jueves, 16 de junio de 2011

Capítulo 22 - Provincias de Roma: ORIENTE




ARQUEOLOGÍA DE LAS PROVINCIAS DE ROMA ORIENTE


TURQUÍA
La Anatolia de los Romanos
Poblada desde los orígenes del hombre, fueron los griegos los primeros en establecer colonias importantes. Así nació Mileto en el VII a.C., Esmirna, Efeso y Priene, que en el año 500 a.C. deciden unirse para crear la federación de ciudades jónicas.
En el 333 a.C. Alejandro Magno conquista la zona. A su muerte en el 323 a.C. los generales que habían luchado a su lado se reparten el gobierno de Asia Menor y en el 133 a. C. pasa a ser provincia del Imperio Romano. Con la llegada de los romanos se reparten los territorios en las provincias de Asia, Cilicia, Licia y Panfilia, más los estados Ponto, Capadocia y Armenia. La situación política se estabiliza y la economía y la cultura se desarrollan. Bajo el Reinado del emperador Diocleciano, el Imperio Romano se divide en las dos zonas administrativas de Oriente y Occidente y desplazó el centro del poder hacia el este eligiendo Nicomedia (Izmit) como segunda capital oriental. En el 330 el emperador Constantino declara religión oficial al cristianismo y traslada la capital del Imperio Romano a la ciudad de Bizancio, Constantinopla "ciudad de Constantino". Con la división del Imperio, Constantinopla es elegida capital del imperio romano oriental manteniendo su poder hasta el 1.071 con la invasión de los seléucidas que ocupan Anatolia y llegan en poco tiempo hasta Nicea. Con el Reinado de Justiniano I el Imperio Bizantino alcanza su apogeo militar y cultural.  

Estambul: 
El hipódromo se levantó en el año 200 d. c. bajó la atenta supervisión del emperador Séptimo Severo pero su mayor esplendor llegaría en el primer tercio del siglo IV, cuando el emperador Constantino el Grande trasladó la capital del imperio de Roma a Constantinopla. Constantino se propuso ampliar Constantinopla manifestando un especial interés por el hipódromo que llegó a albergar a 30.000 espectadores aunque otras fuentes citan 60.000. A finales del siglo IV, el emperador Teodosio el Grande también engrandeció el hipódromo decorándolo con elementos traídos de los más diversos rincones del mundo.
Aunque en la actualidad sólo se conservan tres columnas, el hipódromo debió ser una estructura espectacular. Tenía la forma clásica de los circos romanos: una pista cerrada en forma de U dividida por la spina, un elemento levantado en el centro del hipódromo en el que se exhibían esculturas, columnas y otros elementos decorativos. En los laterales del hipódromo se encontraban las gradas destinadas al pueblo y el extremo oriental se levantaba el majestuoso palco del emperador.
El recinto albergaba el deporte más célebre de aquella época: las carreras de cisios, carreras de carros pequeños y manejables tirados por caballos que divertía a los ciudadanos y otorgaba gloria y fama a los aurigas campeones. Existían diversos equipos de corredores diferenciados por colores que competían con una feroz rivalidad, en ocasiones, teñida de matices políticos llegando a provocar violentas revueltas. Las apuestas eran una costumbre común entre los espectadores.
Actualmente se pueden encontrar tres de ellas, el obelisco egipcio, la columna serpentina y el obelisco amurallado. Está situado en la zona más antigua de la cuidad.
Bajo los jardines de Atmeydani se mantienen ocultos los restos del circo esperando ser rescatados algún día. En 1993, unas obras próximas a la Mezquita azul sacaron a la luz algunos asientos de las gradas que se conservan en varios museos de Estambul. Hoy, tres esculturas, que otrora formaron parte de la Spina, dan testimonio de la existencia del viejo hipódromo.

El obelisco de Teodosio
Se trata del monumento más antiguo de todo Estambul, un monolito de sección cuadrada que presenta cuatro caras con relieves egipcios perfectamente conservados. Este coloso de granito rosa fue construido hace 3.500 años por orden del faraón Tutmosis III para conmemorar la victoria egipcia sobre las huestes de Mesopotamia. Durante siglos permaneció frente al Templo de Karnak, en Luxor, hasta que el emperador Teodosio mandó llevarlo a Constantinopla para emplazarlo en la spina del hipódromo en el 390 d.C.

Cuenta el saber popular que sobre el obelisco se construyó una mano de bronce con un don especial, establecía el valor de las mercancías. En una ocasión, cuenta la leyenda, se desplazó hasta la misteriosa mano un comerciante que llevaba un caballo de Anatolia al que le daba un valor de 10.000 monedas de plata. Cuando la mano de bronce valoró el precio del caballo en 40 monedas. El comerciante enfurecido por la decisión rompió la mano de bronce y fue condenado a pena de muerte. Unos días más tarde el caballo murió de inanición. Su cuero fue vendido por 40 monedas de plata.

El pedestal de mármol tiene bajorrelieves que datan de la época en que el obelisco se volvió a alzar en Constantinopla. Sobre una cara se muestra a Teodosio I ofreciendo la corona de la victoria al ganador de las carreras de carros, enmarcado entre arcos y columnas corintias, con espectadores felices, músicos y bailarines que asisten a la ceremonia. En la parte inferior derecha de esta escena está el órgano hidráulico de Ctesibio y a la izquierda otro instrumento.

Detalle del pedestal: Teodosio I ofrece los laureles de la victoria; se puede ver un órgano hidráulico de Ctesibio, en la esquina inferior derecha.

El emperador y su corte (cara sur).

Sumisión de los bárbaros (cara oeste).

El emperador y su corte - cubos de bronce y pórfido; grieta (cara norte).

Hay evidencias obvias de un gran daño en el pedestal y la enérgica restauración del mismo. Se han reemplazado piezas que faltan, en las esquinas inferiores del pedestal, por cubos de pórfido que descansan sobre los cubos de bronce ya mencionados - los cubos de bronce y pórfido son de idéntica forma y dimensiones. También hay una grieta vertical que recorre una de las caras del obelisco, que parece un canal desde arriba. Estas reparaciones de la base pueden relacionarse con la ruptura del propio obelisco después de sufrir un accidente serio (quizá un terremoto) en fecha desconocida de la Antigüedad. 

La columna serpentina
La Columna de las Serpientes, también conocida como la Columna Serpentina, el Trípode de Delfos y el Trípode de Platea, es una antigua columna de bronce situada en el Hipódromo de Constantinopla, conocido como «plaza de los caballos» - Atmeydanı - durante el período otomano. Actualmente el lugar es conocido como la «Plaza Sultán Ahmet» de Estambul, Turquía. La columna, que forma parte de un trípode de sacrificios de la Antigua Grecia, originariamente se encontraba en Delfos y fue trasladada a Constantinopla por Constantino I el Grande en el año 324. La columna, de ocho metros de alto, contaba con tres cabezas de serpientes que permanecieron intactas hasta fines del siglo XVII. Una de ellas se exhibe actualmente en las cercanías, en el Museo arqueológico de Estambul.
La Columna de las Serpientes es tres de los objetos a la Grecia y Roma antiguas (su origen se remonta a hace unos 2480 años) que se mencionan más extensamente en la literatura y que aún perduran en la actualidad. Junto con el trípode y el cuenco de oro originales (ambos desaparecidos hace tiempo), formaba parte de un trofeo u ofrenda dedicada a Apolo en Delfos. Dicha ofrenda se realizó en la primavera del año 478 a. C., varios meses después de la derrota del ejército aqueménida en la batalla de Platea (agosto de 479 a. C.) a manos de las ciudades estado griegas, que se habían aliado para repeler la invasión persa a la Grecia continental.
Entre los escritores antiguos que hacen alusión a la Columna se puede encontrar a Heródoto, Tucídides, el pseudo-Demóstenes, Diodoro Sículo, Pausanias, Cornelio Nepote y Plutarco. Ya en la modernidad, Edward Gibbon describió el traslado de la Columna por parte del Emperador Constantino a su nueva capital, Constantinopla; para este relato, Gibbon cita el testimonio de los historiadores bizantinos Zósimo, Eusebio, Sócrates y Sozomeno.
La invasión persa a Grecia comenzó en el año 480 a. C., bajo el mando de Jerjes I. La expedición, que combinaba unidades terrestres y marítimas, era para Jerjes un asunto pendiente tras la derrota del ejército que había enviado su padre, Darío I, en la batalla de Maratón (490 a. C.) ante los atenienses. La nueva expedición tenía dos objetivos: forzar el sometimiento de las ciudades estado de la Grecia continental que se negasen a entregar un tributo simbólico de «la tierra y el agua» al emperador persa, y castigar a quienes habían apoyado a los griegos jonios en la revuelta contra los persas, liderada por Aristágoras de Mileto. Esto ponía en el punto de mira principalmente a las ciudades de Atenas y Eretria). 


Luego del triunfo sobre los griegos en las Termópilas y la retirada por parte de los mismos en Artemisio (agosto de 480 a. C.), la estrategia de los aliados griegos se encontraba en ruinas. Nada podía evitar que los persas avanzaran, tomaran y saquearan Atenas. Sólo el strategos (general) ateniense Temístocles, con su brillante planificación y desempeño para evacuar a los habitantes de Atenas a la isla de Salamina, sus estratagemas para convencer a las ciudades peloponesias reluctantes de que se enfrentaran a sus enemigos en una batalla naval en el estrecho de Salamina en vez de retroceder al Istmo, y su astucia para lograr que Jerjes atacara a la flota griega en el estrecho (septiembre de 480 a. C.) proporcionaron a los aliados el respiro que necesitaban. Después de Salamina, Jerjes se retiró a Sardes, pero dejó una fuerza terrestre en Tracia a cargo del experimentado general Mardonio. Mardonio volvió a capturar Atenas en la primavera de 479 a. C. y, ante el fracaso de las negociaciones de Alejandro I de Macedonia en nombre de los persas para lograr la paz con Atenas, la guerra continuó. Al enterarse de que un ejército espartano se aproximaba desde el Peloponeso, el general persa incendió Atenas y retiró sus fuerzas a una posición estratégica en Beocia, al norte del río Asopo. Los griegos, bajo el mando de Pausanias, regente de Esparta, tomaron los terrenos elevados al sur del río Asopo y sobre la planicie de Platea, adoptando una posición defensiva. Después de varios días de escaramuzas y cambios en la posición de los griegos, Mardonio lanzó un ataque total. El resultado de la batalla fue una victoria decisiva de las fuerzas espartanas. Mardonio fue abatido durante el combate y los persas huyeron liderados por Artabazo I, el segundo al mando de su ejército.

