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viernes, 6 de noviembre de 2020

Capítulo 27 - Arquitectura barroca francesa - Segunda Parte

 

Palacio del Louvre 

Dinastía Borbón y posterior
Los trabajos de Catalina de Médicis los continuó Enrique IV después de las guerras de religión que terminaron en 1589. Durante su reinado (1589-1610), comenzó su «Gran Diseño» para eliminar los restos de la fortaleza medieval, para ampliar la zona de la Cour Carrée, y para crear un enlace entre el Palacio de las Tullerías y el Louvre. La unión fue terminada a través de la Grande Galerie por los arquitectos Jacques Androuet de Cerceau y Louis Métezeau. ​
Más de 400 metros de largo y 30 metros de ancho, este gran añadido fue construido a lo largo de la orilla del Sena; en el tiempo de su acabado era el edificio más grande de su clase en el mundo. Enrique IV, un promotor de las artes, invitó a cientos de artistas y artesanos para que vivieran y trabajaran en las plantas inferiores del edificio. Esta tradición continuó durante otros doscientos años hasta que Napoleón III lo acabó.
A principios de los años 1600, Luis XIII demolió el ala septentrional del Louvre medieval y lo reemplazó con una continuación del ala Lescot. Su arquitecto, Jacques Lemercier, diseñó y completó el ala en 1639 (posteriormente conocido como el Pavillon de l'Horloge, después de que se le añadiera un reloj en el año 1857). ​
El ala Richelieu también fue construida por Luis XIII, el edificio fue por vez primera abierta al público como un museo el 8 de noviembre de 1793 durante la Revolución francesa. ​ Luis XIII (1610-1643) acabó el ala hoy llamada el ala Denon, que empezó Catalina de Médicis en 1560. Hoy ha sido renovada como parte del programa de renovación «Gran Louvre».

El Louvre bajo el Rey Sol
En 1659, Luis XIV promovió una fase de construcción bajo los arquitectos Le Vau y André Le Nôtre, y el pintor Charles Le Brun. ​ Le Vau supervisó la decoración del Pavillon du Roi, el Grand Cabinet du Roi, una nueva galería para quedar paralela a la Petite Gallerie y una capilla. Le Nôtre rediseñó el jardín de las Tullerías en estilo francés, que habían sido creados en 1564 por Catalina de Médicis en estilo italiano; y Le Brun decoró la Galerie d'Apollon. Un comité de arquitectos propusieron la Columnata de Perrault; el edificio se empezó en 1668 pero no acabó hasta el siglo XIX. Encargado por Luis XIV, el ala oriental del arquitecto Claude Perrault (1665-1680), rematada por una balaustrada italiana inflexible junto con su distintivamente tejado plano no francés, fue un apartamiento radical de la arquitectura francesa. Su severo diseño fue elegido en lugar de un diseño proporcionado por el gran arquitecto italiano Bernini, que había viajado a París específicamente para trabajar en el Louvre. Perrault había trasladado al arquitecto romano Vitrubio al francés. Ahora las columnas pareadas rítmicamente de Perrault formaron una columnata en sombras con una entrada de arco triunfal con frontón alzada sobre una base alta, más bien defensiva, en un estilo barroco italiano que ha proporcionado modelos para grandes edificios en Europa y Estados Unidos durante siglos. El Museo Metropolitano en la ciudad de Nueva York, por ejemplo, refleja el diseño del Louvre de Perrault.
El Louvre, las Tullerías y la Gran Galería en 1615.
 

La Cour Carrée («patio cuadrado») del «Viejo Louvre» mirando hacia el Oeste (De izquierda a derecha: Aile Lescot, Pavillon Sully (de l'Horloge), Aile Lemercier).
 

La construcción del Palacio de Versalles, agilizada bajo el reinado de Luis XIV, hizo que el Louvre quedara desocupado por la familia real en 1678. El Palacio del Louvre se convirtió en una galería de arte. ​ Por ello se instalaron en él, ya en el siglo XVIII, la Academia Francesa y después las restantes academias. Allí se celebraron exposiciones anuales de la Real Academia de Pintura y Escultura. 

Obras posteriores
Tras la Revolución francesa que implicó la abolición de la monarquía, el Palacio del Louvre fue destinado (por decreto de mayo de 1791) a funciones artísticas y científicas, concentrándose en él al año siguiente las colecciones de la corona. Parte del Louvre se abrió por primera vez al público como museo el 8 de noviembre de 1793. Esta era una solución lógica, habida cuenta de que estaba ocupado por las academias y porque, ya en 1778, se había elaborado el proyecto de utilizar su Gran Galería como pinacoteca. Lo novedoso de la medida fue que se nacionalizaban bienes de propiedad real, y que el acceso era libre pues no se limitaba al público culto ni se regulaba mediante visitas concertadas, como sí ocurría en los Uffizi y en el Museo del Prado durante sus primeros años.
En 1806 comenzó la construcción del Arco de Triunfo del Carrusel, situado entre las dos alas occidentales, encargado por el emperador Napoleón I para conmemorar sus victorias militares, diseñado por el arquitecto Charles Percier, coronado por una cuadriga esculpida por el barón François Joseph Bosio, y terminado en 1808.
El Louvre aún tuvo más añadidos obra de Napoleón III. La nueva ala de 1852-1857, por los arquitectos Louis Visconti y Hector Lefuel, representa la versión del Segundo Imperio del neobarroco, lleno de detalles y cubierto de esculturas.
El edificio del Louvre estuvo unido al palacio de las Tullerías (la traducción correcta es Palacio de las Tejerías) formando un solo conjunto hasta 1871, cuando este último fue destruido en los hechos de la Comuna de París. El extremo occidental del patio del Louvre ha permanecido abierto desde entonces, formando el Patio de honor. Los tesoros artísticos de las Tullerías se perdieron en el incendio del palacio, cuyas ruinas fueron demolidas. El continuo embellecimiento y expansión del Louvre continuaron a lo largo de 1876. 

CLAUDE PERRAULT (París, 25 de septiembre de 1613 - ibíd., 9 de octubre de 1688) 
Fue un célebre arquitecto, físico, mecánico, médico y naturalista francés, miembro de la Academia de Ciencias. Fue hermano del escritor Charles Perrault, autor de cuentos tan célebres como Caperucita roja, La Cenicienta o La bella durmiente.
Sus obras arquitectónicas más notables son: columnata del Louvre; capilla de Nuestra Señora de Navona, en la iglesia de los Mínimos; traducción de los diez libros de arquitectura de Vitruvio al francés; disposición de las cinco especies de columnas, según el método de los antiguos. Entre 1673 y 1677 construyó para Colbert el castillo de Sceaux. El Observatorio de París también es obra suya. De igual manera traduce de “De architectura libri decem” al francés. Les dix livres d¨architecture de Vitruve, corrigez et traduits nouvellement en Français, en 1673 (Los Diez libros de arquitectura de Vitruvio, corregidos y traducidos nuevamente al francés.)
El Castillo Sceaux y el Parque Sceaux están situados en Sceaux, en el departamento de Hauts-de-Seine (Francia). Claude Perrault, Le Brun, Le Nôtre... los artífices de esta espléndida mansión y de su parque, propiedad de Colbert, el célebre intendente de finanzas de Luis XIV, rivalizan entre sí por su prestigio. El castillo, destruido y posteriormente reconstruido en el siglo XIX, es hoy en día el Museo de Ile-de-France, una verdadera mina de informaciones sobre el domaine, las cerámicas, las residencias reales desaparecidas y sobre los paisajes de la región desde el siglo XVII.
La creación de la Real Academia de Arquitectura en 1671 tuvo por principal objetivo la elaboración de una doctrina global de arquitectura que permitiera explicar la eclosión de la arquitectura francesa bajo Luis XIV (reinado 1643-1715) y, sobre todo, preservar la línea general y su tradición. El debate doctrinal giraba en torno al texto de Vitruvio, Los diez libros de arquitectura, único tratado de arquitectura de la Antigüedad que perduraría hasta esa fecha pero que debía ser analizado más a fondo debido a los puntos oscuros y enigmáticos todavía sin resolver. Claude Perrault recibe el encargo de una nueva traducción del texto de Vitruvio, y un riguroso comentario del mismo “que reafirmó su prestigio intelectual” a partir de 1666 aproximadamente. Pero el resultado no corresponde en absoluto con lo esperado por la Academia.
Sus teorías radicales que anunciaron el nacimiento del racionalismo francés y que formaron parte del entramado de ideas de la Ilustración europea”.

«Elevación de la fachada del Louvre, del lado que mira al río, levantado bajo el reino de Louis XIV, con diseño de Claude Perrault de la Academia Real de Ciencias»
Jean Mariette, grabado de la 'Architecture françoise ou recueil des maisons royalles, de quelques églises de Paris et de châteaux et maisons de plaisance de France bâties nouvellement (1783).
 

El Observatorio de París nació de un proyecto, surgido en 1667, de crear un observatorio astronómico equipado con buenos instrumentos y que permitiese elaborar mapas útiles para la navegación marítima. Aparece como complemento a la Academia de las Ciencias fundada en 1666.
Juega un papel muy importante en la astronomía de occidente. Es en él donde nacieron ciencias como la geodesia, la cartografía y la meteorología.
Ya en 1665 bajo la presión de numerosos científicos, y en particular de Adrien Auzout, este escribe una carta a Luis XIV para pedirle la creación sin más dilaciones de una Compañía de las ciencias y las artes.
Es en 1666 cuando Luis XIV y Jean-Baptiste Colbert fundan la Academia real de las ciencias. En su primera sesión, el 22 de diciembre de 1666, se decide la creación del observatorio real, que más tarde se convertirá en el actual observatorio de París. Habría de servir de lugar de reunión y experimentación para todos los académicos. Pero en razón de su alejamiento del París de aquel momento únicamente los astrónomos lo utilizaban.
El 21 de junio de 1667 (día del solsticio de verano), los matemáticos de la Academia trazan en el terreno, en el emplazamiento actual del edificio, el meridiano y las otras líneas necesarias para la implantación exacta del edificio diseñado por el arquitecto y médico Claude Perrault (cuyo hermano Charles era secretario de Colbert). La línea central del Observatorio definirá desde entonces el meridiano de París. Ya en 1669, Colbert llama a Giovanni Cassini (1625-1712) para dirigir el Observatorio y este manda efectuar modificaciones en el edificio.
El emplazamiento de Meudon se habilitó en la ubicación del antiguo castillo de Meudon.

Dinastía de los Cassini
El observatorio estuvo dirigido durante sus 125 primeros años por la familia Cassini:
·       Jean-Dominique Cassini, (Cassini I), de 1669 a 1712 le da una rápida expansión. Durante este periodo hay grandes astrónomos como Huygens, Roëmer y otros que acuden habitualmente al Observatorio. Jean Picard efectúa en él una medida del grado terrestre, fundando así la geodesia.
·       Jacques Cassini (Cassini II), su hijo, toma el relevo de 1712 a 1756. El Observatorio es entonces dirigido por la Academia de las Ciencias, pero de hecho el director tiene una gran independencia.
·       César-François Cassini de Thury (Cassini III, también llamado Cassini de Thury), nieto del primero, lo dirige de 1756 a 1784. Es en este periodo cuando se desarrollan los estudios de geodesia y de cartografía.
·       Jean-Dominique, conde de Cassini (Cassini IV), el bisnieto, que sufre los asaltos de la Revolución francesa y dirige el observatorio desde 1784. Es monárquico y dimite en 1793.
Todos los Cassini habían estado muy presentes en el Observatorio, e incluso habían vivido en él. 

Tras la Revolución
Tras la dimisión del Conde de Cassini, el observatorio resulta algo dejado de lado por la Revolución francesa en razón de sus muy fuertes lazos con la monarquía. Incluso se realiza una inspección de los lugares con ciertas demostraciones de mano dura, pretendiendo encontrar allí armas y víveres, algo que no se halló en las instalaciones del Observatorio. El dinero va a faltar en esta etapa.
En 1795, un decreto integra al observatorio en la Oficina de longitudes, cuya misión es el desarrollo de la astronomía. Los astrónomos Lalande, Jean-Dominique Cassini, Pierre-François-André Méchain y Jean-Baptiste Joseph Delambre pertenecen a la plantilla y perciben un salario.
Durante los años siguientes el puesto de director se otorgará sucesivamente a:
·       Lalande, de 1795 a 1800. Bajo su dirección el observatorio contribuye a la estandarización de las medidas, el metro y el kilogramo, el 10 de diciembre de 1799). Los dos patrones de medida se conservarán en el Observatorio hasta 1889, fecha en que pasan a la Oficina internacional de pesos y medidas, en Sèvres.
·       Pierre Méchain de 1800 a 1804.
·       Jean-Baptiste Joseph Delambre de 1804 a 1822.
Sin embargo, hay que destacar que durante este periodo la dirección del observatorio va de la mano con la presidencia (renovada anualmente) de la Oficina de longitudes y no concierne más que a la dirección administrativa, no a la científica, pues los astrónomos tienen autonomía en lo que concierne a los objetivos de sus trabajos. Alexis Bouvard estuvo así, en calidad de tesorero de la Oficina de longitudes, a cargo de la administración del Observatorio desde 1808 hasta su muerte en 1843. En abril de 1834, como consecuencia de la adopción de un nuevo reglamento de la Oficina de longitudes respecto al servicio del Observatorio de París, François Arago es nombrado director de las observaciones y encargado de supervisar el trabajo regular del establecimiento, confiado a alumnos astrónomos.
François Arago desarrolla en el observatorio la polimetría y la fotometría y realiza allí el primer daguerrotipo del Sol. Durante este periodo Foucault introduce el espejo reflector con una capa de plata para facilitar la observación solar sin sufrir daños.
Urbain Le Verrier ocupa el puesto de director de 1854 a 1870. Funda la meteorología, y la oficina de meteorología es posteriormente desplazada al Parque Montsouris. Al estar muy cercana al régimen del Segundo imperio francés y también ser miembro del Senado, consigue extender los poderes del director del Observatorio e igualmente aumentar la paga de los astrónomos. Pero su carácter autoritario crea tensiones importantes con el personal del observatorio. Poco después de la dimisión colectiva de los 14 astrónomos, es relevado de su puesto.
Jules Janssen presenta un proyecto de restauración del castillo de Meudon, obtiene los fondos necesarios (más de un millón de francos de la época) y funda allí el Observatorio de Astronomía Física en 1876. Se construye una gran cúpula, que alberga siempre instrumentos de observación. El Observatorio de Meudon sigue siendo uno de los laboratorios de referencia para el estudio del Sol.
El Almirante Mouchez, de 1878 a 1892 hasta su muerte, dirige a su vez el Observatorio. Decide en 1887, la creación del Carte du Ciel, proyecto en que participan 180 observatorios a lo largo del mundo. Renueva los aparatos y abre el observatorio al público. También unifica la hora en Francia, de acuerdo con la del meridiano de París.
François-Félix Tisserand coge la dirección del Observatorio desde 1892 a 1896, hasta su muerte. Todo elaborando su Tratado de mecánica celeste, él siguió de muy cerca las diferentes obras en curso y velar el buen funcionamiento del material.
Después corresponderá a Maurice Lœwy encargarse de la dirección del Observatorio, de 1897 a 1907, hasta su muerte. Participa activamente en la elaboración del Mapa del cielo.
Benjamin Baillaud asume el puesto de director de 1908 a 1926. Es iniciador de la creación de la Oficina internacional de la hora. Participa activamente en la renovación de los equipos astronómicos franceses.
De 1927 a 1929, es Henri Deslandres quien se encarga de la dirección del observatorio. Deslandres era el director del Observatorio de Meudon. La vinculación de este al de París le permite acceder al puesto de director. Deslandres quería transferir todos los equipos astronómicos de París a Meudon, no conservando en la capital más que los aspectos administrativos, un proyecto que nunca será puesto en práctica.
Ernest Esclangon se hace cargo de la dirección de 1927 a 1944. En particular estará en el origen de la creación del horario hablado en 1932. Para garantizar la continuidad del Servicio horario, mientras Francia está invadida por Alemania, Esclangon y un aparte del personal salen hacia Burdeos. Es Armand Lambert quien toma a su cargo la dirección interina del observatorio. Después del armisticio el observatorio conserva una actividad más o menos normal. Siendo judío, Lambert continúa a pesar de todo a cargo de sus funciones. Es detenido en 1943 y enviado a Auschwitz, de donde nunca regresó.
Al final de la Segunda Guerra Mundial el puesto de director se atribuye a André-Louis Danjon, quien lo ejercerá hasta 1963. Antes de tener el puesto de director Danjon gozaba ya de una reputación muy sólida. Es gracias a esta como consigue extender enormemente los medios del Observatorio, sobre todo en cuanto a personal. Participa también activamente en el desarrollo de equipamientos, como la cámara electrónica. A causa del aumento del número de científicos en el Observatorio, hará construir varios edificios más y limitará la altura y la iluminación de los edificios situados en torno al Observatorio, de forma que se conserve una cierta calidad de visión. En 1953 el observatorio de Nançay queda vinculado al Observatorio de París. Este vínculo permite llevar a cabo numerosos descubrimientos sobre la corona solar y Júpiter. 

Palacio de Versalles
El Palacio de Versalles, o Castillo de Versalles, también Cható de Versalles  es un edificio que desempeñó las funciones de una residencia real en siglos pasados. El palacio está ubicado en el municipio de Versalles, cerca de París, en la región Isla de Francia. Su construcción fue ordenada por el rey Luis XIV, y constituye uno de los complejos arquitectónicos monárquicos más importantes de Europa. Con 8,1 millones de visitantes en 2018, es también uno de los sitios turísticos más importantes de Francia.
Con sus tres palacios, sus jardines y su parque, Versalles es un dominio inmenso. Si bien Luis XIII hizo edificar allí un pabellón de caza con un jardín, Luis XIV es su verdadero creador, ya que le dio su amplitud y determinó su destino.
Luis XIV dejó París y decidió construir Versalles como una pequeña ciudad alejada de los problemas. Tendría varias etapas constructivas, marcadas por las amantes de Luis XIV.
·       Primera etapa (1661-1668): Sería un palacete de caza al que se añadieron dos alas laterales que, al cerrarse, conformaron la plaza de armas. Son fachadas de ladrillo y unifica la cubierta usando también la pizarra y las mansardas.
·       Segunda etapa (1668-1678): Luis XIV pretende trasladar definitivamente la corte a Versalles. Se añaden las dos alas laterales para dar prioridad visual al jardín, realizado por André Le Nôtre. La fachada que da al jardín está construida siguiendo el modelo italiano. Un primer piso de sillares almohadillados. Un piso noble de doble altura con crujías retranqueadas, jugando con entrantes y salientes y alternando columnas y pilastras. Por último, un tercer piso que sería el ático, rematado por una serie de figuras escultóricas (trofeos y jarrones) que casi no dejan ver la caída de la cubierta, la cual no es muy inclinada. Llegaron a vivir en él hasta 20.000 personas.
·       Tercera y última etapa (1678-1692): En esta ampliación, realizada por Mansart, se construyó la capilla real en el Ala Norte del Palacio, a doble altura y con acceso directo a cota cero desde el exterior, estando la Tribuna Real situada en el piso principal, desde donde el rey y su familia asistían a la misa.
Vista aérea del palacio.
 

