas estatuas destinadas al culto tuvieron que ser disimuladas en una época tardía. Una estatua de Apolo citarista fechada en el siglo II es la mayor de todas, con una altura superior a los tres metros, y conserva trazas de policromía. El dios se encuentra en una postura lánguida, el brazo derecho sobre la cabeza y el brazo izquierdo apoyado en una lira. Sobre el instrumento está representado un bárbaro que sostiene un cuchillo, que en la leyenda, sirve para castigar a Marsias, el sátiro que osó desafiar al dios en un concurso. A su lado se encuentra una estatua de Saturno africano coronado y llevando un cuerno de la abundancia, de 1,92 metros de altura, síntesis de la mitología greco-romana y de elementos locales. También se encuentra una estatua de Atenea representada en una pose clásica, con un casco, una cabeza de Medusa en el pecho y una lanza.
También podemos encontrar una estatua sin cabeza de Minerva- Victoria, vestida con una larga túnica con alzacuellos sostenida bajo el pecho por un cordón, el cuerpo se apoya sobre la pierna izquierda, así como una estatua de una sacerdotisa de culto imperial o flamínica llamada Minia Procula, cuyo nombre fue encontrado en una base en el lugar de las excavaciones: el personaje de 1,84 metros es representado con realismo y revelando su origen africano.
También son destacables las cuatro estatuas descubiertas en el teatro: dos estatuas sentadas que representan a Marco Aurelio y Lucio Vero, obras notables debido al tratamiento aportado a las caras y a las cabelleras. Éstas están acompañadas por dos estatuas femeninas, probablemente las emperatrices y esposas de estos dos últimos emperadores, representadas como Ceres.
Un retrato de Vespasiano que data de finales del siglo I fue encontrado en un hoyo en el patio del Templo de Apolo: el emperador está representado arrugado, calvo y probablemente en el final de su vida. Este emperador jugó un papel importante en la historia de la ciudad al otorgarle el estatuto de municipio.
Las obras descubiertas en Bulla Regia son, según Nayla Attya-Ouertani, un testimonio de "la tendencia al barroco tan común entre los artistas africanos de este período, una tendencia que se refleja en una profusión de telas y una atención especial reservada para el tratamiento del cabello".

·       Estatuas en el Museo nacional del Bardo

             Apolo citarista            Sacerdotisa Minia Procula     Saturno africano



Mosaicos
En las excavaciones se han encontrado también numerosos mosaicos como el célebre Rescate de Andrómeda por Perseo: el héroe, que acaba de matar un monstruo ayuda gesto majestuoso a la princesa que estaba encadenada a una roca. El monstruo se encuentra bajo sus pies con la forma de un dragón. El dios río está representado abajo del cuadro y simboliza el medio en el cual vivía el monstruo. La escena que evoca Ovidio se remonta a un prototipo posiblemente concebido por el pintor griego Nicias. Esta obra está notablemente bien ejecutada con un efecto de sombra y luz y un dominio del concepto de espacio. Este mosaico constituyó originalmente el panel central del oecus de una sala de recepción de una rica villa (mediados del siglo III) 



Un mosaico en el que figura una escena de Amores cazadores en la lucha con las fieras, que dio su nombre a la "Casa de la caza", también ha sido depositado en el museo. 

Libia
La costa de Libia fue el lugar escogido para fundar las primeras colonias fenicias. Tripoli fue originalmente un grupo de colonias fenicias que se establecieron durante el siglo V a.C., que luego pasaron a depender de Cartago. Los fenicios fundaron en la zona tres grandes colonias: Oea (actualmente Tripoli), Labda (Leptis Magna) y Sabrata, en un área que vino a conocerse colectivamente como Tripolis (tri + polis, tres ciudades), la Tripolitania, como le llamaron los romanos. En el 146 a.C., después de la Tercera Guerra Púnica las tres ciudades formaron parte del Imperio Romano, pero estas tierras fueron asignadas al aliado de Roma, el rey de Numidia.

Julio César depuso al rey de Numidia, por apoyar a Pompeyo en las guerras civiles de Roma, y la Tripolitania se convirtió en una provincia romana.
Al otro lado del golfo de Sirte, la Cirenaica fue colonizada por los griegos, Cirene, en el siglo VII a.C. Posteriormente otras cuatro colonias griegas se establecieron en el área: Barca (Merj); Euhesperides (Bengasi); Teuchira (Tocra) y Apolonia (Marsa Susa). Se las conoció al conjunto como Pentápolis. Ptolomeo VIII lega la Cirenaica a su hijo natural Ptolomeo Apión el cual, a su muerte, en 96 a.C., deja su reino en herencia a Roma. Cirenaica se convierte en una provincia romana que también incluye Creta en el 74 a.C.

Durante más de 400 años, Tripolitania y Cirenaica fueron prósperas provincias romanas. El dominio romano se circunscribió.

Con la partición del imperio en 395, Cirenaica fue asignada al imperio oriental, mientras que Tripolitania quedó dentro del occidental. Esta división también se vio reflejada también en el terreno religioso. Tripolitania quedó bajo la jurisdicción del papa de Roma, mientras que Cirenaica quedó bajo el patriarca de Alejandría.
En el siglo V, Tripolitania fue conquistada por los vándalos.