La accidentada historia del monumento tras su traslado a Constantinopla puede reunirse a partir de varias fuentes. Según W. W. How y J. Wells, un emperador posterior la convirtió en una fuente de tres bocas, a partir de 1422 la vieron y describieron varios viajeros, y fue derribada en 1700, momento en que se rompieron las cabezas de las serpientes. Marcus N. Tod afirma que en 1630 se elevó el nivel del suelo, por lo que la inscripción del monumento quedó oculta.
En 1855 se excavó la base de la columna bajo la supervisión de C. T. Newton, revelándose quince anillos de las serpientes que estaban enterrados y la inscripción, que comienza en el anillo trece y termina en el tres. El mensaje fue descifrado por C. Frick en 1856, por Fabricius en 1886, y por otros con posterioridad. En el anillo trece de la inscripción lacónica figura «Aquellos quienes hicieron la guerra», seguida en los anillos doce a tres por los nombres de treinta y un ciudades estado. La lista incluye ocho ciudades que Heródoto (Libro 9.28) no menciona como presentes en la batalla de Platea, y excluye a Pale, en Cefalonia, a la que el historiador sí había incluido. El geógrafo Pausanias enumera los nombres en la ofrenda a Zeus en Olimpo, donde se excluyen cuatro de las ciudades grabadas en la Columna de las Serpientes. Tal vez esto se deba a un simple descuido por parte de algún escriba. Pese a que los nombres de las ciudades grabados en la columna no incluyen a otros mencionados por Heródoto como partícipes de la guerra, queda claro que el monumento está relacionado con las Guerras Médicas como un todo, y no sólo con la batalla de Platea. Los anillos doce y trece fueron marcados y abollados por golpes de sable, lo que hizo que la inscripción fuera difícil de descifrar. La dedicación que Diodoro afirma fue compuesta por Simónides no ha sido hallada. Una de las cabezas de serpiente, a la que le falta la mandíbula inferior, se encuentra en el Museo arqueológico de Estambul.
Pausanias señaló que, aproximadamente un siglo después, los focidios utilizaron el trípode de oro para financiar a la milicia durante la guerra sagrada que involucró al Oráculo de Delfos. Constantino I trasladó la Columna de las Serpientes a Constantinopla para decorar la parte central del Hipódromo, lugar donde aún se encuentra en la actualidad.

La parte superior de la columna estaba adornada con un cuenco de oro, sostenido por las tres cabezas. El cuenco fue destruido o robado durante la Cuarta Cruzada. Muchas miniaturas otomananas muestran que las cabezas estaban intactas en las primeras décadas posteriores a la conquista turca de la ciudad. 
Ahmed Bican, de Galípoli, produjo una pequeña descripción de la Columna en su Dürr-i Meknûn, escrito en tiempos de la caída de Constantinopla. Allí afirma que es un adorno hueco, de bronce, con serpientes entrelazadas, de tres cabezas, y que para los ciudadanos era un talismán que protegía de las mordeduras de serpientes. 
De cincuenta a cien años después de la conquista turca de Constantinopla, se documenta que la mandíbula de una de las serpientes estaba perdida. Pese a la leyenda de que Mehmed II, tras ingresar en la ciudad tras conquistarla, habría destrozado parte del monumento, dicha historia es apócrifa.
Años más tarde, a fines del siglo XVII, las tres cabezas fueron destruidas. Nuevamente existe una leyenda según la cual un noble polaco ebrio las habría derribado; sin embargo, el Nusretname (El libro de las victorias), de Silahdar Findiklili Mehmed Aga, señala que las cabezas simplemente se cayeron durante la noche del 20 de octubre de 1700. Algunas partes de las cabezas fueron recuperadas y actualmente se exhiben en el Museo arqueológico de Estambul.

La Columna de Constantino 
Es una columna monumental construida por orden del emperador Constantino I el Grande en el año 330. Conmemora la declaración de Bizancio (renombrada por Constantino como Nueva Roma) como la nueva capital del imperio romano. Situada en Yeniçeriler Caddesi entre el Sultanahmet y la plaza Beyazıt (durante la época romana Foro de Tauri).
En el tiempo del emperador Constantino la columna formaba el centro del Foro de Constantino (hoy plaza de Çemberlitaş), un foro ovalado situado en la parte exterior de las murallas de la ciudad y cerca de la puerta Antoninia. Originalmente la columna medía cincuenta metros de altura dividida en nueve anillos y coronada por una estatua de Apolo. Estaba construida en pórfido traído de Heliópolis, actual Egipto.
El orbe de la estatua contenía supuestamente un fragmento de la Vera Cruz. En la base de la columna se ubicaba el santuario que albergaba diferentes reliquias como restos de las cruces de los dos ladrones que fueron crucificados con Jesús en el Calvario, la cesta del milagro de los peces y un frasco de alabastro que había contenido el aceite que María Magdalena usara para lavar los pies a Jesús,. Además estaban el Paladio de la antigua Roma (una estatua de madera de Atenea proveniente de Troya) y el hacha con la que Noé construyó el arca.
Una fuerte tempestad en 1106 derribó la estatua y los tres anillos superiores de la columna. Más tarde el emperador bizantino Manuel I Comneno (reinado 1143-1180) emplazó una cruz en la parte superior agregando una inscripción conmemorativa «El fiel Manuel reforzó esta santa obra de arte que se ha dañado por el tiempo». Instaló guirnaldas de bronce que cubrieron las uniones entre los anillos para dar mayor robustez a la columna pero fueron robados por los cruzados que saquearon la ciudad durante la cruzada de 1204. Tras la invasión otomana en 1453 la cruz fue retirada. 
En 1701 el sultán Mustafa III renovó los anillos de metal que aseguraban la columna.
Los terremotos y un incendio en 1779 destruyeron la vecindad que rodeaba la columna, dejándola con marcas negras del fuego, es por este motivo que también se la denomina columna quemada. La columna fue finalmente restaurada por Abdülhamid I que le agregó la base actual. En 1779 la base fue consolidada estando la plataforma original de la columna dos metros y medio por debajo del nivel del suelo.
La columna de Constantino es uno los más importantes ejemplos de arquitectura romana en Estambul. Con una altura actual de 35 metros su silueta se alza visible desde el mar de Mármara y el Bósforo formando parte del skyline de Estambul. En 1955 se iniciaron unos nuevos trabajos de restauración.
Desprovista de sus principales elementos de valor como consecuencia de los sucesivos terremotos y saqueos, sufrió un importante incendio en el año 1779, cuyas heridas aún son en día visibles; cicatrices profundas que ha provocado que sea conocido por el nombre de la “columna quemada”. Actualmente sigue sorprendiendo al visitante por su altura, pero su estado de conservación hace que muchos ignoren que tienen ante ellos uno de los monumentos más antiguos y con más historia de la ciudad de Estambul. El objetivo era evocar a Roma y sus siete colinas, así como vincular la antigua capital del imperio con la Nueva Roma.


Antiguo Foro de Constantino

Antiguo Foro de Constantino

Antiguo Foro de Constantino

El Acueducto de Valente fue construido por el emperador bizantino Valente en el año 375. El acueducto, unía la tercera y la cuarta colina de la parte antigua, se utilizaba para llevar el agua al ninfeo desde el bosque de Belgrado. El acueducto tiene una altura de unos 20 m desde su base. Tenía 1Km de longitud, aunque actualmente solamente se conservan unos 600m en el barrio de Unkapanı y 200 metros en Beyazıt. En la construcción del acueducto se utilizaron las murallas de ciudad antigua de Khalkedon (Calcedonia).

El Foro de Teodosio (hoy plaza Beyazit). Originariamente se llamaba Forum Tauri (foro del toro) pero en el siglo IV recibió su nombre actual y fue rodeado de edificios civiles y públicos de mármol como iglesias y termas, decorado con pórticos. El capitel del foro permaneció en el noreste.
En medio del foro había una columna triunfal erigida en honor del emperador Teodosio I. Su astil está tallado con relieves representando la victoria del emperador sobre los bárbaros y una estatua de él estaba en la cumbre. Una escalera espiral interna permite a los visitantes alcanzar lo alto de la columna, donde un estilita vivía a finales del periodo bizantino medio. La columna permaneció en pie hasta finales del siglo XV, y algunas piezas de él fueron reutilizadas para la construcción de las Termas de Patrona Halil.

Un arco de triunfo de mármol se construyó en la parte occidental del foro, con mármol de la isla de Mármara. El arco de triunfo tiene un techo abovedado con tres pasadizos. El arco central de los tres era más ancho y alto que los otros y flanqueado por pilastras de cuatro columnas talladas en forma de garrotes hercúleos agarrados por un puño. Construido para imitar los arcos de triunfo de la propia Roma, en lo alto había una estatua central de Teodosio flanqueada por estatuas de sus hijos Arcadio y Honorio.
Hoy la principal calle comienza en la plaza de Santa Sofía y va hacia el oeste a lo largo, básicamente, de la misma ruta que la antigua carretera de Mese, que formaba la principal arteria de la ciudad antigua. El Mese, pasando a través del arco triunfal de Teodosio, sigue hacia Tracia y llega tan lejos como la península balcánica. El arco de triunfo y los edificios antiguos alrededor suyo (a las que posiblemente pertenece las ruinas sobrevivientes en la zona) fueron destruidos como resultado de invasiones, terremotos y otros desastres naturales desde el siglo V en adelante, y quedaron así completamente destruidos mucho antes de que los turcos otomanos tomaran la ciudad en 1453.

Restos de una de las columnas de pavo real del arco de triunfo

Cisterna de Teodosio
La Cisterna de Teodosio, pertenece al conjunto de cisternas turcas construidas durante el Imperio romano en la ciudad de Constantinopla, actual Estambul. Se encuentra en Piyer Loti Caddesi en el distrito de Eminönü, Estambul. La cisterna, también denominada Serefiye Sarnici en turco, fue construida por el emperador Teodosio II entre 428 y 443 para acumular agua del acueducto Valente, fuente principal de abastecimiento de Estambul. Este acueducto se redirigió en época de Teodosio al Ninfeo, los baños de Zeuxippos y el gran palacio de Constantinopla, el desarrollo de esta gran infraestructura llevó a la construcción de la cisterna de Teodosio. Durante el periodo otomano fue utilizada, al igual que la cisterna de Binbirdirek como taller de hilado de seda.

Estructura tipo de la cisterna romana

Se trata de una cisterna ligeramente más pequeña que el resto, con unas dimensiones de 45×25m, y una estructura de 32 columnas con altura libre de 9m.

Al igual que las cisternas Basílica y de Binbirdirek, está abierta al público. La entrada actual se encuentra en Piyer Loti Caddesi, en el distrito de Eminönü.

Cúpula de la cisterna


Cisterna Basílica o de Justiniano
La Cisterna de Justiniano en turco Yerebatan Sarayn (Palacio Sumergido) o Yerebatan Sarnici (Cisterna Sumergida) se encuentra en Estambul. Se trata de la mayor cisterna sumergida de la ciudad, que tenía 60 construcciones de este tipo dadas las dificultades de abastecimiento de agua y la vulnerabilidad de la única fuente de agua, el Acueducto de Valente. Esta construcción sumergida se encuentra aproximadamente a 100 metros de Santa Sofía en dirección suroeste. Fue construida en 532 por Justiniano, tras la ruptura del imperio romano.

La construcción se denomina también Cisterna de Basílica según el nombre de la basílica que se encontraba sobre ella en el momento de su construcción. Según algunos escritos esta cisterna es una ampliación de la construida por Constantino I tras la revuelta de Niká con las mismas pretensiones que la actual. El agua de la cisterna proviene de los bosques de Belgrado a 19km de Estambul, y se trasladaba mediante acueducto. Esta cisterna abastecía de agua al Palacio de Constantinopla y a más edificios del Capitolio, que se encuentran inmediatamente sobre ella. La cisterna continuó en uso tras la conquista Otomana en 1453, abastecimiento ahora al actual Palacio Topkapi. La cisterna cayó en desuso en el siglo XIV con el gobierno Otomano que prefería el agua corriente. En el siglo XVI P. Gyllus descubrió la cisterna tras investigar ciertas leyendas populares, fue el primero en publicar un libro de viajes con el descubrimiento. En 1723 Mehmet Aga de Cesárea, arquitecto imperial de Ahmet III realiza la primera restauración de la cisterna. En el siglo XIX fue restaurada, por orden del sultán Abdülhamid II, pero su uso fue el de almacén de madera. Un siglo después es restaurada de nuevo entre 1985 y 1987, y su fin pasa a ser netamente turístico, previamente entre 1955 y 1960 se urbanizó la parte superior de la cisterna y consecuentemente se reforzaron algunas de sus columnas.