El jardín de Versalles es clasicista, ordenado, racionalizado. Con el paisajismo se obliga a la circulación. Crea una organización que relaciona todas las esculturas y fuentes y ensalza la monarquía. Las esculturas se señalan unas a otras. Progresiva civilización del jardín: muy ordenado, podado y cuidado en la zona próxima al palacio, y después se va asilvestrando, es decir que se hace más silvestre a medida que nos alejamos del palacio.
Tres siglos después de su creación, el dominio sigue siendo considerable pues cuenta con 800 hectáreas (originalmente eran unas 8 000 hectáreas), 20 km de caminos, 200 000 árboles, 35 km de canalizaciones, 11 hectáreas de techumbre, 2 153 ventanas y 67 escaleras.
El conjunto del palacio y parque de Versalles, incluyendo el Gran Trianón y el Pequeño Trianón, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1979.

Versalles durante el Antiguo Régimen
Luis XIII
El castillo viejo
1623: Luis XIII hizo construir en medio del bosque, y al lado de una loma rodeada por dos pantanos insalubres, una modesta vivienda de ladrillo, piedra y pizarra. Era su refugio de caza favorito y, por tanto, se construyó una vivienda rústica y utilitaria. La disposición de los pabellones y fosas se hizo a semejanza de algunas construcciones feudales.
El nuevo rey Luis XIII mandó edificar una nueva vivienda en un terreno que compró a Jean de Soisy, del que era propietaria su familia desde el siglo XIV. En esta pequeña residencia, Luis XIII recibía, de cuando en cuando, a su madre María de Médicis y a su esposa Ana de Habsburgo, que nunca pernoctaron allí, sólo pasaban el día.
El primer «palacio» de Versalles se edificó detrás del actual edificio de mármol. La vivienda principal medía 24 m de longitud por 6 de profundidad y, a cada lado, se construyeron dos alas bajas. El departamento del rey constaba de una pequeña galería en la que colgaba un cuadro que representaba la batalla de La Rochelle. A continuación había cuatro salas, cuyas paredes estaban recubiertas de tapicerías. La habitación del rey ocupaba el cuerpo central del edificio.
1630: el 11 de noviembre, el cardenal Richelieu fue a Versalles, en secreto, para informar al rey de una conspiración que se estaba fraguando y que fomentaba la reina madre. Esta conspiración se conocería más tarde con el nombre de Día de los Engañados. Richelieu fue nombrado Primer ministro y la reina madre fue exiliada.
1632: el 8 de abril, Luis XIII compró el dominio de Versalles a Jean-François de Gondi, arzobispo de París, tío del cardenal de Retz y heredero de Albert. Este es un extracto del último contrato de venta:
El 8 de abril de 1632, presentado el ilustrísimo y reverendísimo Jean-François de Gondi, arzobispo de París, señor de Versalles, reconoce haber vendido, cedido y transferido… a Luis XIII, aceptado por Su Majestad representado por Charles de l’Aubesquine, Ministro de Justicia y canciller a las órdenes del rey, y por el ministro Antoine Rusé, marqués d’Effiat, intendente de finanzas, etc., la tierra y el señorío de Versalles, consistentes en un viejo castillo en ruinas y una granja con varios edificios; consistiendo la susodicha granja en tierras laborables, prados, castaños, estanques y otras dependencias; alta, media y baja justicia… con el anexo de la granja Lessart, pertenencias y dependencias de la misma, sin nada que exceptuar, retener o reservar por el susodicho arzobispo, de la que ha sido auditor en el lugar de Versalles, y de la cual tierra y señorío de Versalles y el anexo de la granja de Lessart disfrutará Su Majestad y sus sucesores reyes como propietarios. Esta venta, cesión y transferencia han sido hechos a cargos y deberes feudales solamente, a cambio de la suma de sesenta mil libras, que el susodicho señor arzobispo reconoce haber recibido de Su Majestad, de manos de…, en piezas de dieciséis sueldos, con cuya suma está conforme en vender a Su Majestad y a otros, etc. (Architexture françoise, por Jacques-François Blondel, liv. VII, p. 93).

El rey no hizo la compra de este castillo más que para demolerlo y así ampliar la superficie de la residencia real. Como curiosidad, en la cumbre de la meseta de Versalles, en la misma plaza del castillo actual, se edificó un molino de viento: un molinero «reinaba» donde reinaba Luis XIII. Al mismo tiempo, el rey adquirió nuevos terrenos para ampliar la zona de caza. El pabellón edificado en las tierras de Jean de Soisy se hizo a toda prisa.

El 26 de mayo empezaron los primeros trabajos de ampliación, que fueron dirigidos por el ingeniero arquitecto Philibert Le Roy.
1634: se terminaron las obras y Luis XIII tomó posesión de sus nuevos departamentos.
A partir de 1636, el rey multiplicó sus estancias aprovechándose del confort de su nueva mansión, así como del encanto de sus jardines. Estos fueron estructurados «a la francesa» por Boyceau y Menours, con decoraciones arabescas y entrelazados.
1643: sintiéndose morir, Luis XIII confesó: "Si Dios me devuelve la salud, tan pronto como mi delfín tenga edad de montar a caballo y tenga la mayoría le pondré en mi lugar y yo me retiraré a Versalles con cuatro de nuestros frailes para que me entretengan con charlas divinas." El 14 de mayo murió. Versalles permaneció en silencio durante dieciocho años. 

Luis XIV
Mapa de Versalles en 1789, del Atlas Histórico de William R. Shepherd.
 

Fachada sudoeste.
 

Al principio de su reinado, Luis XIV no encontraba ninguna mansión real que le complaciera plenamente. Vivía en París: en el Palacio Real, en el Louvre, en las Tullerías. Trató de quedarse en Vincennes y en Saint-Germain-en-Laye, y pasó una temporada en Fontainebleau. El rey comparaba las ventajas y los inconvenientes de estos palacios y, para paliar sus incomodidades, realizó importantes reformas pero en ninguno de ellos llegó a sentirse cómodo.
1651: el rey efectuó su primera visita a Versalles. Fue entonces cuando se produjo el «flechazo».
1660: el 25 de octubre, Luis XIV llevó a Versalles a su esposa, la reina María Teresa.
Cámara de la Reina. Grandes Departamentos. Palacio de Versalles.
1661: empezaron los nuevos trabajos de ampliación tras el fallecimiento del Cardenal Mazarino. De 1661 a 1662, el rey invirtió un millón cien mil libras. La decisión de Luis XIV de edificar en el lugar en que estaba el pequeño palacio de su padre uno de los más maravillosos palacios de Europa ocasionó duras críticas entre los cortesanos. Quedan testimonios de esas secretas oposiciones; el lugar no estaba bien escogido: "Versalles lugar ingrato, escribió Saint-Simon, triste, sin vida, sin bosque, sin agua, sin tierra, parece que todo son arenas movedizas y pantanosas, sin aire, en consecuencia: no es bueno".
Luis Le Vau, el arquitecto del Palacio de Vaux-le-Vicomte, fue el encargado de reconstruir las dependencias, Charles Errard y Noël Coypel empezaron los trabajos de decoración de las estancias, mientras que André Le Nôtre creó el invernadero y el zoológico. En esa época, Versalles no era más que una residencia de placer en cuyos jardines se celebraban las fiestas; el Louvre era oficialmente el palacio real. En una carta célebre, Colbert se lamentaba del abandono en que Luis XIV tenía al Louvre:
"Durante el tiempo que (Vuestra Majestad) ha dispensado grandes sumas en esa mansión, ha olvidado el Louvre, que es, ciertamente, el más hermoso palacio que hay en el mundo (…) Oh, qué tristeza (…) que el rey más grande sea medido en comparación con Versalles!"
1664: en el mes de mayo, se celebró la primera fiesta en el palacio, que se denominó: "Los Placeres de la Isla Encantada". La fiesta se inició con dos poemas épicos del siglo XVI: Orlando furioso de Ludovico Ariosto y Jerusalén liberada (La Gerusalemme liberata, 1580) de Torquato Tasso. Molière presentó las Cartas francesas creando la Princesa de Elide y los tres primeros actos del Tartufo. El rey había preparado esta fiesta, en secreto, para Mademoiselle La Vallière.
1664-1666: Luis XIV tomó la decisión de reformar Versalles para poder pasar allí muchos días con su Consejo. Decidió conservar el palacio edificado por Luis XIII, más por razones financieras que sentimentales. Luis Le Vau triplicó la superficie del palacio, que fue decorado con mucho lujo retomando el tema del Sol, omnipresente en Versalles. Los jardines, especialmente apreciados por Luis XIV, fueron ampliados y adornados con esculturas de François Girardon y de Le Hongre.
1665: se instalaron las primeras estatuas en el jardín y se construyó la gruta de Tethys. El primer Invernadero, el Zoológico y la Gruta de Téthys no resistieron la prueba del paso del tiempo. Solo el grupo de Apolo y las ninfas y Los caballos del Sol (esculpidos por Girardon, Regnaudi, Marsy y Tuby) recuerdan la Gruta de Tethys.
1667: se excavó el estanque del Gran canal. Le Nôtre diseñó la ampliación del ala central y se hizo cargo de los jardines y las viviendas exteriores. Colaboró con Francine, hijo de un ingeniero italiano, para la construcción y las instalaciones hidráulicas.
1668: se celebró la décima fiesta el 18 de julio, en la que se dio a conocer el nombre de Versalles. Conocida (la fiesta) con el nombre de "Gran Divertimiento Real de Versalles", dejarán huella por sus creaciones: Georges Dandin, Molière, así como las fiestas del Amor y del Azar, de Lully. Durante las fiestas de 1664 y 1668, los cortesanos se quejaron de la incomodidad del pequeño palacio porque no encontraron un lugar en el que dormir.
El rey, deseando ampliar el palacio, confió este trabajo a Le Vau, que presentó varios proyectos. El primero de ellos suponía la destrucción del palacio primitivo, que sería reemplazado por un palacio a la italiana. En el segundo proyecto se planteaba la ampliación del palacio, por la parte del jardín, revestido de piedra. Siguiendo los consejos de Colbert, el rey optó por este segundo proyecto.
1668–1670: Le Vau empezó la edificación del revestimiento, que consistía en una segunda construcción que rodearía el primer palacio. De una parte a otra del antiguo palacio, el "Gran Departamento" del rey, al norte, el de la reina, al sur, fueron emplazados simétricamente. Una amplia terraza, frente a los jardines, comunicaba ambas dependencias. Momentáneamente, se conservó el palacio de ladrillo y piedra. Las fachadas se adornaron con columnas de mármol de Rance, balcones de hierro forjado y dorado y bustos sobre las balaustradas. Los tejados llevaban adornos y el patio fue enlosado con mármol. Las pequeñas viviendas adyacentes fueron elevadas y unidas al palacio de Luis XIII por medio de una serie de pabellones que formaban el patio de armas, que se cerraba con una cancela dorada. En las antiguas dependencias se construyó un peristilo de columnas coronadas por estatuas. Las nuevas construcciones triplicaron la superficie del palacio.
El 11 de octubre fallecía Le Vau, y Colbert designó a François d’Orbay para proseguir con las obras. Luis XIV vio su deseo cumplido, el palacio de Luis XIII permaneció igual frente al burgo, pero no sucedió lo mismo con respecto al jardín, ya que quedó oculto tras las nuevas edificaciones. Desde entonces se distinguieron, perfectamente, el "Palacio Viejo" de Luis XIII y el "Palacio Nuevo" de Luis XIV, construido por su hijo. El "Palacio Nuevo" era un edificio hecho en piedra, de concepción italiana. Las largas fachadas fueron punteadas por un salidizo y divididas a lo alto. En la fachada oeste se construyó una gran terraza que unía el pabellón del rey (al norte) con el de la reina (al sur). Todo ello a semejanza del palacio de Chambord. Le Vau se inspiró en los modelos italianos, pero los volúmenes, las proporciones y la ornamentación fueron obra del espíritu francés.
La planta baja, constituida por un basamento realzado por las líneas horizontales de los tabiques, recibía la luz a través de unas ventanas ojivales abiertas sobre los arriates.
En el primer piso se pusieron columnas jónicas, hornacinas y altas ventanas rectangulares (diseñadas por Mansart en 1669). Se decoró con esculturas: estatuas en las hornacinas y bajorrelieves rectangulares sobre las ventanas (desaparecidos en 1679).
En el segundo piso, o ático, la decoración fue de estilo corintio y se coronó con una balaustrada.
1670: se construyó el Trianón de porcelana. Durante ese período, los cortesanos hicieron edificar sus hotelitos cercanos a la residencia preferida del rey.
1670-1671: 14 grandes mansiones (Luxemburgo, Noailles, Guisa, Bouillon y Gesvres) se construyeron en esa época.
1677: Luis XIV soñaba con hacer un palacio que dejara constancia de su época. Los palacios del Louvre y de las Tullerías ya tenían la impronta de sus antecesores. La creación de Versalles respondía a un deseo político y económico. Dirigiendo personalmente los asuntos del reino y centralizando la administración, el rey quería agrupar, en torno a él, a los ministros y sus servicios. Su majestad tenía intención de fijar su residencia en Versalles. Mansart tuvo que diseñar los proyectos para la instalación de la Corte. El palacio tendrá grandes dimensiones.
Galería de los Espejos.
 

1678–1684: la Galería de los Espejos, símbolo del poder del monarca absoluto, se levantó sobre la antigua terraza del palacio nuevo. La obra se concluyó en 1684. La decoración fue confiada al equipo de Charles Le Brun. Más tarde el rey quiso construir en Versalles una de sus grandes galerías, muy de moda por entonces. Luis XIV apreciaba las largas galerías del Louvre y de Fontainebleau, por las que se podía pasar y comunicarse con los otros departamentos; se distinguían por sus valiosas decoraciones. El rey había hecho instalar la Galería de Apolo en el Louvre y en el palacio que había hecho edificar en Clagny para Madame de Montespan, la galería Mansart deslumbraría a todos los visitantes.
En Versalles, y cerrando la terraza de Le Vau por medio de una larga fachada cuyas líneas arquitectónicas eran iguales a las del palacio nuevo, Mansart construyó la Galería de los Espejos.
La Gran galería, limitada al norte por el salón de la "Guerra" y, al sur por el salón de la "Paz", tenía 73 m de largo, ocupando toda la fachada oeste del "Palacio Nuevo", y servía de comunicación entre los departamentos del rey y de la reina. La creación de la Galería de los espejos significó nuevas reformas: el departamento del rey fue trasladado al "Palacio Viejo", el departamento del Sol se convirtió en el "Gran Departamento" y fue utilizado para las grandes recepciones.
1678: se empezó la construcción del ala sur destinada a alojar a los cortesanos. Mansart proyectó la construcción de dos inmensos edificios que encuadrarían el palacio de Le Vau por el norte y por el sur y por detrás de este.
·       Se remodeló la fachada que daba a los jardines.
·       Fallece el arquitecto François d’Orbay, al que sucedió Mansart.
·       Un gran espejo con marco de bronce dorado, cincelado por Cucci, se colocó en la sala de baños y se pusieron dos bañeras alargadas de mármol blanco decoradas con bronce dorado.
·       Se comenzaron los trabajos del "Estanque de los Suizos" y la "Fuente de Neptuno", el aterrazamiento para el Arriate del Sur y la construcción del nuevo Invernadero.
Los jardines.
 

1679: la Galería de los Espejos, el Salón de la Guerra y de la Paz reemplazaron la terraza y los gabinetes del rey y de la reina.
·       Se elevó el edificio central. Un reloj, enmarcado por las estatuas de Marte, de Marsy, y de Hércules, de Girardon, se colocaron en la nueva fachada.
·       Mansart empezó la construcción de una segunda escalera: la Escalera de la Reina. De la escalera de los Embajadores sólo quedaron las puertas por las que se accedía al Gran Departamento, con el busto de Luis XIV y la antigua ninfa.
·       Terminadas las dependencias de los ministros, se inició la construcción de las Grandes y Pequeñas caballerizas, se continuó con la confección de los jardines, que fueron enriquecidos con nuevas estatuas y bosquecillos.
1681: Charles Le Brun terminó la decoración de los Grandes Departamentos.
·       La Máquina de Marly comenzó a bombear el agua del Sena.
·       Las perspectivas fueron ampliadas.
·       Excavación del Gran Canal y del estanque de los Suizos.
·       Multiplicación de los bosquecillos y fuentes en los jardines con la conducción del agua. Estos dieron paso a los jardines que se denominaron, desde entonces, "jardines a la francesa". Las esculturas más grandes de aquel tiempo decoraron el espacio con estatuas de mármol y bronce.
1682: Luis XIV, impaciente, no esperó a la finalización de las obras. El 6 de mayo el rey dejó Saint-Cloud y se instaló definitivamente en Versalles, que se convirtió, de esta forma, en la residencia oficial del rey de Francia. Un contemporáneo describió las condiciones en las que se encontraban las instalaciones: "El dieciséis de mayo el Rey dejó Saint-Cloud para instalarse en Versalles donde deseaba estar desde hacía tiempo, estaba lleno de albañiles y Madame la Delfina se vio obligada a cambiar de departamento porque el ruido le impedía dormir. El rey se instaló en una residencia en la que sólo faltaban los trabajos de decoración. La Galería de los Espejos estaba llena de andamios y para atravesarla era necesario utilizar un pasaje practicado entre las vigas."