Leptis Magna
La ciudad fue fundada por colonos fenicios alrededor del 1100 a. C., aunque no alcanzó importancia hasta que Cartago se convirtiera en una potencia del Mar Mediterráneo en el siglo IX a. C. Siguió siendo parte de Cartago hasta el final de la Tercera Guerra Púnica en el 146 a. C., y se convirtió en parte de la República romana, aunque ya desde el 200 a. C. se consideraba como una ciudad independiente.

Siguió perteneciendo a Roma hasta el reinado del emperador Tiberio, cuando Lepcis Magna y el área vecina se incorporaron formalmente al imperio como la provincia romana de África. En poco tiempo se convirtió en una de las ciudades líderes del África romana y en un centro comercial importante.

Anfiteatro

Lepcis Magna llegó a su apogeo a principios del 193 con el ascenso al trono imperial de Lucio Septimio Severo, quien era oriundo de la ciudad. Como emperador romano la tuvo como su favorita entre todas las ciudades provinciales, ya que con todas las construcciones y riquezas con que dotó a la ciudad, hizo de ella una de las más importantes ciudades de África, llegando a ser rival incluso de Cartago y Alejandría. En el 205, él y su familia visitaron la ciudad y fueron recibidos con grandes honores.

Durante la crisis del siglo III, cuando el comercio entró en declive, la importancia de Lepcis también sufrió y ya para mediados del siglo IV, gran parte de la ciudad había sido abandonada. Durante el reinado de Teodosio I gozó de un pequeño renacimiento.

En el 439, Lepcis Magna y las demás ciudades de Tripolitania cayeron bajo el dominio de los vándalos cuando su rey Genserico conquistó Cartago a los romanos y la hizo su ciudad. Por desgracia, el rey mandó a destruir las murallas de la ciudad para disuadir al pueblo de rebelarse contra el dominio vándalo. El resultado fue que en el año 523, un grupo de bereberes saqueó la ciudad causando daños a los vándalos y a la población.

Belisario reconquistó Lepcis Magna en nombre del Imperio bizantino diez años más tarde y en el 534 destruyó el reino de los vándalos. Lepcis pasó a ser capital provincial del Imperio bizantino, pero nunca se recuperó de la destrucción causada por los bereberes. Ya para la conquista árabe de Tripolitania en los 650, la ciudad había sido abandonada salvo por una guarnición bizantina.

Mercado
Teatro 

Hoy día, el yacimiento de Leptis Magna es uno de los más impresionantes del imperio romano. Entre los edificios conservados, destaca el imponente arco de triunfo construido en honor del emperador cuando  visitó su ciudad. Cerca de allí hallamos las termas de Hadriaric, totalmente recubiertas de mármol y granito, son las más importantes construidas fuera de Roma. Un poco más alejado se halla el santuario llamado Nymphaeum, con foro, basílica, teatro, calzada y un circo parcialmente excavado que se tiene por uno de los mayores de todo el Imperio. Sus ruinas están ubicadas cerca de Trípoli en Libia.

Cirene
Cirene formó parte de las Cirenáicas, las cinco ciudades griegas que formaban Pentápolis. Las ruinas se encuentran junto a la moderna Shahat, a 220km al este de Benghazi. La colonia fue fundada en el siglo VI a.C. Ha sido excavada parcialmente. En las excavaciones han aparecido templos, el ágora, gimnasio, el teatro griego de Myrtusa, necrópolis, mosaicos y estatuas.

Sabratha
A 68 kilómetros al oeste de Trípoli, se encuentra Sabratha. Antigua colonia fenicia. En el 157 se convirtió en colonia romana. Se conserva un mausoleo triangular con pilares en forma de leones y perros. De los monumentos hallados destaca el teatro de piedra rosada, con 108 columnas de mármol, construido a mediados del siglo III con un aforo para unos 5.000.- espectadores, con un escenario de 25m de altura. La ciudad prospero gracias al comercio de animales salvajes. En época de Trajano cada cuatro meses eran necesarios 11.000.- animales.

Más restos se han hallado en: AL URBAN donde se halló un mausoleo libio-romano. En SULTAN se halló el altar de los Philenos con sus respectivas estatuas de bronce. Su altar en el golfo de sidra marcaba la frontera entre Grecia y Carthago. En APOLONIA (Marsa Susa) se halló el teatro, los restos de puerto y un complejo termal. En BERENICE (Bengazi) un templo y varias viviendas. En DARNIS (Derna) restos de la muralla tardoromana. En GHIRZA se hallaron mausoleos libio-romanos y grandes villae porticadas. En OEA (Trípoli) se conserva el arco de Marco Aurelio y en su museo gran cantidad de vestigios romanos. En SUGOLIN (Zliten) se conservan los mosaicos de la villa de Dar Buc Amera. En TOLEMAIDA (Tolmeita) se conserva el foro, las termas, el teatro y varias villae. En VILLA SLIN  se conserva la villa del mismo nombre una de las más bellas del país. 







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