La cisterna tiene el tamaño aproximado de una iglesia grande, con unas dimensiones de 143×65m, con lo que es capaz de albergar hasta 80000m3 de agua o incluso en algunas épocas 100000m3. La estructura es sencilla, se compone de 366 columnas de unos 9m de alto en doce filas de 28 columnas, con un intercolumnio de 4,8m. Los capiteles de estas columnas son de todos los estilos, se pueden encontrar capiteles jónicos y corintios en gran medida y algunos dóricos, la razón para esta diversidad es que las columnas se trajeron de otros templos de la península de Anatolia, son de hecho, las columnas sobrantes de las que se utilizaron para construir Santa Sofía. La iglesia es accesible por una escalera de 52 peldaños. El muro portante de la cisterna, destinado a contener la presión del agua se realizó con ladrillo refractario, con un espesor medio de 4,8m revocado con mortero impermeable “de Horasan” al igual que en el suelo.
Las bases de algunas de las columnas se realizaron con piedra tallada, en las que se representaba a Medusa, el hecho de que las bases se encuentren talladas indica nuevamente que eran bloques pertenecientes a otros palacios o templos que se trasladaron allí. De hecho están colocados de forma invertida, aunque la tradición dice que esto era para anular los poderes de Medusa que petrificaba con la mirada.


La cisterna ha sido escenario de algunas películas entre ellas alguna de la saga James Bond, aunque la localización y los datos sobre ésta resultan erróneos.

El pilar con la segunda cabeza de Medusa

La Cisterna de Binbirdirek, Cisterna de Filoxeno o Cisterna de las mil columnas  es una cisterna situada entre el Foro y el Hipódromo de Constantinopla en la zona de Sultanahmet, Estambul, Turquía.
La cisterna fue construida bajo el palacio de Lausos en el siglo IV. Tiene una superficie de 3.640 m2 que puede albergar 40.000 m3 de agua. La sala contiene 224 columnas de 14 o 15 metros de altura fabricadas en mármol de la Isla de Mármara. Cada columna es en realidad la superposición de dos columnas unidas con un anillo de mármol.

Cendere
El puente fue construido sobre el río Cendere (Cabinas) por la legión XVI del emperador romano Septimius Severus (193-211 D.C). Tiene 120 metros de largo, 30 m. de alto y7 m. de ancho. Las columnas fueron erigidas para el Emperador S. Severus, su mujer J. Domna y sus hijos Caracalla y Geta. Geta murió y la columna hecha para él fue desmantelada bajo la orden de su hermano el Emperador Caracalla (211-217 D.C.). El puente es un ejemplo monumental de la antigua arquitectura romana con su arco formado por 92 bloques de piedra.

Ankara
Los asentamientos más antiguos dentro y alrededor de la ciudad pertenecen a la civilización hattiana, los cuales prosperaron durante la Edad del Bronce. Artefactos descubiertos en la ciudad han puesto de manifiesto que los hititas llamaron Ankuwash a la ciudad antes de 1200 a. C. La ciudad creció significativamente en tamaño y en importancia bajo el control de los frigios, desde alrededor de 1000 a. C., experimentando una gran expansión tras la migración desde Gordión, la capital de Frigia, después de un terremoto que dañó gravemente a la ciudad. Según la tradición frigia, el rey Midas era venerado como el fundador de Ancyra. Sin embargo, Pausanias menciona que la ciudad era en realidad más antigua. Cabe la posibilidad de que cuando Midas llegó a la ciudad, ésta se encontraba prácticamente despoblada y de ahí el origen de la leyenda frigia. Al dominio frigio le sucedió el lidio y posteriormente el persa, que permaneció hasta que fueron derrotados por las tropas macedonias dirigidas por Alejandro Magno.
El rey macedonio, que conquistó la ciudad en el año 333 a. C., llegó desde Gordion y se quedó en la ciudad durante un corto período. Tras su muerte en Babilonia en 323 a. C. y la subsecuente división de su imperio entre sus generales, Ankara quedó bajo el control de Antígono el Tuerto. Si durante el período frigio la ciudad tuvo la mayor expansión de su época antigua, otro importante período de crecimiento tuvo lugar durante el período de los griegos de Ponto, quienes llegaron y desarrollaron la ciudad como un centro del comercio de bienes entre los puertos del mar Negro y Crimea al norte; Asiria, Chipre y Líbano al sur; y Georgia, Armenia y Persia al este. En esa época la ciudad tomó el nombre de Áγκυρα-Ànkyra (ancla en griego), el cual es aún utilizado por los turcos con la forma ligeramente modificada de Ankara.
En el año 278 a. C., la ciudad, que entonces era conocida como Ancyra, así como el resto de la Anatolia central, fue ocupada por los Gálatas de raza celta. Los elementos celtas probablemente eran pequeños en número, una aristocracia guerrera que gobernó al campesinado frigioparlante. Sin embargo, con el paso del tiempo adoptaron el idioma de los celtas, relacionado con el gaélico y el galés. Al final del siglo IV, San Jerónimo, natural de Galacia, observó que el lenguaje hablado en Ankara era muy similar al que era hablado en Tréveris, al noroeste del Imperio romano.
La ciudad fue conquistada por Augusto en 25 a. C., pasando así al control del Imperio romano. Entonces, decidió hacer de Ancyra uno de los tres principales centros administrativos de la Anatolia central. En ese momento, la ciudad era el centro de una tribu conocida como los Tectosages, y Augusto la elevó a capital de la provincia romana de Galatia. Otros centros tribales gálatas, como Tavium, cerca de Yozgat, y Pessinus al oeste, cerca de Sivrihisar, continuaron siendo relativamente importantes durante el período romano, pero fue Ancyra quien se convirtió en una gran ciudad. En Ankara se encuentran los restos del Templo de Augusto y Roma (Monumentum Ancyranum), que contiene el registro oficial de las Leyes de Augusto, conocido como el Res Gestae Divi Augusti, una inscripción en mármol en las paredes de este templo.
Una población estimada de 200.000 personas vivían en Ancyra durante los prósperos tiempos del Imperio romano, una cantidad mucho mayor de la que quedaría tras la caída del imperio hasta el siglo XX. Un pequeño río, el Ankara (Ankara Çayı, en turco), corría por el centro de la población romana. 
Actualmente se encuentra cubierto y desviado en parte de su curso a través de la ciudad, pero en su tiempo era la frontera septentrional de la ciudad vieja, durante las épocas romana, bizantina y otomana. Çankaya, el borde de la colina situada al sur del actual centro urbano, se encontraba fuera de la ciudad romana, pero puede haber sido un lugar de veraneo. En el siglo XIX, los restos de al menos una villa romana o un gran caserío todavía se mantenían en pie, no muy lejos de donde se encuentra actualmente la residencia presidencial de Çankaya. Se trataba de una ciudad grande para la época, mayor que las ciudades romanas de la Galia o Britania. Al oeste, la ciudad romana se extendía hasta el área del parque Gençlik y de la estación de ferrocarril, mientras que al lado sur de la colina puede haberse extendido hasta la zona ocupada por la Universidad Hacettepe.
La importancia de Ancyra radicaba en que se encontraba en el punto donde se unían los caminos romanos que cruzaban Anatolia de norte a sur y de este a oeste. La red imperial de calzadas hacia el este fue utilizada por varios emperadores y sus ejércitos, aunque también sirvió para ejércitos invasores. En la segunda mitad del siglo III, Ancyra fue invadida por los godos que llegaron desde el oeste, situándose en el corazón de Capadocia, tomando esclavos y realizando saqueos, y después por los árabes. Durante casi una década, la ciudad fue uno de los puestos avanzados más occidentales de la emperatriz árabe Zenobia de Palmira, quien se aprovechó de un período de debilidad y desorden en el Imperio romano para fundar su propio Estado, de poca duración. La localidad fue reincorporada al Imperio romano bajo el emperador Aureliano en 272. Durante la tetrarquía, introducida por Diocleciano en el año 284, se realizó un programa de reconstrucción y se construyó la calzada de Ankara al oeste, hacia Germe y Dorylaeum, cerca de la actual Eskişehir. Previamente, el emperador Caracalla había reconstruido las murallas de la ciudadela y construido baños públicos. 
En su apogeo, la Ankara romana era un gran mercado y centro de comercio, aunque también funcionó como una gran capital administrativa, donde un alto funcionario gobernaba desde el Praetorium de la ciudad, un gran palacio administrativo u oficina. Durante el siglo III, la vida en la ciudad, así como en otras poblaciones de Anatolia, parece haber sido militarizada en respuesta a las invasiones y a la inestabilidad reinante. Asimismo, la población local fue objeto de cristianización.

Teatro romano
Se encuentra situado al sureste del Templo de Augusto y Roma. Fue construido en el siglo II d.C. con capacidad para 3.000 - 5.000 espectadores. Durante el Bajo Imperio y la era bizantina las entradas occidental y oriental del teatro fueron cubiertas con grandes bloques de piedra, transformando el mismo en una piscina. Se espera que el teatro sea abierto al público en próximas fechas, tras el reinicio de las excavaciones arqueológicas en el año 2009.
Los restos, el escenario, se pueden ver desde fuera del castillo. Las estatuas romanas que se encontraron aquí se exhiben en el Museo de las Civilizaciones de Anatolia. La zona de asientos está aún en fase de excavación.

Templo de Augusto 
El templo, también conocido como el Monumentum Ancyranum, fue construido entre el 25 a.C - 20 a.C tras la conquista de Anatolia Central por el Imperio Romano y la formación de la provincia romana de Galacia, con Ancyra (Ankara moderna) como su capital administrativa. Tras la muerte de Augusto en 14 d.C, una copia del texto de la Res Gestae Divi Augusti fue inscrito en el interior del pronaos en latín, mientras que la traducción griega también está presente en una pared exterior. El templo ubicado, en la antigua Acrópolis de Ancyra, fue ampliada por los romanos en el siglo 2 º. En el siglo 5 º se convirtió en una iglesia de los bizantinos. Se encuentra en el barrio Ulus de la ciudad.

Las Termas o Baños Romanos 
Fueron construidas en el siglo III d.C. durante el principado de Caracalla, permaneciendo en uso durante las cinco siguientes centurias. El complejo, de 80x130m. Contaba con salas de agua caliente (caldarium), templada (tepidarium) y fría (frigidarium). Las dos primeras tenían un tamaño inusualmente grande, posiblemente debido a la dureza del invierno en esta parte de la Anatolia. El conjunto termal contaba además con una gran palestra, rodeada por un pórtico formado por 128 columnas de mármol, para la realización de ejercicios físicos. 


Columna de Juliano 
La columna que se yergue, poderosa y solitaria en una plaza del barrio de Ulus, flanqueada por edificios gubernamentales, en un espacio abierto que fue ágora romana y después mercado otomano. No se halla esta columna en su emplazamiento original, cercano, sino que fue desplazada aquí por orden de Mustafa Kemal (Ataturk) hacia los años 20 del siglo anterior, que es precisamente cuando se comenzó a hablar de ella asociándola al emperador Juliano, llamada, desde la Edad Media, “minarete de Belkis”, la legendaria reina de Saba.