Se inauguró el ala sur.
Uno de los grandes problemas de Versalles fue, siempre, el alojamiento de los cortesanos. Versalles fue el símbolo del poderío de Luis XIV, lugar en el que se instaló definitivamente a los 44 años.
Versalles vivió entonces el apogeo de la sociedad cortesana. Luis XIV transformó una nobleza belicosa y potencialmente rebelde en un grupo mantenido por el Estado en la persona del rey. El rey, que había conocido durante la Fronda los peligros de una sublevación de la nobleza, quería proteger tanto a la persona real como al gobierno. Se encargó de reducir el poder de los nobles empleando, para ello, diversos medios:
·       Atraer a los grandes señores a su corte y distribuyendo o haciéndoles esperar honores, títulos y pensiones.
·       Ofreciendo, a los más importantes, vivienda en el palacio.
·       Inspirando a sus cortesanos respeto e impidiendo su promiscuidad.
·       Haciendo de sus cortesanos los espectadores asiduos de su grandeza.
El rey estableció unas reglas de protocolo rigurosas y complejas que transformaron todos sus actos, incluso los más cotidianos, en un ceremonial casi sagrado.
En el acto de levantarse o acostarse de los reyes podía estar presente un determinado número de personas, los más favoritos tenían el honor de rodear al rey por detrás de la balaustrada, que aislaba el lecho del resto del dormitorio, y prestarle ayuda cuando se vestía. Todas los actos de su vida estaban regulados de esta manera, desde el nacimiento de las princesas, que se había producido en público (lo que evitaba cualquier duda sobre su legitimidad), hasta los obsequios del rey que se regían por normas inmutables.
Las relaciones del rey con las personas que podían aproximarse a él tenían que realizarse con toda solemnidad, ya fueran recepciones a los embajadores, presentación de nobles y damas con título, o el recibo de felicitaciones y parabienes.
Para romper con este protocolo, Luis XIV instituyó los "Días para Departir" en los que, tres veces por semana, de las 19 a 22 horas, los cortesanos eran admitidos en el "Gran Departamento". En diferentes salones estaban repartidas las mesas con manjares, las mesas de juego y otros en los que se podía escuchar música o bailar. El rey se paseaba por ellos sin que los señores y las damas tuvieran que dejarlo todo para saludarle. Era este un gran honor, envidiado y disputado por aquellos que no eran admitidos. Luis XIV se reservó, no obstante, unos pequeños departamentos para llevar una vida más íntima con sus allegados, como los compañeros de caza a los que invitaba regularmente a comer.
Para Europa, Versalles fue un testimonio del poderío de Francia y de Luis XIV.
1683: en unos departamentos, prohibidos para todo aquel que no estuviera autorizado, los arquitectos y los decoradores habilitaron unos gabinetes y salones destinados a la conservación de las obras maestras y las colecciones del rey. En el "Salón Oval", el gabinete de los Cuadros y el Salón de las Conchas en el que se exponían toda clase de objetos de arte y curiosidades, en las paredes colgaban los cuadros de la colección real. Estas salas formaron parte de los departamentos de las Colecciones que terminaban en el "Salón de las Medallas". Según la descripción de Mademoiselle de Scudéry, este último estaba iluminado por medio de dos arañas de cristal de roca y en él se podían ver:
·       Unos grandes jarrones tallados adornados con oro y diamantes
·       Bustos y figuras antiguas
·       Una nave de oro guarnecida de rubís y diamantes (era la gran nave de Luis XIV que fue pintada en el plafón del Salón de la Abundancia)
·       Porcelanas de China y de Japón
·       Unas jarras de ágata, esmeraldas, turquesas, jade de Alemania y de Oriente, de coral, etc.
·       Unas figuras grotescas de perlas, esmeraldas, rubís y ágata
·       Cuadros, espejos
·       Estatuas de animales antiguos
·       Un gran vaso de jaspe de óvalo irregular que sirvió para el bautizo de Carlos V
Cámara del Rey.
 

Una parte de estos tesoros fue llevada, por orden de Luis XV, al salón de las Medallas de la Biblioteca de París, el resto se perdió durante la Revolución francesa. La galería de Apolo, en el Louvre, guarda algunas de las piezas de la colección de Luis XIV, jarras de cristal de roca o materias preciosas (jaspe, coral, etc.) y pequeños objetos de bronce.
En 1683 se cerró a causa de la muerte de María Teresa y de Colbert. La intendencia de los edificios pasó a manos de Louvois, que no apreciaba la obra de Le Brun e introdujo a Mignard en Versalles.
1684: el departamento de las colecciones se amplió con la anexión del departamento de Montespan, transformándose en una pequeña galería que decoró Mignard, quien encontró la ocasión de rivalizar con Le Brun. Mignard pintó los plafones inspirándose en el tema de Apolo y de Minerva, decoró asimismo los plafones de los dos pequeños salones de la galería. El suelo era de madera de boj y las paredes estaban cubiertas de ricas tapicerías. Como la colección de obras maestras era considerable, los cuadros se iban exponiendo de forma rotatoria. En este lugar el rey pasaba muchos ratos contemplando el cuadro de la Gioconda. 

1685–1689: una verdadera fiebre constructiva dio paso a:
·       El Invernadero, que reemplazó al que había construido Le Bau. Se plantaron 3000 arbustos y 150.000 plantas ornamentales cada año.
·       Las caballerizas
·       El Gran Común
·       El ala norte para los cortesanos
La construcción de las alas norte y sur amplió las fachadas de Le Vau. Vistos desde los jardines, los tres edificios distintos componían un conjunto armonioso. La fachada medía 670 m. Los dos nuevos edificios acogían a las Princesas y a los cortesanos, las caballerizas, las carrozas, los servicios generales y el alojamiento de los criados. La Gruta de Téthys fue derruida.
Dos años después de instalada la corte, 22.000 a 30.000 obreros (según la disponibilidad de los regimientos) y 6.000 caballos se sumaron a las diferentes obras de Versalles. Se levantó una colina para cimentar los 680 m de longitud del palacio. Se plantó un bosque entero. Mansart coordinó todos los trabajos. La factura total ascendió a unos 80 millones de libras. En caso de accidente de trabajo fueron previstas las indemnizaciones siguientes:
·       30 a 40 libras por un brazo o una pierna rota
·       60 libras por un ojo reventado
·       40 a 100 libras para la viuda en caso de muerte
La aldea de Versalles se transformó en una verdadera villa que se construyó alrededor del palacio y de los jardines. Los 5.000 cortesanos edificaron unos hotelitos en los que se alojaron sus servidores y sus pertenencias. Tabernas y posadas contribuyeron a darle vida a una población que no cesaba de crecer; tenía 70.000 habitantes antes de la Revolución.
1686: Le Brun terminó la decoración de la Galería de los Espejos. Tuvo lugar la Audiencia de los embajadores del rey de Siam.
1687: el rey se cansó del Trianón de porcelana. Mansart edificó en su lugar un pequeño palacio de mármol y pórfiro: el Gran Trianón. Luis XIV vigiló tan de cerca los trabajos que parecían ser el verdadero arquitecto de la obra.
1689: en el nuevo Versalles, se accedía a los departamentos de la reina por medio de una escalera de mármol llamada la "Escalera de la Reina". El rellano daba acceso a las dos Salas de la Guardia de Corps, después estaba la Antecámara, el Gran Gabinete y la Cámara que daba al Salón de la Paz. Este conjunto componía la fachada sur edificada por Le Vau.
Los nuevos departamentos del rey se edificaron alrededor de la Corte de Mármol. Los departamentos oficiales llamados "Departamentos del Rey" ocupaban las alas sur y oeste del palacio de Luis XIII, y el "Departamento interior" se hallaba en el ala norte. El departamento del rey lo componían siete piezas, la última se unía con el Departamento Interior. En el centro del palacio se instaló el Salón del Rey (futura cámara de Luis XIV), y terminaba con el Gabinete del Consejo y el "Gabinete de las Thermes" o de las "Pelucas" (dos estancias situadas donde se halla el actual Salón del Consejo).
1700: el duque de Anjou, nieto de Luis XIV, fue proclamado rey de España con el nombre de Felipe V de España.
1701: transformación de los Departamentos del Rey. La cámara del rey se situó en el centro del palacio. La antecámara y la cámara de (1689) fueron unidas para formar la "Cámara del ojo de buey". Estas estancias fueron magníficamente amuebladas y cubiertas con tapicerías. Los plafones, sin pintar, formaban vastos luquetes (casquete esférico que forma la bóveda vaída) blancos.
1710: se terminó la construcción de la Capilla Real edificada por Robert de Cotte, que señalaría el fin del reinado de Luis XIV. Las proporciones del palacio y su decoración fueron una de las joyas de su reino.
1715: el 19 de febrero Luis XIV, que llevaba un hábito de satén constelado de diamantes, recibió a los embajadores de Persia en la Galería de los Espejos.
A últimos del mes de agosto, una muchedumbre desacostumbrada se adentró, en silencio, en los departamentos del soberano. La Corte de Francia acudió a presenciar la muerte del rey y rendirle honores en una última ceremonia.
1715: el 1 de septiembre, a las ocho de la mañana, el rey Sol murió. Tenía 77 años y reinó durante 72. Su muerte puso fin al "Gran Siglo" que Voltaire denominó el siglo de "Luis el Grande". 

Luis XV
1715: el nuevo rey era un niño, su tutor, Felipe de Orleans (llamado el Regente, primo de Luis XV) abandonó Versalles el 9 de septiembre y se instaló en su residencia parisina del Palacio Real, y la corte se instaló en las Tullerías. Durante su Regencia, intentó demoler Versalles.
1717: Pedro el Grande, zar de Rusia, visitó Versalles y residió en el Gran Trianón.
Gran Trianón.
 

1722: a los 12 años Luis XV volvió a Versalles y se instaló en los departamentos de Luis XIV.
El nuevo soberano quiso que se respetaran las tradiciones de Versalles. El tiempo de las grandes construcciones había terminado y el palacio no encontró el brillo de los años Luis XIV. Luis XV no sentía un especial interés por el palacio de Versalles. Cuando residía en él prefería refugiarse en los pequeños departamentos, en los áticos o debajo de los Grandes Departamentos. Pero la mayor parte del tiempo permanecía en el Trianón, en Marly, en Compiègne o en Fontainebleau, e incluso en las pequeñas residencias cercanas a París.
Las primeras reformas consistieron en:
·       Demolición de las "Estancias de los Baños" y la "Escalera de los Embajadores".
·       Construcción del salón de Hércules (el plafón de F. Lemoyne), de la Ópera y del Pequeño Trianón.
·       Transformación de los Departamentos del Rey, de la Reina y de las princesas de la familia real.
Para transformar y adaptar las estancias a los gustos de la época y hacerlos más confortables, Ange-Jacques Gabriel se hizo cargo de las reformas.
La nueva Administración de los edificios, a cuya cabeza se encontraba desde 1708 el duque d’Antin, encargó la decoración de la gran sala (salón de Hércules) a Robert de Cotte que dirigió los trabajos siguiendo los proyectos elaborados durante los últimos años del reinado de Luis XIV. Las paredes fueron recubiertas con el mármol escogido por Luis XIV y se decoraron con cuadros de Paolo Veronese. François Lemoine quiso rivalizar con Veronese pintando "La apoteosis de Hércules". El Salón de Hércules comunicaba con los Departamentos del Rey y con el vestíbulo de la capilla. Más tarde, Gabriel reemplazó la escalera de los Embajadores por una nueva escalera que terminaba en esta sala.
Pequeño Trianón.

Cámara de la Reina
 

1729: se empezó la nueva decoración de la cámara de la Reina. Robert de Cotte recubrió el contorno con nueva carpintería.
1735: se terminó la decoración de la cámara de la Reina realizada por Gabriel padre e hijo.
1736: Inauguración del Salón de Hércules.
1738–1760: las salas del departamento de las colecciones de Luis XIV fueron constantemente reformadas. Los trabajos empezaron en 1738 con la creación del dormitorio real privado, y se terminaron en 1760.
1741: Philibert Orry, que sucedió al duque d’Antin, terminó el "Estanque de Neptuno".
1742: Luis XV concedió audiencia a Saïd Ménemet Pacha, embajador extraordinario del Gran Señor otomano.
1745: Como jefe de la Administración de los "Edificios del rey", Carlos Francisco Paul Le Normant de Tournehem sucedió a Philibert Orry, gracias a la influencia de su pupila (quizá su hija natural), Madame de Pompadour.
1750: falleció Tournehem y fue reemplazado por el marqués de Marigny, hermano de Madame de Pompadour. Bajo su dirección fueron relevados Gabriel y dos escultores de madera: Verbeckt y Rosseau.
1752: se demolieron las escaleras de los Embajadores, de la Pequeña Galería y del Gabinete de las Medallas. En su lugar se construyó un departamento para la mayor de las hijas de Francia: Madame Adelaida.
1755: la segunda transformación consistió en unir el antiguo Gabinete el Rey (o del Consejo) con el Salón de las Thermes (o de las Pelucas), para formar el salón del Consejo. Jules Antoine Rosseau esculpió la carpintería dorada. Gabriel utilizó una parte de los antiguos paneles para decorar las paredes. En el segundo piso se construyeron los gabinetes del rey. En esta parte del palacio no se doró ni coloreó la carpintería. Se emplearon colores vivos y alegres para las estatuas, pintadas según las técnicas elaboradas por Martín, el inventor del famoso "barniz Martín". El elemento esencial de este departamento fue la pequeña galería levantada sobre el patio de mármol. Los cuadros de Boucher, Carle Van Loo, Lancret, Pater y Parrocel adornaban las paredes de carpintería coloreada.
Durante toda su carrera Gabriel tuvo que hacer frente a los problemas de alojamiento que se le presentaron: la reina tuvo ocho hijos. Para alojar a todas las princesas en unos apartamentos dignos de su rango, Gabriel llevó a cabo múltiples trabajos. Las princesas cambiaron, durante ese tiempo, del ala sur al ala norte y al primer piso del cuerpo central del edificio. Estos cambios sucesivos hicieron desaparecer la Sala de Baños, la escalera de los Embajadores, y se clausuró la Galería Basse. Estas estancias fueron destruidas por orden de Luis Felipe. Algunas de las espléndidas carpinterías se salvaron de esta destrucción y son testimonio del lujo en el que vivían las princesas.
Conforme a la tradición establecida por Luis XIV, el delfín y su esposa tomaron posesión de los departamentos del piso bajo situados debajo del Departamento de la Reina y la Galería de los Espejos. En el siglo XIX se destruyó todo este conjunto. Solo se conservó la Cámara del Delfín y la Biblioteca.
En los últimos años de Luis XV, se crearon la sala de Espectáculos (o de la Ópera Real). La sala de espectáculos creada por Luis XIV en la Corte de las Princesas era pequeña e incómoda y no servía para las nuevas modas. Madame de Pompadour, para distraer al rey, reunió un pequeño grupo de comediantes escogidos entre sus amigos y en el que participaba ella misma. Este pequeño grupo tenía dos teatros a su disposición, teatros provisionales y desmontables instalados en la pequeña galería y en el hueco de la escalera de los Embajadores, que resultaban demasiado pequeños para los espectadores e insuficientes para las necesidades de la corte.
Al construirse el ala norte, Luis XIV pensó en edificar un gran teatro para la ópera, pero las finanzas al fin de su reinado no se lo permitieron. Luis XV retomó su proyecto y la Ópera Real pudo inaugurarse con motivo de la boda de su nieto y Delfín, con la archiduquesa María Antonieta.
1757: el 5 de enero se produjo el atentado de Damiens contra el rey.
1761–1768: Ange-Jacques edificó el Pequeño Trianón.
1769: la princesa Adelaida reformó su departamento uniéndolo al de Luis XV. Las dos piezas más importantes de este departamento interior constituyeron la nueva cámara del rey y su gabinete interior.
Durante la segunda parte del reinado de Luis XV, se pusieron en marcha los proyectos de construcción de las fachadas con vistas a la villa.
1770: el 16 de mayo tuvo lugar el matrimonio del Delfín (futuro Luis XVI) con María Antonieta de Lorena, archiduquesa de Austria, que se celebró en la Capilla Real. Ese mismo día se inauguró el teatro de la Ópera Real, el sueño de Gabriel, hecho realidad.
1772: empezaron las obras del Gran Proyecto, que nunca fueron acabadas pero dieron paso al Ala Luis XV. En el interior se iniciaron las obras de la gran escalera, llamada “Gran Escala”, cuya construcción se finalizó en 1785. Al término del Antiguo Régimen, el palacio era la residencia real más lujosa de toda Europa.
Capilla Real.
 

Mientras Gabriel seguía con su obra, la vida de la corte también seguía su curso, siempre brillante y suntuosa, bailes, recepciones, fiestas… La distracción favorita de ese siglo era el teatro. Voltaire fue muy apreciado por sus tragedias y su prosa, y Madame de Pompadour fue una buena embajadora de estos actos.
Luis XV fue el responsable de la destrucción de muchos de los espléndidos edificios de la época de Luis XIV, pero en el interior del palacio se crearon unas magníficas decoraciones. Los jardines y, en particular el Trianón, se enriquecieron con la edificación del Pabellón Francés y el Pequeño Trianón.
Capilla real, desde la tribuna.
 
Luis XVI
Durante el reinado de Luis XVI, se llevaron a cabo varias edificaciones en el Pequeño Trianon. En la conocida como Granja de María Antonieta, durante 1777-78 se construyó el Belvedere y el Templo del Amor, siendo ambos decorados por Deschamps. El mismo Deschamps, decoraría de nuevo el Teatro de la Reina, construido en 1779.
Fuera del Pequeño Trianon, en 1778, se arreglan las fachadas del palacio que dan al lado del parque, embelleciéndolas con esculturas. En 1787, se decora el Pabellón de la Lanterne y en 1756 la Puerta de San Antonio. 

Después de la Revolución
ersalles vivió el apogeo de la Francia de los Borbones, pero también su destrucción: en Versalles se establecieron los Estados Generales desde 1789 hasta el 6 de octubre. En esta fecha, el palacio fue tomado por el pueblo y el rey y su familia obligados a trasladarse e instalarse en París. Desde entonces Versalles quedó vacío. En 1792, tras la caída de la monarquía, fue saqueado. Napoleón Bonaparte acarició durante un tiempo la idea de convertirlo en su palacio imperial, pero Versalles ya no se utilizará hasta el retorno de la monarquía. Luis Felipe encargó a su ministro Camille Bachasson, conde de Montalivet la conversión del palacio en museo: de esa época data la dedicatoria: "A todas las glorias de Francia".Versalles ya sólo se utilizó de forma episódica o anecdótica. El palacio fue el cuartel general del ejérc
ito prusiano en 1870 durante el asedio de París. El emperador alemán fue coronado el 18 de enero de 1871 en la Galería de los Espejos. En él se refugiaron, durante la Comuna, Adolphe Thiers y su gobierno, sentándose en el gigantesco hemiciclo, en los sillones color burdeos hasta 1879. Después fue el centro de las elecciones presidenciales de la III y la IV República. Se decoró con grandes frescos que evocaban la guerra, la agricultura, el comercio, la industria y la paz. El Tratado de Versalles se firmó el 28 de junio de 1919, que puso fin a la Primera Guerra Mundial.
Actualmente Versalles es un palacio nacional puesto al servicio de la presidencia de la República. En él se recibe a los jefes de Estado extranjeros, como Isabel II de Inglaterra en 1972, el Shah del Irán en 1976, Mijaíl Gorbachov en 1985 o Borís Yeltsin en 1992. En 1987 tuvo lugar la reunión del G7.
Lugar simbólico, el palacio de Versalles fue objeto de un atentado en junio de 1978. La bomba puesta por los nacionalistas bretones destrozó una docena de salas.
Por otra parte, Versalles, después de la III República, sirvió como lugar de reunión del Congreso del Parlamento. Los asambleístas disponían de unos treinta departamentos que ocupaban una superficie de 7.000 m² en el ala sur.
Desde 1875 cerca de 25.000 m² de locales, situados principalmente en el ala sur (comprendida la Galería de las Batallas) fueron adjudicados al Parlamento, dos tercios para la Asamblea nacional y un tercio para el Senado. Esta adjudicación se formalizó mediante una ley el 22 de julio de 1879, relativa a la sede del poder ejecutivo y las cámaras de París, según la ordenanza nº 6-001 del 17 de noviembre de 1958. Esta adjudicación es coherente con el proyecto de remodelación del palacio, denominado "Proyecto del Gran Versalles". Por otra parte, el senado ha rechazado a través de una enmienda una propuesta realizada por Jean-Louis Debré de restitución de la sala de las sesiones del Congreso, considerado como "un lugar de memoria de la historia parlamentaria de nuestro país".
"La Firma de la Paz, en el Salón de los Espejos, Versalles, 28 de junio de 1919, por Sir Guillermo Orpen.
 