De 15 metros de altura (49 pies), se eleva, con su blancura de mármol, coronada por un capitel con hojas de acanto y blancos medallones, estilo identificado por los estudiosos como perteneciendo al siglo VI d.C., o sea, en plena época bizantina. No sabemos si esto es cierto o no, o sea, si fue elevada real e históricamente en homenaje al emperador Juliano, en el año 362 d.C. que pasó por esta ciudad, la Ancyra romana; o si es posterior erigida en nombre de un personaje desconocido, ¡otro misterio! O incluso, esta es la hipótesis más audaz, elevada en memoria de Juliano, el último emperador de la religión antigua, en un momento que celebrarlo era sacrilegio en todo el imperio bizantino, ya cristianizado. Pues sí que es extraño que no aparezca mención a nadie, o las señales de que hubiese una placa conmemorativa en el basamento de la misma. Por la tipología de este tipo de estatuas, y aunque ahora rematada por un nido de cigüeñas, en la cima debió alzarse, en bronce (según era tradición) la estatua de Juliano o del personaje a quien estuviese consagrada. Dado que la ausencia de prueba no es la prueba de ausencia, y que tan enraizado está en el imaginario popular su relación con Juliano, me inclino, en este artículo por esta versión, sin pretender ningún tipo de autoridad en esta materia, que debe ser examinada seriamente por los expertos.

Antalya
Sus orígenes se remontan al período paleolítico. La ciudad de tomó su nombre del rey de Pérgamo, Atalo II. Se convirtió en una provincia de Roma en el año 67 a. C. 
La ciudad de Antalya se corresponde con las tierras de la antigua Panfilia al este y de Licia al oeste.
Situada en un acantilado sobre el Mediterráneo, está rodeada de montañas. Atatürk afirmó que «sin duda, Antalya es el lugar más bonito del mundo».
En el siglo I a. C., el rey de Pérgamo, Átalo II, ordenó a sus hombres que« encontrasen el cielo en la tierra». Tras haber buscado por todas partes, descubrieron esta zona y afirmaron «esto debe ser el cielo», por lo que el rey Átalo fundó la ciudad, dándole el nombre de Attaleia. Posteriormente, pasaría a llamarse Adalia y finalmente Antalya.
En el año 150 a. C., Átalo II, rey de Pérgamo, fundó la ciudad de Atalea para que sirviese de base para su poderosa flota naval. Posteriormente, Antalya pasó a manos de la República romana en el año 133 a. C., cuando el rey Átalo III de Pérgamo cedió su reino a Roma al morir. Durante el periodo que perteneció a la Antigua Roma, la ciudad creció y vivió una época de prosperidad.

La Puerta de Adriano o Üçkapılar ("Las tres puertas" en turco) es un arco de triunfo construido en nombre del Emperador romano Adriano, quien visitó Antalya en el año 130. La obra arquitectónica consiste en tres puertas en forma de arco bajo las cuales, según la leyenda, pasó la Reina de Saba para disfrutar de un hermoso día en el palacio de Aspendo durante su camino para visitar al Rey Salomón. Antiguamente, las murallas de la ciudad rodeaban por fuera a la puerta y esta no fue utilizada durante muchos años, razón por la que posiblemente no haya sido dañada, y sólo quedó revelada cuando las murallas colapsaron. Es considerada la puerta más hermosa en la región de Panfilia. La parte superior posee tres aberturas en forma de cúpula y, a excepción de los pilares, está construida totalmente en mármol blanco y su ornamentación es muy impresionante. Originariamente la puerta tenía dos pisos, pero es poco lo que se sabe acerca del piso superior.
A cada lado de la puerta se encuentra una torre; estas torres no fueron construidas en la misma época. La torre sur, conocida como la Julia Sancta y perteneciente a la era de Adriano, consiste en bloques de piedra lisos. En cuanto a la torre norte, pese a que la base pertenece a la Antigüedad, la parte superior corresponde a la época de los seléucidas.

Yalvac:
Está cerca de la antigua Antioquia de Pisidia. De época romana destacan el acueducto, el templo de Augusto, el teatro y las termas.
La ciudad fue fundada en el siglo III por Antíoco I ó II, pero solo llegó a ser prominente después de ser fundada de nuevo como una colonia romana por Augusto en el año 25 a.C. Tres miembros de la familia imperial sirvieron como magistrados honorarios de la ciudad desde 15 a.C. a 35 d.C., dando fe de la importancia de esta ciudad de Galacia.
Durante una campaña de conquista liderada por el califa omeya de Al-Walid bin Abd al-Malik, la ciudad fue arrasada en 713. Se hicieron intentos para reconstruir, pero nunca recuperó su antiguo esplendor. Finalmente fue abandonado cuando Yalvaç fue fundada cerca en el siglo XIII. 
Hoy en día, hay una serie de antiguas ruinas de las paredes, un acueducto, un pequeño teatro, sino también Propileos de la Acrópolis, llamado Auguste Platea lugar donde un templo fue dedicado probablemente a Augusto, el Coloque Tiberia Platea en honor de Tiberio, y cerca de los restos de dos basílicas bizantinas y las ruinas de una iglesia del siglo IV dedicado a San Pablo. 

Decumano (calle principal que atravesaba una ciudad de Este a Oeste)

Aspendos
Aspendo fue una ciudad fundada, según la tradición griega, en época prehelénica por colonos originarios probablemente de Argos en la antigua Panfilia, en la costa meridional de Asia Menor. Se encuentra a unos 45 km al este de la ciudad actual de Antalya, capital de la provincia turca homónima. Su fundador, Mopsos, lleva un nombre de origen anatolio y el nombre de la ciudad en las monedas de los siglos V y IV a. C. es Estwediya (sin duda derivado del nombre de un antiguo reyezuelo hitita de la región). Eso denota, de hecho, una fuerte influencia de los pueblos asiáticos de la región.

A fines del siglo V a. C., Aspendo era una base de naves fenicias. En el 388 a. C. el estratego ateniense Trasíbulo llegó a Aspendo al frente de una flota y recaudó dinero de los aspendios pero algunos soldados se dedicaron al saqueo, por lo que los aspendios atacaron la flota y mataron a Trasíbulo. Al final del año 334 a. C., la ciudad se sometió a Alejandro Magno. A la muerte del conquistador, fue rápidamente integrada en el Reino de Pérgamo, y después fue incorporada en la provincia de Asia en época romana. En el siglo V d. C., llevaba el nombre de Primopolis.
Aunque la ciudad fuera importante en época romana, ha sido muy poco explorada. Es posible, sin embargo, admirar uno de los teatros mejor conservados del mundo romano, construido bajo el emperador Antonino Pío (según el historiador Antonio García y Bellido). El acueducto de la ciudad tiene un sifón bien conservado.

El teatro de Aspendos es el teatro mejor conservado que ha subsistido hasta nuestros días, tiene una capacidad para 15.000 espectadores. Fue construido  durante la época del emperador Marco Aurelio por el arquitecto Zenón a mediados del siglo II. Las inscripciones en griego y latín de las entradas de la escena indican que fue un regalo de dos hermanos, Curcio Crispino y Curcio Auspicato, dedicado «a los dioses del país y a la Casa Imperial». Su estructura se ha conservado admirablemente.  La escena mide unos 25 m de altura por110  de ancho en la fachada exterior.


El estadio se encuentra bajo el flanco este de la acrópolis, al norte del teatro. Tiene 30 m de anchura y 215 de longitud, y a pesar de estar cubierto de hierba, su contorno es perfectamente discernible. Hay dos tumbas excavadas en la roca junto al estadio. La más impresionante de ellas es la más oriental. Tras estas, se puede verse la necrópolis de Aspendos.

También destaca la plaza porticada, una basílica y un ninfeo. La puerta sur es el mejor lugar para contemplar el gran acueducto romano de Aspendos, el mejor conservado de Asia Menor.

Acueducto

Afrodisias: Afrodisias se encuentra en una meseta a 600 metros de altura, en un pueblo pequeño llamado Geyre.
La ciudad de Afrodisias se hizo famosa por el culto a Afrodita, madre de Eneas, el legendario fundador de Roma. Este santuario se convirtió en un lugar de importada nacional entre los romanos. Afrodisias también llegó a ser un importante centro artístico por las obras de sus escultores. Destaca  el tretapilon,  puerta monumental muy elaborada que originalmente poseía cuatro filas de cuatro columnas. La puerta fue erigida a mediados del siglo II  y formaba parte de una vía procesional que conducía al templo de Afrodita. Al oeste de las termas de Adriano se encuentra el pórtico de Tiberio. 
La ciudad fue construida cerca de una cantera de mármol que fue utilizada extensamente durante la época helenística y del Imperio romano. Las esculturas hechas a partir de éste, convirtieron a Afrodisias en un centro artístico famoso durante la era romana. Se han excavado varios ejemplos de estatuario en Afrodisias, al igual que varias representaciones de la Afrodita de Afrodisias que sobreviven aún en otras partes del mundo romano, en lugares tan lejanos como Civitas Pacensis en Lusitania (Beja, Portugal).
El sitio está en una zona de terremotos y ha sufrido daños a través de la historia, especialmente en el siglo IV y el siglo VII. Durante los terremotos del siglo IV la hidrología del terreno se alteró a tal punto que causó inundaciones en ciertas partes de la ciudad. Todavía existe evidencia de que se instaló plomería de emergencia para combatir las inundaciones.
Aun así, Afrodisias no logró recuperarse del terremoto del siglo VII y cayó en decadencia. Con el pasar del tiempo, parte del antiguo sitio fue ocupado por la aldea llamada Geyre. En el siglo XX se desalojaron varias de las casas que cubrían el terreno para continuar con las excavaciones y se construyó una nueva aldea con el mismo nombre (Geyre) a pocos minutos del lugar.
El tetrapilón fue construido como entrada ornamental durante el siglo II en la calzada principal norte-sur y daba a un enorme atrio en frente del Templo o Santuario de Afrodita. Su construcción data del año 200 A.D.
Tretapilon

En la esquina suroeste de este pórtico hay una basílica orientada al sur con una gran nave central y dos laterales, de unos 100 m de longitud. Tanto la basílica como el pórtico datan del siglo I. En la esquina suroeste de la ciudad se ha desenterrado el teatro, datado en la segunda mitad del siglo I. Tenía capacidad para unos 10.000 espectadores. En la esquina suroeste de la excavación se encuentra el estadio que mide 262 x 59 m con una capacidad para 30.000 espectadores. Fue construido en el siglo I ó II.
El templo de Afrodita es y sigue siendo el punto principal del sitio, pero el carácter del edificio se alteró cuando se convirtió en una basílica cristiana. Los escultores de Afrodisias eran célebres y se beneficiaron de una gran abundancia de mármol en las montañas cercanas. La escuela de escultura de la ciudad produjo bastantes obras, muchas de las cuales todavía se pueden apreciar en el sitio y en el museo de la ciudad. Durante las excavaciones se encontraron muchas estatuas completas en el área del ágora y estatuas sin terminar en un área que señala el sitio de una escuela de escultura. También se han hallado sarcófagos en varios puntos de la ciudad, la mayor parte de ellos con diseños que constan de guirnaldas y columnas, al igual que pilares con diseños descritos como "manuscritos humanos" o "vivientes", representando personas, pájaros y animales envueltos en hojas de acanto.