Arquitectura religiosa
La arquitectura de las iglesias durante el período barroco francés temprano evolucionó más lentamente. El tardío estilo gótico manierista, ejemplificado por la Iglesia de Saint-Étienne-du-Mont obra de Claude Guérin (1606-1621), seguía siendo el estilo dominante. Sin embargo, entre 1690 y 1755 se construyeron veinticuatro nuevas fachadas de iglesias en París. Los concursos para el diseño de las nuevas iglesias, particularmente el Premio de Roma y los concursos para la ampliación de las iglesias parisinas de San Sulpicio y San Eustaquio, presentaron muchas ideas originales. ​
La primera fachada de una iglesia francesa en el nuevo estilo barroco fue la de Saint-Gervais-Saint-Protais (1616-1620), obra de Salomon de Brosse. Presentaba, como la iglesia del Gesù en Roma, una fachada con los tres órdenes de columnas, dórico, jónico y corintio, dispuestas en pisos uno encima del otro. Otra variante del nuevo estilo apareció en la principal iglesia jesuita en París, la iglesia de San Pablo-San Luis, inspirada en la iglesia jesuita romana del Gesù. Diseñado por los arquitectos jesuitas Etienne Martellange y François Derand, tenía dos plantas, con el nivel inferior a la altura de las capillas, y un nivel superior, con un segundo orden de columnas, y un frontón sobre el portal de la iglesia. El nivel superior esta soportado por consolas en forma de S invertida. La superficie de la fachada estaba decorada con estatuas en nichos y con renouncements (renuncias). La planta interior era rectangular, con una gran nave abovedada, flanqueada por capillas.
Los interiores de las nuevas iglesias parroquiales, como San Sulpicio, Saint-Louis-en-l'Île y Saint-Roch siguieron en gran medida la tradicional planta gótica de Notre-Dame, aunque agregaron fachadas y otros elementos decorativos del barroco italiano. Saint-Roch (1653-1690), diseñada por Jacques Lemercier, tenía una planta gótica pero una colorida decoración de estilo italiano. Para seguir los consejos del Concilio de Trento de integrarse en la arquitectura de la ciudad, se alinearon las nuevas iglesias con la calle en lugar de orientarse siempre en dirección E-O. 

La iglesia de Saint-Gervais-Saint-Protais de París, conocida generalmente con el nombre de Iglesia de Saint-Gervais, es una iglesia parisina situada en el quartier del Le Marais, en la intersección de la calle Hôtel de Ville y de la calle des Barres, en el IV arrondissement, detrás del Hôtel de Ville.
Un paso adelante en la arquitectura religiosa del clasicismo francés se dio en la iglesia de Saint-Gervais-Saint-Protais de París, donde Salomon de Brosse proyectó la primera fachada clásica de la ciudad; ésta fue levantada por Clément Métezeau, entre 1616 y 1621, ante un edificio gótico. La principal novedad estuvo en la solución dada por de Brosse, en la que inventó la versión francesa de fachada romana de la época. Para ello no hizo sino utilizar como eje centralizador el elemento que era el más característico de las fachadas de los châteaux ya desde la época renacentista. Consistía éste en un frontispicio en resalte compuesto mediante la superposición de tres órdenes formados por parejas de columnas que flanquean un vano en cada piso. A esta estructura no tuvo más que añadirle un frontón triangular sobre la puerta principal y otro curvo en el remate y disponer unas calles laterales más bajas para componer una fachada a la romana. Pero eso sí, lo mismo que en los château fueron tres los pisos en lugar de los dos con que solían componerse aquellas fachadas, pues aunque en la iglesia de Saint-Gervais estuviera el condicionante de ser gótica, la verdad es que el gusto por la verticalidad estaba implícito en la estética francesa.

La iglesia de San Pablo-San Luis de París, anteriormente conocida como iglesia San Luis de los Jesuitas (église Saint-Louis-des-Jésuites) ​ situada en el barrio de Le Marais (IV Distrito) es un edificio religioso construido en el siglo XVII por los arquitectos jesuitas Étienne Martellange y François Derand, por orden de Louis XIII. Ubicada en la rue Saint-Antoine la iglesia es adyacente al lycée Charlemagne, antigua casa profesa de los jesuitas en París.
El 10 de febrero de 1887, la iglesia fue clasificada al título de monumento histórico. ​
La doble titularidad de la iglesia de San Pablo-San Luis es heredada desde la época de la Revolución francesa.
La parroquia de San Pablo, primer edificio de Le Marais desde la fundación de la antigua capilla de 632 y después parroquia en 1125, fue derribada en 1797 tras la Revolución. En 1802 Napoleón I organizó de nuevo el culto católico. El pragmático cardenal Belloy Morangle aceptó los términos del emperador y la iglesia de San Luis de los Jesuitas, construida en el siglo XVII, se convirtió en parroquia para reemplazar a la destruida iglesia de San Pablo. El 15 de enero de 1803, el consejo de la Fábrica de San Luis solicitó al arzobispo de París que uniese el nombre de san Pablo con el de San Luis.
Estas dos realidades son ahora inseparables para entender la historia y la arquitectura de la parroquia de San Pablo-San Luis. 

Primer edificio: iglesia Saint-Paul-des-Champs
El primer edificio de culto dedicado a san Pablo el Ermitaño (que había sido enterrado por san Antonio en el desierto de Egipto), fue la «capilla de San Pablo de los campos» (Chapelle Saint-Paul-des-champs) edificada alrededor de 632-642 en medio de campos de cultivo, a la altura de los actuales nº 30-32 en la esquina de la rue Saint-Paul y de la rue Neuve-Saint-Pierre. Fue la iglesia cementerial del monasterio de San Eloi, fundado por los monjes a la altura del actual atrio del palacio de Justicia por san Eloy (Eoy de Noyon) y Dagoberto I. Desde allí, se iba en barca hasta el cementerio de la comunidad lo que era muy útil en las exequias monásticas.
Después el cementerio monacal fue olvidado, pero el patrocinio de San Pablo se mantuvo hasta el día de hoy aunque desplazándose hacia el apóstol de los gentiles. Luego, la capilla dio paso a una iglesia que se convirtió en parroquial en 1125. Fue reconstruida en 1430-1431 antes de ser vendida y demolida en 1796; la apertura de la rue Neuve-Saint-Pierre fue llevada a cabo más tarde.  ​
Un importante cementerio estaba situado detrás de la iglesia San Pablo, donde fueron enterrados entre otros Rabelais, Jean Nicot, Hardouin Mansart. 

La iglesia actual
La primera piedra de la iglesia actual fue colocada por el cardenal Richelieu en 1627 para la Casa Profesa que los Jesuitas ocupaban cerca. Su primer nombre era también «iglesia de San Luis de la casa profesa de los Jesuitas» (église Saint-Louis de la maison professe des Jésuites).
La primera misa fue celebrada por el cardenal Richelieu el 9 de mayo de 1641, día de la Ascensión. Monseñor Ignace Cotolendi fue ordenado en la iglesia obispo el 7 de noviembre de 1660, al título de las Misiones Extranjeras de París (Missions étrangères de Paris). ​ El predicador jesuita Louis Bourdaloue, enterrado en la cripta, predicó muchas homilías durante la Cuaresma y el Adviento, entre 1669 y 1693, y pronunció la oración fúnebre del Gran Condé en 1687. Madame de Sévigné asistió a todos sus sermones. Bossuet pronunció en ella oraciones y Esprit Fléchier también predicó allí.
Entre 1688 y 1698, Marc-Antoine Charpentier fue maestro de música en esta iglesia, como más tarde lo serán André Campra, Louis Marchand y Delalande.
Cuando los jesuitas fueron expulsados de Francia, en 1762, la iglesia fue confiada a los canónigos del convento de Santa Catalina du Val des Ecoliers.
El 2 de septiembre de 1792 cinco sacerdotes de la parroquia de San Pablo fueron asesinados durante las masacres de septiembre (hay una placa conmemorativa en la parte derecha de la iglesia), y después el culto de la Razón se instituyó allí. El culto católico se recuperó en 1802, después de que fuese firmado el Concordato de 1801 entre Francia y la Santa Sede. La iglesia fue llamada «Iglesia de Saint-Paul-Saint-Louis» en memoria de la iglesia Saint-Paul-des-camps, destruida en 1797, de la que heredó la función de iglesia parroquial.
El 15 de febrero 1843, Léopoldine Hugo esposó a Charles Vacquerie en la iglesia en la más estricta intimidad. En esta ocasión, su padre Victor Hugo ofreció dos pilas benditas. El 10 de febrero de 1887, la iglesia fue clasificada al título de monumento histórico. ​
La entonces iglesia de Saint-Louis en el plano de Turgot (1734) y, arriba, la iglesia Saint-Paul-des-Champs
 

Arquitectura
La iglesia muestra a la vez elementos inspirados en Italia y en las tradiciones francesas. Como ha señalado el historiador del arte André Chastel, «la orden de los Jesuitas, siempre recomendando ciertas disposiciones, estaba atenta a las tradiciones locales».​ Se puede comparar fácilmente con la Iglesia del Gesú de Roma, pero es más alargada en altura y anchura. La planta es un compromiso entre la nave única bordeada de capillas, presente en el Gesú, y la cruz latina de tradición francesa, sensible en el transepto estirado. Este, poco saliente, así como el ábside corto, las ventanas altas que permiten entrar abundante luz y la cúpula sobre el crucero, también recuerdan la arquitectura italiana ligeramente anterior, como la de Carlo Maderno. Por contra, las altas proporciones (la cúpula tiene 55 m) de altura) serían más afines al gótico francés.
La fachada, que fue objeto de importantes trabajos de restauración desde agosto de 2011 a octubre de 2012, ​ se compone igualmente de una fachada italiana, pero recuerda en su verticalidad al gótico y su carácter muy adornado, a la arquitectura de los Países Bajos. La principal fuente de inspiración podría haber sido la fachada de la iglesia de Saint-Gervais-Saint-Protais de París, realizada en 1618 por Salomon de Brosse: se encuentra la misma organización en tres tramos a dos niveles para los tramos laterales y en tres para el tramo central, reforzada por un resalte y columnas acopladas. Los órdenes arquitectónicos utilizados son el corintio (en los dos niveles más bajos) y el compuesto. Victor Baltard intervino en la iglesia y se ocupó principalmente del reacondicionamiento del coro y de la restauración de la fachada.
Desde julio de 2014, un gran andamio fue colocado para examinar las vidrieras de la linterna encima de la cúpula y la cruz de la cima, que se eleva a 56 metros. Este trabajo permitió una puesta a punto del pararrayos conforme a las normas actuales de seguridad y renovar este conjunto que no había sido objeto de estudio y trabajos individuales desde 1826.
Interior de la nave, con la cúpula sobre el crucero

Vista de la cúpula

Bóvedas

Vista interior de la cúpula sobre el crucero
 

La iglesia de San Roque (Vista en el capítulo anterior) es una iglesia del Distrito I de París, situada en el 284 de la Rue Saint-Honoré y construida entre 1653 y 1722 según el proyecto inicial de Jacques Lemercier. Con una longitud de 126 metros y una planta medieval, es una de las iglesias más grandes de París. Está catalogada como monumento histórico desde el 7 de diciembre de 1914. ​
El parvis de la iglesia fue escenario de combates durante la insurrección realista del 13 vendimiario del año IV (5 de octubre de 1795). Saqueada durante la Revolución Francesa, la iglesia ha recuperado una parte de su patrimonio así como numerosas obras de arte provenientes de otras iglesias parisinas. Todavía en actividad, sigue siendo conocida como la «parroquia de los artistas», en alusión al número de ellos que han sido enterrados aquí o de los que se ha celebrado aquí su funeral y a la rica colección de obras de arte que se ha conservado, pero también porque es la limosnería de los artistas del espectáculo. ​

Construcción
En 1521, Jean Dinocheau, un comerciante parisino, hizo construir una capilla dedicada a santa Susana en el faubourg Saint-Honoré, situado cerca de París. En 1577, su sobrino, Étienne Dinocheau, transformó la capilla en una gran iglesia y la atribuyó el patrón de san Roque.
Inicialmente la Iglesia de San Roque servía como sucursal de la Iglesia de Saint-Germain-l'Auxerrois para los habitantes del faubourg Saint-Honoré, pero tras unos cincuenta años se convirtió en iglesia parroquial en 1629. El 30 de junio de 1633, una sentencia arzobispal asignó a la parroquia de San Roque el terreno situado al norte del Jardín de las Tullerías, desde la muralla de Carlos V hasta la muralla de Carlos IX.
La primera piedra del nuevo edificio fue puesta por el futuro Luis XIV, acompañado por su madre Ana de Austria, el 23 de marzo de 1653. En la nueva iglesia se consagró una capilla a santa Susana, en recuerdo de la iglesia precedente. Sobre el altar hay una pintura mural de santa Susana siendo perseguida. Elevando sus ojos al cielo, implora la ayuda de Dios. Debido a la falta de financiación, las obras se interrumpieron en 1660, cuando solo el transepto y la última crujía de la nave estaban acabados.
En 1690 se terminaron el coro y el transepto pero solo estaban protegidos por un techo provisional de madera. El 8 de junio de 1691, el mariscal Sébastien Le Prestre de Vauban casó aquí a su hija Jeanne Françoise con Louis Bernin, marqués de Valentinay y señor de Ussé.
A partir de 1701, Jules Hardouin-Mansart emprendió la construcción de una capilla dedicada a la Virgen que se componía de un espacio abovedado elíptico central rodeado por un deambulatorio que Pierre Bullet completará después de su muerte. Una vez más las obras se interrumpieron, y fueron retomadas en 1719 gracias a una donación del banquero Law, que financió el techo y la fachada de la iglesia. Entre 1728 y 1736, Robert de Cotte añadió una torre a la derecha del coro.
Planta de la iglesia (el norte arriba)
 

En 1735 se destruyó una torre de la fachada. Robert de Cotte trazó los planos de una nueva fachada con dos plantas, pero fue probablemente su hijo Jules-Robert de Cotte quien la realizó en 1739. El nivel inferior estaba decorado con columnas dóricas, y el nivel superior con columnas corintias. La princesa de Conti, hija legítima de Luis XIV, fue enterrada en esta iglesia en 1739.
En 1754, Jean-Baptiste Marduel hizo que Étienne-Louis Boullée construyera la capilla dedicada al Calvario, que será profundamente reelaborada a mediados del siglo XIX. Llamó a algunos de los artistas más ilustres de su tiempo para decorarla, entre los cuales Étienne Maurice Falconet, Pierre Vien y Doyen.
En 1756, Jean-Baptiste Pierre pintó la Asunción en la cúpula de la capilla de la Virgen, y Falconet esculpió encima de la arcada detrás del altar de la Virgen una gloria según el modelo de la de la Basílica de San Pedro de Roma. Colocó a continuación un grupo de la Anunciación, actualmente desparecido, e instaló, en la capilla del Calvario, una roca con un crucifijo, también desaparecido. En 1758, Jean-Baptiste Marduel hizo que Simon Challe realizara un púlpito, ​ que será reelaborado dos veces. De la obra inicial solo se conserva la parte superior, y un conjunto de pinturas y esculturas en el transepto.
En 1850, destruyendo así la obra de Boullée, la capilla del Calvario se transformó en capilla de los catecismos, y en 1879 se destruyó la torre situada en el lado derecho, debilitada por la apertura de la Avenue de l'Opéra.
En los tiempos de la Revolución Francesa, esta iglesia se encontraba en el centro de los combates, como testimonia su fachada plagada de agujeros todavía en la actualidad. Los grupos revolucionarios como el Club de los Jacobinos o el Club des Feuillants se reunían en la época en los claustros de la Rue Saint-Honoré. A lo largo de esta calle circulaban los vehículos que llevaban los condenados de la Conciergerie a la Place de la Concorde, donde eran ejecutados. A dos pasos de allí, en el Palacio de las Tullerías, el general Napoleón Bonaparte puso fin a la rebelión realista.
Aún son visibles en la fachada los daños ocasionados por estas confrontaciones. Más graves son los daños cometidos en el interior de la iglesia: un saqueo sistemático condujo a la desaparición de numerosos objetos y obras de arte. Entre ellos se encontraba el retrato de uno de los fundadores de la iglesia, Dinocheau, que había estado expuesto durante mucho tiempo en una de las capillas.
San Roque fue dedicada con el nombre de Temple du Génie («Templo del Genio») por decreto del 6 brumario del año VII (27 de octubre de 1798), y posteriormente el 7 de enero de 1815 la iglesia fue saqueada a gritos de «muerte a los curas» por cinco mil manifestantes en protesta contra la negativa por parte de la Iglesia de dar cristiana sepultura a la actriz Mademoiselle Raucourt. 

Planta y organización general
La planta y los principios arquitectónicos iniciales de San Roque se inspiran en ciertos edificios construidos por los jesuitas, como la Casa Profesa de Roma, cuyo diseño se quiso adaptar a la liturgia católica reformada por el concilio de Trento:
una iglesia en cruz latina, a nave única, rodeada por capillas comunicantes y un transepto que sobresale ligeramente, con bóveda de cañón, ventanas altas, cúpula en el crucero, y fachada a dos órdenes superpuestos de anchura desigual coronada por un frontón.
Este modelo arquitectónico se había introducido en Francia desde principios del siglo XVII bajo múltiples variantes. En París, por ejemplo, seguían este modelo la iglesia de los Feuillants (1600-1608), la iglesia de los carmelitas descalzos (1613-1620), la Iglesia de San Pablo y San Luis (1627-1641), anteriormente casa profesa de los jesuitas, el noviciado de los jesuitas (1634) y la Capilla de la Sorbona (1634). ​
La iglesia está alineada según un eje sur-norte, constituyendo por tanto una excepción a la habitual regla de orientación oeste-este, con una fachada barroca reconstruida hacia 1730 al sur y un coro al norte al que se han añadido sucesivamente varias capillas alineadas, entre las cuales está la de la Virgen. Este edificio presenta otra particularidad, la ausencia de campanario, debida a las obras de demolición realizadas en el siglo XIX en la remodelación del Passage Saint-Roch. ​

El debut de la cúpula
La principal innovación de la arquitectura religiosa barroca francesa fue la introducción de la cúpula o domo sobre la nave central, un estilo importado del barroco italiano. La cúpula de la iglesia del Gesù en Roma, de Giacomo della Porta (1568-1584) sirvió como modelo. La primera iglesia parisina en tener una cúpula fue la capilla cuya fachada se encuentra ahora en el patio de la École nationale supérieure des Beaux-Arts, en la rue Bonaparte en París. La siguiente cúpula, más grande, se construyó en la Iglesia Saint-Joseph-des-Carmes (1613-1620) en el mismo vecindario. François Mansart construyó una cúpula temprana más grande y aún más impresionante para la Iglesia de la Visitación Saint-Marie (1632-1634).
Jacques Lemercier construyó otra cúpula innovadora para el Colegio de la Sorbona, a partir de 1635. Este diseño presentaba una cúpula hemisférica sobre un alto tambor octogonal, el primero de su tipo en Francia, con cuatro pequeñas cúpulas en los ángulos de la cruz griega sobre las columnas de orden corintio en la fachada.
Una cúpula mucho más grande y más alta siguiendo el modelo barroco italiano fue iniciada por François Mansart, luego continuada por Jacques Lemercier y completada por Pierre Le Muet para la capilla del hospital real y la abadía de Val-de-Grâce (1645-1665). La fachada tiene dos niveles de columnas y frontones y un peristilo de columnas separadas, y la cúpula está decorada con una gran cantidad de bóvedas, costillas, estatuas, contrafuertes y adornos, lo que la convierte en la cúpula francesa más italiana. ​
La segunda parte del siglo XVII vio el comienzo de dos cúpulas más importantes. La capilla del College des Quatre-Nations (ahora el Institut de France) de Louis Le Vau y François d'Orbay (1662-1668) fue construida con un legado del cardenal Mazarino al otro lado del Sena desde el Louvre, y contiene su tumba. La más grandiosa de las cúpulas barrocas francesas fue la de Les Invalides, la capilla del hospital de veteranos militares, construida por Jules Hardouin-Mansart (1677-1706), tanto como un símbolo de caridad como de gloria militar. La cúpula se dispone en una iglesia de planta de cruz latina. El cubo del edificio está coronado por una columna cilíndrica de dos tambores, lo que le da a la cúpula una altura excepcional. La cúpula está ricamente decorada con esculturas en los entablamentos y adornos de bronce dorado entre las costillas verticales de la cúpula. ​

Los Inválidos es un complejo arquitectónico situado en el séptimo distrito de París, cerca de la Escuela Militar. Creado originariamente como residencia real para soldados y militares franceses retirados, es especialmente conocido por albergar los restos mortales del emperador Napoleón.
El complejo de Les Invalides responde a la voluntad del rey Luis XIV de Francia, que ordenó su construcción el 24 de febrero de 1670, con la intención de que las instalaciones ofrecieran cobijo para los veteranos inválidos de guerra que quedaban sin hogar. Los planos son de Libéral Bruant, y la construcción fue llevada a cabo por Jules Hardouin-Mansart. La construcción de los edificios principales se desarrolló entre marzo de 1671 y febrero de 1674; el conjunto fue operativo y empezó a albergar antiguos soldados a partir de noviembre de ese año. La construcción de la iglesia, en cambio, tuvo que aplazarse y fue completada en agosto de 1706, tras treinta años de obras.
El 14 de julio de 1789 fue asaltado por los revolucionarios franceses.
En 1840, los restos de Napoleón I fueron trasladados de la Isla de Santa Helena a París, por iniciativa de Luis Felipe I, rey de los franceses, y depositados en Les Invalides. Desde 1940, el mausoleo imperial contiene también los restos de su hijo Napoleón II, en lo que fue una cesión de Adolf Hitler al gobierno colaboracionista de Vichy. También se conservan allí los restos del hermano de Napoleón José I de España, así como los de varios mariscales, entre ellos Lyautey, Foch y Leclerc.​


     Cúpula de los Inválidos

     Catedral de San Luis de los Inválidos

     Museo del Ejército

     Museo de los planos en relieve

     Museo de la Orden de la Liberación

     Institución nacional de los Inválidos

     Gobernador de los Inválidos

     Gobernador militar de París

     Cancillería de la Orden de la Liberación

     Oficina nacional de antiguos combatientes y víctimas de guerra

Templos religiosos
San Luis de Los Inválidos.
 

Como ya se ha mencionado, la iglesia de los Inválidos fue construida con posterioridad a los edificios principales, debido a la insatisfacción del rey Luis XIV con la primera propuesta presentada por el arquitecto Libéral Bruant. Luis XIV deseaba una construcción que permitiera la asistencia a la misma misa de los soldados y del propio rey, pero sin que el soberano tuviera que mezclarse con los soldados. Finalmente, Jules Hardouin-Mansart dio solución al problema dividiendo el proyecto original de templo en dos iglesias separadas, aunque dotadas de continuidad arquitectónica: la iglesia Saint-Louis-des-Invalides, llamada "iglesia de los soldados"; y la iglesia del Domo (Église du Dôme), para la oración del monarca y la realeza.
Vista del patio interior (Cour d'Honneur) de Los Inválidos.
 

Arquitectura residencial: el hôtel particulier
El tipo de construcción residencial conocido como hôtel particulier alcanzó su madurez durante la etapa barroca, particularmente en París, donde los miembros de la nobleza construyeron sus residencias. Nicolas Catherinot los definió en su Traité de l'architecture (1688) como «menos hermosos que los palacios y más hermosos que las residencias simples». "less beautiful than palaces and more beautiful than simple residences". Los primeros hôtels particuliers en París estuvieron influidos en parte por la arquitectura italiana y por el modelo del Palacio de Luxemburgo, a una escala menor. El primer hotel particular barroco se ubicaba generalmente entre un patio amurallado en la parte delantera y un jardín en la parte posterior, con la entrada al patio a través de un pabellón en la calle. El Hôtel de Sully ( (1624-1630) en París, diseñado por Jean Androuet du Cerceau, es un buen ejemplo del estilo temprano, como lo es el Hôtel Carnavalet. Si bien el Hôtel de Sully se planeó originalmente para ser construido en ladrillo y piedra, finalmente se construyó completamente en piedra. Los hôtels crecieron en tamaño y complejidad durante el siglo XVII, con la aparición del vestíbulo entre 1635 y 1640. Las casas más nuevas también comenzaron a tener dos patios, uno para la ceremonia (la cour d'honneur) y el otro para fines más prácticos, como los establos. La fachada del edificio residencial frente al jardín llegó a ocupar todo el ancho del terreno. Comenzaron a aparecer nuevos tipos de salas especializadas, como comedores y salones. ​ Entre los ejemplos notables de hôtels particuliers barrocos franceses destacan el Hôtel Carnavalet, el Hôtel de Sully, el Hôtel de Beauvais (1655-1660) y el Hôtel de Soubise (1624-1639) (ahora ocupado por los Archivos Nacionales franceses). Un ejemplo notable fuera de París es el palacio Rohan, Estrasburgo.
Un hôtel particulier (en francés, lit., 'hotel particular o privado'), en Francia y en Bélgica, es un tipo de residencia señorial, palacete o mansión urbana habitada por un único propietario o familia y su servidumbre. Cristalizó como tipología en la Francia en el siglo XVII, en especial en París, pero fue variando compositiva y funcionalmente a lo largo del tiempo.
Hasta finales del Antiguo Régimen, la palabra francesa hôtel tenía varios significados, sin embargo, en esa época apareció el retrónimo hôtel particulier para designar específicamente a estas mansiones privadas. En español, la palabra hôtel está relacionada esencialmente con el turismo, aunque el establecimiento hotelero se escribe sin el acento circunflejo: hotel. A menudo bajo la designación «hotelito», 'hotel' en español se refiere también a una vivienda unifamiliar con jardín, ​ como las que se construyeron a principios del siglo XX en las afueras de Madrid (hoy dentro del casco urbano) en las llamadas colonias de casas baratas para obreros.
Es el equivalente urbano del château campestre y se diferencia del palais (palacio), que solo se aplica a residencias reales urbanas (Palais des Tuileries) o las sedes de importantes instituciones (Palais de Justice).
El término francés hôtel tiene desde antiguo numerosos significados. El más antiguo es el que deriva directamente del latín tardío hostellum, luego ostello: un lugar donde acoger a peregrinos y viandantes. Con el tiempo, se usó para definir genéricamente los albergues públicos, o lugares donde las personas podían alquilar habitaciones para ser alojadas por períodos cortos de tiempo por estadía. También derivarían así hôte, hôtellerie, hospitalité (en español, 'anfitrión, hostelería, hospitalidad').
No obstante, en la Francia de la Edad Media el vocablo hôtel también pasó a designar algunos edificios de carácter público como:
·       el Hôtel du Roi — Hospitium Regis, que reagrupaba a los funcionarios encargados del servicio doméstico del soberano​
·       el Hôtel de Ville (ayuntamiento)
·       el Hôtel de la Monnaie (casa de la moneda)
·       el Hôtel-Dieu (hospital).
Luego, en los siglos XIII-XV, se impuso gradualmente para designar una residencia principesca en oposición al palais (palacio real) o a la simple maison bourgeoise (casa burguesa). Sin embargo, el uso del vocablo siguió siendo raro y solo designaba algunas residencias de los grandes señores como el Hôtel de Sens o el Hôtel de Cluny (ambos de cargos eclesiales) o incluso de residencias reales como el Hôtel de Saint-Pol, el Hôtel de Nesle o el Hôtel des Tournelles. Estas grandes residencias urbanas eran utilizadas no como un hogar sino como un lugar privado de alojamiento temporal (de ahí lo de "albergue"), quizás con un personal permanente, donde los dueños eran tratados casi como invitados ocasionales.
En el siglo XVII, la palabra hôtel se generalizó aún más con la aparición de hôtels propiedad de financieros y de grandes burgueses. Así, el médico inglés Martin Lister, en su obra A Journey to Paris In the Year 1698, ya observaba que «hay una gran cantidad de hôtels en París, es decir, de albergues públicos donde se alquilan apartamentos. [...] Este nombre también se aplica a las casas de señores y de gentilhombres [...]».​ Por lo tanto, se tenía en cuenta el uso del término hôtel para designar una gran mansión urbana.
Solo al final del Antiguo Régimen, apareció la expresión hôtel particulier, una suerte de retrónimo que se hizo necesario para diferenciar claramente estas grandes mansiones del resto de significados.
La consolidación de esta nueva tipología de residencia urbana no llegó hasta el siglo XVII, como consecuencia del fin de las Guerras de religión y el ascenso del primer Borbón al trono francés: Enrique IV. Gentes de todas clases sociales aspiraban a construir su hôtel en la gran ciudad, desde pequeños burgueses, ricos funcionarios o incluso grandes señores del reino, como el cardenal Richelieu que construyó su inmenso Palais-Cardinal en medio París.
La fiebre constructora de hôtels se concentró sobre todo en el barrio de Le Marais y tuvo su centro en la nueva Place Royale (actual plaza de los Vosgos) empezada en 1605. También colaboró en esa efervescencia la publicación de dos importantes tratados: Maniere de bastir pour touttes sortes de personnes (1623), del ingeniero Pierre Le Muet, y L’Architecture françoise des bastimens particuliers (1624), del médico Louis Savot. ​
El siglo XVII también fue una época de grandes innovaciones y las fachadas profusamente esculpidas del tardo-renacimiento, como en el Hôtel de Sully (1625-1630), dieron paso a la severidad del clasicismo francés, como en el hôtel de Guénégaud.
Pero sobre todo fue en la distribución interior donde se vieron grandes cambios: en el hôtel de Jars apareció uno de los primeros ejemplos de appartement double, que permitía destinar una serie de estancias a recepciones y otra a la vida más íntima. Mientras en el hôtel de Rambouillet se cuestionaba el tradicional esquema de appartement —con antichambre - chambre - cabinet) y nacieron nuevas piezas, el salón y la chambre à alcove; además, fue uno de los primeros edificios particulares (junto con el château de Maisons) en el que la escalinata se desplazó del centro del corps de logis a una de las esquinas del edificio, para así permitir disfrutar de las vistas del jardín desde el mismo vestíbulo. ​ 

El palacio de Sully  es un edificio particular de estilo Luis XIII que se encuentra en el número 62 de la rue Saint-Antoine del barrio parisino del Marais, en el IV Distrito de París.
El interventor de cuentas Mesme Gallet se hizo construir entre los años 1625 y 1630 un palacio cuyo jardín y orangerie dieran acceso a la place Royale (actualmente plaza de los Vosgos); en pleno Marais (en un momento en que dicho barrio estaba muy de moda).
El edificio fue comprado el 23 de febrero de 1634 por Maximilien de Béthune, I duque de Sully y antiguo ministro de finanzas y superintendente de construcciones del rey Enrique IV. Él se encargará de terminar la decoración y vivirá allí sus últimos años. Su nieto Maximilien, segundo duque de Sully, construirá en 1660 un ala suplementaria al oeste del ala noble al lado del jardín.
Los Sully seguirán habitando el palacio hasta el siglo XVIII a partir de cuándo pasará por las manos de distintos propietarios, lo que no evita que hoy en día se le siga conociendo con el nombre de palacio de Sully.
En el siglo XIX se convierte en un inmueble de rapport (edificio de viviendas en alquiler) con lo que sufrirá numerosas modificaciones a manos de sus inquilinos que en ocasiones utilizarán el mismo para ejercer sus oficios de comerciantes o artesanos. En 1862 es clasificado Monument historique lo que le lleva a un progresivo renacimiento con la llegada de nuevos propietarios más preocupados por su conservación. En 1944 se convierte en propiedad estatal, lo que da lugar a una larga campaña de restauración terminada en 1973 con la vuelta de la Orangerie a su estado original.
Desde 1967 es la sede de la Caisse nationale des monuments historiques et des sites (Caja nacional de monumentos y sitios históricos) y desde el 2000 del Centre des monuments nationaux, organismo tutelado por el Ministerio de Cultura y Comunicación que gestiona más de un centenar de bienes del Patrimonio Nacional francés.
El Palacio se basó en una composición clásica como se puede observar en el uso de sillería, rompiendo con la tipología de los otros pabellones de la plaza de los Vosgos durante el reinado de Luis XIII; habitualmente las paredes eran de ladrillo y los marcos de los vanos de sillares.
La iluminación se realiza mediante tragaluces. La alineación vertical de las ventanas coronadas por frontones cimbrados triangulares alternados permite organizar las fachadas simétricamente. Por el lado que da a la calle, dos pabellones enmarcan el portal. A principios del siglo XVII y en el Marais, los hoteles aristocráticos franceses se caracterizaban por estos elementos.
El invernadero con su fachada equilibrada y el jardín de broderies completaban la composición arquitectónica del edificio. 

El Hôtel de Beauvais es un hôtel particulier, una especie de gran casa unifamiliar de Francia, en 68 rue Francois-Miron, 4th arrondissement, París. Hasta 1865, la rue Francois-Miron formaba parte de la histórica rue Saint Antoine y, como tal, formaba parte de la ruta ceremonial hacia París desde el este. El hotel fue construido por el arquitecto real Antoine Le Pautre para Catherine Beauvais en 1657. Es un ejemplo de la ecléctica arquitectura barroca francesa.
Catherine Beauvais fue la primera dama de Ana de Austria y se rumorea que le proporcionó a Luis XIV su primera experiencia heterosexual.  Favorecida por la reina regente, Catalina Beauvais recibió regalos en dinero y posteriormente costosos materiales de construcción que habían sido destinados a ser utilizados en la ampliación de la Cour Carrée del Palacio del Louvre. El Hôtel Beauvais fue construido en parte sobre un terreno que había pertenecido a los monjes cistercienses durante el siglo XIII. Lo único que queda de su casa de pueblo es el sótano abovedado que se conserva en el sótano del edificio del siglo XVII.
Grabado del Hôtel de Beauvais de Jean Marot 's L'Arquitectura française

El 26 de agosto de 1660 el rey Luis XIV y su nueva esposa Maria-Theresa hicieron una entrada triunfal en París, deteniéndose en el Hotel de Beauvais para saludar a Beauvais, que estaba de pie en el balcón saliente que daba a la calle. En 1763, el hotel pasó a manos del embajador de Baviera, quien recibió la visita ese año del Sr. Leopold Mozart, su esposa e hijos, incluido Wolfgang, de siete años. Durante la revolución francesa el edificio fue requisado por el estado y vendido a un particular. En 1800 el edificio se dividió en 40 apartamentos. El edificio se modificó significativamente y algunas partes resultaron dañadas o demolidas. También se agrega un piso adicional entre el primer y segundo piso para crear espacio de alquiler adicional. En 1918, el edificio sufrió daños durante los bombardeos. Hasta 1987, el Hôtel fue el hogar de una variedad de inquilinos, incluida una escuela y, entre 1941 y 1972, una clínica de maternidad privada. Durante la ocupación nazi, los residentes judíos fueron trasladados.
Vista desde el vestíbulo de la rotonda hacia el patio
 

En 1926, el Hôtel de Beauvais fue incluido en parte como monumento histórico debido a su entrada principal, la gran escalinata y la fachada que da al patio central. La totalidad del edificio no se incluyó en la lista hasta 1966. A principios del siglo XX, el edificio estaba en peligro de demolición como parte de un esfuerzo por reconstruir las áreas pobres e insalubres de la ciudad. El Marais y las áreas alrededor de lo que ahora es el Centro Pompidou son un objetivo especial. Sin embargo, debido a los esfuerzos del Ministro de Cultura André Malraux y los activistas del patrimonio, gran parte del Marais se restauró lentamente a fines del siglo XX en lugar de ser demolido. Entre 1967 y 1970, la asociación Paris Historique limpió y restauró la bodega medieval. La restauración del edificio se completó en 2003, y hoy contiene el tribunal administrativo de apelación de París y es en su mayoría inaccesible para el público, excepto para las audiencias públicas del tribunal. Sin embargo, las partes históricas del edificio se pueden visitar durante los Días del Patrimonio Europeo. El edificio también se puede visitar una vez al mes bajo los auspicios de Paris Historique. El patio se ha utilizado como teatro, especialmente durante el Festival du Marais.
La fachada del Hôtel de Beauvais es de estilo barroco francés, común en los hôtels particuliers. La simetría estricta se crea utilizando paredes y ventanas falsas.  La fachada utiliza bandas verticales de piedra rústica y molduras horizontales en lugar de órdenes para definir las líneas principales. 

Elementos y precedentes nuevos 
El edificio contiene varios elementos inesperados para un hôtel particulier.  Las tiendas públicas están ubicadas a lo largo de la planta baja, lo que puede ser una continuación de una antigua tradición romana.  ventanas del entrepiso, que eran poco comunes en París, pueden haber sido un retroceso al Alto Renacimiento en Roma.  En el plan, hay diferentes caminos de circulación para sirvientes y nobles. Muchos detalles inusuales del plan: el cuerpo de logis colocado a lo largo de la calle con el cour d'honneur detrás, el vestíbulo circular, el pasaje en ángulo desde el patio a la rue de Jouy, el final semicircular del patio y la escalera en la parte trasera izquierda del patio, fueron el resultado del uso de Le Pautre de los cimientos de los tres edificios medievales casas que originalmente ocuparon el lote.
El mayor triunfo de Le Pautre fue su tratamiento del sitio irregular y la creación de una fachada simétrica.  Los historiadores de la arquitectura también elogian el edificio por su influencia en el plano libre; visto en el cour d'honneur central, creado por la articulación de pochè y una ambivalencia hacia el espacio sólido. 