Templo de Afrodita

El buleterión (consejo municipal) u odeón, está ubicado en el lado norte del ágora septentrional. Sus restos actuales están constituidos por un auditorio semicircular con un escenario bajo de unos 46 m de ancho. La parte inferior del auditorio yace intacta con nueve filas de asientos de mármol divididas en cinco secciones por escaleras radiales. Las doce filas de asientos superiores colapsaron con sus bóvedas de apoyo. El edificio consiste de un plano abierto, con varias entradas en la planta baja y escaleras para acceder las filas de asientos en la parte superior. Un sistema de estribos masivos demuestra que el techo del edificio consistía de una bóveda. El auditorio se iluminaba por luz que entraba por una serie de ventanas altas y arqueadas en el muro curvo exterior. Se estima que cabían unas 1750 personas.
Según la evidencia arqueológica, la construcción del buleterión data a la época de los Antoninos o principios de la Severa (tardío siglo II o temprano siglo III). El scaenae frons (frente escénico) fue puesto definitivamente durante este período, según el estilo de la ornamentación escultural y arquitectónica. Los pedestales de estatuas en los muros de retención del auditorio portaban los nombres de dos hermanos senadores de principios de la era de la dinastía Severa y dos bases con inscripciones puestas simétricamente contra la fachada exterior, portaban las estatuas de Claudia Antonia Tatiana y su tío Lucio Antonio Domecino (benefactores de Afrodisias), que vivieron alrededor del siglo II. Se sabe que Tatiana tuvo enlaces estrechos con Éfeso y es probable que la similitud entre este edificio y el buleterión del ágora cívica de la última, datada por una inscripción a mediados del siglo II, fueron iniciativa de esta dama. No se sabe qué estuvo ubicado en el sitio del buleterión antes del siglo II, pero probablemente el edificio actual sirvió para remplazar uno más pequeño contemporáneo al diseño del ágora en el siglo I a.d.C.
El buleterión de Afrodisias mantuvo su forma hasta el siglo V cuando un oficial cívico lo transformó en una palestra, según una inscripción encontrada en la moldura superior del escenario (pulpitum) en el que registra el hecho. Aunque palestra se refería a una cancha de lucha, en el siglo V se refería también a un salón para lecturas, espectáculos y otros tipos de competencias artísticas según lo sugieren las inscripciones de los fanáticos encontradas en los asientos. También existen agujeros en algunos de los asientos lo cual sugiere que el techo había desaparecido y que los agujeros eran para meter palos que aguantaban un techo de lona. El nivel de la orquesta se bajó y se le proveyó de un piso de mármol, quizás reciclado de una fase de construcción anterior.

El Sebasteión, fue un complejo religioso dedicado al culto de César Augusto, con estructuras añadidas durante el reinado de Claudio y el de Nerón. Se le conocía como Sebasteión o Augusteo (Augusteum), y fue dedicado conjuntamente a Afrodita, los divinos augustos y al pueblo, según una inscripción en su propilea. Un relieve encontrado en las ruinas del pórtico sur representaba la personificación de la pólis sacrificando a la estatua del culto de Afrodita de Afrodisias, venerada como promētōr, "madre primera" o "madre ancestral". Según un lector de Caritón, "Afrodita representa la fuerza cósmica que integra el poderío imperial con el poderío de la élite local. Esta conexión entre la diosa y el domus imperial formaba parte de una política particular de esa época, ya que los miembros de la Gens Julia, la familia de Julio César y Octaviano, proclamaban ser descendientes divinos de Venus (Afrodita).




El estadio se utilizó para eventos deportivos hasta que el teatro fue dañado irreparablemente durante un terremoto ocurrido en el siglo VII, lo que requirió que parte del estadio se remodelara para acaparar eventos teatrales. Medía unos 270 m x 60 m de ancho. Constaba con 30 filas de asientos en cada lado y en cada extremo, lo que significaba que podía albergar unos 30.000 espectadores. La pista medía unos 225 m x 30 m. Ya que el estadio es aún más grande y su estructura más extensa que el del santuario de Apolo en Delfos, se considera como uno de los mejores preservados en la cuenca mediterránea.

Éfeso: Éfeso era la ciudad sagrada de Artemisa. Hoy en día se puede pasear por sus magníficas calles pavimentadas de mármol. Las ruinas de la ciudad de Lisímaco, posiblemente la ciudad  mejor conservada del Mediterráneo oriental. 

La ciudad bajo el Imperio romano:
La ciudad prosperó durante el Imperio romano. Cuando la visitó Estrabón, su riqueza se basaba en el comercio, y toda la región hasta Capadocia estaba llena de caminos (vías) que facilitaban el intercambio comercial. Dice que había un senado dirigido por los epilectos que gobernaba la ciudad, senado que había sido instituido por Lisímaco. La ciudad tenía un grammateus, funcionario común a todas las ciudades griegas, y un arconte que cuidaba del registro de títulos.
Tiberio quiso eliminar el derecho de asilo del templo, a lo que los efesios se opusieron diciendo que había sido aceptado por persas, macedonios y romanos hasta entonces; el asilo se utilizaba normalmente por delincuentes. El puerto se arregló en tiempos de Nerón, por obra de Barea Soranus, gobernador de Asia.
En 262 D. C., la ciudad y el templo fueron asolados por los godos. El templo quedó destruido y ya no se reconstruyó. Desde entonces perdió importancia.
Desde entonces la ciudad entró en una decadencia que se acentuó por dos terremotos que se produjeron en los años 358 y 368 así como porque los sedimentos del río Caístro en el puerto y la falta de un adecuado drenaje de los mismos provocaban cada vez más dificultades a los barcos que llegaban al puerto.
Los principales restos de Éfeso se distribuyen a lo largo de las vías principales de la antigua ciudad, que son la calle de los Curetes, que va desde la puerta de Heracles a la biblioteca de Celso; el camino de mármol, que se extiende desde allí hasta el teatro, y la vía Arcadia, que va desde allí hasta los baños del puerto.
Los restos más destacados son:
El teatro es uno de los edificios más impresionantes de Éfeso. Originalmente fue un teatro helenístico y más tarde fue restaurado, adaptado y ampliado por los romanos, en el siglo I D.C., hasta alcanzar su aforo actual de 25 mil personas.
La cavea tiene forma de herradura de 220 grados y un diámetro de 151 metros y su fila superior estaba a 30 metros por encima de la orquesta. Las escaleras exteriores eran abovedadas originalmente, para facilitar el acceso a las filas superiores.

La skene, cuyas ruinas se ven hoy en día, es un ornamentado edificio de tres pisos de la época romana. No quedan elementos apreciables de la época helenística en la construcción de los escenarios.
La fachada se divide en muchos nichos llenos de adornos y motivos. La planta baja de la skene consistía en un largo pasillo con 8 habitaciones y cinco puertas grandes que llevan al escenario.
Fue en este teatro donde San Pablo predicó a los efesios y de ese día se dice que un orfebre llamado Demetrio y sus compañeros artesanos provocaron una protesta pública en contra de Pablo, al grito de "¡Grande es Diana de los Efesios!". Según algunos, esta actitud se debía al temor de estos trabajadores a que el cristianismo les fuera a agotar su negocio de vender estatuas de Artemisa a los peregrinos.
El Gran Teatro está situado en la ladera de la colina Panayir, frente a la calle del puerto, muy fácil de distinguir si se toma la entrada sur de Éfeso. Fue utilizado no sólo para conciertos y obras de teatro, sino también para discutir temas religiosos, políticos y filosóficos y peleas de gladiadores y de animales.

El odeón, un pequeño teatro del siglo II. 

La biblioteca de Celso, fue construida en honor a Tiberio Julio Celso Polemeano (completada en el año 135) por el hijo de Celso, Tiberio Julio Águila Polemeano (cónsul, año 110). Celso había sido cónsul en el año 92, gobernador de Asia en el año 115, y un ciudadano romano de la región popular y adinerado.
La biblioteca fue construida para almacenar 12 000 rollos y para servir como tumba monumental para Celso. Era poco habitual que alguien se hiciera enterrar en una biblioteca o incluso dentro de los límites de una ciudad, lo cual fue un honor especial para Celso.
El edificio tiene importancia como uno de los escasos restos de lo que era una biblioteca en los tiempos de la antigua Roma. También es un ejemplo de cómo las bibliotecas públicas no sólo se construían en la misma Roma, sino a lo largo de todo el Imperio romano.
Entre los año 1970 y 1978 se realizó una restauración masiva que actualmente se considera como bastante fiel al edificio histórico, en el que la fachada frontal sirve de ejemplo de arquitectura romana pública, e incluso sirve de ejemplo para otras bibliotecas peor preservadas de otras zonas del imperio, puesto que es posible que se albergaran colecciones de literatura en otras ciudades romanas para beneficio de los estudiosos y de los viajeros.
El edificio es de planta única que da al este, para que, como dijo Vitrubio, beneficiara a los madrugadores. Está construida sobre una plataforma sobre nueve escalones, y con tres accesos. La entrada central es más grande que las dos laterales y todas ellas están adornadas con ventanas situadas sobre su dintel.
La biblioteca fue incendiada por los godos en el año 263.


El ágora , el que sería el más importante Centro Comercial de Éfeso, fue construido en el siglo III A.C., en el Período Helenístico, pero las ruinas  datan de la región de Caracalla, entre el 211 y el 217. 
Tiene la forma de una plaza, con 110 metros a cada lado y rodeada de columnas. El Ágora tenía 3 puertas, una frente al Teatro, al noreste, la otra hacia el puerto, al oeste y la tercera desde la Biblioteca de Celso. Su parte norte estaba abierta hacia la izquierda, mientras las otras tres están rodeadas por un pórtico, en el cual radican filas de tiendas. Al centro del Ágora existían un Reloj de Sol y un Reloj de Agua. 

Templo de Artemisa, considerado como una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo. Siendo la construcción más valiosa, no deja de llamar la atención que también sea la peor conservada. Es normal, el tiempo no perdona y todavía no se ha encontrado el antídoto para alargar la belleza hasta el infinito.
Las obras del monumental templo fueron comenzadas por el último rey de Lidia, el rey Creso (nacido cerca del 595 a. C.), y se extendieron unos 120 años para honrar la imagen de Artemisa. Pero, ¿quién era ella?
Era una diosa y una de las doce grandes divinidades olímpicas de la mitología griega; la diosa de la fertilidad, la caza y la guerra. Artemisa era hija de Zeus (el padre de los dioses y los hombres a quienes gobernaba desde el Monte Olimpo) y hermana gemela de Apolo (dios de la verdad y la profecía, del sol y de la luz). A la diosa se la representa con una corona amurallada, símbolo de Cibeles.
En Éfeso se le rendía pleitesía, era una mujer de culto y en ella prevalecían los atributos de la fertilidad sobre los de la virginidad. Sin embargo, al igual que otorgaba la vida, también tenía el poder de arrebatarla.
No se sabe a ciencia cierta el aspecto exacto del templo aunque según las descripciones de Plinio el Viejo nos podemos hacer una idea basta aproximada. En sus anotaciones hablaba de que el monumento tenía 115 metros de largo por 55 metros de ancho. Estos detalles nos indican que el Templo de Artemisa era el más grande de toda la civilización griega. Su característica principal eran sus columnas, 127 en total, con una altura aproximada de 18 metros cada una de ellas. El principal material empleado fue el mármol, elegido porque las características de esta roca se asemejaban a su diosa: belleza, fuerza, luminosidad.
Las columnas estaban divididas en tres hileras de ocho columnas en la fachada occidental mientras que en la fachada posterior había 9, y otras 21 a los lados. La cella, el espacio interior que constituye el núcleo en las construcciones de los templos griegos y romanos, tenía forma rectangular y comunicaba en uno de sus lados con el pórtico. Al fondo había un baldaquino, lugar donde se veneraba una estatua de culto a la diosa Artemisa. Era una pieza construida en madera vid, cubierta por un manto de oro y plata y su altura era de dos metros.