El hôtel Carnavalet fue construido durante el Renacimiento entre 1548 y 1560 por Jacques Ligneris, presidente del Parlamento de París. Inspirado por el castillo de Écouen, su distribución en forma de cuadrilátero fue una novedad arquitectónica y se convirtió en un ejemplo para otros hôtels. Las estatuas que lo adornan son obras de Jean Goujon y su taller. Madame de Kernevenoy, viuda del preceptor del conde de Anjou (futuro Enrique III), compró el palacio en 1572. Kernevenoy fue rápidamente transformado en Carnavalet. En 1654, François Mansart modificó las dos alas y la fachada del palacio por orden del intendente Claude de Boylesve, quien, comprometido en las malversaciones de Nicolás Fouquet, debió abandonarlo en 1662. Fue entonces alquilado. Madame de Sévigné se instaló en él en 1677, y no lo abandonó hasta su muerte en 1696.
Después de la revolución francesa el edificio fue ocupado por la Escuela de Caminos y Puentes y por las instituciones de Liévyns Verdot. En 1866 fue adquirido por el Ayuntamiento de París con el asesoramiento de barón Haussmann, para crear un museo dedicado a la historia de la ciudad. Un año después cambio el nombre de la rue Sainte-Catherine por el de rue de Sévigné. Fue ampliado y renovado entre 1871 y 1890 con el fin de albergar las colecciones históricas de la ciudad de París.
Se le incorporaron elementos arquitectónicos únicos del viejo París tales como:
·       el Arco de la calle de Nazaret en la Île de la Cité, del siglo XV;
·       la oficina de la Corporación de los comerciantes de tela Halles, del siglo XVII;
·       el antecuerpo del hotel Marets, de principios del siglo XVIII.
El hotel Le Pelletier de Saint-Fargeau es de un estilo más sobrio y fue construido por el arquitecto Pierre Bullet en el año 1690. Dispone de un elemento arquitectónico único, con su gran escalera, cuya lujosa barandilla es de hierro fundido y cincelado y no de hierro forjado, lo que supuso un logro técnico que no se repitió hasta el siglo XIX. Se comunicó con el museo Carnavalet a partir de 1960, renovándose entre 1982 y 1989. Se han conservado su vasta chimenea, sus tejas y vigas de madera, dando lugar a una puesta en escena de un auténtico interior parisino a lo largo de la historia.
Dispone de una colección de fotografías de temática parisina que incluye obras en las diversas técnicas fotográficas desde los comienzos de la fotografía hasta los inicios del siglo XX.

LAS OBRAS DE MANSART  Y LOS RELIEVES DEL SIGLO XVII
A partir de 1655, el hotel fue finalizado por el famoso arquitecto François Mansart que dejó la entrada por encima del nivel de la calle a petición del nuevo propietario, Claude Boislève. Esculturas de Gérard van Obstal, representando figuras de virtudes y de los cuatro elementos, adornan los nuevos pisos de los lados y de la fachada, que se armonizan con las cuatro estaciones del fondo del patio. Fue así como la señora de Sévigné conoció este hotel, inquilina entre 1677 y 1696. 

LA TRANSFORMACIÓN EN MUSEO
El hotel, vivienda privada hasta finales del Antiguo Régimen, fue ocupado durante la primera mitad del siglo XIX por diversas instituciones de enseñanza, como la Escuela de Puentes y Calzadas (1814-1829) o el instituto Verdot. En 1866, fue comprado por la Ciudad de París con el fin de transformarlo en un museo consagrado a la historia de la capital. El joven arquitecto Victor Parmentier fue el encargado de la restauración y rehabilitación, único trabajo por el que ha sido conocido, bajo las directrices del Barón Haussmann. Le devuelve a las viviendas su aspecto original restituyendo los altos techos inclinados, los montantes de las ventanas, las grandes chimeneas, aunque conservando las modificaciones aportadas a las alas laterales de Mansart, reemplazando sus techos de doble pendiente por azoteas.
A causa de los incendios de la Comuna (1871), que destruyeron las colecciones destinadas al museo, este no pudo abrir sus puertas hasta 1880. En este tiempo (a partir de 1872), una parte de los locales había sido ocupada por la biblioteca histórica, destinada a sustituir la biblioteca del Hôtel de Ville (ayuntamiento) desaparecida bajo las llamas. 

El palacio Rohan en Estrasburgo es la antigua residencia de los príncipes-obispos y cardenales de la Casa de Rohan, una antigua familia noble francesa originaria de Bretaña. Es un importante hito arquitectónico, histórico y cultural de la ciudad. ​ Fue construido al lado de la catedral de Estrasburgo en la década de 1730, a partir de los diseños de Robert de Cotte, y es considerado una obra maestra de la arquitectura tardo-barroca francesa. ​ Desde su finalización en 1742, el palacio ha alojado a varios monarcas franceses como Luis XV, María Antonieta, Napoleón, Carlos X, Luis Felipe I o Napoléon III.
Reflejo de la historia de Estrasburgo y de Francia, el palacio ha sido sucesivamente propiedad de la nobleza, del ayuntamiento, de la corona, del estado, de la universidad y nuevamente del ayuntamiento. Su concepción arquitectónica y su iconografía tenían la intención de indicar el regreso del catolicismo a la ciudad, que había estado dominada por el protestantismo durante los dos siglos anteriores. Así, muchas de las estatuas, relieves y pinturas reflejan el dogma católico. ​
Desde finales del siglo XIX, el palacio alberga tres de los museos más importantes de Estrasburgo: el Museo Arqueológico (Musée archéologique, en el sótano), el Museo de Artes Decorativas (Musée des arts décoratifs, planta baja) y el Museo de Bellas Artes (Musée des beaux-arts, primer y segundo piso). La galería de arte municipal, Galerie Robert Heitz, en un ala lateral del palacio, se utiliza para exposiciones temporales.
El palacio Rohan fue declarado monumento histórico el 20 de enero de 1920. ​ Asimismo, el palacio está dentro del perímetro de protección de «Estrasburgo, un escenario urbano europeo: de la Gran Isla a la Neustadt», Patrimonio de la Humanidad desde 1988 y ampliado en 2011.
El palacio ha tomado el nombre de «palais Rohan» porque cuatro príncipes-obispos de la familia Rohan, se sucedieron en el siglo XVIII en la diócesis de Estrasburgo:
·       1704-1749: el cardenal Armand Gaston Maximilien de Rohan, llamado «le Grand-Cardinal» (1674-1749);
·       1749-1756: el cardenal Armand de Rohan-Soubise (1717-1756), sobrino-nieto del precedente;
·       1756-1779: el cardenal Louis Constantin de Rohan-Guéméné (1697-1779), primo del primero;
·       1779-1801: el cardenal Louis-René-Édouard de Rohan (1734-1803), sobrino del precedente, comprometido en el asunto del collar de la reina. 

Historia
Palacio episcopal (siglo XVIII)
El Palais Rohan fue construido en el sitio de la antigua Bischofshof o residencia del obispo cuyo origines remontaban al menos hasta 1262. ​ El área en sí está cerca del corazón de la antigua Argentoratum romana, mencionado por primera vez en el 12 a. C. Diversas excavaciones arqueológicas en la Place du Château, la plaza que da al palacio, han desenterrado muchos restos del campamento romano.
En 1727, Armand Gaston Maximilien de Rohan, obispo de Estrasburgo desde 1704 y cardenal desde 1712, encargó al arquitecto Robert de Cotte el diseño del palacio; ​ de Cotte proporcionó los planos iniciales el mismo año. ​ Siete años antes, en 1720, el cardenal de Rohan ya había encargado a de Cotte las obras de renovación y embellecimiento de su residencia en Saverne, el predecesor del castillo actual. ​De Cotte también había diseñado previamente el Hôtel du Grand Doyenné, residencias del deán de la catedral y primer hôtel particulier en estilo Luis XV construido en Estrasburgo.
Desde 1704, Armand Gaston había comenzado a comprar varias propiedades cerca de la catedral. En 1727, demolió los viejos edificios en las orillas del Ili como fase previa a la construcción del Palais Rohan, que tuvo lugar desde 1732 hasta 1742. La construcción estuvo bajo la supervisión del arquitecto municipal Joseph Massol, que también había trabajado en el Hôtel de Hanau (actual ayuntamiento) y en el Hôtel de Klinglin (actual prefectura) durante los primeros años del proyecto. Massol fue asistido por los arquitectos Laurent Gourlade y Étienne Le Chevalier. El palacio se construyó en su mayoría en piedra arenisca amarilla de Wasselonne, ​ con arenisca rosa para las partes menos visibles.
Las esculturas, incluidas tanto las estatuas como los relieves, fueron realizadas por Robert Le Lorrain, con la asistencia de Johann August Nahl, Gaspard Pollet y Laurent Leprince. Las pinturas corrieron a cargo de Pierre Ignace Parrocel y Robert de Séry. El ebanista Bernard Kocke y los herreros y cerrajeros Jean-François Agon y su hijo Antoine Agon trabajaron en el acondicionamiento de los apartamentos, mientras que el estuco fue obra de los italianos Castelli y Morsegno.
Se estableció un presupuesto de 344 000 libras francesas para la construcción —200 000 libras prestadas por el capítulo de la catedral (Grand Chapitre) y 144 000 recaudadas como impuestos locales durante un período de doce años—, pero el costo final se estima en un millón de libras francesas.
Tras su finalización, el palacio acogió a miembros de la realeza francesa al menos en tres ocasiones. El rey Luis XV de Francia permaneció en el palacio del 5 al 10 de octubre de 1744. María Josefa de Sajonia, de camino a su boda con el delfín Luis Fernando, pasó dos noches en el palacio del 27 al 29 de enero de 1747. La futura reina María Antonieta hizo lo mismo cuando iba a casarse con el delfín Luis Augusto, la joven archiduquesa pasó en el palacio su primera noche en suelo francés, del 7 al 8 de mayo de 1770.
La Casa de Rohan poseyó el palacio hasta la Revolución Francesa, cuando fue confiscado, declarado bien nacional y finalmente subastado el 8 de agosto de 1791. 

Sede del ayuntamiento (Revolución Francesa)
Comprado por el municipio, se convirtió en el nuevo Hôtel de Ville (ayuntamiento) el mismo año, sucediendo al antiguo Neue Bau situado en la place Gutenberg. Gran parte de los muebles y muchas de las obras de arte del palacio se vendieron y, en 1793, se destruyeron los ocho retratos a tamaño real de los príncipes y obispos que decoraban la Salle des évêques (Salón de los Obispos). Fueron reemplazados en 1796 por alegorías de virtudes cívicas pintadas por Joseph Melling. ​ En 1982, el retrato de Armand Gaston, el constructor del palacio, fue reinstalado en su lugar original, se trataba de una réplica de un retrato hecho por Hyacinthe Rigaud. ​ Melling también reemplazó los retratos de los reyes de Francia de las sobrepuertas, substituyéndolos por pinturas de jarrones.
El 21 de diciembre de 1794, el palacio sirvió de marco para la solemne apertura de la Escuela Imperial del Servicio de salud militar en Estrasburgo. Los cursos se llevaron a cabo en el Palais Rohan y luego se trasladaron a un edificio cercano de la plaza de la Catedral. Después de la derrota de 1870, la escuela fue transferida a Lyon. 

Residencia imperial y real (siglo XIX)
El palacio Rohan siguió siendo sede del ayuntamiento hasta 1805. Ese año, la corporación municipal lo presentó a Napoleón a del Hôtel de Hanau. Al igual que el palacio, el hôtel había sido propiedad del estado desde la Revolución. El acuerdo de 1805 resultó favorable para el ayuntamiento: el mantenimiento del Hôtel de Hanau era menos costoso que el del más grande Palais Rohan. El intercambio también complacía a Napoleón, para quien el palacio era la muestra de grandeza más conspicua, no en vano había sido coronado emperador un año antes.
Para el palacio, ser una propiedad imperial significaba un renovado esplendor. El presente a Napoleón fue oficialmente aceptado por un decreto el 21 de enero de 1806​ y los interiores fueron luego inmediatamente reacondicionados por el arquitecto Pierre-François-Léonard Fontaine.
En 1805, 1806 y 1809 el emperador Napoleón pasó varias noches en el palacio. Su primera esposa, la emperatriz Josephine, permaneció durante períodos más largos: desde septiembre de 1805 hasta enero de 1806 (Batalla de Austerlitz) y desde mayo hasta julio de 1809 (batallas de Aspern-Essling y de Wagram).
La segunda esposa de Napoleón, la emperatriz María Luisa, pasó sus primeras noches en suelo francés en el palacio, del 22 al 25 de marzo de 1810, como antes ya hicieron María Josefa de Sajonia y María Antonieta de Austria.
El Palais Rohan siguió siendo propiedad de la Corona y residencia de los soberanos en la ciudad durante los siguientes regímenes, ya fueran la Restauración borbónica (1814-1830), la Monarquía de Julio (1830-1848) o el Segundo Imperio (1852-1870). Carlos X se alojó en el palacio el 7 y 8 de septiembre de 1828, ​ y Luis Felipe I del 18 al 21 de junio de 1831.
Juegos náuticos del 15 de agosto (antes de 1870)
 

Arquitectura
Siguiendo el típico esquema del hôtel particulier, el visitante entra al palacio a través de un portal monumental en arco de triunfo coronado por estatuas que representan la Clemencia y la Religión. El portal da acceso al cour d'honneur, el patio principal, que tiene a izquierda y a derecha los edificios administrativos y utilitarios del palacio. El corps de logis tiene dos pisos, estando en origen la planta baja reservada para el obispo, y el piso para su personal.
La fachada principal tiene diecisiete vanos verticales, rodeando un cuerpo central con cuatro columnas adosadas y coronado por un frontón triangular. Al oeste hay una gran biblioteca con un único gran vano, lo que atenúa la simetría del conjunto. La fachada del patio es más íntima y cobra vida con pilastras. Dos alas cortas retiradas protegen los vestíbulos de entrada. Al norte, frente a la catedral, se abre el portal monumental con columnas entre dos suntuosos pabellones de ángulo.

Interiores
Grandes apartamentos
La sala del Sínodo
. 

Estos son los apartamentos de parada reservados para el rey o los invitados distinguidos que el cardenal recibía en su nombre. Están orientados al sur, hacia la terraza que da al río Ili. 

Sala del Sínodo (Salle du Synode)
La sala del Sínodo reúne en realidad dos salas gemelas, sala de la Guardia (Salle des gardes) y el Comedor (Salle à manger) separadas por arquerías. Los dos jarrones con tapa, en porcelana de China con decoraciones en azul y blanco, datan del final del período Ming, es decir, de la mitad del siglo XVII, y atestiguan, entre otras obras presentadas, el gusto del cardenal por las artes de Extremo Oriente.

Sala de los Obispos (Salon des évêques)
a la manera del salón "de l'Œil-de-Bœuf" de Versailles, el salón de los Obispos juega el papel de segunda antecámara antes de la Cámara del Rey. ​ En las boiseries blanco y oro bastante simples estaban encajados los retratos de los siete predecesores del cardenal y el suyo propio. Solo este fue preservado, los otros fueron destruidos en 1793 y fueron reemplazados más tarde por alegorías debidas a Joseph Melling. ​ El palacio se había transformado en Ayuntamiento y la sala de los Obispos en salón de actos del ayuntamiento, encarnan seis virtudes cívicas: La Prudencia, La Paz, La Inmortalidad, La Concordia, El Celo y La Felicidad pública. Para algunos, los colores fríos y el dibujo muy sobrio marcan la evolución del pintor —estudiante de Boucher— hacia un estilo neoclásico, mientras que otros consideran estas obras «fades» (sosas) A diferencia de las pinturas, los ocho bustos de los emperadores romanos, copias del siglo XVII, han conservado su ubicación original deseada por el cardenal.
Cámara del rey (Chambre du roi) conocida como sala del Dais en el Antiguo Régimen, es una pieza de prestigio cuya función está directamente inspirada en la etiqueta utilizada en el château de Versailles: servir de escenario para la ceremonia de levantarse y acostarse del príncipe. Se distingue por sus boiseries de roble tallado, pintado y dorado, y su techo en estuco de estilo rococó. En el fondo de la pieza, la alcoba real se asoma por las tres ventanas que miran hacia el río Ill. Está enmarcada por columnas acanaladas pintadas en falso mármol, coronadas por capiteles corintios y conectadas por una balaustrada de blanco y oro. Tres tapices que forman parte de L'Histoire de Constantin [La historia de Constantino] —una serie de ocho tapices a partir de los cartones de Rubens presentes en el conjunto de los grandes apartamentos—, decoran el fondo de la alcoba. Adquiridos por el cardenal Rohan en 1738, provienen de los talleres parisinos del Faubourg Saint-Marcel. Las tablas en los paños de las entreventanas son originales de Pierre-Ignace Parrocel, un pintor de una gran familia de artistas de Aviñón que el cardenal llevó en 1740 en Roma, donde el joven se estaba formando. Estas obras representan a Jesús et la Samaritaine et La Tentation du Christ. 

Salón de las Asambleas (Salon d'Assemblée)
El gran tapiz mural es parte de la suite de ocho tapices de L'Histoire de Constantin que representa la La Bataille du Pont-Molle (o batalla del puente Milvio). 

Biblioteca
Otros cuatro tapices que ilustran la vida de Constantino representando Le Mariage de Constantin [La Boda de Constantino]], L'Apparition du Chrisme [La aparición del Crisma], Sainte Hélène et la Vraie Croix [Santa Elena y la verdadera cruz] y Le Baptême de Constantin [El bautismo de Constantino]. Dos retratos de monarcas con trajes de coronación —Luis XIV y Luis XV— se enfrentan. Estas son copias de obras de Hyacinthe Rigaud, hechas por Pierre Legendre. El busto es el del cardenal de Rohan, ejecutado por Edmé Bouchardon en 1730. 

Capilla
La capilla está junto a la biblioteca. Tiene una decoración de scagliola policromada y con tres copias según Le Corrège confiadas a Robert de Séry (1686-1733): La Nativité [La Natividad], La Vierge avec saint Jérôme et sainte Madeleine [La Virgen con San Jerónimo y Santa Magdalena] y Le repos pendant la fuite en Égypte [El descanso durante la huida en Egipto] (1724). La alfombra, de inspiración turca, fue completada por la manufacture d'Aubusson en 1743. Lleva las armas del cardenal de Rohan.
Salón de los Obispos

Cámara del Rey
 

Salón de las asambleas

Altar de la capilla

 

Pequeños apartamentos
Los apartamentos del príncipe-obispo están orientados hacia el norte, en el lado del patio principal.

Antecámara del obispo (Antichambre du prince-évêque)
Esta pieza servía de antecámara al departamento privado bajo los cardenales, y luego de un pequeño comedor bajo el Primer Imperio. Severamente dañada durante el bombardeo de 1944, ha sido objeto de extensos trabajos de restauración y no ha conservado su mobiliario. En particular, la antigua estufa fue reemplazada por una estufa de fayenza similar, en forma de obelisco, de la fábrica Acker de Estrasburgo, de alrededor de 1771.  

Dormitorio de Napoleón (Chambre à coucher de Napoléon Ier)
Primer gabinete del príncipe-obispo, esta sala tomó el nombre de «chambre à coucher de Napoléon Ier» bajo el Primer Imperio. Varios invitados distinguidos se habrían quedado allí: Napoleón en 1805, 1806 y 1809; Carlos X del 7 al 8 de septiembre de 1828; el rey-ciudadano Louis-Philippe del 18 al 21 de junio de 1831. Del nuevo mobiliario diseñado por Jacob-Desmalter en 1807 no se conserva más que la cama. En 1809, el ebanista parisino también realizó los asientos que amueblaron primero el salón de compañía de la Emperatriz en el primer piso. Según la misma fuente, el emperador nunca habría ocupado esta habitación. 