Aspecto del Templo de Artemisa de Éfeso, parque de las miniaturas de Estambul

Hubo un grave incendio provocado, por razones desconocidas, en el año 356 a. C. Al parecer su reconstrucción fue eterna porque había sido arrasada prácticamente en su totalidad y el resultado final fue muy parecido al primitivo. Se mantuvieron las proporciones aunque le añadieron una plataforma de 12 escalones donde se elevaba el templo.
Todavía no hay mucha información al respecto pero se habla de que, con un presupuesto de 150 millones de dólares, la fundación Selçuk Artemis Culture, Arts and Education Foundation piensa levantar el templo de Artemisa por tercera vez en su historia. Supuestamente mantendría el mismo tamaño y el lugar elegido para su construcción sería la localidad de Kurutepe.
Lo que queda en pie del Templo de Artemisa de Éfeso, una de las 7 Antiguas Maravillas

El Templo de Adriano se considera como uno de los mejor conservados y más destacados formaciones ubicadas en la Calle Curetes en Éfeso. La reconstrucción fue liderada por P. Quintilio en 138 d.C. y fue honrado al fallecido Emperador Adriano. Al frente, había cuatro pilares Corintios asistiendo un arco doblado, y en el centro una imagen de Tique, la Diosa de la Victoria. Los pilares a los lados son cuadrados y en la base del templo había un pedestal con escrituras.
En el interior del Templo de Adriano, hay una forma humana encima de la puerta y hay una estatua de Medusa erguida con plantas de acanthus. Hay frisos ubicados en los lados manifestando el origen de las bases de Éfeso - Androclos cazando un jabalí, y Dionisio en procesiones rituales así como las Amazonas. El cuarto friso muestra dos figuras masculinas; Apolo y Heracles Androcles, hijo de Teodosio y de la diosa Atena. Hoy en día, los frisos que se muestran aquí son tan solo una réplica, y los originales se preservan en el Museo de Éfeso.
Adriano es uno de los 5 Buenos Emperadores. Este es un grupo que se refiere a los consecutivos Emperadores Romanos Adriano, Antonio Pio, Nerva, Trajano y Marco Aurelio. El término se acuñó por primera vez en 1532 por Nicolás Maquiavelo, filósofo político. El Emperador Adriano nació el 24 de Enero de 76 d.C., en Roma, aunque sus padres vivían en Itálica. Aprendió distintas materias especiales para nobles jóvenes, y apreciaba estudiar literatura Griega por lo que ha sido llamado Pequeño Griego o Graeculus. También participó en varias batallas Tracias y ganó premios de Trajano por este éxito. Debido a la falta de actividad militar durante su período, su conocimiento militar no está muy examinado, pero por otro lado, su intenso conocimiento e interés en la milicia así como su demostrada habilidad de supervisión muestran un posible talento estratégico.

Los Baños de Varius
Al este de la Basílica se encuentran las ruinas de los antiguos Baños de Varius, que datan de la época romana. Se cree que su construcción haya tenido lugar durante el siglo II D.C., mientras que los mosaicos del pasillo de 40 metros debieron ser añadidos en el siglo V.
Estos baños están construidos a base de bloques de mármol cortados y contaban con tres secciones: frigidarium (agua fría), tepidarium (agua tibia) y el caldarium (agua caliente). Las excavaciones en esta área no se han completado todavía.

Las Termas de Escolástica 
Fueron construidos en el siglo I y restaurados en el siglo IV por una rica dama cristiana llamada Escolástica. A la izquierda de la entrada este, se puede ver su estatua sin cabeza.
Se piensa que la estructura original fuera de tres pisos, aunque los dos pisos superiores se han derrumbado. Los baños disponen de dos entradas, una desde la Calle Curetes, que es la entrada principal, y la otra desde la calle lateral. Al entrar se ve primero el vestuario (apodyterium) con diez cabañas, luego la sala fría (frigidarium), con su piscina, la sala templada (tepidarium) para relajarse y, finalmente, la sala caliente (caldarium), con un desarrollado sistema de calefacción. La segunda planta debió utilizarse para masajes y exfoliaciones.
Se utilizaban no sólo para la higiene sino también para socializar y discutir los temas de mayor importancia en la vida de la ciudad. En la época bizantina se mantuvo la costumbre de los baños romanos y con la llegada de los otomanos alcanzaron su máxima expresión y ganaron una nueva dimensión.  


Las Termas de Constantino o Baños del Puerto
A la entrada del puerto, por la Vía Arcadia, se situaban los Baños del Puerto, construidos en el año 2 D.C., y conocidos también como “Las Termas de Constantino”, pues fueron reparados bajo el mandato de este emperador. Este fue uno de los mayores edificios de Éfeso, con 160 metros de ancho, 170 de largo y 28 metros de altura. 
Las Termas del Gimnasio Este
Ubicado al norte de la Puerta Magna, este edificio era en realidad un complejo de baños y gimnasio construido aproximadamente en el siglo II D.C. En el centro, su estructura contaba con enormes salas de baño, rodeadas a sus tres lados por pasillos abovedados para la realización de ejercicios físicos, juegos y charlas y paseos tras los baños. 

La puerta de Mazeus y Mitridíates
La puerta con tres vías de paso, a la derecha de la Biblioteca de Celso, fue construida en el 40 D.C. por los esclavos Mazeus y Mitridíates para su emperador, Augusto, que les dio la libertad.

Los pasajes son
abovedados, la parte frontal de la bóveda frente a la biblioteca de Celsus está hecha de mármol negro, mientras que el otro lado es de color blanco. Hoy se aprecia todavía una inscripción en latín con incrustaciones de bronce, que dice "Desde el emperador César Augusto, el hijo del dios, el más grande de los sacerdotes, que fue cónsul doce veces y tribuno veinte, y la esposa de Agusto, Livia, el hijo de Lucus, Marc Agripa que fue tres veces cónsul, emperador, y tribuno seis veces, y la propia hija de Julio César Augusto; de Mazeus y Mitridíates a su amo y al pueblo".


Templo de Serapis
Este templo fue construido por los comerciantes egipcios y se encuentra en el Ágora Comercial, cerca de la puerta Este. También se puede acceder al templo por la esquina sur-oeste del Ágora, a través de escaleras.
Hay ciertos indicios que sugieren que el templo nunca fue terminado totalmente. Se estima que su construcción se inició en el siglo II D.C. Dentro del templo, había una estatua hecha de granito egipcio lo cual, junto a algunas inscripciones, indica que el templo fue hecho para los creyentes de Serapis, divinidad egipcia, que aparece también junto a Artemisa, la patrona de Éfeso, con una guirnalda, como símbolo de paz. Está bien documentado que en Éfeso había una relación comercial muy fuerte con la influyente ciudad portuaria de Alejandría, Egipto
El templo fue convertido en una iglesia durante el período cristiano. Se han encontrado restos de una pila bautismal. 

El Octágono, Tumba de Arsínoe Ptolomeo IV 
El Octágono fue una cámara funeraria abovedada sobre una base rectangular y que contenía el cadáver de una mujer de 15 o 16 años de edad, en un sarcófago de mármol. Según las interpretaciones se trata de un monumento y tumba a Arsínoe Ptolomeo IV, la hermana menor de la famosa Cleopatra VII y quien fuera asesinada en Éfeso, en el año 41 a.C.
Arsínoe IV fue la cuarta hija de Ptolomeo XII Auletes, hermana de Ptolomeo XIII y Cleopatra VII, y una de los últimos gobernantes de la dinastía Ptolemaica del Antiguo Egipto. Cuando su padre murió, dejó a Ptolomeo y Cleopatra como gobernantes conjuntos de Egipto, pero Ptolomeo pronto destronó a Cleopatra y la obligó a huir de Alejandría.
Cuando Julio César llegó a Alejandría en el 48 a.C., y se alineó con la facción de Cleopatra, Arsínoe escapó de la capital con su mentor Ganímedes y se unió al ejército egipcio bajo Aquiles, asumiendo el título de faraón. Pero al enfrentarse Aquiles y Ganímedes, Arsínoe le mandó a ejecutar y puso a su mentor al frente del ejército. Inicialmente Ganímedes logró alcanzar cierto éxito frente a los romanos, negociando un intercambio de Arsínoe por Ptolomeo, pero los romanos pronto recibieron refuerzos e infligieron una derrota decisiva a los egipcios.
Arsínoe fue trasladada a Roma, donde fue obligada a aparecer en la victoria de César. A pesar de la tradición de estrangular a los presos al final de las fiestas, César salvó a Arsínoe y la mandó a un santuario de Éfeso. Arsínoe vivió en el templo durante muchos años, siempre vigilante de la actitud de su hermana Cleopatra, quien la veía como una amenaza a su poder. Sus temores resultaron fundados y en el 41 a.C., por iniciativa de Cleopatra, Marco Antonio ordenó su ejecución en los escalones del templo. Se le dio un funeral honorable y una modesta tumba.

Mileto
El sitio arqueológico de la ciudad antigua de Miletus se encuentra situado al suroeste de Turquía, en la provincia de Aydin, región del Egeo, próximo a la ciudad de Priene (22 Km.) y Söke. 

Entre las principales construcciones de Mileto, testigos de su glorioso pasado, se encuentran el teatro, las termas romanas del siglo I d.C., el Delphinion, la stoa jónica, el ágora septentrional, las termas de Capito (s. I d.C.), el Bouleuterion (s. II d.C.), el ágora meridional o las termas de Faustina (s. II d.C.). 

El principal monumento de la antigua Mileto es el teatro. Fue construido en el siglo IV a.C. en estilo helenístico siendo reformado en época romana. Es uno de los teatros de mayor tamaño de Asia Menor, con capacidad para 15.000 espectadores. Se encuentra en un excelente estado de conservación, especialmente la cavea o graderío del público. En el centro de ésta, cerca de la orquesta, se encontraba el palco imperial, marcado actualmente por dos columnas. Las murallas y la torre de vigilancia localizadas en la cavea superior son de época bizantina, cuando se levantó una fortaleza sobre el teatro romano. Desde este lugar se puede obtener una extraordinaria panorámica de las ruinas de Mileto, con el "puerto de los leones" a la izquierda y el ágora o las Termas de Faustina a la derecha.
 

El Puerto de los Leones era el más importante de los cuatro con que contaba la ciudad. Estaba localizado en la parte septentrional de la península de Mileto, penetrando profundamente en la misma. Debe su nombre a dos colosales esculturas de leones situadas en la zona más estrecha del puerto. En el muelle suroccidental se encontraban dos monumentos de mármol. El mayor, erigido en el siglo I a.C., contaba con cuatro niveles superpuestos, alcanzando una altura de 18m. Se cree que, inicialmente, estaba dedicado a Pompeyo, en agradecimiento por acabar con los piratas cilicios. Posteriormente fue dedicado a Augusto, en conmemoración de la victoria naval de Actium, acaecida  en el 31 a.C. Hasta nuestros días tan sólo ha llegado la base circular de este monumento. En sus proximidades se hallaba un segundo monumento, de menor tamaño, levantado en el siglo I d.C., y dedicado a C. Grattio C.F. Galeria.

Las termas de Faustina fueron construidas a mediados del siglo II d.C. en honor de la emperatriz Faustina, hija de Antonino Pío y esposa de Marco Aurelio, que visitó Éfeso en el 164 d.C. Aquí fue hallado un excepcional grupo escultórico, representando al dios Apolo y sus musas, que se encuentra en el Museo Arqueológico de Estambul. Entre las ruinas de estas termas destacan estancias como el frigidarium o sala de agua fría, con dos esculturas conservadas in situ: la de un león y la de Meandros, el dios del río; la palestra; o el caldarium, sala de agua caliente, con sus muros elevándose a 15m. de altura. 

Termas de Faustina. Frigidarium

La stoa jónica fue construida en las proximidades del Gymnasium y las termas de Capito, en el extremo nororiental de la ciudad. Contaba con unas medidas de 100x14m. y su fachada estaba formada por una columnata de 35 columnas de estilo jónico. Detrás de éstas se hallaban ubicadas varias estancias con diversas funciones, sirviendo dos de ellas de pasillo hacia las termas de Capito. 

Priene: Conocido en la Antigüedad, como el Golfo de Latmos, se encuentra uno de los parques arqueológicos más importantes de Turquía, Priene. 

Priene fue abandonada tras la epidemia palúdica y las dificultades en el transporte debido a los aluviones del río, allá por el silgo XII. 
Ciudad amurallada. Destaca el Anfiteatro, el Templo de Atenea, el teatro de época helena probablemente que fuese reformado durante la época romana, el Ágora con los restos de las casas alineadas a ambos lados de la calle que bajaba hacia el puerto, el Pritaneo, el Buleuterion, el Templo de Zeus, el Templo de Deméter y los gimnasios.                                   

Templo de Atenea


Teatro

Pérgamo 
Es uno de los principales parques arqueológicos de Turquía.
Bergama, la antigua Pérgamo en el siglo II a. C. pasó a formar parte del Imperio Romano hasta el siglo III.

Época romana
La decisión de Atalo III surgió una revuelta entra en el pueblo pergameno. Los que estaban contra a Roma se unieron alrededor de Aristónico, se suponía que fuera un hijo de Eumenes II de una mujer de Éfeso. Primero tuvieron éxito contra los romanos, pero al final el ejército del cónsul Perperna sometió los rebeldes, Llevaron Aristónico a Roma y le ejecutaron allí. Tras acabar con esta insurrección una comisión senatorial romano organizó en el 129 a.C. los territorios de Asia Menor. Pérgamo perteneció a la provincia de Asia. Por estas causas la mayoría de los artistas fueron a Afrodisias y allí fundaron una escuela de escultura.
En año 40 a.C. Marco Antonio se la regaló la biblioteca a Cleopatra. Eso fue muy deshonrado para la ciudad. 
En los años 20 a.C. El emperador romano Augusto visitó Pérgamo, por honor de esta visita en el área sagrada de Atenea montaron una estatua del emperador.
En la época de Tiberio (14-37d.C.) la ciudad fue restaurada y en un concurso entre 11 ciudades fue elegida la primera. Las ceremonias rituales empezaron hacer con nombre de emperador. 
Con la visita de Trajano (98-117d.C.) empezaron construirle un templo. La inauguración fue en la época del Adriano (117-138d.C.) También construyeron en este tiempo el templo de Serapio o la Sala Roja.
Marco Aurelio (161-180d.C.) mandó construir un templo para su mujer Faustino. Galeno, el médico famoso de Asclepion de Pérgamo, viajó a Roma y allí fue premiado por el emperador.
La ciudad tres veces obtuvo el título de Neocoros (la guardia del templo) en los tiempos de Augusto, Trajano y Caracalla. Este último también cedió el grado de la primera capital. Otro fue para Esmirna.
La ciudad en la época de Valerio (253-260) sufrió de un terremoto muy fuerte, que destruyeron muchos edificios.

Israel 
Escitópolis (Beth-Shean), la única ciudad al oeste del río Jordán
Ubicado 27 km. (17 mi) al sur del Mar de Galilea. Bet-Seán está situado estratégicamente en el cruce de los valles Harod y Jordán. La tierra fértil y la abundancia de agua llevó a los judíos a decir "Si el Jardín del Edén es en Israel, entonces Bet-Seán es la entrada." No es raro descubrir que este lugar haya estado ocupado continuamente desde el Periodo Calcolítico hasta el presente. 

El periodo romano:
En el año 63 a. C., Pompeyo estableció de hecho el dominio romano sobre Judea, y Escitópolis tuvo un papel central en la administración del área. Habiendo recibido privilegios especiales, Escitópolis empezó a contar los años desde la obtención del status de polis romana. Era la más grande ciudad de la Decápolis, una liga de diez ciudades helenizadas, nueve de ellas al este del río Jordán. La construcción pública en el nuevo centro urbano de Escitópolis en el valle al sureste del tell empezó en el siglo I d. C. Pero se sabe muy poco acerca de los edificios de dicho periodo, dado que fueron destruidos o incorporados dentro de la masiva obra de construcción del periodo siguiente. 

Durante el reinado de los emperadores Adriano, Antonio Pío y Marco Aurelio en el siglo II d. C., el imperio gozó de paz, seguridad y prosperidad económica, tal como lo demuestran los amplios y elaborados proyectos de construcción en las ciudades romanas. Escitópolis fue un ejemplo sobresaliente de esta planificación y construcción a alto nivel. Impresionantes portones fueron erigidos para marcar los límites del área urbana. En el valle al suroeste del tell, se creó un nuevo centro cívico. A lo largo de sus calles principales con columnatas, se encontraban el templo, la basílica, el ninfeo y las casas de baños. Al sur de ellas estaban los grandes complejos de entretenimiento: el teatro y el anfiteatro. El antiguo tell servía ahora como acrópolis y el templo principal de la ciudad estaba allí. Desde el Monte Gelboé, a 7 km. al suroeste de la ciudad, se transportaba el agua a la ciudad, por medio de un acueducto. 
Los edificios, así como el pavimento de las calles, eran de oscura piedra de basalto, característica de la región. Las fachadas de los edificios públicos estaban hechas con la dura piedra caliza traída del Monte Gelboé, al igual que los elementos arquitectónicos tales como columnas y componentes tallados. Algunos edificios estaban decorados espléndidamente con columnas de granito y elementos esculpidos en mármol importado. Los edificios públicos eran financiados por la administración romana y por donantes privados. Entre las ruinas se encontraron inscripciones que honraban a los benefactores de la ciudad, incluidos emperadores y gobernadores romanos. 
Muchos de los edificios de Escitópolis resultaron dañados en el terremoto de 363 d. C. En el año 409, la ciudad fue nombrada capital provincial de una zona que incluía la Galilea y el norte de Transjordania. La población de la ciudad continuó creciendo, gracias a su importancia administrativa y económica, y su nuevo status llevó también a una obra masiva de reparaciones de los daños causados por el terremoto, así como de restauración y reconstrucción. 

Cesárea
Cesárea se encuentra a orillas del Mediterráneo, aproximadamente a mitad de camino entre Haifa y Tel Aviv. En las excavaciones arqueológicas de las décadas del '50 y '60 se encontraron restos de numerosos períodos, en particular un complejo de fortificaciones de la ciudad cruzada y el teatro romano.

Durante los últimos veinte años, las diversas excavaciones llevadas a cabo por numerosas expediciones de Israel y del exterior han puesto en descubierto impresionantes restos de la olvidada grandeza de la ciudad en la época romana y de la cruzada.

La ciudad romana
Fundada por el rey Herodes en el siglo I EC sobre el lugar de un puesto comercial llamado la Torre de Straton, Cesárea recibió el nombre del protector romano de Herodes, el emperador César Augusto. La ciudad fue descrita en detalle por el historiador judío Flavio Josefo (Antigüedades XV, 331 y ss.; La guerra I, 408 y ss.). Era una ciudad amurallada, con el puerto más grande de la costa este del Mediterráneo llamado Sebastos, el nombre griego del emperador Augusto.

El templo de la ciudad, dedicado a César Augusto, se levantaba sobre un alto podio que daba hacia el puerto. Un amplio tramo de escalones conducía hasta el pilar del templo. Se construyeron también, de acuerdo a la tradición imperial, edificios públicos y sofisticadas instalaciones de esparcimiento. El palacio del rey Herodes se encontraba en la parte sur de la ciudad.
En el año 6 EC, Cesárea pasó a ser la sede de los procuradores romanos de la Provincia de Judea y de los cuarteles de la X Legión Romana. En los siglos II y III, la ciudad se expandió y se convirtió en una de las más importantes en el área oriental del Imperio Romano, definida como la "metrópolis de la provincia de Siria Palestina
Cesárea se encuentra a orillas del Mediterráneo, aproximadamente a mitad de camino entre Haifa y Tel Aviv. En las excavaciones arqueológicas de las décadas del '50 y '60 se encontraron restos de numerosos períodos, en particular un complejo de fortificaciones de la ciudad cruzada y el teatro romano.
Durante los últimos veinte años, las diversas excavaciones llevadas a cabo por numerosas expediciones de Israel y del exterior han puesto en descubierto impresionantes restos de la olvidada grandeza de la ciudad en la época romana y de la cruzada.
El palacio fue construido sobre un promontorio rocoso que se proyectaba sobre el mar, en la parte sur de la ciudad romana. Las excavaciones revelaron un gran complejo arquitectónico que medía 110x60 mts., con una piscina decorativa rodeada por pórticos. Esta elegante estructura en una ubicación tan singular fue identificada como el palacio de Herodes (Antigüedades XV, 332). El palacio estuvo en uso a lo largo del período romano, tal como lo testimonian dos columnas con inscripciones en griego y latín que mencionan a los gobernadores de la provincia de Judea.

El teatro se encuentra en la parte sur de la ciudad. Fue encargado por el rey Herodes y es la primera instalación romana de esparcimiento construida en su reino. El teatro da hacia el mar y cuenta con miles de localidades dispuestas en una estructura semicircular abovedada. El piso semicircular de la orquesta, pavimentado en primer término con un enlucido pintado, fue posteriormente embaldosado con mármol.
En las excavaciones del teatro se encontró una piedra que muestra partes de una inscripción que menciona a "Poncio Pilatos, procurador de Judea", y al Tiberium (el edificio en honor del emperador Tiberio) que aquél construyera.
El anfiteatro, que se encuentra en la costa sur de la ciudad, fue mencionado también por Flavio Josefo. Estaba orientado de norte a sur y medía 64 x 31 mts. Su lado este y sur, éste último redondeado, se preservaron bien; el lado oeste fue casi totalmente destruido por el mar. Un muro de 1,05 m de alto rodeaba la palestra, cubierta con greda molida. Cuando se lo construyó por primera vez, en el período romano, tenía cabida para unos 8.000 espectadores; en el siglo I EC se añadieron nuevas localidades, que incrementaron su capacidad hasta 15.000 espectadores. Sus dimensiones, forma e instalaciones indican que este anfiteatro fue utilizado para las carreras de caballos y carrozas y que, de hecho, era un hipódromo. En una inscripción encontrada en él se puede leer "Morismus [el] auriga". Durante el siglo II fue reconstruido y adaptado para los usos más habituales de un anfiteatro.

El acueducto, que aseguraba un abundante suministro de agua, fue construido en el período herodiano; posteriormente, cuando la ciudad creció, fue reparado y ampliado a un canal doble. El acueducto superior empieza en los manantiales ubicados unos 9 kms. Al noreste de Cesárea, a los pies del Monte Carmelo. Este fue construido con notables conocimientos de ingeniería y aseguraba el flujo del agua, por la fuerza de gravedad, desde los manantiales hasta la ciudad. En algunas secciones el acueducto estaba sostenido por hileras de arcos y posteriormente cruzaba las lomas de kurkar paralelas a la costa a través de un túnel. Al entrar en la ciudad desde el norte, el agua fluía a través de una red de cañerías hasta las piscinas de recolección y fuentes de toda la ciudad. Muchas inscripciones en el acueducto atribuyen la responsabilidad de su mantenimiento a la II y X Legiones.

Jordania
Gerasa, Jerash 
La Pompeya asiática. Es la segunda principal atracción turística de Jordania, después de Petra. La antigua ciudad de Jerash, fue ocupada por asentamientos humanos, desde hace más de 6.500 años. 
La ciudad vivió su época dorada durante el dominio romano y hoy en día se considera una de las ciudades romanas mejor conservadas de todo el mundo. Jerash fue conquistada por Pompeyo en el 63 a. C.
En el 90 se incorporó a la provincia de Arabia. En la segunda mitad del siglo I, la ciudad de Jerash alcanzó una gran prosperidad. 

De sus Monumentos destacan:
Arco de Adriano. Se halla en la entrada principal de la ciudad. Fue construido para conmemorar la visita del emperador Adriano a Jerash en el año 129.