Gabinete del hotel de Oesinger (Cabinet de l'hôtel Oesinger)
Restauradas, las boiseries proceden del primer piso de la casa habitada en el siglo XVIII por el industrial François-Daniel Oesinger en la Grand-Rue, 140. La chimenea es la del salón de la casa donde vivía el profesor Christophe-Guillaume Koch en el 8 de Finkwiller Quay. La alfombra se hizo en Anatolia del Este en el siglo XVII. El retrato es el de Nicolas François Coliny (1710-1776), médico en Estrasburgo. Fue realizado por Charles-Alexis Huin (1735-1796) en Estrasburgo en 1773.
Las piezas principales de esta suite episcopal se complementan con guardarropas, lugares de desahogo y una escalera de corredor que se comunica con la capilla.
Antecámara del Príncipe
 

Museos
El palacio alberga hoy tres museos diferentes además del propio palacio, lo que permite visitar los apartamentos y las salas de aparato. 

Musée des beaux-arts
El Musée des beaux-arts (Museo de Bellas Artes), en el primer y segundo piso del palacio, es el sucesor del Musée de peinture et de sculpture (Museo de pintura y escultura), establecido en 1803 y completamente destruido por los bombardeos de la artillería de Prusia y el violento fuego posterior durante la noche del 24-25 de agosto de 1870. El nuevo museo fue inaugurado en 1899. Las colecciones presentan una visión general del arte europeo del siglo XIII al 1871, con un peso considerable del arte italiano, así como de la pintura flamenca y holandesa, con artistas como Hans Memling, Correggio, Anthony van Dyck, Giotto, Pieter de Hooch, Botticelli, Jacob Jordaens, Tintoretto y Canaletto, entre muchos otros, así como piezas aisladas de El Greco, Corot, Goya, Rubens. Las colecciones de arte del Alto Rin hasta 1681 (Baldung, Hemmel, Stoskopff, Witz y otros) habían sido trasladadas al dedicado Musée de l'Œuvre Notre-Dame en 1931. 

Musée des arts décoratifs
El Musée des arts décoratifs (Museo de artes decorativas) se encuentra en la planta baja. Se estableció en su forma actual en los años 1920-1924, cuando las colecciones del Kunstgewerbe-Museum Hohenlohe, originalmente establecido en 1887, se reubicaron en el ala de establos adyacente a los apartamentos del palacio. ​ Las colecciones habían estado previamente en el edificio renacentista del antiguo matadero municipal Grandes Boucheries o Große Metzig, que ahora alberga el Museo Histórico de Estrasburgo. ​ El Musée des arts décoratifs sufrió los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial de 1944, pero el edificio se ha restaurado y las colecciones se han reabastecido. Además del mobiliario y de la decoración de los apartamentos de los cardenales, las colecciones se centran en la producción local de porcelana (fayenza de Estrasburgo, plata dorada (vermeil) y relojería, con piezas originales del medieval reloj astronómico de Estrasburgo, incluido el gallo autómata de 1354. La sala de estar reconstruida de un antiguo hôtel particulier, el Hôtel Oesinger de la década de 1750, muestra in situ muebles del siglo XVIII en una escala más íntima que las habitaciones del palacio. 

Musée archéologique
El Musée archéologique (Museo Arqueológico) está en el sótano. Las antiguas colecciones arqueológicas de la ciudad habían sido completamente destruidas, junto con la biblioteca municipal, durante el sitio de Estrasburgo en 1870. Una nueva colección se inició en 1876 en nombre de la «Sociedad para la conservación de los Monumentos históricos de Alsacia». (Se trasladó al palacio en 1889, se abrió por primera vez al público en 1896 y se trasladó a su ubicación actual en 1907. El museo muestra hallazgos encontrados el norte de Alsacia desde la Era Paleolítica hasta la dinastía merovingia, con un enfoque especial en Argentoratum. Este museo es uno de los más ricos de Francia en su campo, el de "Antigüedades nacionales". Reabierto en 1992 después de un reacondicionamiento museográfico completo de sus colecciones, propone descubrir el pasado más distante de Alsacia, desde la prehistoria (- 600 000 años) a los albores de la Edad Media (800 d.C.). 

Siglo XVIII
La muerte de Luis XIV en 1715 y el traslado de la corte a París durante la minoría de edad de Luis XV trajo consigo una importante transformación demográfica y urbanística en la capital. Lentamente, la aristocracia y la alta burguesía empezaron a abandonar el ya densamente poblado Marais y a trasladarse, buscando nuevas áreas para construir sus hôtels, al oeste, allá de las viejas murallas de Luis XIII. La construcción de los monumentales hotêl de Soubise (1704) y hôtel de Rohan (1705) en Le Marais para una misma rancia familia de princes étrangers, los Rohan-Soubise, puede considerarse como el canto del cisne del antaño prestigioso distrito.
Hôtel d'Evreux, actual Palais de l'Élysée.
 

Al oeste de la capital aparecieron los nuevos barrios del faubourg Saint-Honoré (al norte del Sena) y el faubourg Saint-Germain (al sur). Estas nuevas zonas sin apenas construir permitieron la edificación de amplias residencias con extensos jardines en la parte posterior. En el Faubourg Saint-Honoré, el Conde de Evreux mandó construir a principios del siglo XVIII el inmenso Hôtel d'Evreux (1718-1722), que servirá de modelo para los hôtels del Siglo de las Luces, mientras que el Faubourg Saint-Germain vio aparecer los también modélicos Hôtel Biron (1727) y Hôtel de Matignon (1722-1724). Tampoco hay que olvidar los hôtels de otras ciudades francesas, como por ejemplo el Temple du Gôut (1753-1754) en Nantes.
A mediados de siglo, el célebre teórico Jacques-François Blondel publicó su De la distribution des maisons de plaisance et de la décoration en general (1737), obra en la que tipificaba como debía construirse y decorarse un hôtel, según las reglas de la convenance (conveniencia o adecuación); años más tarde apareció L'architecture française (1752-1756), un extenso recopilatorio sobre los principales edificios de la capital francesa, y, entre ellos aparecían numerosos hôtels particuliers actualmente desaparecidos o muy transformados. 

Características esenciales
Los siglos XVII-XVIII fueron la época de mayor esplendor y expansión de los hôtels, que ya tenían unas características muy bien definidas. Al contrario de los palazzos italianos o de las residencias nobiliarias centroeuropeas, el hôtel no se construía alineado a la calle, sino que se retiraba anteponiendo un patio: es el esquema denominado «entre cour et jardin» ('entre patio y jardín'). Esta disposición y la omnipresente obsesión por la simetría fueron las dos características esenciales. Se podían ya distinguir en el hôtel particulier las siguientes partes:
·       portal: la monumental porte cochère (paso para carruajes) era la muestra externa de la riqueza del propietario o de la familia. ​ Solía tener en el tímpano esculpido con las armas de la familia, ​ armas que también aparecían en los carruajes y en las libreas de los criados. La puerta abierta durante el día permitía a los viandantes observar la fachada del hôtel. En el siglo XVIII, el portal se retranqueaba de la alineación mediante unos muros cóncavos en forma de media luna que ensanchaban la vía y facilitaban las maniobras de entrada y salida de los carruajes.
·       cour d'honneur: el amplio patio de entrada que no solo separaba el hôtel de la calle sino que, como en el château, se concebía como un espacio teatral que potenciaba la magnificencia del edificio. Estaba reservado a los señores y a los visitantes.
·       basse-cour: un patio lateral en el que se desempeñaban todas las funciones secundarias y del servicio; aquí se disponían las cocinas, los alojamientos del servicio, las écuries ('establos') o las remises ('cocheras'). Dependiendo de la dimensión del hôtel, este podía tener más de un basse-cour, como el hôtel d'Evreux (hoy palacio del Elíseo).
·       corps de logis: el edificio central tiene dos plantas sobre el sótano más un ático con techumbre quebrada o à la Mansard. Presenta una fachada sobria próxima al clasicismo francés pero donde las columnas y pilastras desaparecen en favor de grandes líneas de referencia y bandas que separan los pisos. La fachada a veces se anima con elaboradas esculturas rocaille (relieves o mascarones) en los elementos centrales de los dinteles y arcos de medio punto o avant-corps (parte central saliente) que adoptan formas poligonales o semicirculares. La entrada principal casi siempre se sitúa en el corp de logis y está precedida por un perron (escalinata).
·       aile basse: del corps de logis podían salir una o dos alas secundarias que flanquean la cour d'honneur, cayeron en desuso en el siglo XVIII, cuando los hôtels se construyeron en terrenos más amplios y adoptaron una apariencia más compacta, como el hôtel de Biron.
·       appartement: el hôtel se divide en appartements en enfilade para cada miembro de la familia, las mejores estancias se abren al jardín y usualmente monsieur se aloja en la planta baja y madame en el primer piso, donde tiene una mejor vista del jardín y el sol calienta mejor en invierno. En los hôtels más lujosos, hay también un gran apartamento de recepción organizado en los salons de parade para las visitas formales y los salons de société para las amistades.
·       jardín: un amplio jardin à la française, con parterres y perspectivas, completaba la parte trasera del hôtel. En una ciudad cara y densamente poblada como París, poder dedicar más de la mitad de la propiedad al jardín se considera una muestra de lujo.
Portal de Hôtel Sully (1625-1630)

"Hôtels sur le devant" en la Place Vendôme.

 Variaciones
Si este era el esquema ideal del hôtel particulier, también se podía variar adaptándose al lugar del que se disponía. No todos los propietarios podían permitirse el lujo de hacerlo construir en las afueras de la ciudad, en amplias parcelas y de diseñar una arquitectura regular para el edificio, crear un jardín y alinear el propio hôtel con la calle.
Los hôtels situados en el corazón de la ciudad eran más pequeños y raramente estaban provistos de un gran jardín, además, estaban pegados a otros edificios. Al igual que las casas burguesas o las casas ordinarias, tenían a cada lado un muro medianero con los edificios vecinos.
El sistema entre cour et jardin se sustituía, entonces, por el de hôtel sur le devant (hotel hacia delante) aparecido en el siglo XVII. Ejemplo de ello es la edificación de hôtels en las nuevas plazas reales —como la place Royale o la place Louis le Grand—, que obligó a prescindir de la cour d'honneur y a situar el corps de logis directamente alineado en la calle. En otros casos, como en el hôtel Lambert de la Île Saint-Louis, el jardín no se situó detrás de la propiedad sino en un lateral, sobre una terraza para así gozar de las vistas del Sena. ​
Hôtel de Beauvais, un magnífico ejemplo de adaptación a un solar irregular
 

La plaza residencial
La plaza residencial, un grupo de casas de un tamaño y una arquitectura idénticos dispuestos alrededor de una plaza, generalmente con una fuente en el medio, basada primero en el modelo italiano, apareció en París en la Place Royal (ahora Place des Vosges) entre 1605 y 1613. Los edificios tenían techos altos abuhardillados y fachadas tricolores de piedra, piedra y pizarra. Al principio, una estatua de Luis XIII a caballo se colocó en el centro. Una plaza más pequeña, Place Dauphine, originalmente con treinta y dos casas, fue construida en la Île de la Cité junto al Pont Neuf entre 1607 y 1610. Se encontraba frente a una estatua ecuestre de Enrique IV de Francia.
La siguiente gran plaza urbana construida en París fue la plaza des Victoires (1684-1697), un desarrollo inmobiliario de siete grandes edificios en tres segmentos alrededor de una plaza ovalada, con una estatua ecuestre de Luis XIV planeada como pieza central. Fue construida por un empresario emprendedor y noble de la corte, Jean-Baptiste Prédot, conjuntamente con el arquitecto Jules Hardouin-Mansart. La nueva plaza fue una muestra del nuevo monumental estilo Luis XIV. El viejo ladrillo y piedra de las plazas de Enrique IV fue reemplazado por el Gran Estilo de columnas monumentales, que generalmente formaban parte de la fachada misma, en lugar de estar separadas. Todos los edificios alrededor de la plaza estaban conectados y fueron construidos con la misma altura, en el mismo estilo. La planta baja presentaba una arcada cubierta para peatones.
Entre 1699 y 1702, Hardouin-Mansart construyó otra plaza también. Place Vendôme, en otra innovación, este proyecto fue parcialmente financiado por la venta de lotes alrededor de la plaza. Todos estos proyectos presentaban fachadas monumentales en el estilo Luis XIV, dando una armonía particular a las plazas.
Luis XV siguió el ejemplo de Luis XIV. En los últimos años de su reinado, Luis construyó una nueva plaza importante en el centro de la ciudad, la plaza Luis XV (ahora Place de la Concorde, con una fila armoniosa de nuevos edificios diseñados por Ange-Jacques Gabriel. Siguiendo el ejemplo de plazas anteriores, presentaba una estatua ecuestre de Luis XV, que fue derribada durante la Revolución Francesa. Luis XV construyó otras plazas monumentales siguiendo el mismo modelo arquitectónico en los centros de Rennes y Burdeos. Otra plaza notable, la plaza Stanislas, fue construida en la ciudad de Nancy, en Lorena, poco antes de que el ducado se uniera formalmente a Francia. 

La plaza de los Vosgos  es la plaza más antigua de París, anterior a la Dauphine. Queda en el barrio Le Marais, formando parte del III y IV distritos de la ciudad. Antes se llamaba plaza Real de París, pero fue rebautizada con el nombre actual en 1800. Diseñada por Louis Métezeau, es la hermana de la plaza Ducal de Charleville-Mezieres.
Originalmente conocida como «plaza real», fue construida por orden de Enrique IV, prolongándose las obras de 1605 a 1612. Con unas dimensiones de 140 x 140 metros, constituye el primer ejemplo de programa de ordenamiento urbano en Europa. Fue construida sobre el sitio del Hôtel des Tournelles y sus jardines, residencia real de estilo gótico donde Enrique II fue herido y muerto, y que Catalina de Médicis mandó demoler.Inaugurada en 1612 con una gran fiesta para celebrar el enlace entre Luis XIII y Ana de Habsburgo, se transformó enseguida en el prototipo de plaza residencial en Europa. Los planos de la plaza fueron confiados por el rey a los arquitectos Jacques II Androuet du Cerceau y Claude Chastillon.
Place des Vosges representó un gran avance en la ciudad a partir de su construcción; este hecho fue un enorme progreso antes del desarrollo urbanístico de la época. No solo se construyó esta plaza, sino que fue acompañada por otros espacios públicos más, de la misma índole. Las plazas que se construyeron fueron en honor al rey, mostrando así la jerarquía de su poder ante la sociedad.Se 
realizaron un total de cinco parques que estaban diseñados bajo una morfología que destacaba diferentes formas meramente puras: Place des Vosges es un cuadrado; Places Dauphine es un triángulo; Place des Victoires es un círculo; Place Vendome es un octágono; y Place de la Concorde es un rectángulo.
Para 1680, esta plaza es una de las más antiguas de París, y es conocida por muchos como uno de por parques más bellos de toda Europa por su acogedora vegetación. Place des Vosges está alojada entre un contorno de edificios realizados en ladrillo y piedra. Además, posee 36 pabellones unidos por pasillos de arcadas, que actualmente funcionan como una zona comercial. Cuenta con una decoración de maravillosos jardines de una morfología muy pura y fuentes, las cuales se colocaron mucho tiempo después de su inauguración.
Tiene dos secciones que sobresalen por encima de la línea de altura unificada que posee el conjunto, situadas al norte y al sur, en las que se abren además unas triples arcadas que dan acceso a la plaza desde el exterior de la misma (mostradas en la fotografía superior). Estas secciones diferenciadas se denominan respectivamente pabellón del rey y de la reina, aunque ninguno de ellos habitó nunca allí.
La plaza inició posteriores desarrollos urbanos del París aristocrático que estaba por venir. El cardenal Richelieu erigió una estatua ecuestre de Luis XIII en el centro de la plaza (que hasta 1680 no tuvo zonas ajardinadas como pueden verse hoy día), la cual fue destruida en los tiempos de la Revolución francesa, sustituyéndose por otra realizada por Louis Dupaty y Jean-Pierre Cortot, erigida el 4 de noviembre de 1829, que es la que se puede contemplar en la actualidad.
La plaza fue renombrada en 1799, cuando el departamento de Vosgos, se convirtió en el primero en pagar tasas para sostener el ejército revolucionario. La restauración borbónica le devolvió su nombre aristocrático anterior, pero de nuevo durante la segunda república (1848) se restableció el nombre de Place des Vosges.
El Pabellón del Rey en la plaza de los Vosgos.
 

La Plaza de las Victorias, es una plaza destacada del centro de París. Tiene un radio de 31 metros y fue cruzada por la Catinat, la calle de la Feuillade, la calle Vide-Gousset, las calles de los Fossés-Montmartre (actualmente calle d'Aboukir) y la calle del Reposoir (hoy desaparecida).
La Plaza fue concebida y costeada enteramente el duque de La Feuillade, en homenaje al rey Luis XIV de Francia. ​ El espacio fue concebido en función de la estatua central, que representaba al rey.
En 1683 se demuele el Hotel de Ferté-Senneterre en cuyo terreno se construiría la plaza. Fue formalmente inaugurada en 1687. ​
El monumento original de Martin Desjardins (Martin Van den Bogaert), representaba al rey Luis XIV coronado por la Victoria, y bajo su pedestal cuatro esculturas conocidas como Los cuatro cautivos, que representaban a las naciones vencidas en la guerra franco-neerlandesa (1672-1678) que terminó con la Paz de Nimega (1679): España, el Imperio, Brandemburgo y Países Bajos.
Como consecuencia de la Revolución francesa, el monumento real fue desmontado en 1792 y remplazado por siete esculturas inspiradas en el arte egipcio.
En 1810 se erigió en su lugar un monumento al General Desaix (por el escultor Claude Dejoux), que pocos años más tarde fue retirado, tras la caída de Napoleón y la Restauración de los borbones (1814-1815). Su bronce (junto con el de otras dos estatuas napoleónicas) fue destinado a la fundición de la estatua ecuestre de Enrique IV que se levantó en Pont Neuf. Para justificar la decisión se argumentó que la estatua de Desaix era impúdica, ya que se le representaba desnudo. Aparecía como un héroe clásico, apoyado en una espada y señalando a la lejanía con un brazo extendido que sostenía una capa, junto a un obelisco que recordaba la campaña de Egipto.
Luis XVIII ordenó erigir en medio de la plaza una nueva estatua de Luis XIV, esta vez ecuestre, realizada por François Joseph Bosio en 1822, ​ que es la que se conserva hasta hoy.