La Plaza Oval. Mide 90x80 m., está rodeada por una ancha acera y un conjunto de columnas jónicas que datan del siglo I.

La Calle de las Columnas. Conserva el pavimento original, el Cardo, de unos 800 metros de longitud.

Los templos dedicados a Zeus y Artemisa.


La Catedral. Antiguo templo de Dionisio, destaca la monumental puerta del templo lujosamente tallada, data en el S. II. En el siglo IV, el templo fue reemplazado por una iglesia.
El Ninfeo. Fuente ornamental construida en el año 191, dedicada a las ninfas. 

El Teatro del Norte. Se construyó en el año 165. Su parte frontal es una plaza con columnas y por una escalera se accede la entrada. Originariamente tenía sólo 14 filas de asientos.
El Teatro del Sur. Construido durante el mandato del emperador Domiciano, entre los años 90 y 92. Tiene un aforo superior a las 3.000 personas. 

El Hipódromo. El Circo tiene diez puertas de salida (carceres), en contraste con las doce habituales, que han sido reconstruidas. El resto de sillares que faltaban se han extraído y tallado de nuevo. Las gradas (cávea) tenían 4 m de profundidad y 16 filas de asientos. Tenía un aforo para 15.000 espectadores que, según cuentan, hablaban griego incluso durante la dominación romana. Actualmente se recrean carreras y espectáculos que recrean la época romana.

Philadelphia, Ammán
Conocida durante la Edad del Hierro como Rabbath-Ammon y, más tarde, como Philadelphia. De las Ruinas romanas de Ammán destaca.
Jabal Al-Qal´a o Colina de la Ciudadela, en forma de L, ha estado habitada desde, al menos, la Edad del Bronce Antiguo, momento a partir del cual se fortificó en varias ocasiones. Muestra de ello son las sólidas murallas pertenecientes a la Edad del Bronce Medio, que recientemente se han excavado en el suroeste de la montaña. Sin embargo, escasos son los restos arquitectónicos que perduran de dichas épocas. La mayoría de lo que podemos contemplar hoy en día son restos romanos, bizantinos y omeyas que dan fe de lo que una vez hubo allí.
El más imponente y mejor conservado monumento de la Philadelphia romana es su teatro. Según una inscripción, fue construido durante el reinado de Antonino Píus (138- 161 d.C.) para albergar a 6000 personas. El teatro y el odeón, éste último con una capacidad para cerca de 500 personas, se ubicaban a ambos lados de un foro columnado. En un principio, ambas construcciones estaban dispuestas junto a un arroyo y una calle principal, la Decumanus Maximus. Hoy en día, el arroyo transcurre por una tajea; la calle se ha prologado con más tramo de carretera. El Propylaeum, que tampoco se conserva, constituía en su momento un puente de tres arcos situado al norte del foro, junto al arroyo y la calle. Suponía la entrada a la escalinata que llegaba hasta la ciudadela y de la que los viajeros han hecho referencia hasta 1911.


El Templo de Hércules, la edificación romana más significativa, se construyó, según reza una inscripción, siendo Geminius Marcianus gobernador de la provincia de Arabia (162-166 d.C.), dedicado a los co-emperadores Marcus Aurelius y Lucius Verus.

Petra
Plinio el Viejo la localiza perfectamente y nos otorga muchas notas de su economía. Una confederación compuesta por diez Estados Ciudades situada no muy lejos de Petra llamada Decápolis hizo su aparición en la época de los romanos. Será sometida por Roma el año 63 a. C.
Entre los años 64 y 63 a. C., los territorios nabateos fueron conquistados por el general Pompeyo y anexados al Imperio romano, en su campaña para reconquistar las ciudades tomadas por los hebreos. Sin embargo, después de la victoria, el imperio otorgó a Petra y a los nabateos una relativa autonomía, con la obligación principal de pagar impuestos y de proteger las fronteras de las tribus del desierto. Para esta época se comienzan a construir edificios al modo griego y se realizan las conocidas fachadas que evocan templos helénicos (como la que se aprecia en la primera fotografía de esta página).
En el año 106, probablemente después de la muerte del último rey nabateo, Rabbel II Soter —ya que al parecer no hubo ninguna batalla— el reino fue anexionado por orden del emperador romano Trajano, acción que fue llevada a cabo por Cornelio Palma, gobernador de Siria, una vez dominada se dejó acuartelada una legión en el lugar. Esto hizo de Bosra, que se convertirá rápidamente en la segunda ciudad más grande del reino nabateo, la capital de la nueva provincia romana de Arabia (provencia Arabia). El emperador Trajano renombró a Bosra (llamada entonces Bostra) como Nea Traiane Bostra, o Nueva Bostra de Trajano, y Petra recibe el título honorario de metrópoli (metrópoli). Un poco más tarde, en el año 114, Petra se convertirá en la base para los ataques contra el Imperio de los Partos en Irán.
La apertura de las rutas marítimas en la época romana dio un golpe fatal a Petra y a los nabateos al desviar las corrientes comerciales de la ciudad. Desde la ocupación romana, algunas caravanas siguen parando en Petra, pero se vuelven cada menos frecuente con el tiempo a pesar de la construcción de una vía romana de 400 Km, que conecta Bosra, Petra y el Golfo de Aqaba. El emperador Adriano fue a la ciudad en el año 131 y le dio su nombre: Petra Hadriana.
El aumento en la construcción revela que la ciudad conoció, a pesar de todo, un período próspero durante la "Pax Romana." Con la reorganización del imperio, iniciada por el emperador Diocleciano, se convirtió en la capital de la Palaestina taertia o Palaestina salutaris. Los romanos encauzaron un río, el uadi, por un túnel debajo de Petra, reconstruyó la calle mayor y levantaron el templo Qar el-Bint. 
Según la tradición árabe, Petra es el lugar donde Moisés en el Éxodo del pueblo de Israel desde Egipto, hizo que brotase una fuente de la piedra, al golpearla con su bastón. La aldea cerca de Wadi Moussa y algunos otros lugares, todavía recuerdan a Moisés. Myriam, la hermana de Moisés, tiene una tumba allí.
De época romana son los templos realizados, en Petra, durante los siglos II y III d.C, y por los que ha sido conocida y utilizada como escenario natural en numerosas películas. Los grandes sepulcros rupestres, decorados con fachadas de hasta treinta metros de altura, son resaltados con elementos partidos barrocos que resaltan con violencia sus formas sobre la roca. No son fachadas construidas, sino que todas ellas han sido esculpidas directamente en la piedra, tal y como ya se hiciera en los templos egipcios de Abu Simbel y que posteriormente se realizara en los templos medievales de Lalíbela, en Etiopía.
En todo el territorio de Petra sorprenden las obras realizadas por el hombre, que geometrizan parte del basto paraje natural de grandes rocas, redondeadas por el paso del tiempo. Siguiendo el camino del Siq, en dirección noroeste, se encuentra la Tumba del Obelisco, el Tesoro (Al Khazneh) y el Teatro, para dejar al este, las tumbas del Palacio, Corintia, de la Seda y de la Urna, el templo de los Leones alados, el Mausoleo de Sextius Florentinus.
El Monasterio presenta una fachada formada por tres calles principales y dos pisos que se rompen por las grandes columnas de orden corintio romano, sobre fustes lisos. De éste destaca la parte superior de la calle central que se remata con una construcción redondeada, rompiendo el frontón que resultaría de la unión de las partes, de sección rectangular, que la flanquean.

El Tesoro (Al Khazneh). Descubierto en el año 1812 por Johann Ludwig Burckhardt, sin duda, es el más conocido por los turistas. El templo queda oculto por las altas rocas que a manera de pasillo van a desembocar en una pequeña plaza. Dentro de ésta se aprecia su fachada de clara influencia romana, con sus columnas y frontones helenizantes que se complementan con una serie de relieves desgastados por el agua, la lluvia y el sol. A pesar de haber sufrido numerosos terremotos, el tesoro mantiene erguidas sus formas geométricas rompiendo las sinuosas líneas de la arenisca roja.

Siria 
Bosra
Bosra se localiza al sur de Siria, a 150 kilómetros de Damasco. En 106 se convirtió en la capital de la provincia romana de Arabia Pétrea, creada por Trajano después de la anexión del reino nabateo. Al estar situada en una importante vía de comunicación, la Via Nova Trajana, más de 5000 legionarios se instalaron en ella, y pronto se convirtió en la guarnición definitiva de la Legio III Cyrenaica. Engrandecida y embellecida con edificios públicos organizados alrededor de un cardo y un decumano, fue rebautizada Nova Trajana Bostra por Trajano entre 98 y 117. Durante ese mismo siglo, se construyó el gran teatro de 17.000 plazas, uno de los mayores del oriente romano, que se ha conservado casi intacto hasta nuestros días.

Teatro de Bosra


Palmira

La antigua Ciudad de "Palmira", que significa "ciudad de los árboles de dátil" está situada en el desierto de Siria, en la provincia de Hims a 3 km de la moderna ciudad de Tadmor o Tadmir.
En el 41 a. C. los habitantes de Palmira huyeron de las tropas de Marco Antonio al otro lado del Éufrates. En el siglo I Siria se convirtió en provincia romana y la ciudad prosperó con el comercio de caravanas al estar situada en la ruta de la seda.
Tras una visita, el emperador Adriano otorgó a Palmira los derechos de ciudad libre y cambió el nombre a Palmyra Hadriana.
Tras la captura del emperador romano Valeriano en la guerra contra los sasánidas, Palmira defendió las fronteras bajo el comando del gobernador Odaenathus. Tras su asesinato, su viuda Zenobia en nombre de su hijo Vabalato, estableció en Palmira la capital de su reino nabateo. Mantuvo su independencia durante seis. En el 272 fue derrotada por el emperador romano Aureliano la encadenó en cadenas de oro a un carro durante su marcha triunfal.

Luego fue perdonada y se retiró a una villa en Tibur. Tras una segunda revuelta de sus habitantes Palmira fue arrasada en el 273. Diocleciano reconstruyó Palmira aunque la nueva ciudad era más pequeña y estableció un campamento en sus cercanías como defensa contra los sasánidas.
En el año 634 fue tomada por los musulmanes y en el 1089 fue completamente destruida por un terremoto.

Templo de Bel en Palmira.
La principal atracción de Palmira son sus ruinas, entre las que se destaca el templo de Bel. Edificado en el año 32, fue consagrado al culto de Bel, derivación del término babilónico Baal, que significa amo. Era el dios supremo de los habitantes de la ciudad, el dios de los dioses. En el templo, que fue transformado en iglesia en el siglo IV, se hacían sacrificios de animales.
A pocos metros del templo comienza una gran columnata de 1200 m que era el eje de la vieja ciudad, que llegó a tener cerca de 200.000 habitantes. Al os lados de la extensa columnata hay una serie de ruinas en mayor o menor grado de conservación: el templo de Nebo, deidad babilónica; el templo funerario; el campamento de Diocleciano, antiguo palacio de la reina Zenobia; el teatro el ágora, donde se realizaban operaciones comerciales y se discutía. Un poco alejado de la columnata hay un hermoso templo cuya función no se conoce con exactitud, pero el edificio se conserva muy bien.
Saliendo de la ciudad, adentrándose un kilómetro en las montañas, hay un lugar, con construcciones tipo torres cuadradas y macizas. Es el valle de las tumbas. Hay tres tipos de tumbas y fueron construidas en los tres primeros siglos de esta era. Algunas de estas construcciones podían llegar a albergar hasta 500 cuerpos.
Templo de Bel 

Teatro de Palmira 

Decumanos

Tetrapilón







No hay comentarios:

Publicar un comentario