La plaza Vendôme es típica del urbanismo clásico francés. En su centro se encuentra la columna Vendôme. Esta es una de las plazas de París mundialmente célebres. Está situada en el I Distrito de París. Se encuentra al norte del jardín de las Tullerias y al este de la iglesia de la Magdalena.
Su arquitectura se debe a Jules Hardouin-Mansart, quien concibió en 1699 un plan de urbanismo al cual debían amoldarse los propietarios de los inmuebles. La mayor parte de las fachadas está clasificada como monumento histórico.
Es llamada «plaza Vendôme» desde el siglo XVII, tomando este nombre del hotel Vendôme, que se encontraba allí. Más antiguamente fue también llamada «plaza Luis el Grande» y, en sus orígenes, «plaza de las Conquistas». Se le dio el nombre de «plaza de las Picas» durante la Revolución francesa. Su nombre se cambió a «plaza Internacional» en 1871, durante la Comuna de París, época en que la columna Vendôme fue destruida por los comuneros, quienes veían en ella un símbolo de la tiranía y del militarismo de Napoleón.
En menor medida, la plaza también es conocida por ser el lugar donde falleció el compositor polaco Frédéric Chopin.
En 1677, un grupo de especuladores, entre los cuales se encontraba el arquitecto Jules Hardouin-Mansart, tuvieron la primera idea de la plaza Vendôme. 

El proyecto de 1685
En 1685, Louvois retomó la idea y compró el hotel Vendôme y el convento de los capuchinos que se encontraba al norte de la calle Saint-Honoré. Sobre el terreno, Jules Hardouin-Mansart y Germain Boffrand propusieron construir una gran plaza rectangular, enteramente abierta sobre la calle Saint-Honoré y destinada a estar rodeada de grandes edificios públicos: biblioteca Real, hotel de la Moneda, hotel de las Academias, hotel de los Embajadores, etc. Al fondo de la plaza las fachadas debían abrirse con un arco monumental que dejaría ver el convento de los capuchinos, que fue reconstruido al norte de la nueva plaza en 1688.
Las fachadas fueron construidas incluso antes que los propios edificios y en el medio de la plaza se erigió una estatua ecuestre, hecha de bronce, de Luis XIV, que Louvois había encargado a François Girardon. La plaza tomó entonces el nombre de «plaza Louis-le-Grand», nombre que conservará hasta la Revolución francesa. La estatua, inaugurada en 1699, fue destruida en 1792. 

El proyecto de 1699
En 1699, el programa público de 1685 fue abandonado a favor de una operación privada. El rey vendió el terreno a la villa, y las fachadas, que habían sido construidas para la inauguración, fueron demolidas. La nueva plaza sería rodeada de edificios particulares tras fachadas uniformes, diseñadas por Jules Hardouin-Mansart.
De planta cuadrada, con las esquinas achaflanadas, sería cerrada y solamente atravesada por una calle, de norte a sur, que se une a la calle Saint-Honoré. 

Bajo la Revolución
De 1793 a 1799, la plaza adoptó el nombre de «place des Piques». El 13 de agosto de 1789, la estatua ecuestre de Luis XIV fue destruida. Después del asesinato en el Palacio Real de Louis-Michel Lepeletier de Saint-Fargeau (20 de enero de 1793), quien había votado la víspera la muerte de Luis XVI, se le encargó al pintor Jacques-Louis David organizar una ceremonia fúnebre.
En el medio de la plaza, Louis-Michel Lepeletier de Saint-Fargeau fue depositado desnudo y sangrando, simplemente recubierto por un trapo que dejaba ver sus heridas, sobre el suelo.
Numerosos joyeros reputados han elegido como domicilio la plaza Vendôme. Entre los más importantes que allí se han instalado se encuentran Alfred y Louis Cartier en 1898, Joseph Chaumet en 1902, Mauboussin, Aldebert, Alfred Van Cleef y Salomon Arpels, René Boivin, Gianmaria Buccellati, Tecla, Audemars Piguet, Poiray, etc.
Chanel, que tiene allí una boutique, se inspiró en la forma octogonal de la plaza para los frascos de sus perfumes. 

La plaza de la Concordia está situada al comienzo de la avenida de los Campos Elíseos en el VIII Distrito de París, en Francia. Se trata de la segunda más grande de Francia después de la plaza de Quinconces, en Burdeos. 

Inicios
La ciudad de París, en la persona de sus regidores y de los vendedores, decide en 1748 erigir una estatua ecuestre de Luis XV para celebrar el restablecimiento del rey después de la enfermedad de la que padeció en Metz, para lo cual se lanzó un concurso con objeto de encontrar el mejor emplazamiento. En este concurso participan diecinueve arquitectos, entre los cuales están Boffrand y Soufflot. Uno de ellos, Ange-Jacques Gabriel, propone retener una explanada simple de grava, sin función, sin dibujo, que se sitúa al cabo de jardín de las Tullerías, y que se llamaba «Explanada del Puente», en referencia a un puente de madera que salvaba entonces el foso que bordea la terraza de las Tullerías. Aunque excéntrico, el lugar puede servir para la urbanización de los nuevos barrios que tienden a construirse hacia el oeste de la capital.
El Rey es propietario de buena parte de estos terrenos, lo que permite limitar las expropiaciones. Antes de que la decisión oficialmente fuera tomada, se negoció con los herederos de John Law, propietarios de terrenos necesarios para la creación de la plaza real, inscrito en la vasta red de plazas reales de ubicadas en muchas  ciudades  francesas,  como Rennes,   Ruan, Burdeos,  Dijon, Ruan, Burdeos, Dijon, Nantes y Montpellier.
Esta plaza se desarrolla según un principio muy abierto, porque se inscribe en una zona todavía virgen de urbanización. Valorizada por las fachadas dibujadas por Ange-Jacques Gabriel, la plaza Luis XV es un intermedio arquitectónico entre las frondosidades del jardín de las Tullerías y la perspectiva verde de los Campos Elíseos.
En 1753, se inicia un concurso para la organización de la explanada, reservado para los miembros de la Academia real de arquitectura. Gabriel, director de la Academia en su calidad de Primer arquitecto del Rey, es encargado de establecer el proyecto, que toma las mejores ideas de los competidores. Su proyecto es aceptado en 1755. El acuerdo entre la Ciudad de París, los representantes del Rey y los herederos de Law es firmado en el 1758.
A cambio de los terrenos que ceden, los herederos recibirán el edificio situado en el noroeste de la plaza, así como los terrenos que quedan para construir a ambos lados de la futura Rue Royale. Consienten en pagar la construcción de las fachadas de todos los edificios, de los cuales tendrán su propiedad, y aceptan la servidumbre de establecer galerías públicas sobre la plaza.

Desde la Revolución francesa
La ejecución de Luis XVI. A la derecha, el pedestal de la estatua de Luis XV.
 

Durante la Revolución francesa, la plaza es el lugar de paso obligado por los cortejos, improvisados o preparados por el protocolo de las fiestas. Será uno de los grandes lugares de reunión del período revolucionario, sobre todo cuando la guillotina estuvo allí instalada. Aquí fue donde Luis XVI y María Antonieta fueron ejecutados. Se estima que unas 1.119 personas fueron decapitadas públicamente en la plaza durante la Revolución Francesa, con lo cual se transforma en un sangriento escenario. 

La ejecución de María Antonieta fue uno de los acontecimientos más importantes de la Revolución francesa, ocurrida diez meses después de la de su marido, el rey Luis XVI. Se llevó a cabo el día 16 de octubre de 1793 en la plaza de la Revolución, horas después de que su sentencia fuese pronunciada por el Tribunal Revolucionario tras dos días de juicio.
María Antonieta antes de su ejecución, grabado anónimo (1850).
 

La mañana del miércoles 16 de octubre, María Antonieta desayunó bouillon y se cambió de ropa frente a sus guardias con la ayuda de su criada Rosalie Lamorlière, quien la cubrió situándose entre los centinelas y ella. María Antonieta, a quien no se le permitió vestir de negro por temor a que el luto pudiese excitar a la muchedumbre, se puso un sencillo vestido blanco, siendo éste el color tradicional de las reinas viudas de Francia. Cerca de las diez de la mañana, los cuatro jueces y el secretario del Tribunal Revolucionario entraron en la celda. Una vez allí, le fue leída por segunda vez su sentencia. Al término de la lectura, el verdugo Henri Sanson se acercó a María Antonieta y le ató las manos a la espalda. Luego procedió a retirarle el tocado y a cortarle el cabello, el cual fue posteriormente quemado con el fin de evitar que pudiese constituir una reliquia.
María Antonieta cruzó la puerta de la Conciergerie dirigida por el verdugo Henri Sanson (hijo de Charles-Henri Sanson, quien había ejecutado previamente a su esposo Luis XVI el 21 de enero del mismo año), y se dirigió a la cour du Mai, donde se hallaba estacionada una carreta tirada por dos percherones, cuyo único asiento trasero consistía en una tabla de madera colocada sobre ejes. Con las manos atadas a la espalda, María Antonieta subió a la parte trasera con la ayuda de Sanson.
El padre Girard, párroco de Saint-Landry y sacerdote constitucional designado por el Tribunal Revolucionario, se sentó a su lado y la acompañó durante todo el trayecto. Al no haber podido escoger un sacerdote, a diferencia de Luis XVI, María Antonieta se negó a confesarse. El verdugo se situó detrás de la reina, mientras que su ayudante ocupó la parte inferior de la carreta. Al abandonar el patio de la Conciergerie, el vehículo se abrió paso lentamente a través de una multitud situada a ambos lados del camino, la cual permaneció en silencio, con 30.000 soldados formando una barrera a lo largo del trayecto. A la entrada de la rue Saint-Honoré, donde se detuvo la carreta, empezaron a escucharse gritos en contra de María Antonieta.
Alrededor del mediodía, la carreta llegó a la plaza de la Revolución (actual plaza de la Concordia). María Antonieta descendió de la misma rápidamente, sin necesidad de apoyo, con las manos atadas. Subió la escalera que conducía a la plataforma donde se hallaba la guillotina de la misma manera, perdiendo uno de sus zapatos (el cual se conserva actualmente en el Museo de Bellas Artes de Caen). Se afirma que pisó accidentalmente el pie del verdugo con el otro zapato y que sus últimas palabras fueron: "señor, le pido perdón, no lo hice a propósito". María Antonieta, al contrario que Luis XVI, no se dirigió al público para dar un discurso antes de ser ejecutada. Los ayudantes del verdugo la colocaron sobre la plancha de madera de la guillotina. A continuación le fue colocado un cepo con forma de media luna para mantener fija la cabeza, siendo ejecutada inmediatamente después, a las 12:15 horas. Henri Sanson cogió la cabeza de María Antonieta por el cabello y la mostró al público gritando "¡viva la República!". La multitud, al igual que en la ejecución de Luis XVI, permaneció en silencio, dispersándose rápidamente.
Su cuerpo fue bajado del cadalso y transportado al cementerio de la Magdalena con la cabeza entre las piernas. Una vez allí, sus restos fueron arrojados a una fosa común, donde también se hallaban los restos de Luis XVI, siendo cubiertos a continuación con cal viva. Previamente, Madame Tussaud realizó una máscara mortuoria de María Antonieta. 
Desde el 12 de julio de 1789, los bustos de Jacques Necker y de Felipe de Orleans son exhibidos allí; el príncipe de Lambesc y sus dragones cargan contra los manifestantes. El día siguiente, la muchedumbre encuentra las armas del Guardamuebles (situado en el edificio nordeste) para la toma de la Bastilla. El 6 de octubre, Luis XVI, María Antonieta, y el Delfín, son devueltos de Versalles a París por el pueblo, y hacen su entrada al Palacio de las Tullerías atravesando la Plaza Luis XV.
El 11 de agosto de 1792, la estatua de Luis XV es derribada de su pedestal y luego enviada a la fundición. La Plaza de Luis XV es entonces rebautizada Plaza de la Revolución.
Después del fin de "El Terror", el gobierno decide rebautizar la Plaza de la Revolución como Plaza de la Concordia. 

Lugar de Celebraciones
Desfile militar del Día Nacional de Francia
El 14 de julio se celebra un desfile de las tropas por la Avenida de los Campos Elíseos de París, cuya salida tiene lugar generalmente a las diez de la mañana, justo después del paso de la Patrouille de France y la revista de los diferentes cuerpos armados por parte del Presidente de Francia. También se realizan otros desfiles o ceremonias militares en la mayor parte de las grandes ciudades francesas. En Lyon, el desfile se realiza tradicionalmente el 13 de julio. 

Monumentos
Obelisco de Lúxor
El obelisco de Lúxor es un obelisco proveniente del templo de Luxor en Egipto y está actualmente situado en el centro de la plaza de la Concordia en París.
El egiptólogo Zahi Hawass inició en 2010 una campaña para que el monumento fuera retornado a Egipto, junto a varias piezas, como la piedra de Rosetta, el zodiaco de Dendera y la estatua de Ramsés II.
Jeroglíficos en el pedestal del obelisco.
 

Edificios
Hotel Crillon
Este hotel de 103 habitaciones y 44 suites ocupa uno de los dos edificios de piedra idénticos, divididos por la calle Real (Rue Royale) y que fueron construidos en 1758 por el arquitecto Louis-François Trouard por orden de Luis XV. Las fachadas fueron diseñadas por Ange-Jacques Gabriel, encargado del proyecto conjunto de la plaza de la Concordia. Inicialmente, las dos construcciones debían funcionar como edificios oficiales. Sin embargo, el edificio del oeste se transformó en un hotel que fue muy frecuentado por María Antonieta y sus amigos de la alta sociedad. Allí, ella tomaba lecciones de piano. Paradójicamente fue guillotinada frente a este hotel.
En 1788, François-Félix-Dorothee Berton des Balbes, conde de Crillon, adquirió el hotel y su familia lo dirigió hasta 1907 en que fue renovado por la Société du Louvre controlada por la familia Taittinger. Debido al impuesto de solidaridad sobre la fortuna, la familia Taittinger debió ceder el control de sus hoteles al grupo estadounidense Starwood Capital en agosto de 2005.
El Hotel Crillon, a la izquierda de la fuente.
 

Hôtel de la Marine
Desde su finalización en 1774, el edificio fue la sede central del Gardemeuble de la Couronne, un departamento de la Maison du Roi que administraba todos los bienes muebles de la Familia Real, ya fueran muebles, tapices, antigüedades, bronces, armaduras, armas de ceremonia o las Joyas de la Corona. Parte de la colección (la que no se encontraba en las residencias reales) permanecía expuesta en la sede central de París. Así pues, el Hôtel du Gardemeuble se abría al público todos los primeros martes de cada mes, desde Cuasimodo a San Martín. ​ La colección se dividía en cuatro salas: la Salle d'Armes albergaba las armaduras y armas antiguas de los monarcas, la Galerie des Meubles exponía grandes bargueños, cómodas y tapices, la Galerie des bronzes alojaba la colección de esculturas de bronce​ y, por último, la Salle des Bijoux contenía las Joyas de la Corona.
En su esquina sureste, con vistas al Jardín de las Tullerías, había el appartement del intendant général: Pierre Élisabeth de Fontanieu (1767-1784) y más tarde Marc-Antoine Thierry de Ville-d'Avray (1784-1792). Otras partes del hôtel también contenían una capilla, un lavadero, una biblioteca, talleres y cuadras.
La decoración interior fue obra del arquitecto Jacques Gondouin, inspirado por Piranesi, y constituye una etapa importante en la evolución del gusto en el siglo XVIII. Representa el paso del estilo rocalla al neoclasicismo temprano.

Fuentes
La Fuentes de la Concordia son dos fuentes monumentales situadas en la Plaza de la Concordia. Fueron diseñadas por Jacques Ignace Hittorff, y completadas en 1840 durante el reinado del rey Louis-Philippe. La fuente sur conmemora el comercio marítimo y la industria de Francia, y la fuente al norte conmemora la navegación y el comercio en los ríos de Francia.
Antes de la Revolución Francesa, durante el período 1753-1772, cuando la plaza se llamaba plaza de Luis XV, el arquitecto Jacques-Ange Gabriel diseñó un plan para una monumental estatua de Luis XV con dos fuentes, pero debido a la falta de agua, nunca se llevó a cabo. Gabriel hizo terminar el edificio de la Secretaría de Marina con vistas a la plaza - su presencia más tarde influyó en la elección de los temas para las Fontaines de la Concorde.
Fuente sur; al fondo de la imagen, el Hotel Crillon.


 
La plaza Stanislas se encuentra ubicada en la ciudad de Nancy, al este de Francia, en la región de la Lorena.
La plaza fue un proyecto mayor en el planeamiento urbanístico imaginado por Estanislao I Leszczynski, duque de Lorena y anterior rey de Polonia-Lituania, como una forma de unir la antigua ciudad medieval de Nancy y la nueva ciudad construida por Carlos III en el siglo XVII. La plaza sería también una place royale en honor de su yerno, el rey de Francia Luis XV. El diseño unía dos hermosos edificios que ya existían, el Hôtel de Ville, hoy centrado en su gran plaza, y el Hôtel du Gouvernement. La sede del gobierno municipal y la sede del gobierno ducal​ quedaban frente a frente como complementos a través de una serie de espacios urbanos racionales, simétricos, y aun así variados y sin parangón en la Europa de su época.
La plaza y los edificios que la rodeaban, unificados por su orden colosal, fueron diseñados por el arquitecto real Emmanuel Héré de Corny (1705–63). La construcción comenzó en marzo de 1752 y acabó en noviembre de 1755. En su inicio fue nombrada Plaza Real Luis XV y fue una de las primeras plazas reales de Francia. Barthélémy Guibal y Paul-Louis Cyfflé crearon una estatua de bronce de Luis XV, que se alzó en el medio de la plaza hasta que fue quitada durante la Revolución y reemplazada con una simple figura alada. La plaza fue rebautizada con el nombre de Place du Peuple («Plaza del Pueblo»), y más tarde Place Napoléon («Plaza Napoleón»). En 1831, una estatua de bronce de Stanisław (Stanislas en francés) fue colocada en el medio de la plaza, desde entonces conocida como la Place Stanislas («Plaza Estanislao»), en honor al último duque de la Lorena que la edificó y que realizó grandes obras de beneficencia en Nancy, ciudad que adoptó y embelleció.
La plaza ha sido usada siempre para reuniones y festividades públicas, pero ha padecido varias remodelaciones a lo largo de su historia, sirviendo incluso como aparcamiento entre 1958 y 1983.
Los arquitectos Emmanuel Héré y Jacques-François Blondel fueron los encargados de su diseño, tiene unas proporciones de (106 x 124 M) y está rodeada por sus esquinas de una herrería monumental recubiertas de hojas de oro y que fueron obra del escultor Jean Lamour, en su centro donde antes se alzaba la majestuosa estatua de Luis XV hoy se alza la estatua en bronce de Stanislas Leszczyński obra del premio de Roma Jacquot de pie con una mano levantada señalando el arco de triunfo que también el construyó para su yerno.
La plaza es el centro neurálgico e histórico de Nancy la rodean importantes edificios que además forman parte de su conjunto como:
·       L’Hotel de Ville, (Ayuntamiento).
·       El Hotel de la reina
·       El Teatro de la Opera
·       El Museo de Bellas Artes
La plaza real hoy plaza Stanislas de Nancy es más que una simple plaza, es un conjunto arquitectónico único en su época que reagrupaba en un centro las más importantes instituciones abriéndose como un corredor a través de la Plaza de la Carrière entre la nueva ciudad y la ciudad medieval.


 

 

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